Las casualidades del amor
-Solo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje-
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(1) Tomas apareció ante Teresa en el restaurant como la casualidad absoluta. Estaba sentado junto a un libro abierto (a Teresa le encanta leer) levanto la vista hacia Teresa y sonrió; “un coñac” – pidió.
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Teresa fue a la barra a buscar el coñac y giro el botón de la radio para que sonase aun mas alta, reconoció a Beethoven (su compositor favorito).
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Mientras le llevaba el Coñac trataba de interpretar aquella casualidad ¿Cómo es posible que precisamente mientras le lleva el coñac a ese desconocido que le gusta, oiga a Beethoven? (…)
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Luego, la llamo para pedirle la cuenta… ¿me lo puede apuntar a mi habitación? – Pregunto él.
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Si – dijo – ¿Qué numero tiene?
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Le enseño la llave con una plaquita de madera inscrita el numero 6
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Es curioso – dijo ella – La numero 6
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¿Qué tiene de curioso? Pregunto él
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(Se había acordado que su casa cuando niña era la numero 6, pero dijo otra cosa).
Ud. tiene la habitación número 6 y yo termino de trabajar a las 6.
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Y yo parto a la 6 – dijo el desconocido… Y se marcho
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Teresa sabia que el amor se estaba aproximando y había exacerbado su sentido de la belleza, ella ya nunca olvidara aquella música, cada vez que la oiga se conmoverá.
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En frente había un parquecillo, Tomas estaba sentado en un banco amarillo desde el cual se veía la entrada al restaurant.
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Ella salió del restaurant muy nerviosa y lo vio, precisamente en aquel banco había estado sentada ayer con un libro en su regazo. En ese momento supo que aquel hombre desconocido le estaba predestinado.
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La llamo y le pidió sentarse junto a él.
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Luego Ella lo acompaño a la estación y al despedirse él le dio su tarjeta con su número de teléfono.
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-Mucho más que la tarjeta que le entrego a ultimo momento fueron las instrucciones de la casualidad (el libro, Beethoven, el numero 6, el banco amarillo del parque).
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Fueron posiblemente aquellas casualidades las que pusieron su amor en movimiento y se convirtieron en una fuente de energía que ella no agotara hasta el fin de su vida.-“
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Nuestra vida diaria nos bombardea por casualidades, encuentros casuales con personas y acontecimientos, que llamamos coincidencias, Pero muchas veces no las notamos.
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La casualidad llego a mi vida una tarde de invierno, cuando en una reunión la sentaron junto a mí, fue un sueño maravilloso, nuestras sendas se cruzaron aunque fuera por solo un instante fugaz y fuimos muy felices.
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Hoy me pregunto ¿Qué habrá sido de ti? si tu mirada aun me llega desde el fondo del olvido, y al caminar miro tu retrato en todo lado confundiéndote con no se quien, ni donde y se me pierde tu figura en la calle y le digo adiós y no la sigo.
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Porque temo que cuando vea que no eres tú, no pueda amarla como te ame a ti…
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“No es la necesidad, sino la casualidad, la que esta llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia el desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San francisco de Asís”.
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¿Crees en las casualidades del amor?
(1) La insoportable levedad del ser – Milán Kundera
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La escena en video:

Creo en la casualidad del amor.
Tanto como en el temor, que puede negar la felicidad a dos enamorados…
Congratulations por el destacado!!!!!
Te envio un beso y un coñac
Ebe
New York
voto # 1