Naciendo

Mi primer parto

Estoy naciendo de mi misma…
Nazco para afuera, hacia el futuro,
No nazco para Adentro, hacia el pasado….
Ese Adentro, mi pasado, me angustia y no quiero verlo….
Me angustia no querer ver la Placenta que me alimentó, que permitió que hoy SEA.
Me da miedo de quedar sin mi esencia pero siento que corté yo misma
mi propio cordón.
Eso me duele, me angustia pero a la vez me libera.

Me reinterpreto me redefino, me identifico por mi misma,
Corto la identidad el Karma y el mandato que implícitamente me dieron mis progenitores…
Me duele me angustia pero es maravilloso como ser humano llegar a este momento,
Ser nosotros mismos quien cortamos el Cordón, “Mi cordón”, ya no más
“Nuestro Cordón”.

Siento que llegué a ese momento y me doy cuenta de su significado, de su fortaleza,
De la identidad Única que se pierde cuando “se cae el cordón”, ahí empieza nuestra angustia, ese pedacito de carne que se seca y cae es nuestra gran angustia a la que podremos o No, darle su significado.

Puedo decir que ahora, a mis casi 38 años recién se cae MI cordón, y se cae porque lo corto, y eso duele…, duele mucho más que la primera y puta vez….

Tan fuerte es ese mandato que hasta no entiendo porqué es que hoy la medicina “ritualiza” tan feroz momento, dándole la tijera a nuestro progenitor, para que sea EL quien corte el cordón….quien de comienzo a nuestra identidad…a nuestra peor Angustia…………Que jodido!!!
Y para aquellos que tienen suerte lo tendrán guardado en formol, en el peor de los casos terminarán en un tacho de basura, serán abono de esta Tierra, perdiéndose en el polvo y la inmensidad de aquello que fue el comienzo ……

Hoy comprendo porqué quizás mi Útero no anida…
Cómo ha de hacerlo si esta expulsando, si esta pariéndome para poder reconocerme ¡!!!!
Mi Útero no puede anidar solamente mi proyección mental, porque aun no la reconoce físicamente…
Mi útero es tan sabio y tan cruel porque es naturaleza, que sabe rechazar aquello que es extraño a si mismo.

Se viene el parto, lo siento,
siento con la más desesperada y dolorosa angustia cada una de mis contracciones
que por tantos años retuve en la confusión de otros partos, de otros úteros, de otro cordón que no era EL MIO, …
Era el cordón de mi Mamá Hebe, de mi Papá Valeriano,
quienes también traían colgando el cordón de mis abuelos, Sara, Paquito, Lázaro, Leonor……
guerras, hambre, holocaustos, inquisición.