Todo sucede un mágico 24…

1)
Despertó aquel 24 de diciembre del 85, muy temprano cuando las luces de la nueva mañana aun parecían mirar con timidez el cielo, el ruido de un viejo bolero que venia desde la cocina le hacían suponer que don Mario se alistaba para salir al trabajo, había despertado 63 años de su vida oyendo los mismos boleros que a su esposo le gustaba tararear mientras encendía la cocina y ponía el agua a hervir en la vieja tetera “record” comprada cuando se casaron.
Aun disfrutaba ello, los sonidos del amanecer eran parte esencial de su vida. Se levanto de la cama encendió una vela en el pequeño altar que tenia frente al tocador.
El día le deparaba muchas actividades como cada navidad, tenia que prepara la cena de la noche buena
– Con tanto control de precios, espero encontrar algo que comprar en el mercado – se decía.
Luego de despedir a don Mario, salió rumbo a la tienda de la esquina a hacer las compras.
Doña Ana la recibió con la misma sonrisa de siempre en su puesto del mercado, le comento que no había mucho stock de productos pero para los viejos vecinos aun había guardado algo.
Margarita compro la mitad de lo que debió comprar, todo estaba escaso en este país, que día a día se sumía en la pobreza por los altos niveles de inflación.
Al salir vio a una anciana de la mano de un niño de unos 6 años, sentada sobre la acera, sostenía un cesto con pescados, le causo mucha nostalgia verla con esas prendas viejas que vestía.
- ¿de donde viene? – Pregunto
- Vivo lejos de aquí, estoy buscando aceite, no encuentro en ninguna tienda, tengo estos pescados que me acaban de regalar en el puerto y necesito freírlos para hacer la cena de noche buena a mis nietos.
Ellos han perdido a sus padres en un accidente y desde ello los crio Yo – contesto la anciana.
Doña Margarita miro el carrito de compras que llevaba y recordó, que su amiga Ana le había comentado que era escaso el abastecimiento de aceite y por eso solo le vendía la mitad de una botella.
¿Qué hago? -Se pregunto – si regalo el aceite, no tendré para mi y mi familia…
2)
- Toc! Toc! Toc! - sonó la puerta.
¿Quien puede ser, a esta hora? – se pregunto Fernando – no esperaba a nadie tan temprano, todos sus hijos acostumbraban llegar siempre después de la media noche a celebrar la Navidad con El, primero irían a saludar a los suegros y luego pasarían a saludar a Fernando para quedarse hasta el amanecer recordando viejas historias de su difunta esposa Juana y todo lo feliz que fueron cuando estaba junto a ellos.
Fernando, miro el reloj antes de abrir la puerta, eran las 9:00 pm de aquel 24 de diciembre del 2001; finalmente al abrir, una pequeña niña de unos 9 años con una taza vacía yacía frente a él.
- ¿puede regalarme un poco de sal? – pregunto – Mi madre me envió, vivimos en aquella construcción, cuidamos los materiales, fui a buscar la sal en las bodegas pero nadie quiere vendérmela por que dicen es de mala suerte.
Nunca había visto a aquella niña y jamás había imaginado que alguien viviera dentro de ese corralón, que con un letrero en la puerta anunciaba que muy pronto se iniciaba las obras para construir un edificio de departamentos.
- De acuerdo – dijo Fernando y tomo la tasa para ir a la cocina y verter la sal.
Cuando salió con la taza, la niña le sonrió y le agradeció, antes de despedirse le regalo una pequeña estampa del Sr. De los Milagros.
- Para que lo cuide – dijo la niña con una sonrisa y cruzo la acera.
El corazón de Fernando se sintió mejor, la pena por no tener a su esposa con él había pasado..
3)
Alejandra salió muy ofuscada aquella tarde,
- ¿como programan una reunión de Gerencia un 24 de diciembre?
- Ya son las 7:00 pm y Yo recién saliendo del trabajo ¡!! – se decía mientras subía a su auto para dirigirse a su casa.
El tráfico era atroz en estas fechas, los autos avanzaban cada 20 minutos para luego detenerse y seguir esperando, su casa quedaba a 40 minutos en auto, pero pensaba que ella llegaría en 2 horas con todo el tráfico que había.
Una melodía la distrajo, era su celular, al mirar la pantalla supo que era su esposo que la llamaba.
- Hola, estoy atorada en el trafico – dijo
- ¿Porque tan tarde? pregunto Alberto
- Reunión de la maldita gerencia, no estoy de humor para explicarte ahora, en casa te cuento, ya no soporto ….
Mientras conversaba por el teléfono, vio acercarse a un niño con una cajita de frunas.
- No!!! No!!! no quiero comprar nada – pensó, mientras escuchaba a su esposo por el teléfono y subía la luna de la puerta para que el niño no pueda ofrecerle nada.
El niño se puso al costado de su puerta y toco la ventana.
Alejandra movió la cabeza en forma negativa, para manifestarle que no la moleste y que no quería nada.
El niño la miro y volvió a tocarle la ventana…
4)
Subió al bus y avanzo hacia el ultimo asiento.
- Aquí nadie molesta y puedo ir tranquilo leyendo mi libro – se dijo
Regresaba de la universidad ese día, ya era las 2:00 pm y mientras el bus circulaba por la ciudad ya se veía todos los adornos que por navidad decora la gente en sus casas, las grandes tiendas ofrecían súper descuentos en panetones, comidas y licores, cada vez veía mas gente con grandes bolsas de compras que caminaban por las calles. Todo ello distrajo su atención y finalmente decidió no leer nada ese día, quería disfrutar del sentimiento de la navidad.
En el paradero No 08 de la estación “Canadá” subió mucha gente con bolsas y otras con maletas, era la zona mas comercial de la ciudad y siempre había mucha gente que subía allí.
El bus retomo su marcha, minutos después vio que a lo lejos una niña de unos 8 años ofrecía a los pasajeros Rosas, mientras avanzaba desde el primer asiento hacia él solo vio que 1 persona le había comprado una rosa, todos los demás negaban con la cabeza; sin embargo la niña continuo con una sonrisa muy tierna ofreciendo las rosas.
Juan no tenia dinero, recién era un joven estudiante y solo traía lo justo, le hubiese gustado comprar una rosa y llevársela a su madre pero negó con su cabeza el ofrecimiento de la niña, que se sentó en un asiento vacío junto a él a esperar que el bus llegara a la otra estación para bajarse.
Minutos después vio que se acercaba desde el lado del conductor un mendigo que pedía limosna a los pasajeros, solo 3 personas depositaron monedas en la lata que llevaba, cuando se acero a ellos, Juan negó con la cabeza y la niña ….
1)
- Tome y cocine esos pescados a sus nietos – dijo – Margarita..
Minutos antes de las 7:00 p.m. sonó el teléfono
- ¿Alo? – dijo Margarita
- Mamá por favor sal y ayúdame con esta canasta, estoy afuera bajando del taxi –
Al salir hacia afuera Margarita vio ataviada a su hija con 2 canastas repletas de víveres y una gran botella de aceite dentro de una de ellas, las lágrimas discurrieron por sus mejillas… era navidad
2)
Muy temprano, el 25 de diciembre, Fernando decidió llevar un poco de paneton y chocolate a la pequeña niña y a su familia y preguntarles desde cuando viven en el viejo corralón. Al tocar la puerta, se asomo un joven y pregunto:
- ¿Que desea?
- Busco a una niña de unos 9 años – dijo Fernando
- Aquí no vive nadie, mire!, Yo vengo a revisar unos planos – contesto
Fernando se quedo mudo, había visto ingresar a la niña por esa puerta la noche anterior, pero no veía nada. Solo atino a coger con fuerza la pequeña estampa del Sr. De los milagros… era navidad
3)
A tanta insistencia Alejandra abrió la ventana del auto.
- No quiero comprar nada – le dijo al niño
- No vengo a venderle, quiero regalarle un dulce – dijo el niño
Alejandra enmudeció… Era navidad
4)
La niña puso la mano dentro de sus bolsillos y saco la única moneda que le quedaba y se lo entrego al mendigo con una sonrisa.
El bus se detuvo en la estación y ella bajo…. Cuando reinicio la marcha, Juan volteo la mirada para ver a la niña de las rosas, pero no había nadie la estación estaba vacía…. Era navidad
Feliz Navidad!!!!!

Sin comentarios !!! ,serè la primera de muchas personas que visiten tu blog
( vaya… es una pena que letras asi no sean disfrutadas) . Felicitaciones , escribes muy bonito , gracias por tus letras