Primeros pasos en la República Bolivariana

En la frontera de Colombia y Venezuela circulan constantemente unos autos antiguos, grandes y espaciosos que van de un país a otro. A veces se juntan y forman caravanas extensas; a veces marchan solitarios y sin ningún pasajero.
Uno de tantos me ofrece llevarme hasta Maracaibo por un precio bastante más reducido que el de un bus tradicional, así que sin más ganas de demorarme, me marché.
Ya en viaje, el conductor me cuenta que su trabajo consiste en cargar el tanque de combustible en Venezuela, pasar la frontera y vender la gasolina en Colombia a un precio lo suficientemente elevado como para vivir de eso. De regreso, suben algún pasajero y hacen un dinero extra.
El combustible no es llevado en bidones porque las coimas que exige la policía hacen que no sea lucrativo el negocio. Por la ruta, de hecho, hay un control de policía cada 200 metros a lo largo de los primeros kilómetros.
Lo del tráfico de gasolina es lógico, si entendemos que Venezuela tiene una de las mayores reservas de petróleo del mundo. Pero la situación se torna llamativa cuando se observa que además de combustible, otros conductores trafican con mercaderías como arroz, granos, leche y azúcar. Entonces ¿de dónde se sacan estos productos lo suficientemente baratos como para ser vendidos en Colombia y hacer una diferencia?
Mercal, Consejo Comunal y toma de terrenos

En Venezuela desde hace años existe el Mercal, un mercado donde se pueden comprar productos de la canasta básica a precios mucho más reducidos que en un negocio privado. Los “mercoChavéz” –como les llamo yo-, permitieron que muchísimas personas se beneficien adquiriendo los alimentos a valores que en los negocios tradicionales a veces se triplican.
Como estos mercados no dan abasto, el Gobierno también creó otra cadena, Pdval, que vende otros productos mas sofisticados a precios un poco más elevados que Mercal, pero con todo más reducidos que en los otros lugares.

A su vez, el Consejo Comunal muchas veces regula la contratación de la mano de obra del Mercal para que favorezca al barrio donde se va a instalar, y hasta solicita al Gobierno la instalación de otros nuevos.
El Consejo está compuesto por un directorio elegido por los mismos vecinos de los barrios en asambleas. Estas instituciones son las que manejan los recursos del Estado para la reparación de edificios, calles, construcción de bibliotecas, áreas verdes y hasta hospitales donde hacen falta.
Los Consejos, entonces, establecen una relación directa entre el Estado y los barrios, sin pasar por tantas manos y mediadores (como alcaldías, gobernaciones, etc.) que hacen que los proyectos se retrasen, aumentes sus costos y muchas veces nunca se concreten.
Hasta las zonas más opulentas tienen en sus barrios sus Consejos Comunales, que solicitan dinero al Estado para realizar sus obras.
Los Consejos también ordenan la toma de terrenos por parte de los vecinos (ver foto debajo), para que las familias puedan construir su hogar en una Caracas cada vez más extendida y hacinada.

La ocupación de espacios se ha permitido desde el Gobierno, dado el enorme déficit habitacional. Eso hace que cada pedacito de tierra libre se dispute entre los vecinos y genere a veces la irrupción de la policía.

Venezuela está siendo invadida
En Caracas conocí a un policía que participó en un operativo en el 2004. En esa operación, fueron capturados 130 paramilitares colombianos vestidos con uniformes militares venezolanos, que pretendían tomar por asalto un destacamento de las fuerzas para simular una insurrección y así levantar al resto del país.
En los alrededores del edificio habían sido colocadas cámaras de televisión de antemano, para transmitir rápidamente la noticia a toda Venezuela. Las cámaras eran de un canal que hoy transmite su programación sin censuras en el aire venezolano. El canal era Globovisión.
Hoy en día, aparecen constantemente noticias de paramilitares capturados en zonas cercanas a la frontera. Al parecer, lo que buscan los irregulares es el control de la cuenca del lago de Maracaibo, donde se encuentran inmensas riquezas.

Claro que la logística hasta ahora no ha sido muy buena y todas sus operaciones han fracasado. Por eso, las bases norteamericanas vendrían a solucionar dichos problemas.
Si bien todas las invasiones se han originado desde la frontera con Colombia, se sospecha que ahora podrían proceder desde el lado de la Guayana. Claro que esta invasión aun no ha empezado.
El Vergatario
Venezuela tiene su propia empresa de telefonía celular. Pero también tiene su propio aparato móvil, producido en el país y comercializado bajo una estrategia de marketing un poco extraña.
Noticias de Colombia
¿Por qué vuelve Colombia a mi blog? Resulta que en mi pasó por “el país de los abrazos”, encontré a unas personas que me ayudaron muchísimo. Ellos estaban en un proceso para recolectar un millón de firmas en menos de 15 días. Impulsaban un movimiento llamado “La voz de la consciencia”, que buscaba colocar en la presidencia un candidato hasta ese momento desconocido.
Me parecía un milagro que pudiesen llegar a ese fin en tan poco tiempo y con pocos recursos. Pero lo lograron, y ahora están en carrera para cambiar Colombia.


HOLA EMI, MUY INTERESANTE TODO LO QUE CONTAS. NOSOTROS AQUI DE CUMPLE MUY ATAREADOS,CON LOS 15 DE LA MELLI. LUCHO SE RECIBIO,TODAVIA NO LO UBIQUE PARA SALUDARLO, TE MANDO UN BESO GRANDE, ME VOY QUE ES TARDE.SEGUI CON TUS RELATOS .