República de los abrazos: sobre mi viaje por Colombia

A la frontera de Ecuador-Colombia no llegué solo. Desde Quito me acompañaba un irlandés que no hablaba una palabra de español y que sólo transmitía con gestos inseguridad.

Ya en Tulcán (última ciudad fronteriza ecuatoriana), compartimos un taxi con una pareja de colombianos que iban para Pasto. Cuando ya estábamos listos para que cada subgrupo tome caminos distintos, surgió un brote de preocupación en las dos personas de Colombia. Resulta que Boris era artista y había olvidado su catálogo de trabajos en el bus que lo traía de Quito. Janeth, su novia, lo iba a esperar hasta que lo recuperara, y por eso se iba a quedar sola en la fría ciudad de Ipiales.

En ese momento llegó un australiano que también viajaba con nosotros desde Ecuador pero que lo habíamos perdido camino a la terminal. Le dije al irlandés que si quería podía seguir viaje con él, porque que me iba a quedar a acompañar a Janeth. Aceptó sin vacilar y siguió con su rumbo. Por mi parte, esa decisión que tomé afectaría sin saberlo el futuro de mi viaje por Colombia.

Por el sur

Fue a las dos horas que retornó Boris. Había recuperado sus cosas y rápidamente nos encaminamos a Pasto. Luego de un par de horas en el bus, llegamos a la tierra pastusa, y cuando me disponía a buscar alojamiento Boris y Janeth me ofrecieron dormir en su casa. A pesar de que recién me conocían, me dieron una cama y hasta me dejaron utilizar Internet para colgar mis fotos. Así me trataron los primeros colombianos que conocí.

Al otro día, Boris me llevó a su casa que quedaba por el centro y me invitó a instalarme. Me contó que hacía 17 años había trabajado en una comunidad indígena llamada los awá, la cual hoy en día sufría bastantes problemas de violencia. Me interesó el tema y gracias a él me puse en contacto con ellos.

Luego de evaluar varios días y escuchar a cientos de personas decirme que ni se me ocurra ir para esa zona, tomé un bus y me adentré en la selva de Nariño para conocer a los nativos.

Una vez que llegué al pueblito llamado El Diviso, los indígenas me ofrecieron algo para comer y me dijeron que me iban a buscar un lugar para que durmiera. Sin darles tiempo, la psicóloga y la nutricionista que trabajaban para la comunidad me ofrecieron un espacio en donde ellas vivían. Así que me acomodé como pude y me metí de lleno en la realidad de este pueblo.

Enseguida pude darme cuenta que su situación no era la mejor, por ejemplo en comparación a los machiguengas de Perú. Pero de ellos recibía el mejor trato, igual que de mis amigas profesionales que trabajaban con los nativos. Por ejemplo, Irene -la psicóloga- no me dejaba ir a comer algo sin que me invitara. Y cuando me tocó ir con la brigada médica a la selva, me regaló una bolsa llena de comida para que no pase hambre. La gente en Colombia es así.

Luego de 10 días de aprender de este pueblo nativo, me despedí de la selva y regresé a la ciudad. En el camino quedó como anécdota un enfrentamiento donde el ejército disparaba sin encontrar respuesta al fuego, y la gente asustada, pedía al chofer en vano que regrese a donde había partido. El bus se demoró allí varios minutos hasta que el ejército dio el visto bueno para que avance.

A mi regreso conocí realmente la ciudad de Pasto. Además de una gran belleza arquitectónica, esta ciudad cuenta con una historia muy particular. De hecho, se la recuerda como la región que rechazó a Bolívar y escogió defender la corona. Por eso y otras razones, los pastusos dicen ser algo así como el chivo expiatorio de Colombia y el centro de todos los chistes sobre los brutos. El pastuso, en este sentido, sería el equivalente al estereotipo del gallego que alguna vez se utilizó en Argentina.

Ahora en esta ciudad, cuando uno camina se encuentra con miradas cortas y un aire de tristeza, que Boris se empeñaba en llamar “melancolía pastusa” pero que para mí era otra cosa. Quizás este sentir en la gente se corresponda a las ciudades en donde hay un gran carnaval, que hacen que la diversión y el éxtasis se viva de forma frenética por un tiempo para luego caer en un pozo de tranquilidad y pudor. En la calle o en las plazas, la gente sonríe pero no se ríe. Y si por algún motivo hay carcajadas, las manos buscan la boca como queriendo tapar una actitud vergonzosa.

Pasto en esos días disfrutaba del Encuentro de Culturas Andinas y del Pacífico, evento que reunía a personas de todo el país y de otros rincones del mundo. Casualmente, la imagen utilizada para promocionar al encuentro era una de las realizadas por mi amigo Boris. Con recitales, ciclos de cine, obras de teatro y demás actividades, este evento me demoró más de la cuenta en la ciudad.

A partir de allí, Boris se encargó de presentarme a casi toda la comunidad artística de la zona. Conocí pintores, escritores, artistas plásticos que trabajaban en el carnaval, músicos, etc.

Un día, fui invitado por Alan -un escritor que dicta un taller de literatura- para que diera una charla sobre las experiencias de mi viaje. En la clase, además, tuve que proponer dos temas para que los participantes desarrollaran algún escrito. La mañana resultó más que interesante, sobre todo por la gran capacidad literaria que tenían las personas que asistían allí.

Luego de esa clase, fui invitado por Giovanni –uno de los que participaba en el taller- a dar una vuelta a la ciudad en bicicleta, que desembocó en un recorrido de casi cuatro horas por las montañas hasta un pueblito cercano llamado Nariño. La experiencia fue extraordinaria pero también agotadora.

Por esos días, Boris me llevó a comer a un restaurante taoísta que conoció por una amiga. Luego de hablar bastante con las personas de ese lugar, me comentaron sobre un templo que ellos tenían por el norte de Bogotá, más precisamente en las cercanías de un pueblito llamado Duitama. Allí el gobierno había realizado un ataque y había lanzado glifosato para intentar desaparecer a esa comunidad. Consulté con ellos sobre la posibilidad de visitar el lugar y me pasaron las indicaciones y unos teléfonos para cuando llegara. Quedé en dar una vuelta por el templo en unos 15 días.

Mientras tanto, seguía conociendo a gente de la ciudad de Pasto. Entre estas personas quiero destacar a Jairo, un pintor hiperrealista que junto a su familia me ayudó muchísimo. Así, si me encontraba solo por la calle lo llamaba y aparecía: no faltaron las veces que me llevó a su casa a comer y otras tantas que me ofreció su computadora para escribir mis notas. Fueron ellos los que me llevaron a la laguna La Cocha, que con su paisaje atrae a los que viajan a conocer el sur de Colombia. Por Jairo, conocí a su hermana Catalina, que trabaja en un proyecto de educación para evitar víctimas de minas.

Ella, por su parte, me contó el gran problema que representan estas armas para la población. Si uno pisa una, por ejemplo, aparte de perder la vida o algún miembro del cuerpo, debe abonar a las fuerzas irregulares 400 dólares de impuesto por caminar en zona prohibida. Fabricar una mina, a su vez, insume un costo muy bajo -de 1 a 3 dólares cada una-, lo que significa que con muy pocos recursos se puede cerrar una zona por mucho tiempo. A partir de esta realidad, hoy Colombia es el país más minado del mundo.

Luego de informarme de este problema, Catalina me comentó de la posibilidad de que a mi paso por Popayán me recibiese una amiga suya. Me quedé sorprendido por el favor, y enseguida ella hizo el contacto para que me encuentren ni bien arribara a la ciudad. A su vez, Jairo me pasó los datos de varios amigos y familiares que tenía dispersos por Colombia y que me podían ayudar. También me consiguió un camión para que me lleve hasta Popayán de forma de no gastar en un pasaje.

Un paseo por la ciudad blanca

Me levanté temprano en la casa de los padres de Jairo (esa noche dormí allí porque era cerca de donde salía el camión). Como el lugar era peligroso a esa hora, Oscar –el camionero- me pasó a buscar en un taxi para ir hasta el playón donde se encontraba la tracto mula.

Esa mañana viajé escuchando todo lo que le había tocado vivir a Oscar en su trabajo por las rutas de Colombia. Historias de incendios de camiones por parte de la guerrilla y de paramilitares, mecanismos que se utilizan para el trafico de drogas y ofrecimientos que le hizo el mismo narcotráfico para que pasara cocaína en sus trayectos. Luego de 4 horas de este viaje, me despedí de Oscar completamente agradecido.

En Popayán me recibió Alejandro Jojoa, a quien contacté por medio de Catalina. Él es esposo de Aura, padre de seis hijas (Elisa, Clara, Alejandra, Aura, Libia y Lidia) y fue durante mucho tiempo presidente de Federación Campesina del Cauca. Me contó de todas las luchas que habían hecho y de la reforma agraria que jamás pudieron realizar por la resistencia política, a pesar de que la ley la sustentaba. Me dijo que ahora estaban trabajando con un nuevo concepto, el “mercado justo”, que buscaba recortar los intermediarios en la cadena de exportación del café y que esta medida les había traído algún beneficio.

Luego de una larga charla, los Jojoa me invitaron a pasar la noche en su finca ecológica para que observara cómo funcionaba. Allí, ellos no utilizan químicos ni balanceados. Por ejemplo, para quitar las garrapatas del ganado utilizan grasa y le dan leguminosas como alimentos. Usan los excrementos de los animales para hacer biogás y las lombrices lo transforman en abono, de modo de no utilizar más productos industrializados para los vegetales. También están estudiando la implementación de energía solar.

Al otro día fui a conocer un poco “la ciudad blanca”, llamada así por la cantidad de faroles que alumbran las calles durante la noche y que convierten a Popayán en un santuario colonial. También tuve la oportunidad de visitar una montaña que según los lugareños es una pirámide realizada por los indígenas que habitaban allí.

Luego de caminar la ciudad y dormir en casa de los Jojoa, me despedí agradecido de ellos, a lo que respondieron dándome el teléfono de una amiga que ellos tenían en Cali. Antes de irme, llamé a Oscar -el camionero- y este me avisó que se encontraba cerca así que me podía llevar sin inconvenientes hasta mi próximo destino.

La tierra de la rumba

Como el lugar donde me debía dejar era lejos del centro, Oscar se metió por adentro de la ciudad de Cali y me dejó en la terminal. Para mi sorpresa, antes de bajarme estiró la mano con un dinero. Me dijo que lo que estaba haciendo no era fácil y que eso que me daba era una ayuda para que almuerce. Rechazarlo fue en vano. Insistió e insistió hasta que tuve que aceptarlo. Nuevamente y como siempre en Colombia, me despedí agradecido.

Ni bien bajé llamé al número que me dieron los Jojoa. La persona que atendió se llamaba Marleny y afectuosamente me dijo que me iba a ayudar. Como ella estaba trabajando, arregló con un amigo para que me encontrara por la ciudad. Fue así que apareció Gustavo. Hablamos un rato y me dijo que si no tenía dónde ir me podía quedar en su casa y enseguida llamó a Marleny. “Te tengo noticias. Dice Marleny que te invita a cenar”, me dijo Gustavo.

Como se ve, la mala fama de esta ciudad es una fantasía. De hecho, por Cali caminaba de noche solo sin ningún inconveniente y en varias oportunidades personas que conocía por la calle me invitaban a comer o tomar algo. Hasta pude ir a ver el clásico América – Deportivo Cali en la popular (Gustavo decía que mejor era la platea, pero yo sabía que no nos iba a ocurrir nada). Ese partido fue 3 a 1 a favor del América, con un tanto del híper experimentado delantero “el pipa” De Ávila, que tiene nada menos que 47 años.

Gustavo también me mostró la Universidad del Valle, un campus de estudio con parques, árboles, lagos y piscina, donde conocí varias personas que luego me invitaron a bailar salsa en uno de las tantas discotecas que tiene la ciudad. En esta ciudad hice muchos amigos, como por ejemplo Cindy, Alejandra y Ángela, que trabajan en una revista llamada “Litras Falsas” donde publicaron algunas de mis fotos.

Marleny, por su parte, trabaja en la ONU y a través de esta organización estuvimos planificando sobre una posible visita al Pacífico, para que escribiera algo sobre la situación de las personas que viven allí. Como la demora era mucha y se requería ir en avión, esta posibilidad se dilató pero quedó flotando la posibilidad de ir en un futuro.

Luego de 8 días de vivir en esta ciudad, me despedí de mis amigos y me marché para Armenia. Para los que siguen pensando que Cali es una ciudad peligrosa, puedo decirles que antes de irme pude sacar una foto del peligroso Cartel de Cali (hacer clic aquí para verlo).

Rumbo al este

La ruta entre Cali y Armenia se cuenta entre las más hermosas de Colombia. El paisaje va de fincas hasta bosques, acantilados y montañas, todo bajo una temperatura agradable.

En Armenia me recibió Laura, a quien había conocido durante mi estadía en Quito, Ecuador. Ella me mostró un poco la ciudad, la universidad y me presentó a varias amigas con las que recorrimos un poco los pueblitos de los alrededores.

Con ellas jamás tomamos un bus ya que hacíamos todos los viajes a dedo. Por ejemplo fuimos a conocer Salento, zona muy turística de fincas y montañas donde pasamos una tarde. También fuimos a la zona cafetera de Calarcá, donde nos bañamos en una cascada y conocimos otros amigos.

En Armenia estuve cerca de 5 días conociendo y aprendiendo. Cerca de mi partida, Laura me comentó algo que cambiaría el destino de mi viaje. Resulta que cuando se vence el plazo para estar en Colombia (60 días), uno debe abonar 35 dólares adicionales por cada mes extra. Y si uno se pasa aunque sea 1 día del plazo fijado, debe pagar 100 dólares de multa.

La noticia me llamó la atención, ya que Colombia era el único país hasta el momento que cobraba por quedarse más tiempo. Como a mí se me vencía el plazo en unos días, la mejor opción era irme a Cúcuta, salir a Venezuela y volver a entrar. De ese modo, el DAS no me cobraría nada.

Así que me despedí apurado de mis amigas, ya que en los pocos días que me quedaban tenía que conocer Bogotá y Duitama, para no tener que volver sobre el mismo camino. Bien temprano en la mañana, me fui a la ruta y luego de una hora un camión paró y me llevó hasta la capital de Colombia.

Apurado

Fue largo el camino a Bogotá. Llegué en horas de la tarde y llamé a los teléfonos que me habían dado en otros puntos de mi viaje. La persona que me atendió me pidió una hora para que pueda organizarse y planificar como me podía ayudar. Jairo, el camionero, me dijo que mientras tanto podía ir a su casa así me presentaba a su familia.

Una vez allí, conocí a su mujer y sus dos hijos. Jairo me dijo que si no tenía dónde ir me podía quedar en su casa, que en eso no había ningún inconveniente. Sin que yo diga nada, su hijo me ofreció su habitación y corrió un colchón a la pieza de su hermano para él.

Ya en la mañana me despedí de la familia de Jairo, de nuevo agradecido, como siempre -vale la pena repetirlo- me ocurrió en Colombia. Cerca del mediodía di una vuelta por el centro y visité a un amigo de Marleny que trabaja en el Ministerio de Cultura. Y por la tarde, partí con rumbo a Duitama.

Ni bien llegué a este pueblito me puse en contacto con los taoístas. Ellos me dejaron quedarme en la fuente o sede que tienen en Duitama, para que al otro día pueda ir al Templo ubicado en las montañas.

Por la noche y luego del viaje de tres horas, llegué al templo Vegetal Sacroakuarius, donde una abeja me recibió picándome en el labio e inflamándome toda la zona. Con hinchazón y todo, fueron tres días los que me quedé allí y como no acepté quedarme de monje, no se me dio la posibilidad de trabajar para pagar alojamiento y alimento. Así que tuve que abonar 14 dólares por los 3 días de estadía.

Además de lo ya escrito, puedo destacar la insistencia de Da Vinci (que era un monje que se decía la encarnación del hombre del renacimiento) para que me quedara en el templo, ya que argumentaba que el viaje que estaba haciendo ya lo había hecho en otras vidas, así que era una pérdida muy grande no aprovechar esta oportunidad para quedarme en el templo. Le agradecí por la invitación, pero le aclaré que debía irme porque no tenía plata para pagar la multa al DAS, aunque le aclaré para que se quedara tranquilo que si tenía la oportunidad en otra vida, no dudaría en quedarme.

Vencido el plazo de tiempo que había pagado en el templo, inicié el largo camino a Cúcuta para renovar mi estadía en Colombia. Luego de 12 horas de viaje, crucé la frontera y pasé una noche en Táchira, Venezuela, donde descubrí que los costos de alojamiento no eran tan baratos como los de su vecino país.

Cruzando Colombia

Con la intención de llegar a Medellín, me fui a la salida de Cúcuta para hacer dedo. Luego de pasar la mañana en un peaje, los policías de carreteras hablaron con un particular para que me llevara. Esta persona traficaba combustible y mercadería desde Venezuela hasta Bucaramanga y se comprometió a llevarme hasta un paradero de comidas.

La policía lo paraba en varios puntos del camino, y este abonaba $ 10.000 (5 dólares) en cada oportunidad. Una vez que arribamos al lugar para comer, hizo un gesto a otro auto -que era otro traficante- y este me llevó hasta Bucaramanga. Mientras cruzábamos el páramo de Berlín, me comentaba que la plata no alcanzaba y que esta es una de las pocas posibilidades que encuentran para poder sobrevivir.

Esa noche paré en un hotel ubicado en el centro de Bucaramanga. Fue la primera vez desde que llegué a Colombia que me tocó pagar alojamiento. Bien temprano en la mañana, me fui a hacer dedo y luego de unas horas, una camioneta me llevó hasta un pueblito llamado Pto. Araujo, ubicado a 4 horas de Medellín.

En el camino, Álvaro -el conductor- me contó que había sido casco azul en la ex Yugoslavia, y me mostró las cicatrices que tenía de haber luchado contra la guerrilla en su país. Otra vez, más historias sobre el otro lado de Colombia durante toda la tarde.

En ese poblado la policía de caminos se comprometió a conseguirme un camión. Como era de noche, armé la carpa por ahí y ya en la mañana viajé hasta la ciudad de Medellín.

Ni bien llegué llamé a Jairo a ver si podía contactarme con su tío. Luego de averiguar, esta posibilidad estaba complicada así que me fui a sentar en la terminal para pensar qué podía hacer. En eso llegan dos chicas y se me ponen a hablar. Luego de un rato, una de ellas me dice que se llama Eliana y que si no tenía dónde quedarme podía ir a su casa. Observó mi sorpresa y me dijo que iba a llamar a su madre para confirmar.

Luego del llamado me avisó que no había problemas, pero lo único era que ella se tenía que ir. Así que me subió a un bus, me explicó dónde debía bajar y me dijo que allí me estaba esperando alguien. Hice todo como me pidió y en una esquina estaba el hermano que me llevó a su casa. Me recibieron contentos y me pidieron que me sienta como en mi hogar.

Fueron cerca de 6 días los que me quedé en la casa de Eliana, ubicada en el barrio de villa Sofía. En esa zona, un mes antes de que yo llegara hubo una guerra entre un grupo de paramilitares y otro de jóvenes que se llevó varias vidas, hasta el punto de desembocar en 16 asesinatos en una sola noche. Luego de esa batalla, intervino el ejército y los dos bandos entregaron sus armas. Ahora la zona estaba más segura y tranquila.

En Medellín caminé bastante la ciudad, conocí el centro y comprobé todo lo que decían sobre la hospitalidad de su gente. Finalmente, me despedí de Eliana y su familia y me dirigí al mercado de hacienda donde se consigue transporte mucho más económico que en la terminal, con la única diferencia de que el carro es uno de ganado que va vacío. Mi destino era el caribe.

Cerca de las 5 de la mañana el camión me dejó en un lugar llamado Tolú. Cuando pregunto a la gente del lugar, me dice que Tolú es más al norte, y que este lugar se llamaba El Porvenir. A pesar del desconcierto, la alegría llegó pronto: también me informaron de que el mar estaba a 5 cuadras.

Por el Caribe

En oscuridad caminé hasta el mar, el sol estaba a punto de salir y los rayos iluminaban el Caribe que amanecía. En la playa no había nadie. Tiré la mochila por ahí y me quedé en el agua cerca de 2 horas. De a poco fui descubriendo las palmeras, las cabañas y el paisaje.

Luego me enteré de que El Porvenir es la zona más linda que tiene la ciudad de Coveñas, que a su vez es uno de los lugares con las playas más hermosas de Colombia. Ya más fresco y con más energía, me fui a tomar un bus para llegar a Cartagena de Indias.

Cuando llego a esta ciudad colonial me comunico con Alba, que es una antigua amiga de Marleny. A Alba no necesité explicarle nada. Enseguida me preguntó dónde estaba y me dijo que no me mueva porque ya salía a buscarme. Me dijo que me podía quedar el tiempo que necesite en su casa.

Alba no me dejaba comprar nada para comer. Ni siquiera me dejaba pagar los buses y menos un taxi. Si estábamos los dos en la casa y precisábamos algo, llamaba a su novio José y él siempre traía lo pedido y más. Incluso me compraba frutas para que coma.

Fueron cerca de 8 días los que pasé en este lugar. A pesar de que las playas no son tan limpias, Cartagena tiene un hermoso lugar que es la ciudad amurallada. Luego de eso, la humedad y el calor no dejan tranquilas a las personas que la visitan.

Nuevamente, lo más importante para contar sobre una ciudad de Colombia es la hospitalidad y el amor de la gente. Si no se considera eso, se pierde lo más valioso de este país.

Por último, a través de Alba me contacté con otras personas que me ayudaron en mi visita a Santa Marta, lugar donde se destaca la playa grande y Taganga. En este lugar la familia de Gilberto me alojó como si fuera un integrante más de su familia, dándome básicamente todo. ¿A cambio de algo? No, de ninguna manera ya que en Colombia lo que sobra es amor.


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mama Marita
Noviembre 2, 2009, 11:30 am, Reportar este Comentario mama Marita dijo

Me emociono mucho tu relato9, muy intenso todo lo que contás,y muy bonitos los lugares,vale la pena recorrer ,sólo para conocer gente así, esto te reconcilia con la vida, ahora que cadas vez se ve más violencia, en todos los órdenes y en todas las clases sociales, y vez gente sencilla con un corazón enorme, muy bueno tu trabajo,te extraño mucho, ya me está costando mucho tu ausencia.un beso grande

ma Marita
Noviembre 2, 2009, 11:33 am, Reportar este Comentario ma Marita dijo

Te queda muy linda la barbita y el pelo mas largo

Jo
Noviembre 2, 2009, 1:32 pm, Reportar este Comentario Jo dijo

emi. me encanto todo lo que viviste en colombia, sobre todo descubrir que existe gente buena y que la hospitalidad y el buen trato no se han perdido. me sorprende mucho todo lo que estas logrando, lo enriquecedor que esta resultando este viaje, para vos y para todos nosotros desde aca. te mando un beso grande.

tincho
Noviembre 2, 2009, 2:56 pm, Reportar este Comentario tincho dijo

impresionante, con tu historia nos llevas de recorrido en tu mochila, hablo en plural porque me imagino que somos muchos los que pensamos asi, lo bueno de esto es que no te pesamos tanto cuando hay que caminar varias horas!! por aca las cosas van bien, acabamos de terminar la mezcla y en diez dias sale el disco el arte de tapa fue de nuestro querido amigo, y esta sonando re bien, asique ni bien lo tenga listo te lo envio asi escuchas! bueno te mando un abrazo grande y a meterle pata!

Lina Maria.
Noviembre 2, 2009, 3:23 pm, Reportar este Comentario Lina Maria. dijo

Hola Emi, yo sè q te acuerdas de mi, verdad? Yo soy Lina Maria .

Recuerdas q recorrimos juntos muchos lugares de mi Ciudad?. (Medellin) estabamos tan cansados de caminar , q ya no podiamos màs jajajaja primera vez en mi vida , q camino tanto, tanto!
Pero q bueno haber compartido contigo, sè q algo aprendì de tì, asi como tu de mi.

Me alegra saber q te acabò de ir bien en tu recorrido por Colombia.
Cuentame por fa, dònde estàs ahora? ya llegaste a Argentina?
Un abrazo y q Dios te guarde.

mariano palacios
Noviembre 2, 2009, 3:55 pm, Reportar este Comentario mariano palacios dijo

hola emi, la verdad que tu viaje es impresionante !!! te re felicito x todo lo que estas recorriendo, conociendo, y aprendiendo, me supongo que despues de ésto se viene el libro, ya que tu conocimiento a cerca de cultura creencias y demas se amplio enormemente y ya conoces mas que un fernet jajaja ó una fiesta en el quincho jajaja bueno loco yo sigo aca en argentina con mis dos nenes y mi sra. te mando un abrazo grande y cuidate mucho. ah !!! antes de llegar avisa asi hacemos fiesta en el quincho !!! yo ya ni me acuerdo de ellas jaja

Armando Arzube
Noviembre 2, 2009, 7:49 pm, Reportar este Comentario Armando Arzube dijo

Que bueno mi amigo, que aún existen personas buenas, que sin conocerte te brindan su hospitalidad,su ayuda desinteresada, su don de gentes de bien. Si todo el mundo fuera así, no existirían conflictos, ni guerras , mas bien el mundo se pareciera un paraíso, sólo depende de nosotros hacer un paraíso en la tierra. Los amigos que dejastes en Ecuador estamos contigo en tu viaje. un abrazo a la distancia.

viajante
Noviembre 2, 2009, 11:08 pm, Reportar este Comentario viajante dijo

Hola ma, gracias por todo y por ser la primera. Como podés ver lo de la gente de Colombia es así, ojala que los argentinos tb aprendan un poco aunque sea, de todo el amor que tiene esta gente, y con problemas mucho más profundos que los nuestros. Si lo de la barba se debe a que la electricidad es 110, luego te explico. Hola Joela, siempre agradeciéndote ante todo por lo que escribís. Tincho querido, la mochila se está agujereando ya de tanto caminar al igual que las remeras, pantalones, zapatillas, etc. Ya sde que hablabas de otra cosa, pero aprovecho para contarte, así si me querés enviar una remera de Narvelia la recibo contentísimo. Del disco vengo basten informado por el amigo joseliano, acordate ni bien tengas algo hecho me lo mandas, ya igual recibí un tema el otro día. Abrazo para toda la gente de La Plata!

viajante
Noviembre 2, 2009, 11:17 pm, Reportar este Comentario viajante dijo

Hola Lina, cómo estás por Medellín? Yo bien, sigo caminando un poco más. Ahora estoy en Venezuelan, Maracaibo, aunque mañana no sé donde estaré. Te mando un abrazo grande y gracias por pasar! Señor Palacios, que bueno que leas lo que escribo. Por acá todo bien, un poco más flaco, pero bien. Si ahora está todo más amplio que un baso de fernet, aunque no creo que tenga tiempo para un libro sobre esto. Pero dejo de regalo lo que escribo en este blog que no lo hago con ningún ánimo de lucro. Saludos a tu flia. y a toda Argentina. Yo tampoco me acuerdo de esas fiestas, pero, cual es el problema? Abrazo! Querido Armando, vos sos un testimonio de que en Ecuador hay gente así y otra también muy especial. Acordate del “hombre más bueno de Guayaquil”. Espero que sigas bien al igual que tu familia y los chicos del puerto

Fran-Joselo
Noviembre 3, 2009, 1:12 pm, Reportar este Comentario Fran-Joselo dijo

pibe, hombre.
es alarmante lo tuyo! digo alarmante para todos lsoq

fran puntos suspensivos

uhhh clik caput in the mensaje ohhh expresión!
en fin….clickée cualquiera y se disparó! pum! (dijo mr president!) así lo explican los diarios y listo!… por suerte te tenemos a vos viajando, contando la posta, cortando “la verdad”.
Decía alarmante porque digo qué corno hago y hacemos aquí afincados en la ciudad ? será el fútbol ?
sí brother métálé … miro tu recorrido y sospecho si no sos pariente de flash o linterna verde, aunque lo tuyo es más rojoamericanocontinental hermano!
regalá risa, regalá la gala de tu vida que de nada sirve estar vivo con los pies plantados!
;)
fran-joselo

naim-casares
Noviembre 3, 2009, 2:03 pm, Reportar este Comentario naim-casares dijo

Emi: abrazos que se perciben en el aire !! Me alegra y mucho que tu viaje esté lleno de afectos…

Otro abrazo desde aquí !!

mama Marita
Noviembre 3, 2009, 8:04 pm, Reportar este Comentario mama Marita dijo

no te afeites, asi entras alclub de los barbudos conte,queda lindo
, ya estas en venezuela? que bien ,lindo no?

Anónimo
Noviembre 7, 2009, 4:58 pm, Reportar este Comentario Anónimo dijo

hola emiliano espero te encuntres bien queria decirte que aunque no hubo mucho tiempo para compartir te admiro muchisimo me parece muy arriesgado todo lo que tu estas experimentando en tu vida,y es bien bonito como te expresas de la gente, sabes dejaste un gran vacio en la casa. que Dios te acompañe y te guarde siempre. espero que algun dia nos vuevas a visitar, muchos exitos. con cariño YOHANA *
hemana de eliana.

juanjo
Noviembre 9, 2009, 8:13 am, Reportar este Comentario juanjo dijo

emi !!!!gracias rey!!!…..no hay nada como vivir con el corazon!!!jaja fuertisimo abrazo ,mucho exito!!!!!

naim-casares
Noviembre 10, 2009, 4:55 pm, Reportar este Comentario naim-casares dijo

Permiso Emi:

PARA MARITA:

Este abrazo va para vos Marita que me acompañás siempre y gracias por brindar conmigo el día de ayer…
Quiero saber que día es el cumple de tu dulzura aquí presente…

Me llena de alegría tenerlos en mi corazón a los dos…

Más besos!!

viajante
Noviembre 10, 2009, 6:40 pm, Reportar este Comentario viajante dijo

FranJoseleando me encuentro muy bien por suerte, dando vueltas y buscando esa verdad que dijiste, donde estará? Mmm, no sé si está en algún lugar de este mundo. Pero si sé donde está. Si bien vuelvo, Argentina está cada vez más lejos por una cuestión geográfica. Si, ahora estoy en Caracas pero pronto estaré en otro lugar y así y así por unos meses más. Tu página no me deja comentar, que cosa extraña! Te mando un abrazo amigo. Hola Naim, el mundo está lleno de afectos el problema es que hay estar uno lleno de afectos también para recibirlos. Primero adentro luego afuera. Mi cumpleaños es el día 30 de este mes, pero tuve días más importantes este 2009. Un beso grande! Yohana, que bueno que me hayas escrito luego de tanto tiempo. Espero que vos, Eliana y tu flia estén todos bien. Si algún día vuelvo a Medellín estaré por el barrio Sofía saludándolos. Mil gracias por todo lo recibido!! Juanjo, al igual que a mi, Argentina te espera, a vos y a Xoel. Hasta cuando te vas a demorar allá por algo de dinero. Te encuentro por allá. Abrazo amigo

Maxi
Noviembre 11, 2009, 5:53 am, Reportar este Comentario Maxi dijo

Amigo es increible todo lo que estas viviendo!!!Sorprende la amabilidad de la gente, la hospitalidad, ofrecerte cariño y hogar, comida porq sí, sin ningun interes!!!Ya casi ni se ve eso aca por la inseguridad en la que vivimos…pero veo que a pesar de que en otros paises tambien conviven con ella no dejan de dar amor.
La verdad que espero ansioso que vuelvas y empieces a contar todo personalemente, vas a ser como un viejo sabio para muchos de nosotros…
La verdad, que como ya te he dicho antes, estoy orgulloso de tenerte como amigo, sos un ejemplo, sabelo!!!
Por aca tengo noticias para contarte asi que te estoy mandando un mail…
Segui conociendo y llenandote de cultura…Abrazo enorme!!!!!

Sofi
Noviembre 12, 2009, 2:50 pm, Reportar este Comentario Sofi dijo

Emi, me encantó el post. No pueden ser tan hospitalarios en Colombia!
Me encanta todo lo que contás. Mucha suerte y seguí como hasta ahora.
Te quiero muchísimo y te extraño.
De las fotos, ya terminé Perú.
BESOS

ALEJANDRA JOJOA
Noviembre 20, 2009, 5:26 pm, Reportar este Comentario ALEJANDRA JOJOA dijo

HOLA!! COLOMBIA UN PAIS DE ABRAZOS, ES LO MAS BELLO QUE NOS HA DEJADO ESTA GUERRA, ABRAR AL OTRO POR SI ACASO LA VIDA NO NOS REGALA LA POSIBILIDAD D EUNO MAS… Y SI AMANECE Y ESTAS ALLI? OTRO ABRAZO APRA CELEBAR LA VIDA!!, MUCHOS SALUDOS DE TODA LÑA FAMILIA JOJOA TOBAR, NOS ALEGRA HACER PARTE DE ESA GRAN CADENA DE CIRCUANTANCIAS QUE PERMITIERON QUE ESCRIBIERAS ESAS LINEAS QUE MUESTRAN AL MUNDO EL PAIS QUE REALMENTE SOMOS!! NOS VEMOS EN ESTA.. O LA OTRA VIDA EN LA QUE SEGURAMENTE NO SERAS UN MONJE!! EJJEJE

mama Marita
Noviembre 29, 2009, 2:42 pm, Reportar este Comentario mama Marita dijo

Te deseo lo mejor en este viaje tan prolongado que has emprendido, este año no estás con nosotyros para el festejo pero levantaré una copa para desearte que pases un feliz día en compañia de amigos que seguramente te brindarán mucho cariño.
Feliz cumple Hijoooo!!!!!!!!!!!!!! Papá y Mamá Te queremos

naim-casares
Noviembre 30, 2009, 2:54 pm, Reportar este Comentario naim-casares dijo

Hola Emi: Que la felicidad te abrace en la plenitud de un nuevo cumpleaños y que todos los días sean como los que viviste en este 2009 …

¡ FELIZ CUMPLE !

Besos y chin, chin por muchos más …

naim-casares
Noviembre 30, 2009, 2:55 pm, Reportar este Comentario naim-casares dijo

Marita : ¡¡ Un abrazo grande también para vos !!

LORE
Noviembre 30, 2009, 5:18 pm, Reportar este Comentario LORE dijo

LO MEJOR EN ESTE DIA PARA UNA PERSONITA FUERA DE SERIE , SIN PRESENDENTES !! SIEMPRE TE LO HE DICHO MI EMI TU BRILLAS POR DENTRO Y CON SOLO MIRARTE PUES LO TRASMITES, ESPERO QUE LA VIDA TE DEPARE MIL BENDICIONES AHORA Y EN LOS MOMENTOS QUE SE VIENEN , Y BUENO QUE VIVA EL CUMPLEAÑERO Y TU SABES EL RESTO SOLO PUES QUE YA SE DEEE AHORAAAA !!
T. A.

LIBILU
Noviembre 30, 2009, 8:26 pm, Reportar este Comentario LIBILU dijo

Feliz cumpleaños Emiliano… hoy el cielo el mar y las montañas te acompañan a celebrar la vida…te recordamos y seguimos tu ruta x la vida…un abrazote.
Libia Maria Jojoa

mama Marita
Noviembre 30, 2009, 9:57 pm, Reportar este Comentario mama Marita dijo

Ya te saludé en el facebook, pero te reitero mucha felicidad en estos 26,que este año no te tenemos con nosotros físicamente pero si en el corazón, que pases un hermoso día entre amigos ,en ese marco caribeño con tanta naturaleza exuberante, un beeeeso enorme de toda la flia!!!!!!!!!!!!!!!

mama Marita
Noviembre 30, 2009, 9:59 pm, Reportar este Comentario mama Marita dijo

Y a Naim gracias por acordarte y estar siempre, un abrazo para vos también!

Brenda Figueroa
Diciembre 8, 2009, 2:51 pm, Reportar este Comentario Brenda Figueroa dijo

Hola Emiliano, bueno llegue a tu blog por casualidad y quede gratamente fascinada con él. Soy colombiana y es maravilloso escuchar lo bien que hablas del recurso más valioso que tiene mi país, su gente, la misma que da todo sin recibir nada a cambio.
Vivimos momentos difíciles, pero que país no?.
Invito a todos a que vengan y conozcan no sólo los lugares más turísticos de la región, no los grandes hoteles, hay familias que los recibirán con los brazos abiertos.
Es admirable lo que haces como viajero y mis más sentido respeto por tu labor, espero sigas recorriendo el mundo y llegando a su esencia como lo hiciste en mi Colombia y desde ahora seré una asidua lectora de tu blog.
Buen viento y buena mar.

ale
Diciembre 15, 2009, 7:18 pm, Reportar este Comentario ale dijo

Emi…preciosas tus historias..unos paisajes preciosos tambien..a ver si sacas mas fotos de la arquitectura del lugar ja ja ja …bueno te imaginaras quien soy???? ja ja ja ..un beso grandote

Lore
Marzo 31, 2010, 12:22 am, Reportar este Comentario Lore dijo

hola emiliano!
no nos conocemos pero caí en tu blog buscando info justamente porque quiero viajar a Colombia en un recorrido muy parecido al que hiciste vos. Lo leí íntegro y la verdad es que, aparte de quedar fascinada, te aplaudo de pie por semejante viaje.
Si bien todo viaje es una experiencia de vida llena de anécdotas, en los pocos que hice hasta ahora nunca me topé con semejante relato.
Gracias por haberlo compartido! lo que escribiste me entusiasmó más aún a querer hacer algo similar ya que hasta el momento sólo escucho comentarios de lo peligroso que es y de lo loca que estoy. Igualmente todavía falta animarme por completo…
;D

carlos sosa estrada
Octubre 22, 2010, 1:52 pm, Reportar este Comentario carlos sosa estrada dijo

hola Emiliano, sin duda alguna que la gente de Colombia es unica. Amo ese paìs tan bello como a mi segunda patria, pues es la tierra de mi esposa. Soy mexicano por nacimiento y colombiano por querencia. En verdad el ùnico riesgo que tiene el visitante en Colombia…es que èste se quiera quedar.
Excelente tu espacio…felicidades

carlos

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