Detrás del espejo te observo
Soy espectador de tu teatro
Flotás, vivís, amás, odiás
Soy rehén de tu tragedia.
Clavado, ansioso, expectante,
De esos minutos únicos, irrepetibles
Donde sin mirar, me traspasas
Ignorando mi existencia subyugada.
Y seguís naturalmente tu camino
Mientras yo, petrificado, me consumo
De rodillas, en las sombras, suplicando
Que decidas nuevamente contemplarte.
LAC