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CINE DE COLECCIÓN. “UNA MENTE BRILLANTE”: LAS ALUCINACIONES DE UN GENIO

TITULO ORIGINAL: A BEAUTIFUL MIND. EN ARGENTINA: UNA MENTE BRILLANTE. AÑO: 2001. PAÍS: EE.UU. GÉNERO: DRAMA, BIOGRAFIA. GUIÓN: AKIVA GOLDSMAN. MÚSICA: JAMES HORNER. FOTOGRAFÍA: ROGER DEAKINGS. DIRECTOR: RON HOWARD. DURACIÓN: 130 MIN. REPARTO: RUSSELL CROWE, JENNIFER CONNELLY, ED HARRIS, PAUL BETTANY, ADAM GOLDBERG, CHRISTOPHER PLUMMER, JUDD HIRSCH, JOSH LUCAS, ANTHONY RAPP Y ELENCO. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 10 (EXCELENTE)

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Con este film inauguro una nueva sección en “EL DIARIO DE HOY”. Me parecía que al margen de los estrenos, de las películas contemporáneas, era justo que les volcara mi opinión acerca de las grandes obras filmadas en las últimas dos décadas. Es cierto, son muchas las cintas que merecen el calificativo de “imperdible” o “excelente” y seguramente me llevará mucho tiempo hacerme de una “ciber cineteca” (si se me permite el término), para poder compartir con los lectores de este blog.

Pero qué mejor que comenzar con “Una mente brillante”, film que ganó el Oscar a la Mejor Película en el 2001, junto con otros tres lauros (mejor actriz de reparto y guión adaptado entre otros), y 4 Globos de Oro (mejor película, actor, actriz y guión). Pero más allá de los premios (no siempre los largometrajes premiados son tan buenos), vale la pena repasar de qué trata la cinta.

El genial matemático John Forbes Nash (Crowe) descubrió una teoría cuya aplicación revolucionó varios campos de la ciencia, pero su prodigiosa mente también “le causó” una terrible enfermedad. Su obsesión de estudiante era encontrar una idea matemática original. Así fue como el excéntrico Dr. Nash alcanzó un descubrimiento increíble que lo hizo famoso en todo el mundo. Pero su impactante ascenso sufrió un drástico cambio cuando su mente fue atacada por la esquizofrenia.

Con este reto a sus espaldas, Nash luchó desesperadamente por recuperarse con la inconmensurable ayuda de su esposa Alicia (Connelly), con quien luego de varias décadas de sufrimiento, logró superar su tragedia y recibir el premio Nobel del año 1994.

Es indudable que la película no fue capaz de incluir en su historia todos los logros y avatares de Nash (sería casi imposible describirlo en dos horas), y con ello, quizá el film perdió un poco de valor histórico. Pero esto es espectáculo (“Showbusiness, baby!”), y lo que Ron Howard (Ángeles y Demonios, El código Da Vinci, Apollo 13, Luchador) buscó cristalizar, lo logró con creces. Pero para ello, contó con un elenco híper estelar, que confluyó en esta historia para darle el brillo que todos esperaban. Es más, creo que las flaquezas que pudiera tener este film, son salvadas por las insuperables interpretaciones que brindan sus actores.

La labor de Russell Crowe es descollante, creando un personaje único, muy complejo, con muchos vericuetos mentales que necesitaba plasmar en la pantalla (pero que no era nada sencillo hacerlo). Sin embargo Russell lo fue tallando de a poco, y llegó a un resultado envidiable. Su performance es cuanto menos emocionante y uno no comprende cómo la Academia no le dio el Oscar por esta actuación, siendo una prestación muy superior incluso que la brindada en Gladiador (2000) cuando sí lo reconocieron con la estatuilla. Son las cosas inentendibles de Hollywood. Pero remarco, pocas veces una actuación individual le brinda el lustre inconmensurable que Crowe logra adosarle a “Una mente brillante”.

Sin embargo, Russell no está solo. Jennifer Connelly (Simplemente no te quiere, Diamante de sangre, Réquiem para un sueño) elabora a una esposa sumamente devota pero terriblemente terrenal. Que se replantea sus principios y los por qué de su inquebrantable fidelidad hacia un hombre que perdió la razón.

Ed Harris (Me llaman Radio, Un hombre violento) demuestra que es un excelente actor de reparto y Paul Bettany (El código Da Vinci, Firewall, Wimbledon, Dogville) es el responsable de una actuación solidísima, terminando de conformar un grupo actoral tan granítico como espléndido.

En definitiva, quizá a nivel del ritmo cinematográfico, o del respaldo histórico del film, “Una mente brillante” ofrezca algunos baches. Sin embargo la historia es tan original y las interpretaciones (muy en especial de Russell Crowe) son tan espectaculares, que es imposible no calificar la película con el puntaje máximo. De visión imprescindible.

CINE. “EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON”: UN EXTRAÑO ENSAYO SOBRE NUESTRA EXISTENCIA

TÍTULO ORIGINAL: “THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON”. EN ARGENTINA: “EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON”. AÑO: 2008. PAÍS: EE.UU. GÈNERO: DRAMA. FANTÁSTICO. DIRECTOR: DAVID FINCHER. GUIÒN: ERIC ROTH (HISTORIA: F. SCOTT FITZGERALD). FOTOGRAFÍA: CLAUDIO MIRANDA. MÚSICA: ALEXANDRE DESPLAT. REPARTO: BRAD PITT, CATE BLANCHETT, TARAJI P. HENSON, TILDA SWITON, JASON FLEMYNG, JULIA ORMOND, ERIC WEST, ELIAS KOTEAS, ELLE FANNING Y ELENCO. DURACIÓN: 167 MIN. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 9 (MUY BUENA)

Es difícil determinar para una persona cuándo una película es buena, cuándo es mala y cuándo estamos en presencia de una obra maestra. En verdad, y en mi caso, me baso en las sensaciones que la cinta provoca en mi interior. Nunca me dejo llevar por lo que dicen los críticos, ni tampoco las masas, que levantan o bajan el pulgar a veces en forma exitista y sin mayor análisis. En el ejemplo de “El curioso caso de Benjamin Button” debo admitir que su mensaje me desbordó, se conectó con mi lado más sensible y logró hacerme replantear muchos temas relacionados con las fibras más íntimas. Ése sentimiento logra hacer disimular una serie de incidencias que hacen que cuestione ciertas características del film, que quedan, en mi criterio, merecidamente en un segundo plano.

David Fincher (Forrest Gump) nos vuelve a meter en una historia de vida increíble, donde en 167 minutos (que se nos pasan volando) cuenta, narra, esculpe, cristaliza un genial guión original que nació de un corto de Scott Fitzgerald que fue adaptado por Eric Roth. Y lo hace en forma espléndida.

Benjamin Button (Pitt) es el protagonista de esta historia, pues nace “en circunstancias extraordinarias” como él mismo se encargó de definir. Es que llega a este mundo con ochenta años de edad y de allí en adelante irá cumpliendo años como cualquiera de nosotros, pero su reloj biológico estará invertido al nuestro. A medida que avance el tiempo, él será más joven y llegará a sus últimos días siendo un bebé.

A lo largo de su increíble vida conocerá a su amada Daisy (Cate Blanchett) de pequeña (cuando él aún tenía el físico de un anciano, aunque de edad era también un jovencito) y su corazón ya no tendrá otra dueña. Pero claro, hasta llegar a concretar su amor con Daisy deberá atraversar toda clase de peripecias, que comienzan con la segunda guerra mundial y la pérdida de sus primeros amigos. En realidad, Benjamin ya se había acostumbrado a ver desaparecer a sus afectos pues, abandonado por su padre (espantado por ver un bebé “viejo”), fue rescatado por la dueña de un orfanato que lo hizo suyo y lo crió. En ese ambiente, fue recibido hasta “naturalmente” por los otros ancianos quienes compartieron su infancia ante un colega (al menos en lo físico).

La película tiene varias subtramas que sirven para ir delineando el guión principal, por ejemplo la historia con su familia, o más precisamente, con su padre.

Las performances a nivel actoral son un punto importante, aunque la pareja principal no logre lucirse especialmente. Cate Blanchett recién logra darle cuerpo a su personaje en los tramos finales de su existencia y Brad Pitt encuentra en el maquillaje el aliado perfecto para ir delineando sus diferentes edades, aunque su elaboración quede a mitad de camino, pues su mirada, siempre de contemplación, edifica una personalidad demasiado indefinida para tamaño personaje. Sin embargo, la llamada “segunda línea” actoral sí logra lucirse en forma marcada, como lo son el caso de Tilda Switon y de Taraji P. Henson, quien logra por momentos incluso robarle protagonismo a la mismísima Blanchett.

Esos reparos más ciertas escenas que buscan remarcar el marco aleccionador de la cinta en forma exagerada, llevan a restarle algún que otro mérito a una película que apunta directamente a nuestra sensibilidad.

¿Cómo logra Fincher llegar a nuestro corazón? Esgrimiendo una especie de ensayo por el paso del tiempo. Haciéndonos ver que el mismo es ineludible e inmodificable y que el problema no está en volvernos físicamente viejos, sino en poder hacer todo lo que soñamos en los años que nos fueron otorgados para vivir. También lo hace con metáforas permanentes que aluden a la muerte (la reiterada aparición del colibrí, por caso), y las lecciones que el mencionado transcurrir del tiempo nos ofrece: como cuando Benjamin intenta explicarse el por qué del accidente de Daisy (toda una perla y algo que muchos pensamos siempre).

En definitiva, el mayor logro para quien suscribe es el hecho de contar una historia distinta, diría original, de una forma tan cuidada y metafóricamente tan perfecta, capaz de hacernos replantear principios básicos de nuestra vida. Y lo hace de la forma más emocionante que nos podamos imaginar. Por caso, la escena final del film (de la cual no puedo, obviamente, adelantar mucho, sólo puedo decir que es la última vez que se los ve juntos a Daisy y Benjamin) es una perla increíble de la cinta, una síntesis perfecta de este ensayo sobre el paso del tiempo, sobre el sentido mismo de nuestra existencia.

OSCARS 2009: “¿VILLEROS O MILLONARIOS?”

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Fue una ceremonia extraña, ya desde el comienzo. Hugh Jackman animando el show fue de lo más curioso que pudo haber tenido la más famosa ceremonia de entrega de los Oscars. Sin embargo el australiano sorprendió a más de uno. Comenzó a cantar con un desparpajo y una desenvoltura envidia de más de uno de los presentes en el imponente Teatro Kodak. Y lo hizo en gran forma, a tiempo con el baile y la coreografía, y entonado en lo vocal, con un caudal respetable. El escenario (decorado por cien mil cristales de Swaroski que le daban un marco imponente) cambió de escenografía a medida que avanzaba la canción inaugural, la cual habló de cada una de las candidatas al Oscar, eso sí, en tono de broma.

Luego, y con Penélope Cruz como adelantada (ganó el Oscar a Mejor Actriz Secundaria por Vicky Cristina Barcelona) comenzó el eterno derrotero de la noche. La española, la primera de su tierra en lograr el máximo galardón, confesó luego que lloró quince minutos sin parar en el camarín.

Pero si de emoción se trata, nada más conmovedor que el Oscar a Mejor Actor de Reparto para Heath Ledger por su papel de Guasón en Batman, Caballero de la Noche. Los padres y la hermana del actor australiano recientemente desaparecido recibieron el premio en nombre de la hija de Ledger, Matilda, de tan sólo tres años, que heredará la estatuilla cuando llegue a la mayoría de edad.

Brad Pitt y Angelina Jolie fueron dos de los máximos derrotados de la noche (Brad con el Curioso caso de Benjamin Button y Angelina con El Sustituto) al no poder obtener el reconocimiento de la Academia como actores protagónicos. Para colmo de males debieron soportar la belleza de Jennifer Aniston (ex de Pitt) en el escenario resplandeciendo y levantando suspiros por doquier.

Pitt perdió el premio en manos de Sean Penn por su labor en Milk, la dramática biografía de Harvey Milk en su lucha por los derechos de los homosexuales. Es el segundo Oscar de Penn quien ya había ganado en 2003 con Río Místico. Otra vez será, Brad! Milk además se alzó con el premio al Mejor guión original.

En tanto una emocionadísima Kate Winslet se llevó el Oscar a la mejor actriz protagónica por su trabajo en The Reader, dejando en el camino a Meryl Streep (¡por fin se fue con las manos vacías en una entrega de premios!).

Una de las grandes olvidadas en esta entrega fue Batman, el Caballero de la Noche, el film de Christopher Nolan, el más taquillero de 2008 que sólo se llevó el mencionado a mejor actor de reparto y Mejor Edición de Sonido. Todos sabemos que a la Academia no le gustan mucho los films de acción y fantásticos.

Como era de esperar la tierna Wall-E se llevó el premio a la mejor Película Animada (estaba cantado) y La duquesa al mejor vestuario.

Pero claro, en la pelea de fondo, El curioso caso de Benjamin Button perdió por escándalo con Quién quiere ser millonario. El film protagonizado por Pitt solo obtuvo 3 reconocimientos de índole técnico: Mejor Dirección Artística, Maquillaje y Efectos Visuales (increíble e insólito que relegaran a El Caballero de la noche).

Slumdog Millonaire fue la gran ganadora de la noche. Su título en español podría traducirse “Villero Millonario” pero sabemos que aquí les gusta tergiversar todo. La historia romántica filmada en los suburbios indios, que contaba con diez nominaciones se llevó… ocho! Ganó como Mejor Película, Mejor Director (Danny Boyle), Mejor Guión Adaptado, Mejor Fotografía, Edición Cinematográfica, Mezcla de sonido, Banda sonora y Mejor Canción “Jai Ho”.

Si de explicar la elección se trata, debemos decir que nada más apropiado para este momento económico en el país del norte que gane esta historia que habla que cualquier “pordiosero” puede convertirse en millonario y “pasar al frente”. En esta etapa la materialista sociedad estadounidense se encuentra golpeada en su fibra más íntima y necesita de mensajes positivos. Que el pasado no sólo es pasado y que el bienestar económico puede estar a la vuelta de la esquina.

Así fue como transcurrió una nueva entrega de los Premios Oscars, que nos dejó el sabor dulce de volver a ver en el escenario (al menos para presentar las nominaciones) a actores de la talla de Robert De Niro, Anthony Hopkins, Michael Douglas, Anjelica Houston y Sofia Loren (para mi la más impactante de las actrices que vi en mi vida).

El glamour volvió al escenario, quizá más medido a causa de la crisis que azota Estados Unidos, pero debo reconocer, que mientras siga teniendo ese cosquilleo de ansiedad antes de cada entrega, seguiré valorando este momento, el más sublime para los amantes del mejor cine a nivel mundial.

VIDEO. VEA EL TRAILER DE LA GANADORA DEL OSCAR, SLUMDOG MILLONAIRE EN ESPAÑOL, HACIENDO CLICK AQUÍ:

http://www.youtube.com/watch?v=wE5y4X8fof8

VIDEO 2. VEA EL BACKSTAGE EXCLUSIVO DE LA ENTREGA DE LOS OSCARS, HACIENDO CLICK AQUÍ:

http://oscar.com/video/index?tab=BackstageCam&playlistId=181045


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