La Princesa de Lamballe (Qué desperdicio….!)
Para amenizar la circunstancia del aislamiento forzoso, dedique mi tiempo a ver esas peliculas que tenia por ahi y nunca tuve la oportunidad de ver. Hoy, en varios segmentos, pude terminar Maria Antonieta, la pelicula sobre la mitica reina de Francia, esposa de Luis XVI, interpretada por Kirnsten Dunst o algo asi. para el populacho -valga aclarar- la novia de spiderman.
La pelicula es como un videoclip, en realidad, ni siquiera eso, muy dificil de definir, ya que transcurre casi todo el tiempo haciendo una exhibicion de zapatos de lujo, comida y frivolidad, y nadie dice mucho, por no decir nada. Es una pelicula contemplativa, como un desfile de epoca, para recrearse en los vestuarios y la musica, eso cuando no le meten al soundtrack algunas melodias ligeras de rock que supongo habran elegido candidamente para sopesar las diferencias generacionales e identificarnos con la frivolidad de esa epoca, a partir de la propia de nuestros tiempos. Finalmente no entendi sin Maria Antonieta, era o se hacía. Si era frivola por naturaleza, por su ascendencia austriaca, o porque no le quedaba otra para matizar el tiempo dentro del rígido ceremonial de la corte…
Asi que consulte a la Wikipedia, y me encontre con un personaje mucho mas rico y expresivo que el de la pelicula, aunque, me incliné finalmente por el amarillismo de la revolucion francesa y la suerte que corrio una de sus amigas más fieles, la bellísima Princesa de Lamballe. Como para no olvidarnos que no importa cuan relajado y alto uno crea encontrarse, nunca hay que descuidarse. No podemos darnos en esta vida el lujo de ser frivolos e inmortales y omnipotentes al mismo tiempo…. Les dejo un extracto y un retrato de la referida princesa, cuando ya la monarquía y Maria Antonieta ya habian caido en desgracia:
…A finales de ese mismo año la reina le suplica a la princesa que no regrese a París, pero ésta, preocupada por la suerte de la reina, deja Inglaterra y vuelve a las Tullerías. El 10 de agosto de 1792 la muchedumbre invade el palacio y la princesa, siguiendo a la familia real, se refugia en la Asamblea Nacional. Allí se produce el destronamiento de los reyes y se decide conducirlos al Temple, siendo arrestada también la princesa. Diez días más tarde separan a cuantos no pertenecen a la familia real y las dos amigas deben despedirse. La princesa es conducida a la prisión de la Forcé.
El 2 y 3 de septiembre de 1792 la muchedumbre asalta las prisiones y la princesa es una de las víctimas de las matanzas de septiembre. Sus verdugos se encarnizan con su cuerpo y con la imagen que ella representa. La princesa es decapitada y su cuerpo es sometido a las vejaciones más bajas que se puedan imaginar, incluso canibalismo; muchos mojaron el pan en la sangre de la Princesa antes de comérselo, otros utilizaron su piel, otros descuartizaron el cadáver que fue primero arrastrado hasta le Palais Royal, residencia de la dama de Orleans. Su cabeza fue peinada y maquillada, antes de ponerla en la punta de una pica que, a continuación, pasean ante las ventanas de la prisión tras las que se encuentra María Antonieta. Ella no la ve pero, sorprendida por el vocerío, pregunta a su carcelero por lo que ocurre, a lo que éste responde: “es la cabeza de Mme. Lamballe que han querido venir a mostraros”. La reina al conocer esta noticia se desploma, hecho sobre el que años después su hija diría: “Fue la primera vez que vi a mi madre perder sus fuerzas.”
Fue una amiga fiel de María Antonieta hasta el final.
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Dejo aqui algo mas sobre el caracter de esta lindísima princesa:
María Teresa era hija de Luis Víctor de Saboya-Carignan y de Cristina Enriqueta de Hesse-Reinfels-Rothenburg. La princesa se crió en Turín y fue educada en un régimen riguroso y estricto, lejos de las intrigas y conspiraciones de la corte de Francia. Era dulce, prudente y piadosa, virtudes que indujeron al duque de Penthiève a escogerla como esposa de su hijo Luis Alejandro de Borbón (1747-1768), príncipe de Lamballe. El príncipe llevaba una vida bastante disipada y su padre pensó que una esposa virtuosa lograría moderar sus costumbres.
María Teresa se casó en 1767 con el príncipe de Lamballe, nieto del conde de Toulouse y descendiente de Luis XIV y de Madame de Montespan; era uno de los príncipes más ricos de Europa. El matrimonio fue un fracaso y María Teresa no conoció la felicidad. Muy pronto el príncipe retomó sus hábitos de vividor y abandonó a su esposa, que buscó consuelo en su suegro. María Teresa empieza a mostrar accesos de melancolía y sofocos que le causan desmayos más o menos prolongados. En 1768 su marido fallece a causa de una enfermedad venérea. La princesa, con 19 años, ya es viuda. Vive con su suegro y, juntos, se dedican a diversas obras benéficas y caritativas…….