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¿Me prestás la regla?

El famoso tema del tamaño. Tema trillado si los hay, sin embargo, es fuente de imprescindibles chistes, de esos que quedan picando para que alguno los haga. Todo se relaciona con el tamaño del pito, pene, pija, verga o como les guste llamarlo. “que ese narigón imaginate lo que debe tener….”, “que con ese se cumple la ley de la L”, “que los negros…”, “que aquel calza 45″, “que si te gusta el maní llamalo a fulanito”, “si te gusta la verdura, vení a ver este pepino”, ” a aquel lo llaman chizito” y demás chistes fáciles, mitos y frases hechas que hacen que el tema del tamaño esté metido en la mente de todos, de hombres y de mujeres. Eso, sin contar los innumerables símbolos fálicos que muchos hombres utilizan para equipararlos con su virilidad. Es famoso el ¿mito? de auto grande y lujoso igual a pito chico.
A un indeseable micropene de menos de 8cm. en estado de erección, puede seguirle uno chico pero aceptable de entre 8 y 13cm. uno mediano, de entre 13 y 18cm. y uno grande de mas de 18cm. Está claro que los cm. son orientativos, arbitrarios y pueden no coincidir con mi criterio aparte de que nadie anda con el cm. en el bolsillo…
Yo creo que el tema del tamaño les preocupa más a ellos que a nosotras. Son los hombres los que primero suelen tocar el tema tamaño, con frases como “te gusta como la tengo?, “no es muy grande pero se porta bien”, etc, etc.
Si para nosotras el tema de desnudarnos es crucial, también lo es para ellos.
Personalmente me parece que cuando la tienen grande sirve como estímulo visual, pero no te garantiza sentir más. O sea, la primera vez que tocás y mirás, ver una pija grande estimula visualmente, pero para mí no cambia demasiado la sensación. Además, para prácticas como el sexo anal y el oral, nada mejor que una medianita. Yo he conocido chicas, medianas y grandes, pero nunca una extrachica ni extragrande, soy virgen de extremos. Y realmente me quedo con las medianas, por las cuestiones ya enumeradas. Puede ser que se sienta un poco más en el momento de la penetración cuando la tiene grande, pero eso es directamente proporcional a terminar haciendo arcadas al hacerle sexo oral.
Parece que también hay algunas formas de pitos que nunca he conocido: torcidos, curvos hacia arriba, hacia abajo, circuncidados y demás. Lo que queda claro es que no son todas iguales. Poco ropa es tan delatora como el pantaló de jogging. Un hombre en jogging nos puede dar ya la primera impresión visual de su tamaño sin aún haberlo tocado.
Dicen algunos hombres, quizás a modo de excusa, que no hay pitos chicos sino vaginas muy anchas, también puede pasar…es cierto, las vaginas tampoco son todas iguales…y si se juntan pito chico y vagina ancha se arma un baile. Pero tampoco podemos hacer cartelitos que digan: “yo la tengo ancha”, “yo soy estrecha”, para ver si encajan perfectas con sus pitos…
Por otra parte, creo que por toda la connotación social que tiene el tenerla grande, el tamaño impacta sobre la autoestima del hombre. Pero por suerte, más allá del tamaño, existe eso que le llamamos piel, magia, o química que hace que el placer sexual no se limite al tamaño de nada.

Parejas en camas separadas

Camas separadas


Dormir en cama matrimonial no es otra cosa que una convención social. Puede ser placentero para los dos o no, eso le decidirá cada pareja. Pero cada vez hay más parejas que deciden vivir en casas separadas si es que no tienen hijos, o si los tienen, que cada miembro de la pareja tenga su habitación (claro, si las condiciones edilicias lo permiten).

Si bien el calor en los pies y los abrazos en invierno son algo bastante irremplazable, hay cosas del compartir la cama que pueden llevar a una pareja al divorcio: ronquidos, sindrome del culo inquieto(uno de los dos no para de moverse ni cuando duerme y eso puede incluir hasta patadas sin querer), levantadas cinco veces por noche, distintos horarios de trabajo que hacen que el despertador de uno suene en la mitad del sueño del otro, apropiación de los tres cuartos de la cama por parte de uno, costumbre de despertarse programando el equipo de música en volumen 72 con su colección de Heavy Metal, lecturas hasta largas horas de la noche, etc. etc. etc. etc.
¿Por qué entonces tener que compartir la cama y la habitación, si cada uno puede seguir manteniendo sus costumbres y gustos, y por supuesto cruzarse a la cama y habitación del otro a ver una película, a tener sexo, o a buscar calor. Y cada tanto: un “quedate en mi cama hoy”.?
Realmente evaluar si una pareja es feliz o no porque durme todas las nochs juntas es una estupidez. No hay una manera adecuada o normal de convivir, amar y ser feliz. Pero mantener espacios propios y a la vez compartir cosas, no me parece mala opción.

Como todo, si algo se hace diario, termina por rutinizarse y casi automatizarse. En cambio, si se hace a veces, cobra un gusto muy especial. Dormir abrazados cada tanto, puede ser un plan hermoso. pero todos los días, ¿es necesario?

Los nuevos adolescentes. (o los pavos grandes)

Recuerdo que hasta hace algunos años, la adolescencia estaba marcada por los años del secundario. O sea, entre los 12 y los 18 años aproximadamente. Sin embargo, desde hace algun tiempo hay una especie de adolescencia tardía o más amplia, que dura muchos más años.
Quizás, al no existir ya la presión del casarse joven y al valorizarse más las aspiraciones profesionales, sumado a la precariedad laboral, que muchas veces dificulta que un joven se pueda ir a vivir solo, hacen que los jóvenes vivan hasta larga edad en casa de sus padres.
Por alguna razón que desconozco, a las mujeres se nos “perdona” más el no ser tan responsables o el seguir viviendo con mamá y papá. La verdad es que hoy se sabe cuando empieza la adolescencia pero no cuando termina…
La realidad y a riesgo de ser criticada, es que si yo hoy conozco un pibe de 30 años que me dice que vive con sus viejos, ya pienso mal. Prejuzgo pensando que es un boludón, que es inmaduro. Admito que lo pienso, y muchas veces es una realidad, no saben hacer ni un huevo frito.

tema tabú: sexo anal

El sexo anal es tan viejo como el sexo mismo, de hecho muchas culturas ancestrales lo practicaban como método anticonceptivo. Quizás por ésto, porque se aleja de la función reproductiva del sexo, es que es un tema tabú, hasta es considerado por muchos como “antinatural”.
Hoy, a pesar de la liberación sexual, en algun punto sigue siendo un tema tabú. Algunas mujeres no acceden por dolor o por pudor, cosas que son bien diferentes. Y el tabú está también en los hombres, que cuando se dejan ser penetrados con un dedo por su pareja lo disfrutan mucho, pero que sin embargo, muchos se niegan por prejuicio histórico, como si hiriera su masculinidad. Y está claro que el que no se relaja no goza.
Como bien dice Chelo, los hombres tienen una especie de obsesión en “hacerle la cola” a la mujer. Creo en parte que tiene que ver con desligarse del tabú, algo que de alguna forma las religiones y las sociedades han condenado. O sea, lo prohibido, excita más. Y otra cuestión lógica, es que el hombre puede llegar a sentir más porque obviamente el ano es mucho más estrecho que la vagina.
Respecto a las mujeres, yo creo que las que no lo hacen es por dos razones: una, que tiene que ver con la moral o la higiene (creo que las menos) y otras, porque hay muchos hombres que no saben hacerlo. o sea, bien saben que se necesita de paciencia y demás.
Personalmente creo que el sexo anal es una práctica más, que puede ser placentera si los dos estan de acuerdo, (insisito de nuevo más que nunca en el papel del hombre en el tema) y que si bien no está bueno para hacerlo todas las veces, sí está bueno para hacerlo ocasionalmente.

Sexo y embarazo


Hoy quería referirme a un tema que siempre me ha llamado a la atención. He escuchado a muchos hombres decir que los excita la mujer embarzada, que tienen la fantasía de tener sexo con una mujer embarazada. (embarzada de otro, se entiende, no?)
El tema me llama la atención primero porque no se lo escuché a uno solo sino a muchos, y segundo porque trato de buscarle una explicación de saber que es lo que los excita. (así que hombres, no olviden dejar un comentario)
El embarazo para la mujer es una época de muchos cambios y mucha revolución hormonal, sumada a la felicidad. Entonces es lógico que aumente nuestro deseo sexual. Yo me he sentido muy sexual derante mi embarazo. ¿Pero qué es lo que les provoca a ellos?


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