Ya lo dice el filósofo Arturo Schopenhauer, en su obra “Eudemonología”: “No hay peor odio que aquel cuyo origen no puede confesarse”, pues al no poder decir los motivos verdaderos por los cuales se desprecia al otro, por fuerza han de emplearse engaños. Y el mismo pensador asegura, en otras páginas de esa obra, que [...]