Estaba enfermo, de Rugby. Sobrino de Patricio Hernández y con buena herencia de genes fútboleros, su ídolo no era Diego, sino el apertura australiano Sthepen Larkham.
Así se abrio para llegar a un seleccionado provincial y desandar su camino a las grandes ligas. Desde entonces, verdades, mítos y leyendas empezaron a sembrar su camino.
“Que una [...]