Mediodía
Por Uriel Bederman
Sin ulteriores se conversan,
Y ya sentados piden con un guiño
Un carlitos recargado.
Salpimentan.
Se calzan el traje del mediodía,
Porque el sol, en la calle,
Cae sin ulteriores.
Se conversan con guarnición,
Papas,
Puré,
Fritas.
Repasan,
Sin ulteriores,
Unas nalgas disfrazadas de azul,
Azúcar, endulcorante, señor.
Ya de frente dos globitos,
Sin ulteriores.
Sirven agua
Fría,
Caliente,
Un poco más tibia.
Se corren y propinan,
Sin ulteriores,
A cuenta de:
La abundancia de un carlitos,
Las prominencia de las nalguitas enfundadas,
Convención, diez por ciento.
Verticalizan la sangre entubada,
Y salen a discreción.
Afuera ya es sombra,
Ya la tarde,
Ya lo otro.
Sin ulteriores consecuencias ha muerto el mediodía.
(Imagen: Midday melodrama / Pauline Murray)
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Una poesía muy hermética. Me gustó
Saludos desde mi valle.