Lunes, 8:30 am. Panamericana atestada de vehículos. Accidente adelante. Circulamos a 20. Al lado mío, joven de unos 30 y cortos, ventanilla baja, rock a volumen considerable, cantando y haciendo ritmo en el volante.
Me enamoré.
Ni siquiera le vi la cara. Me enamoré de su felicidad. Y obviamente, aún a varios metros de distancia, me contagió.
Nada [...]