De el-poeta-maldito
Soy poeta, no tengo ningún título o papel que certifique esta condición porque el ser poeta no es una profesión sino una pasión y como tal la siento palpitando dentro mío.
Nací en la ciudad de la furia a mediados de los ochenta, mi cuerpo es joven pero mi mente es vieja. Soy la oveja negra y descarriada de mi familia ya que todos son médicos o recibidos en una carrera similar.
Soy zurdo reprimido, no me interesa la política, soy descuidado con los demás y conmigo mismo, soy un vagabundo del siglo XXI, quizás mi mayor virtud es la maldición que arrastro pero carezco de talentos.
Desde que me dejó el amor de mi vida tengo una grieta en el corazón que no va a parar de sangrar nunca, perdí la costumbre de sonreír y mi voz se tornó opaca y grave producto de un pseudoalcoholismo que disfruto y sufro a la vez.
Es importante aclarar que no pertenezco a ninguna "tribu urbana" o algo parecido, es mas, aborrezco toda concepción vinculada a las modas. No me atrae lo superficial, trato de captar lo esencialmente puro y lo maravilloso en lo simple. Tengo problemas para sociabilizar, sufro de trastornos bipolares y temblores en las manos debido a las drogas y a los altos niveles de ansiedad. Tengo un ego tan grande como para escribir sobre mis miserias y a la vez una humildad tan grande como para mostrarlas.
Soy palabra, soy expresión, soy error, ruinas, pura decadencia pintada con sangre, soy un corazón roto y estancado, soy el murmullo de la sombra, los ojos oscuros de la noche, soy un beso bélico apretado en un puño, un oscuro océano, una tormenta de sentimientos, soy un antihéroe desdichado, soy el restaurador de la belleza de lo perverso, soy el sueño del crimen de la vida, el errante compañero de la soledad, soy la miel venenosa que babea la muerte, soy una vena cortada por un fierro oxidado, soy las llamas hambrientas del abismo, soy ese montículo que la gente esconde debajo de la alfombra, un taciturno sin amanecer que esperar, un vampiro con alma, soy condena y maldición.

