Entré al Voodoo Club, en Las Cañitas, un miércoles de invierno del 2001. Buscaba la euforia de una década atrás.
Ratones Paranoicos, a punto de dar un show.
Esperaba ver en el público el espécimen al que estaba acostumbrado: chicos con flequillo, jeans gastados, remeras estampadas con lenguas Stones y movimientos [...]