En mi trabajo está prohibido fumar, entonces para poder despuntar el vicio, tenes que ir afuera. Estaba a punto de encender mi clasico parucho y frente a mí, a escasos 10 metros más o menos, estacionado del lado derecho, recién lavado, con su trompa de perfil imponente, las llantas bien-bien brillantes, y un pequeñisimo cartel [...]