No busques en mí la tristeza,
no encuentres en mí la pobreza.
Porque hallar la tristeza en mí,
es fácil;
y notar la pobreza en mí,
no cuesta.
Más cuesta, en mi corazón
que rebosa de dulzura,
hallar aquella hendidura
tan sutil, que me dejó
un adiós tan nunca dicho
un silencioso adiós.
No escuches de mí la risa,
no creas de mí palabras.
Porque es mi vida,
fingir,
porque es [...]