Creo que con la última Cumbre de Río hemos inaugurado una nueva forma de pensar la integración latinoamericana.
Espero que ustedes hayan podido ver alguna parte, y si no está Internet para acceder a todos los registros. Si le interesa la política y los procesos de negociación, habrán visto en la reunión en Santo Domingo, nueva capital de la paz latinoamericana, un buen partido de fútbol.
Con Uribe dando uno de los discursos más importantes de su carrera, Chávez sirviendo de armador retórico y político de algunos acuerdos, y Rafael Correa aprendiendo a ser presidente. Entre otras cosas a lo largo de 8 horas.
Me gustó porque fuera del espacio de la OEA, en una reunión de tú a tú, con nuestro lenguaje y nuestros ritmos, pudimos llegar a acuerdos que de otra forma hubiesen significado una escalada de conflicto regional indeseable.
Ese día, mientras vi el desarrollo de la discusión, aplaudí los goles de un bando y otro. Me di un banquete de análisis discursivo. Jugué a la evaluación de mensajes claves y desenvolvimiento de vocerías. Disfruté como muchacho pequeño (que es lo que soy), cómo nuestros mandatarios fueron capaces de dialogar.
Me sentí sincronizado con este rumbo latinoamericano en un momento histórico que nos pertenece, que es de estos tiempos, sin nostalgias ni regodeos en glorias pasadas. Este lado del continente dio una demostración de civilidad y la dio a nuestra forma, con un nuevo mapa de interlocutores políticos que ahora cuentan con un foro y una manera de plantear las cosas.
¿Quedaron temas más importantes por hablar en esa Cumbre?
Pues sí, pero nada era más importante que resolver una pelea entre hermanos.
La frase del título fue invento del humorista venezolano Augusto Hernández en el año 2004, cuando Venezuela estaba caliente por todas partes porque estaba en puertas el referendum revocatorio que ganó Chávez al final.
El Revocatorio es una figura de nuestra democracia que permite a los electores recabar firmas y solicitar un referendum para sacarte del cargo si ellos consideran que no has cumplido con tu responsabilidad a mitad del periodo. En esa ocasión, primera vez que el pueblo ensayaba esa medida, la oposición a Chávez logró recabar más de 3 millones de firmas y, tras una serie de tropiezos burocráticos del Consejo Electoral, se realizó el referendum que, ya dijimos, ganó el Presidente.
En ese entonces Alejandro Sanz comentó en una rueda de prensa en el país que si a él le recogían también esa cantidad de firmas él dejaba de cantar. Y el chavismo, que tiene verbo de fuego pero oídos de tul, le guardó el registro de esa crítica para cobrar la factura tres años después.
El humorista del título pudiese tener algo de razón en el sentido de la mesura de ambos personajes. Uno para hablar de la política de un país y el otro para tener consideración con la música. Sin embargo el argumento es débil como la paja. Ambos tienen derecho a decir o cantar lo que se les antoje. Los ciudadanos del mundo tenemos derecho a pensar y decir lo que creamos. La respuesta en caso de equivocaciones, exageraciones o alguna mala intención, debería ser del mismo nivel. Voz contra voz. No voz contra aparato estatal.
Lo que no se puede es criminalizar la crítica, hacer uso del poder para afectar a un ciudadano desmesuradamente (un artista y sus seguidores también) o abusar de la investidura para irrespetar espacios públicos y privados.
El Gobierno venezolano no debería escupir para arriba tantas veces en tan poco tiempo. Además, Chávez a veces no canta tan mal . El problema es lo repetitivo.
¿Qué pasa cuándo uno tiene doble nacionalidad? ¿Quién nos va a curar el corazón partío?
Soy LuisCarlos Díaz. Vivo en uno de los países más confusos y apasionantes de la actualidad, quizás por la locura colectiva, quizás porque a los ojos del mundo les dio por ver a este caribeño mar de petróleo. Me apasiona el periodismo, la política, la sociedad de la información, el humor bien hecho y otros gustos sibaritas.
IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
Ultimos Comentarios