No entendían el idioma de esos hombres. Si, en cambio, eran claras las palabras que acompañan cada golpe que propinaban. No sabían donde estaban; su mundo no era mayor a su aldea. Tampoco comprendían porque estaban encerrados. Pero si percibían, en cambio, el idioma universal del miedo, miedo a lo desconocido, y miedo por la [...]