Lo extrañábamos, decíamos que inviernos como los de antes ya no había. Pero, entre queja y queja, una ola de frío antártico parece decidida a quedarse entre nosotros.
Parece mentira volver a ver a la gente con campera, guantes, bufanda y gorro. Y, hasta el miércoles, con paraguas también.
Pasadas las 7 del jueves, Capital [...]