LA ENCICLICA Y EL MEDIO AMBIENTE
LA ENCICLICA PAPAL Y LA CUESTION DEL MEDIO AMBIENTE
Por Eduardo Mario Mogni Las cuestiones del medio ambiente y la religión no es un tema nuevo. Hay que recordar que el notable crecimiento del interés sobre el medio ambiente tiene un fuerte basamento y un positivo disparador en la Conferencia de las Naciones Unidas en Estocolmo en el año 1972 ello se dispersa en distintas Constituciones políticas de los paises Es incorporado por Grecia y Suiza en el año 1974, en 1978 lo hace España y la Argentina lo recepta en 1994 Al decir de un profesor universitario de dilatada trayectoria como lo es Felipe Gonzalez Arzac [1] , “ el nuevo derecho ambiental traía consigo la incorporación de nuevos valores, una base ética que supone el vinculo fundamental de las comunidades políticas”
El tratadista , continúa diciendo en la obra apuntada que en su Enciclica Centesimus Annus, Juan Pablo II expresaba la preocupación por la cuestión ecológica Juan Pablo funda esa preocupación en el auge del consumismo. “…El hombre, impulsado por su deseo de tener y gozar , mas que de ser y de crecer, consume de manera desordenada los recursos de la tierra y su misma vida”
Esta posición de SS Juan Pablo II quedó debidamente recalcada como la cuestión ecológica y la Declaración de Rio [2] una interesante investigación en la influencia de la Doctrina Social en ese documento de Naciones Unidas. Esta surge a partir de “percibirse” la existencia de grupos ideológicos que avanzan sobre la sociedad y que , bajo una supuesta defensa de la naturaleza , ocupan importantes espacios dentro de la opinión pública y los medios de comunicación culpando al pensamiento monoteísta – en particular al cristianismo – de la actual crisis ambiental. Esos grupos señalan a la religión judeo-cristiana (porque no también a la musulmana, agregaríamos nosotros) como causa de la ruptura de los sagrados lazos que unen al hombre con la tierra. Con ello se pretende este objetivo - Negar la capacidad del hombre de ser causa libre e inteligente para completar la obra de la creación y perfeccionar una armonia para su bien propio y el bien comun, - Dotar a la naturaleza infrahmana de derechos que colocarían al hombre en la difícil situación de convertirse en mero sujeto de deberes. (Los deberes y los derechos deben jugar de modo armónico, sin duda y veremos mas adelante el contenido de esta idea en la nueva enciclica) Efectivamente es documento público y de vigencia permanente que la Iglesia posee Doctrina de Fe y de Vida con una visión integradora de la naturaleza y el hombre. Mientras tanto, los pontificados de Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI han demostrado y demuestran , que sustentan ampliamente los conceptos de proteccion a la naturaleza en armonía con el desarrollo del hombre. Ni mas ni menos lo que en la actualidad se conoce y se habla como “Desarrollo Sustentable” El Sumo Pontífice Benedicto XVI en su última Encíclica “CARITAS IN VERITATE” (La caridad es la verdad), ha acopiado, desarrollado, ampliado y sintetizado los conceptos que nos venimos refiriendo de modo breve para intentar ser elocuentes. Efectivamente en el Capítulo Cuarto “Desarrollo de los Pueblos, Derechos y Deberes, Ambiente”. 43 expresa: “La solidaridad universal , que es un hecho y un beneficio para todos es tambien un deber” [3]. En la actualidad muchos piensan que no deben nada a nadie, si no es a si mismos. Piensan que son sólo “titulares” de derecho y con frecuencia les cuesta madurar en su responsabilidad respecto del desarrollo integral propio y ajeno. Es importante urgir una nueva reflexión sobre los deberes que los derechos presuponen y sin los cuales éstos se convierten en algo arbitrario. Se aprecia con frecuencia una relación entre la reinvindicación del derecho a lo superfluo , e incluso a la transgresión y al vicio , en las sociedades opulentas y la carencia de comida, agua potable, instrucción básica o cuidados sanitarios elementales en ciertas regiones del mundo subdesarrollado y también en la periferia de las grandes ciudades. Dicha relación consiste en que los derechos individuales, desvinculados de un conjunto de deberes que les de un sentido profundo, se desquician y dan lugar a una espiral de exigencias prácticamente ilimitada y carente de criterios. ( el subrayado es nuestro). Mas adelante, 48, indica que “el creyente reconoce en la naturaleza el verdadero resultado de la intervención creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus legítimas necesidades – materiales e inmateriales –respetando el equilibrio inherente a la creación misma. La naturaleza está a nuestra disposición no como un “monton de desechos esparcidos al azar” [4] sino como un don del Creador que ha diseñado sus estructuras intrínsecas para que el hombre descubra las orientaciones que se deben seguir para “guardarla y cultivarla” [5] Y Benedicto XVI avanza aun mas en su 48. “Hoy las cuestiones relacionadas con el cuidado y salvaguarda del ambiente han de tener debidamente en cuenta los problemas energéticos” El acaparamiento de algunos estados y grupos de poder y empresas de recursos energéticos no renovables, es un grave obstáculo para los paises pobres . Estos no tienen medios económicos ni para acceder a las fuentes energéticas no renovables ya existentes ni para financiar la búsqueda de fuentes nuevas y alternativas. La comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los modos “institucionales” para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables , con la participación, también, de los paises pobres y planificar asi conjuntamente el futuro. (subrayado también nuestro) En el 51 El modo en que el hombre trata el ambiente influye en la manera en que se trata a si mismo y viceversa. Esto exige que la sociedad actual revise seriamente su estilo de vida que, en muchas partes del mundo tiende al hedonismo y al consumismo (es notable la continuidad de ideas y la profundización que se hace con relación al notable predecesor Juan Pablo II) Cuando se respeta la “ecologia humana” en la sociedad , también la ecologia ambiental se beneficia. Las virtudes humanas estan interrelacionadas. El problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad. No solo es un mensaje moral global, ni tampoco es, solamente, la necesidad de normas jurídicas conceptuales a desarrollar a la luz del derecho positivo, sino es un llamado a las tecnociencias y a la economia , a la luz de principios de la Fe , para ver si es posible que la voluntad humana transite un camino tendiente a superar una crisis que la denominada “tecnociencia racionalista” no ha logrado brindar respuesta. O que la misma es absolutamente deficitaria o al menos insuficiente. Sin duda que una gran parte de esta cultura que se ha dado en llamar “occidental” hizo desarrollos bastante opuestos a la naturaleza. Quizas uno de los grandes fracasos fue el ecológico. “De seguir así, mas que una sociedad occidental y cristiana, estamos viviendo una sociedad “accidental y cretina” comentaba Jorge Isaac, un sacerdote de Brickmann, Pcia. de Cordoba en el verano cordobes de enero de 1984.[6] Y es asi , como la pobreza ha sido considerada como una de las peores formas de contaminación , sin duda que el tema es un problema ambiental y social, intimamente vinculados. “Naturaleza y sociedad no se excluyen mutuamente y la naturaleza comprende todo. Nos comprende”[7]
Octubre de 2009 [1] “Orientación Etica del Derecho Ambiental”. Revista de Derecho Ambiental. Numero 6. Abril/Junio 2006. pag 1 y ss. [2] Tomas Gutierrez. Luis Anaya, editorial UCA y UCA S Fe. Mayo 2005 [3] Pablo VI “Populorum Progressio 17. [4] Heraclito de Efeso ( 535 AC – 475 AC ). Fragmentos citados. [5] Genesis 2, 15 [6] Jorge Isaac 1918-1992 [7] America como Civilización Emergente. Editorial Sudamericana . Bs. As 2004
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Dr. Mogni: Me pareció muy interesante su artículo, tendrá otros artículos relacionados al catolicismo (derecho y catolicismo)? Es usted católico?
Muchas gracias