Mayo 27, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Eugene Polley murió de viejito. Trabajó como ingeniero más de cuarenta años en la misma empresa y en 1950 inventó un dispositivo que perfeccionó cinco años más tarde llamado Flash-Matic, más conocido como Lazzy Bones: “para vagos” o, Control Remoto, sencillamente.
Los ciudadanos comodones de este planeta sin distinción alguna de nacionalidad, raza, credos, fortuna y edad ofrecen en una inmensa ronda terrenal, un abrazo de adiós y de agradecimiento a Eugene Polley, que murió esta semana a los 96 años.
Hace más de sesenta años Eugene –ingeniero pionero de tecnología de radio y tv, precursor del DVD- diseñó un aparato que con un sistema de luz y de sensores en las esquinas del televisor permitía encenderlo, apagarlo, cambiar de canal y silenciarlo para obviar la publicidad.
El artefacto en cuestión estaba anexado al televisor con un cable, del que él mismo Eugene lo liberó más tarde. Deslumbró así al mundo con el Control Remoto.
Polley afirmó en una entrevista que su Flash-Matic era, después del inodoro, el aparato más civilizado y útil jamás inventado.
Se lo acusó de contribuir al sedentarismo, de crear la adicción a la caja boba, de proveer herramientas para los ociosos y, aunque sin desearlo, de provocar disputas familiares para acaparar el control según las preferencias de cada uno.
Algunos ascetas, de manera especial porque tienen el Flash Matic roto, aseguran que pararse para cambiar el canal favorece la no acumulación de grasas indeseables en el cuerpo pero desde que se multiplicaron los canales el invento se hizo ya imprescindible.
Eugene nació y vivió en Estados Unidos pero su nacionalidad trasciende por el universo. Prometemos fidelidad a su recuerdo.
A nuestras vidas se sumó otro pequeño dispositivo automático manuable,
altamente adictivo entre los jóvenes, el celular. Los añosos lo incorporamos de a poco y con reservas aunque nos brinde oportunos servicios. Además, pronto dispondremos del “botón del pánico”, la pulsera anti siniestros. Un pequeño toque en la emergencia y ante nosotros estará el médico, el policía, parientes y bomberos…
Estamos pensando en él aunque, cómo andan las cosas, deberíamos incorporarlo cuanto antes a la trilogía.
Mayo 20, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Internet se escribe con mayúscula y está muy bien. Los viejitos que se niegan a arriesgarse con, ¿ella o él?, son quedados e incompletos.
Te sentás frente al ordenador. Dos o tres toques de tecla, unos segundos y ahí se aparece el servidor que late y espera tus órdenes.
Te comunicas con gente vinculada a planes sociales, como la Red Solidaria, o con quien lo desees. En plano doméstico, podés mandar la foto de tu gato a todos los amigos, aunque no les interese mucho conocerlo.
Si se te ocurre un dato súbito no hay porque alborotar los libros: ¿Cuánto tiempo tardaron en trasladar un obelisco egipcio de Luxor a París? Lo dice enseguida: tres años.
Si el plan es ir a Calamuchita, tipear con la empresa de transporte, seleccionar horario y asiento, imprimir el pasaje y directo de la casa al bus. Lo mismo si el destino es Montreal.
Algo muy lindo, podemos pasar películas y verlas cuando queremos porque quedan archivadas a nuestra espera.
La prima Marta veía una serie española por Canal 7. La cortaban de continuo porque Cristina inauguraba…lo que fuera, o para trasmitir encuentros de fútbol.
El hijo le preparó un paquetito con toda la telenovela, montones de capítulos y ella, con acceso rapidísimo, ve los episodios, tantos como quiera y cuando lo desea.
¿Lo negativo de Internet? No es culpa del sistema. Depende de nosotros ser discretos con nuestros datos, evitar toda clase de confidencias, y ni locos aceptar transacciones comerciales, por las dudas.
Con menos riesgos pero importante, los chicos solucionan el trabajo escolar sin esfuerzo alguno y sin discernimiento. No comparan la información con otras fuentes, tipean: La música en las misiones jesuíticas –un ejemplo culto- bajan el material y entregan el deber, así de fácil y nada riguroso.
A veces deseas saber qué actividades hay en tu club de jubilados y encontrás que los últimos datos son del 2010 porque no actualizaron el sitio.
En tu correo recibís horrores. Alguien, por ejemplo, juntó cuatro fotos deslucidas de Venecia y se atreve a mandarte el combo a tu correo como: Venecia al atardecer, ¡deslumbrante! O peor aún, te amenazan con cadenas inquietantes.
Somos felices viejitos navegadores del espacio, hasta tenemos un blog para aportar en esta ronda maravillosa de Internet, nuestros sentires y opiniones.
En estos días muchos usuarios dudan entre elegir un gaucho, un vendedor de velas, o un señor con paraguas y escarapela para desear a los amigos con sentimiento, sin censuras y con el mínimo esfuerzo: ¡Feliz 25 de Mayo!
Mayo 13, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Agasajos, regalos, homenajes, distinciones. Todo eso recibió Vitillo Abalos al cumplir la otra semana los 90 años. De pie, íntegro.
Zapatea en las peñas, habla de folklore en su programa de radio, toca el bombo en cuanto se arma el baile y recuerda, en todas las entrevistas, que él y sus cuatro hermanos se animaron a traer a Buenos Aires la música de Santiago del Estero, por el año ’40, a puro bombo, piano y guitarra. La gran ciudad se deslumbró con toda esa autenticidad y nacieron peñas y reuniones donde se bailaban zambas y chacareras mientras los cinco Abalos, felices compositores, se animaron a ampliar su público en Nueva York y en París, hasta en Tokio.
Además, este lúcido viejito junto con chicos de la Villa 31 va en busca de plásticos, latas y maderas para armar instrumentos y asegurar la marcha de una linda orquesta, tanto, que el inglés Roger Waters, un poco más jovencito -68- que deslumbró a Buenos Aires hace un mes, se unió a él y grabaron juntos, maestros y chicos, un video sin duda alguna colosal.
El oficio de músico no se pierde nunca. La voz sin duda se opaca, pero la fuerza se agranda y el público los sigue, hasta siempre con una impresionante convocatoria.
Joe Cooker -68- desbordó el Luna en marzo, también Serrat y Sabina jóvenes sesentones, AC/DC –australianos mayorcitos de 60 llenaron River en el 2009.
Además, algunos rockeros componen aún, graban discos con nuevos temas: Bob Dylan, Paul Mc Cartney, Ringo y nuestro Charly, flamante integrante de la tercera.
Chicos y grandes los siguen con fanatismo y, aunque ellos renueven su repertorio para no relegar el acto creativo, el público exige lo de ayer, los temas que los hace presentes hoy en el escenario, ritmos escritos sin dudas para siempre.
Los del jazz, el famoso guitarrista de blues Buddy Guy -75- viene para Buenos Aires, los músicos del tango y del folklore también tienen sus permanencias, iremos por ellos.
Mayo 6, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
La tía Pocha escuchaba los relatos de boxeo por radio y los miraba por la TV. Nadie hubiera pensado que esa señora de clase media, dedicada a las labores caseras, frecuentadora de encuentros familiares , como aficionada a ese deporte se hubiese sentido complacida en la ronda de los varones.
La realidad es que a nadie se le ocurre ni le interesa saber en qué andan los viejos. Los jóvenes se preocupan por afecto o amabilidad de sus pares.
“Se jubilaron y chau, – opina un veinteañero muy convencido de su diagnóstico- siempre tienen frío, casi siempre son amargados, malhumorados, hablan de mil enfermedades y están a la espera de desastres para comentar cada uno de los asaltos y muertes en la ciudad y sus alrededores. Sus aspiraciones no pasan del yoga, por esnobismo o porque va la vecina de al lado. ¡Ah!, adoran las telenovelas y de computación, algunos, otros la rechazan como si mordiera.”
Es cierto, muchísimos añosos y añosas se quejan del frío y del calor: cada cosa a su tiempo, les cuesta colgar una sonrisa y del buen humor, poco.
Pero la vida en sociedad cambia con los años. Muchas veces los males físicos limitan las energías, pero un gran número de esos viejos que hacen cola en el banco para cobrar la casi siempre paupérrima jubilación tienen correo electrónico, escuchan música, opinan sobre política, usan celular, van al club a bailar tango porque ya no están para la salsa y se ocupan de los nietos…
Al mismo tiempo hay montones de veinteañeros que no tienen la menor idea ni les preocupa saber quién es Umberto Eco o quién fue Jack Tramiel, el de la Comodore,
un ejemplo. Les cuesta hilvanar una frase con corrección y sus saberes abarcan el fútbol, los recitales, el Facebook y tirar mensajes por el celular. Esos, cuando lleguen a viejos, se quejaran del frío y leerán las noticias policiales…
Le sugerimos al muchacho que nos dio su opinión y a otros más que piensan como él que, la próxima vez que coincidan en una reunión con algún/una adulto mayor se acerquen a ellos, por estadística aunque sea.
¡Se van a sorprender! Eso sí no les va a ser fácil encontrar una tía Pocha que les comente con placer y seguridad la actuación de Sergio Maravilla Martínez, en su última pelea.
Abril 29, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Otra vez la amenaza del cierre y el temor de que esa sala, casi única, se transforme en un mercado, un templo, en un centro de apuestas como el viejo Pueyrredón de Flores, en una tanguería como el Metro, o tapiado, como el América.
Estamos presentes para defender con el abrazo al Gaumont , el Incaa, actual locatario, el Cine Club Núcleo, que alquila los martes, los cinéfilos que disfrutamos la ceremonia a gran pantalla y todos los estudiantes y jubilados que gozan del rito a bajo precio. Claro que el asunto se arregla con capitales, pero un abrazo ciudadano ayudaría.
Esta amplia sala cómoda y elegante recuerda con su nombre a Leon Gaumont, el francés pionero de la industria del cine que organizó la venta, distribución y exhibición de las películas en Europa y en las Américas.
Ahora el sistema HD apasiona a los espectadores, aunque muchos añosos recordarán que en 1965 el Gaumont –abierto en la década del 40- deslumbró al público con el cinemascope, a pantalla ancha y poco después con el cinerama, proyección con tres cámaras simultáneas que daban la sensación de imágenes tridimensionales.
Es cierto, las instalaciones del Gaumont podrían estar más cuidadas, pero tiene una platea enorme y de acceso directo y otras dos salas -¿el pullman y el super de ayer?- con escaleras amplias y ascensor. Los jurásicos no nos podemos acostumbrar a subir y bajar escalones en el vacío, sin pasamanos amistosos, como en los brillantes cines de hoy.
Y lo principal, la sala es generosa anfitriona de la producción nacional y si lo que se exhibe no siempre responde a una calificación de tres estrellas, otras sí encuentran allí el aplauso satisfecho de un numeroso público.
El Cine Club Núcleo aporta lo mejor de lo de afuera y sólo nos resta aguardar la definición, tras la audiencia pública realizada en la legislatura porteña, para que el milagro del cine continúe a lo grande, allí nomás frente a la Plaza del Congreso, en el KM 0 de la ciudad.
Abril 22, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
“¿Cómo se llamaba la mujer que vivía en el 1ºA, ésa tan coqueta como tonta. La qué salía sin saludar, la que se atrasaba con las expensas?”
“Ya sé quién es …pero el nombre”.
Las dos mentes tienen claro al sujeto –la sujeta- evocada, pero el nombre…
Pasaron así diez minutos hasta que por fin surgió y las vecinas se tranquilizaron.
Estos olvidos perturbadores son los que motivaron aquello de: “Qué lindo era cuando hablábamos de corrido”.
Hoy han provocado que deambule por internet un correo destinado a calmar a los jurásicos. Habla de la anosognosia, una dolencia nada grave natural en los viejitos que impide recordar nombres: gentes, remedios, ciudades, filmes, todos en la misma bolsa y obligan al cerebro a apretarse hasta que surge la palabra salvadora.
No nos preocupemos, aún pensamos, claro que los recuerdos puntuales nacen cada vez más de a poquito.
Al mismo tiempo, para sosegar a los añosos, la prensa y la TV se encargan de divulgar el nombre de una sustancia química: el resveratrol, una especie de elixir de la juventud. La han probado en ratones y peces y según un prestigioso investigador de Harvard, quién la ingiera protegerá su organismo de varios males graves deteriorantes.
No se habla de belleza sino de sentirse a los 90 como si se tuviera 60, lo que es muchísimo.
Dicen que el re… es una sustancia química, anti oxidante, que se forma de modo natural en uvas, maníes, arándonos, ¡ostras! y está presente en ¡el vino tinto!
Además la han encapsulado. No sabemos si se la consigue en este momento en la farmacia ni cuánto vale, pero ya no tendremos que preocuparnos por saber cómo se llama la pizzería de la esquina ni el protagonista de Dulce amor.
Nos prometen el bienestar de veinte años atrás. Vivamos luego este precioso otoño con pasión, por lo menos, con confianza.
Abril 8, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Muy Felices Pascuas para todos. Los que renovaron con fe el ramito de olivo, los que eligieron un sitio de descanso y meditación y, además, para los que se expandieron por el country, la costa, las sierras…Y para los más osados que vaciaron la alcancía en busca de una nueva-vieja rendidora etapa marketinera y viajaron al Norte.
En estos días todos, unos y otros algunos quizás aunque en un solo instante, habremos sido tocados otra vez por aquella lejana e impresionante tragedia cristiana de Muerte y Resurrección.
Y en este año muy especial, en que 30 años atrás quedaron, tras hechos desoladores, más de 100 tumbas sin nombre en una lejana isla nuestra del sur.
Que la Resurrección de Cristo junto con la fuerza de la fe nos asegure un camino de esperanza.
Abril 1, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Antes que el otoño apresure los atardeceres aléjate de la ciudad un día de semana. Dejá las compras, el yoga, la telenovela, hasta la cocina. La primera etapa: Retiro. Luego subís al tren que va a Tigre y al descender comienza la magia.
Todo es para nosotros, río, verdor, cafés, museos, embarcaciones.
¿Qué elegir? Podemos navegar por ríos y canales en medio del silencio asombroso o caminar en la ribera hasta el río Luján y detenernos en el Museo de Arte, posta obligadísima con colecciones temáticas valiosas en un soberbio edificio que intentamos registrar con algo de su encanto en nuestras digitales o en las modestas cámaras con celuloide de ayer.
Te invitamos a dejar el yoga y las compras del día porque Tigre te ofrece además con asiento seguro, una bienvenida propuesta.
A un costado de la estación parte un bus turístico que nos permite –con 20$ la vuelta- visitar las postas principales. Descender, permanecer y abordar luego el próximo bus, cuando lo queramos, así, como en las grandes ciudades.
El coche abandona el río y se mete por bellas calles arboladas. Un destino:
el Museo de la Reconquista ubicado en una casa colonial hermosa. Luego el de arte. Después hay gustos y placeres para todos: el casino. Y, recobrado el río, el mercado
del Delta, hermoso predio con flores, dulces, frutas, artesanías y mimbres bellamente trabajados.
El lugar donde los fines de semana es imposible caminar por el gentío, es tuyo, mágico casi.
Al volver podemos elegir un café en el andén de la antigua estación de tren, de cara al río, a la nostalgia, a la delicia de que todo eso que nos rodea increíblemente limpio y hermoso hoy es casi solo nuestro.
Es así, el desliz de un día laborable puede llenarnos de luz toda la semana.
Marzo 25, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Sorprendió. La semana anterior, el mismo día, en el cuerpo principal de los dos matutinos más importantes se publicaron 4 (cuatro) páginas completas para presentar tres productos de belleza capilar de distinta marca, los tres artículos accesibles para la compra. Ni autos, ni descuento en hamburguesas ni ofertas de plasmas.
En uno, sin letra alguna, está el rostro y la melena de una linda chica con una pasta blanca en la mano y en la página impar la chica, la crema y el envase del producto destinado a la tintura.
Una tercera página, chica linda y envase de un champú que combate la caspa, esto que no es elegante en letra más chiquita. Cuarta oferta, también capilar, la chica linda, el envase y la promo del producto que promete brillo y salud para tu pelo. Atención, siempre se dice pelo, cabello es cursi.
Si alguien tiene viejos diarios y revistas apreciará que en otros tiempos la publicidad destinada a la mujer raramente se refería a su pelo, sí en especial a cremas y polvos faciales. Las señoras y las chicas se arreglaban muy bien para recoger sus guedejas –este es un espantoso arcaísmo- con rodetes y trenzas que muchas veces eran postizos.
¡Vino el destape! Y chicas y señoras en el cine y en la vida se cortaron el pelo: libertad, movimiento, gracia, comodidad: melenita corta y flequillo.
Las críticas fueron despiadadas pero el pelo corto se impuso. Aunque, con el tiempo llegó el desquite y hoy, casi un siglo después, señoras, jóvenes y más de una jurásica eligen la melena larga; el pelo, suelto, se alargó más allá de los hombros. Lacio o enrulado, natural o condicionado en el color o con serviciales añadidos.
Para que aparezca sano y brillante acuden a productos capilares y se desata así la oferta de pomadas y geles y los fabricantes descargan sus maniobras para atrapar a la clienta, hasta el asombro, como sucedió la semana anterior.
¿Qué hay cosas muchísimo más importantes que estas boberías? Ya lo sabemos pero como decía una vieja canción, aunque al revés: es que hay una melena, que me vuelve loco…
Marzo 18, 2012 | Por albapi9 | # Enlace permanente
Aquí estamos los Viejitos y Vejeces, inquietos, abrumados. El noble soporte tecnológico intenta aislarnos en la blogósfera.
Por correo nos llegan mensajes como éstos: Nuevo comentario en tu posteo…
Abrimos el blog y el tal mensaje no aparece. O intentamos agradecer en el blog del enviante: escribimos, ponemos las letras y números correspondientes al final y al teclear el envío nos dice que lo intentemos nuevamente.
¡Basta! , nos pudieron. Por eso, a todos los que nos escriben, especialmente a Elba Angly con la que intentamos acercarnos tres veces sin éxito, y a los que pensaron
en escribirnos y a los amigos que repiten una y otra vez la imposibilidad de entrar en Viejitos y dejar unas palabras, a todos, desde ya muchas gracias pero absténganse, fracasarán en el intento. Vale la buena intención que presentimos.
Viejitos y vejeces se siente en una isla, nuestros paupérrimos conocimientos tecnológicos no alcanzan para obtener soluciones prácticas, deberemos acudir al computer boy de nuestros inicios y al que nunca deberíamos haber abandonado.
Nos sentimos como los reclusos en el Gran Hermano, no sabemos quién nos sostiene en el espacio, quizás un ente marciano o venusino con el cual nunca lograremos un approach.
Amigos, teníamos una ¡linda! nota para hoy, la postergamos, no nos abandonennnnnnn…
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