Lo hizo con insolencia, con displicencia. Un cronopio mezcló las letras de una carta que dormía, desde hacía años, en un rincón oscuro del cajón de un viejo escritorio.
El tiempo había ido acumulando en su interior, varios sobres de remitentes desconocidos, un broche oxidado, una pluma reseca, un frasco de tinta negra que nunca llegó [...]