Oh, Dios de los economistas, ¿Cómo describir la angustia del consultor frente al Power Point en blanco, luego de un pedido urgente de sus clientes por proyecciones de mediano plazo?
Porque, convengamos, para pronosticar el crecimiento de lo que resta de 2010 y de 2011 hay de donde agarrarse: inercia, perspectiva de cosecha, demanda brasileña, incertidumbre [...]