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Esperando tu llegada

Han pasado 7 días, y tu presencia esta aquí en casa hoy mas que nunca.

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Aun esperamos tu llegada como todas las noches. Pero quizá hoy no regreses, quizá hoy tengas a alguien mas especial que cuidar allá en el cielo.

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Tu paciente mas especial mando a llamar a la mejor enfermera que pudo haber, no temas Tita por nosotros ve, acá todos estamos mejor, extrañándote pero mejor, solo es un día mas en que estas en el trabajo nos decimos, solo un día mas de trabajo…repetimos.

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¿Las lagrimas? Las lagrimas, son de orgullo que él (Dios) te haya elegido para cuidarlo, sabemos que lo harás con la misma entrega y amor que lo hacías con tus pacientes.

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No voltees a mirar, que si ves caritas tristes, estamos contentos en el fondo, por que sabemos que allá arriba estarás mejor y eso reconforta nuestro espíritu. Recuérdanos sonrientes y felices como nosotros lo haremos contigo y en cada sonrisa, un golpecito en nuestro corazón nos hará sentir tu presencia.

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Tita, seguiremos esperando tu llegada a casa… cuídate mucho y cuídanos mucho también…

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Para ti…

(*) hoy,
trato de enlazar las palabras que con lágrimas salen de mi alma,
palabras que en este momento no quisiera decir
palabras que acompañaran ésta tristeza por una ausencia que no esperaba

hoy,
la nostalgía me visita otra vez
trayendo a la memoria recuerdos de esa gran mujer
una mujer maravillosa, llena de fuerza, llena de vitalidad, llena de vida

hoy,
parece que las palabras también se despiden de mí
tengo tanto que decir pero su ausencia enmudece mi voz
cautiva mi pensamiento y sencillamente no puedo.

Esto te quiero decir,
y sé que me escucharás porque no te has ido y nunca te irás
porque estás en cada latido
en cada lágrima
en cada suspiro

Ahora mismo estás,
estás viva, pues tu esencia sigue
tu recuerdo, tu ejemplo
tu valor y tu esfuerzo
han quedado plazmados en nuestra memoria
y escritos con letras doradas en el corazón.

Abuela amada,
tus palabras vivirán en mi alma
las recordaré cada mañana,
ahora mismo la tristeza me quita la calma
pero hago muy mío tu recuerdo, tus besos, tus abrazos
son un tesoro interminable.

Mujer admirable,
no has muerto, y nunca lo harás
porque no se muere cuando el corazón deja de latir
se muere cuando en los recuerdos se deja de existir
y tu estas presente
estas aquí,
estas viva,
para todos
para mí.

cuando llegue a tu lado
enséñame a volar

*(Henry Ricardo)

¿Metodo incorrecto? 1

25/05

De niño Mama vigilaba desde la ranura de la puerta si rezaba al acostarme (la dejaba entre abierta para velar los sueños de su bebe – decía ella), esa costumbre de rezar me la inculco desde niño y afirmaba que Dios siempre estaba a mi lado cuidándome (y Yo lo sentía).

¿Por qué deje que pase esto? ¿Por qué tiene que ser así?, me pregunte; aquella noche de domingo mientras el taxi que me llevaba zigzagueaba las calles del centro de la cuidad.

La nostalgia embargaba mi corazón por todo lo que me estaba sucediendo y mi sentimiento de culpa era aun mas grande, sentía que mi orgullo perverso me alejaba de las cosas que me gustaban hacer (pasear frente al mar, charlar sobre novelas, ir al cine, etc., etc.) y de los seres que quería. (Cali)

No es que si somos personas adultas debemos ser conscientes que si decidimos terminar algo de mutuo acuerdo (sin peleas), podemos seguir realizando todo lo que siempre hicimos (lo que se puede hacer como amigos eh) ¿no sería mejor? porque ser tan mezquinos y dejar que nuestras decisiones afecten también a otras personas de nuestro entorno que tal vez compartían momentos gratos con los dos (sé que es difícil pero ¿no es solo orgullo?).

Recordé a Mamá esa noche mientras pasaba por el centro de la ciudad y pensé en mi compromiso con El (Dios), estaba consciente que las ultimas semanas furioso por su falta de “ayuda” incluso dude de su existencia (mi vínculo con El (Dios) a partir de los 20 era inconstante), en ese instante decidí hacer una parada intempestiva en aquella iglesia muy famosa por su santo milagroso.

Al ingresar, su figura serena y contemplativa en el centro del atrio de la iglesia me indicaba que me estaba esperando (Yo sabía el por que y por eso estaba ahí frente a El)

Baje la mirada y le dije:

“Aquí me tienes como en el inicio, se que incumplí mi promesa, perdona!!!

(Mi promesa era de ir 1 dia de cada mes a verlo, en agradecimiento por guiarme a encontrar el amor “verdadero” con aquella linda chica…)

Sé que no merezco tu perdón, pero se que lo harás… me diste lo que te pedí y desbordado por la felicidad te olvide, hoy que todo acabo regreso a ti y no a pedirte lo mismo, sino a que des paz a mi alma y hagas que pueda dejar de lado este orgullo perverso y hacer que todo sea como antes; porque no me gusta ver estropeado todo por una idea que tal vez solo ocasione mayor sufrimiento (tal vez el método sea incorrecto en esta ocasión)…

Sigue protegiéndola y hazla muy feliz y borra de mi corazón este sentimiento de melancolía por ocasionar esto…”

No puedo decir que sucedió después, tal vez porque escribí esto minutos después de este episodio, tal vez porque lo que respondió solo lo debo saber Yo; solo se que desde ayer mi relación con El (Dios) sigue siendo como cuando niño Mama vigilaba mis rezos… (Continuara)