10 Marzo 2011 | Por claudioguevara | Claves: amazonas, ayahuasca, plantas maestras, sanación espiritual | # Enlace permanente
Una obra de autoría anónima resume las propiedades medicinales y espirituales de la planta maestra del Amazonas. Perspectivas científicas, psicológicas y holísticas en un documento que se populariza en la red.

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28 Febrero 2011 | Por claudioguevara | # Enlace permanente
Con la multiplicación de los sistemas inalámbricos, estamos siendo bombardeados día y noche por una cantidad de microondas diez millones de veces más fuerte que el entorno natural. Los “electrosensibles” sufren de insomnio, dolores de cabeza, fatiga, pérdida de memoria, incapacidad para concentrarse y depresión.

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24 Febrero 2011 | Por claudioguevara | # Enlace permanente
Como todo proceso adictivo, la escalera monetaria no tiene fin. ¿Es posible liberarse del dinero, sin abrazar una vida de pobreza? Qué hacen y dicen los que lo lograron.
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22 Febrero 2011 | Por claudioguevara | Claves: antidepresivos, depresión, hierba de san juan, hiperico, remedio contra la tristeza, remedios naturales | # Enlace permanente
Una planta con una tradición de 2000 años es redescubierta como un potente antidepresivo, que rivaliza con los medicamentos sintéticos. Es más barato, y no tiene las consecuencias indeseadas de las píldoras.

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21 Febrero 2011 | Por claudioguevara | Claves: antioxidantes, chocolate, juventud | # Enlace permanente
Contiene una alta concentración de antioxidantes, que previenen el envejecimiento prematuro, incluso en mayores cantidades que los jugos de fruta, asegura la investigadora Debra Miller.

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19 Febrero 2011 | Por claudioguevara | Claves: colapso, fin del petróleo, michael ruppert, sociedad petroler | # Enlace permanente
Quedan pocos años de reservas. ¿Qué impacto tendrá esto en la vida cotidiana? Los nuevos hábitos de un mundo con menos abundancia, pero más sustentable y limpio.
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29 Enero 2010 | Por claudioguevara | Claves: briggs and peat, laberinto de los espejos, leyes del caos, simple y complejo, teoría del caos, teorías de la complejidad | # Enlace permanente
Lo simple y lo complejo son reflejos lo uno de lo otro, dice la cuarta ley del caos. No están presentes en los propios objetos, sino en la forma que interactúan entre sí. Una invitación a aplicar el arte de la simplicidad y la paradoja de la complejidad para acercarnos a la fuente de la vida.

El arte de la naturaleza. Los fractales son las figuras de infinita complejidad y diversidad que se producen a partir de una operación matemática simple.
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21 Enero 2010 | Por claudioguevara | Claves: briggs and peat, efecto mariposa, leyes del caos, vida caótica | # Enlace permanente
¿Te sientes desbordado por la velocidad del cambio, por los incontables riesgos de la vida cotidiana? La vida entera es caos, y es bueno que así sea. Dos científicos proponen siete reglas para disfrutar el azar y lo imprevisible, y celebrar la magia de lo desconocido.

El caos es al mismo tiempo, nacimiento y muerte, destrucción y creación. Habla de cómo se construye la inestabilidad y la futura aparición de formas de organización diferentes.
¿Has sentido alguna vez que tu vida se desarmaba completa, que todas tus estructuras cotidianas se sumergían en el descontrol?
El abandono de una pareja, el súbito desempleo, la pérdida del hogar o cualquier otra experiencia traumática pueden ser detonantes de un periodo de turbulencias donde todas las certidumbres que nos proporcionan seguridad se desintegran. El pánico suele ganar nuestros corazones. A veces, hasta nos inculpamos por la caída.
En realidad, nada es seguro ni dura eternamente. Solamente la publicidad engañosa nos induce a creer que es posible amurallarnos contra los riesgos y las catástrofes repentinas.
La teoría del caos, una nueva y deslumbrante formulación científica, arroja luz sobre estos temas. Si alguna vez te has sentido desbordado por lo que te rodea, aquí está la ciencia para descubrirte que la vida entera es caos, y es bueno que así sea.
►La ilusión del control
La verdad es que, más allá de periodos de relativa seguridad y estabilidad, nuestras vidas viven en el caos en forma permanente. Son tantos los factores que deciden nuestro destino, que pretender ponerlos bajo control es vanidad o pura ilusión. Por eso, en lugar de angustiarnos por lo imprevisible, es mejor disfrutar las posibilidades que nos brinda el azar de la vida.
Tras estudiar a fondo las leyes que rigen la naturaleza, John Briggs y David Peat escribieron hace ya una década “Las Siete Leyes del Caos”, un trabajo que proyecta sobre el orden social la nueva mirada de la ciencia sobre el universo. Propone aceptar el desorden de nuestras vidas, y pactar con el caos para convertirlo en una fuente de creatividad que nos haga más libres.
¿Qué es la teoría del caos? Comenzó con formulaciones matemáticas, se desarrolló con el estudio de las variaciones del clima, y en las últimas décadas se extendió a los más variados planos del pensamiento social y científico. El caos se concentra en la interconexión que existe entre acontecimientos aparentemente aislados, en los modelos ocultos, en los matices, en la “sensibilidad” de las cosas, y en las reglas de cómo lo impredecible conduce a lo nuevo.
La teoría del caos muestra más humildad que la ciencia tradicional: tiene que ver más con lo que no sabemos, con la celebración de la magia y el misterio. El caos es al mismo tiempo, nacimiento y muerte, destrucción y creación. Habla de cómo, sobre la base de sistemas estables, se construye la inestabilidad y la futura aparición de formas de organización diferentes. Describe cómo cada pequeño cambio introducido en un sistema abierto tiene una respuesta que encierra la continuidad, metamorfosis o muerte futura del sistema. Y todos somos sistemas abiertos.
¿Cómo pueden aplicarse estos conceptos al análisis de nuestra vida personal?
►Metáfora del arroyo
Piensa en un arroyo de montaña. Es arroyo antiguo, pero al mismo tiempo, es diferente en cada estación: apenas un hilo de agua en verano, más caudaloso en invierno. Es el mismo arroyo desde hace siglos, pero al mismo tiempo es diferente cada día: el color del agua varía por la luz del sol, por las materias que transporta, por la cantidad de organismos que alberga.
Siéntate a su vera en un sector estrecho, y sumerge tus pies en el flujo cristalino. La corriente comenzará a rodear tus pies y comenzará a fluir por los lados. Halla un sector poco profundo y coloca varias piedras que obstaculicen la corriente. Pronto el agua hallará grietas para escurrirse, o tal vez no, y se convierta en un pequeño estanque que atraerá la visita de los moradores de la zona.
Porque el arroyo no está solo, forma parte de un complejo ecosistema: los glaciares de la montaña que lo nutren, la miríada de animales y plantas que beben de sus aguas, el clima con sus alteraciones y la tierra con todos sus sustratos. Es un sistema abierto: necesita de una continua alimentación de energía, es modificado por agentes externos, forma parte de una compleja red.
El arroyo es una metáfora de nosotros mismos: es al mismo tiempo estable y cambiante, sus aguas se renueva constantemente y responde al entorno adaptándose de la mejor manera. De la misma manera, todos nosotros somos un cuerpo cuyas células se renuevan permanentemente, respondemos a los estímulos exteriores, y en definitiva somos la misma persona de hace 10 años, pero también una nueva persona cada día.
Al igual que el arroyo, cada uno de nosotros no está solo: estamos conectados con la naturaleza, y formamos parte de una red de relaciones sociales y familiares. Vivimos dentro de movimientos que nos afectan y afectan a los demás, creando movilidad y caos en diferentes niveles.
►Una nueva experiencia del mundo
“Si sabemos apreciar el caos –dicen Briggs and Peat- podemos comenzar a ver el mundo como un flujo de modelos animados con giros animados, espejos extraños, sutiles y sorprendentes relaciones, además de la sorprendente fascinación de lo desconocido”.
La teoría del caos ha tenido tal impacto que se aplica en variados órdenes de la vida: en las artes, la cultura y la economía. Se ha convertido en una metáfora cultural.
En la serie que comenzamos hoy, repasaremos las siete leyes del caos propuestas por Briggs & Peat. No son formas de comportamiento o directrices sobre cómo hay que pensar. Son siete “provocaciones, entradas en una nueva experiencia del mundo”.
(Continuará)
27 Diciembre 2009 | Por claudioguevara | Claves: dunbar, facebook, personales, redes, relaciones, robin, sociales, twitter | # Enlace permanente
¿Cuántas relaciones interpersonales podemos realmente manejar? A juzgar por las amistades que acumulamos en las redes sociales, varios cientos. Pero una teoría afirma que hay un número máximo de relaciones que el cerebro humano puede manejar eficazmente: 150. Implicancias para la vida social, la producción y los negocios.
¿Cuántas relaciones interpersonales podemos realmente manejar? Hay gente que acumula cientos o miles de contactos en el Messenger, Twitter, Facebook y otras redes sociales.
Sin embargo, incluso cuando hay quienes desarrollan habilidad para mantenerse en contacto con cientos de personas a la vez mediante los dispositivos que emulan la sociabilidad cara a cara, una teoría sostiene que la capacidad cerebral para mantener relaciones interpersonales en la vida real está limitada a un número mágico que despierta la curiosidad de los estudiosos: 150.
La teoría de la inteligencia social sostiene que la capacidad de los individuos para relacionarse con otros está determinada por el tamaño del neocortex cerebral, la capa responsable del pensamiento consciente. Esto resulta en una limitación en la cantidad –o la calidad- de las relaciones que podemos mantener simultáneamente, de la misma manera que una computadora está limitada para realizar tareas complejas por el tamaño de su memoria y la potencia de su procesador.
Robin Dunbar, investigador de Biología Antropológica en el University College de Londres, después de algunos cálculos matemáticos en torno a esta cuestión, arribó a una cifra: 148. Sería el número máximo de relaciones que el cerebro de un ser humano tipo puede manejar eficazmente.
►Relaciones cara a cara
La objeción más corriente a esta afirmación sostiene que en realidad, los seres humanos hoy vivimos en naciones con millones de seres. Diariamente nos movemos y relacionamos dentro de comunidades con miles de personas…
Sine embargo, lo que se investiga aquí no es la cantidad de encuentros fortuitos, intercambios comerciales o saludos con los vecinos que experimentamos día a día. Hablamos de la cantidad de relaciones personales, coherentes y estables, que podemos mantener con otras personas a lo largo de un periodo razonable de tiempo.
La hipótesis de Dunbar sugiere que, si bien existen grupos mucho más grandes en número en la sociedad actual, 150 sería el número de una unidad social relevante en la sociedad humana. La cotejó con evidencia histórica y sociológica, y arrojó luz sobre un fenómeno que tiene notables implicancias para la vida social, la producción y los negocios:
- En los modernos ejércitos, la mínima unidad independiente es la compañía, que consiste en tres pelotones de entre 30 y 40 hombres, más los escoltas del comandante, haciendo un número total de 130 a 150 hombres. Incluso en la antigua Roma, la unidad militar básica reunía 130 hombres.
- En el mundo de los negocios, los administradores saben que las compañías de hasta 150 personas funcionan bien sobre la base de las relaciones cara a cara. Cuando crecen por arriba de ese número, se multiplican los problemas. Los sociólogos han detectado que hay un umbral crítico entre los 150 y los 200 donde se comienza a multiplicar el ausentismo, las bajas por enfermedades y la corrupción administrativa.
- La Universidad de Sussex publicó una encuesta sobre 12 disciplinas científicas. Hallaron que el número máximo de investigadores a los cuales un individuo puede poner atención, oscila entre los 100 y los 200. Cuando una disciplina reúne más gente, sucede que se fragmenta en dos o más subdisciplinas.
Hay otros ejemplos interesantes. Los grupos del neolítico reunían típicamente a una población de entre 120 y 150 personas, a juzgar por la cantidad de viviendas. Los Hutteritas, un grupo fundamentalista religioso que vive en comunidades granjeras en Norteamérica, consideran 150 el número máximo de sus comunidades. ¿La razón? Entienden que por arriba de 150, ya no pueden controlar la conducta de sus miembros mediante el simple expediente de la presión personal de cada compañero.
Más evidencia sugiere que 150 sería un número natural de agrupamiento de individuos, que permite mantener relaciones coherentes entre sus miembros a través del tiempo mediante la simple interacción directa.
La pregunta que muchos se hacen, ante el despliegue acelerado de las redes sociales y los cambios de hábitos en niños y adolescentes, es si las nuevas tecnologías permitirán ir más allá de este límite, o si por el contrario serán contraproducentes. ¿Mutarán nuestros cerebros para permitirnos más conexiones simultáneas? ¿O las capacidades de interacción real de la gente se dañan al verse remplazadas por sustitutos virtuales?
El número de la conversación ideal
¿Cuántas personas constituyen el grupo de una conversación ideal? Dunbar aplicó sus criterios matemáticos a la cantidad de personas que constituyen un grupo de conversación ideal, y lo cotejó con observaciones en una cafetería estudiantil. Las cuentas coincidieron: 3-4 personas es el grupo ideal, con una amplia tendencia a dividirse en subgrupos cuando la cantidad de personas crece.
23 Diciembre 2009 | Por claudioguevara | Claves: baño, curandero, finlandés, prehispánicos, rituales, sauna, sudador, temascales, temazcalero, temazcales | # Enlace permanente
Los antepasados del moderno baño sauna tienen un espíritu religioso. Sus orígenes se pierden en el amanecer de la historia, y su práctica sobrevive gracias a la tradición oral de las comunidades indígenas.
Los temascales son los antepasados de nuestros modernos baños sauna y finlandés, con una importante diferencia: tienen un espíritu religioso. Sus orígenes se pierden en el amanecer de la historia, y hay vestigios de su práctica en diferentes culturas.
El temazcal mexicano es de origen prehispánico. Su nombre, de raíz nahuatl, significa casa de vapor (Temaz – vapor, calli – casa), y sobrevive gracias a la tradición oral de las comunidades indígenas.
Técnicamente el temazcal sigue el mismo principio que sus parientes modernos. Se realiza en una estructura cerrada de pequeñas dimensiones donde se introducen piedras calentadas al rojo vivo. Sin embargo, un elemento le da una identidad singular al baño mexicano: no se vierte agua sobre las piedras para producir el vapor, sino una infusión de plantas medicinales. Luego, la experiencia es conducida por un guía que va aplicando prácticas de índole terapéutica o ritual: aromaterapia, cantos, visualizaciones y ejercicios de meditación que sirven para orientar las emociones del grupo. Cada ceremonia puede tener un carácter muy diferente según el chamán a cargo (llamado temazcalero, curandero o sudador).
►Un temascal masivo
Visité dos temascales en la zona de Puerto Vallarta, junto a mi amigo venezolano Yang, un fotógrafo bien empapado en la religiosidad mexicana, y Daniel, un director de cine explorador de nuevos territorios.
El primero fue cerca de Ixtapa, bajo la dirección de Tío Manuel, un temascalero de visita en la zona. Cuando llegamos había casi 40 personas congregadas en torno a una gran fogata, en un terreno a metros de la zona urbana. Tío Manuel contaba que estuvo “8 años aprendiendo hasta poder dirigir un temascal”, mientras sus asistentes alimentaban el fuego con las 33 piedras que se usarían en la ceremonia.
Antes del ritual, un grupo de hombres que acompañaba a tío Manuel en su viaje pasaron de a uno frente al fuego a narrar una experiencia extrema que vivieron semanas atrás: la Visionquest, un ritual de iniciación que requiere estar 4 días en la montaña sin agua ni comida. Cada hombre contó su historia: el sentido de la privación, las emociones y las visiones experimentadas.
Me tocó profundamente el testimonio de un moreno gigante que lloró a lágrima viva cuando recordó que pudo hablar con su madre fallecida, que pudo verla aparecer, pero que en cambio el padre “nunca llegó”. Lloraba el hombre mientras confesaba que su sueño era “volver a verlos juntos, como cuando yo era pequeño, pero mi padre no pudo llegar, no sé por qué…”
Luego de escuchar varios relatos, comenzó la ceremonia. Como por arte de magia, 37 personas entramos en una carpa (tipi) de poco más de 3 metros de diámetro por un metro de alto.
Una vez adentro todos los participantes, el procedimiento es simple: se ingresan las piedras de a una, ocho rocas volcánicas al rojo vivo, que se depositan en un hueco cavado en el centro del tipi. Se cierra la puerta y se vierte el agua medicinal sobre las brasas. El proceso se divide en cuatro “puertas”, es decir, cuatro intervalos de entre 5 y 10 minutos al cabo de los cuales se abre la puerta, el ambiente se enfría, el aire se renueva y se recomienza con otras ocho piedras. La última debe quedar junto al fuego.
El temascal de Ixtapa me impresionó, pero por la masividad del encuentro no tuvo algunos elementos, que descubrí en el siguiente.
►Un temascal íntimo
Aprendí algo más en el segundo temascal, que como contrapartida fue casi íntimo: solamente Yang, Daniel, el chamán y yo. Fue en una finca aislada de las afueras de Bucerías.
El temascalero se presentó como Francisco Cárdenas “Panchito”, un hombre humilde y sabio que se tomó su tiempo para explicarnos cada paso. Antes de comenzar, untó las piedras, que ya ardían en la fogata, con copal. Luego saludó a los cuatro puntos cardinales: “Al Este, al Padre Sol; al Sur, a la Madre Agua; al Oeste, a la Luna, a todas las madres que murieron pariendo a sus hijos; al Norte a los ancianos, a los abuelos volcanes…” Finalmente saludó hacia el cielo –el centro del universo- e hizo una reverencia al suelo –el centro de la tierra.
Entonces entramos al tipi, un pequeño recinto armado con palos, lonas y cueros, pronunciando la frase “Por todas mis relaciones”, que es la forma ritual de pedir permiso. Una vez adentro, Panchito explicó que el agujero en la tierra donde se depositan las piedras simboliza el útero, y el tipi es el vientre. Por eso el temascal simboliza un volver a nacer: los participantes se introducen en el vientre de la madre y vuelven a nacer, limpios, higienizados, dejando atrás dolores, malestares y enfermedades.
El chamán recalcó que esta tradición pertenece a muchas culturas de la tierra, que se han hallado restos de temascales en las sabanas de Siberia o en los Andes peruanos. Me sentí súbitamente hermanado con antepasados desconocidos, nuestra familia remota tan a menudo olvidada.
Aquella tarde Panchito condujo una sesión completa, con cánticos, presentaciones personales, catarsis y oraciones. También hubo contacto directo con la tierra, con todos de panza sobre el suelo, en el interior ardiente del tipi. En la despedida recuerdo abrazos emocionados, y al regreso, un sueño reparador y profundo.
¿Qué beneficios ofrece un temascal?
El temazcal actúa depurando las vías respiratorias y el aparato digestivo, y tonificando el sistema nervioso. También ayuda en problemas óseos, musculares y ginecobstétricos a través del calor del baño y las propiedades curativas de las distintas plantas que en él se utilizan.
También tiene cualidades de orden espiritual. La relajación que la experiencia genera incita a la introspección, la reflexión y hasta una diferente percepción del tiempo.
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