PINAMAR ES LO MEJOR QUE HAY.
Ayer estuve en un asado con amigos. Todos comentaban sobre sus vacaciones. Todos menos uno, que todavìa no saliò.
La rubia del grupete dijo en un tono refashion:
– yyyo me fui a punta (del este).
El vago, que la conoce desde chiquita, del barrio de Parque Patricios, la apurò:
– y alquilaron departamento, che?
– sì, estàbamos recerca de Gorlero… the best! -agregò el marido banca de la rubia.
– cierto! -dijo el vago- me encontrè con tu vieja (de la rubia, obvio) en la verdulerìa y me contò que fueron todos.
La rubia se puso roja. Y el vago siguiò con total desparpajo:
– se la arreglaron bien los ocho en el dos ambientes.
La dueña de casa llegò justo con el cafè. El colo largò:
-yo, Marpla, loco. por siempre.
-ya sabemos, La Perla no?
El colo asintiò satisfecho. Como con el deber cumplido.
-Yo todavìa no me voy -dijo infelizmente el que todavìa no saliò.
-Y andate a San Clemente -lo desafiò el vago.
– Y por què a San Clemente, boludo?
– a ver a tu suegra, en el mundo marino. Juajuajua!!!
Todos se rieron, salvo la esposa del que todavìa no saliò de vacaciones, obvio.
– sabès por què estàs amarga, vos? -le tirò el vago, como superado.
La mina lo mirò y pensò que mejor no le contestaba. Que todos los amigos de su marido eran unos pelotudos y que sòlo se aguantaba la comidita para que su señor esposo no la joda cuando ella hace los after work con sus compañeros del laburo que esos sì que tienen onda.
– te falta tomarte las vacaciones -completò el vago.
– en eso tenès razòn -dijo el que todavìa no saliò de vacaciones- pero en una semana le ponemos remedio.
– ah, què bueno -dije- y adònde van?
– a Pinamar -me contestò- a lo mejor de la costa argentina. Pinamar es lo mejor que hay.
– uyyy, vos tambièn estàs refayion?! -dijo el vago.
– Conseguimos una hermosa casa, en el norte, a dos cuadras de unas playas buenìsimas -explicò complacido el que todavìa no saliò de vacaciones- ya tenemos todo planeado: voy a hacer cabalgatas por el bosque, cuatri, asaditos, playa, los chicos van a tomar clases de surf…
– ademàs alquilamos la carpa cerca de unos amigos -agregò la esposa como diciendo “esos sì que son amigos normales”- y vamos a estar todos muy contentos.
La dueña de casa interrumpiò con màs cafè y masitas. La tarde se sucediò plàcida, entre mates, truco, sonrisas francas y de las otras. Al fin llegò la hora de despedirse y, cuando le tocò saludar al vago, le dijo a la esposa del que todavìa no saliò de vacaciones:
– nos vemos en pinamar, loca. Què, no te dijo tu dorima? me reservò el sofà para el fin de semana. Yo tambièn voy a aprender el surf con los chicos.
Ella no supo còmo reaccionar, se limitò a mirar a su esposo con espanto. Pero inmediatamente suspirò aliviada y pensò: menos mal que la casa es grande. No tendrè que verlo mucho y… no hay mal que por bien no venga: serà el niñero mientras cenemos con mis amigos, vaya a la pelu, a la playa con mis amigos, al centro, a depilarme, al cine, de shopping, al sùper, a tomar cafè con mis amigos, etc. etc.
– No hay vuelta, Pinamar es lo mejor que hay! -les dijo a todos convencida y se despidiò con una sonrisa de oreja a oreja.
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què gracioso! lo mismo me pasò con mi suegra que con la excusa del cumple de mi hijo mayor, termino pasandose el veranito con nosotros en pinamar . y si claro tenes razòn yo tambièn alquilè una casa amplia (3 dorm) y eso tiene sus privilegios. ademas me cocino y lavò los platos, jajaja