Se siente su presencia; lanza un ronroneo que persiste obstinadamente.
Es como un motor que cada uno tiene adentro y que fabrica
futuros –planes, ideas, absurdos, crecimientos–. Y que se empeña en no bajar su velocidad de trabajo así le queden, apenas, unas gotas de combustible.
Algunos la sitúan en el cerebro, allí, cerca de [...]