POR LOS OCTAVOS DE FINAL DE LA COPA NISSAN SUDAMERICANA, NEWELL’S OLD BOYS GOLEÓ POR 6 A 0 A SAN JOSÉ DE BOLIVIA. SCHIAVI (2), FORMICA (2), ESTIGARRIBIA Y SALVATIERRA MARCARON PARA EL CONJUNTO ROSARINO. LA REVANCHA SERÁ EN DOS SEMANAS EN LOS CASI CUATRO MIL METROS DE ALTURA DE ORURO. UN COLMADO MARCELO BIELSA VIBRÓ CON LA GOLEADA LEPROSA.
Había tres objetivos a los que aspiraba Newell’s Old Boys en este encuentro: Primero: Obviamente ganar. Segundo: No recibir goles. Tercero: Hacer la máxima cantidad de goles posibles. Las tres premisas se cumplieron, y con creces. Hacer seis tantos sin recibir ninguno en su propia valla, es un hándicap importante para viajar al escenario visitante que será hostil y donde, según los especialistas, su ubicación geográfica merma el físico adversario en un treinta por ciento.
Pero para el partido de vuelta todavía faltan dos semanas. Lo que nos ocupa por el momento es este triunfo espectacular. Para lograrlo, Newell’s ofreció una concentración impecable, una presión en tres cuartos asfixiante y una contundencia ofensiva muy buena. Digo muy buena y no excelente pues, aunque resulte poco creíble, la diferencia pudo ser mucho mayor, a no ser que Mateo y Sperduti no se hubieran perdido goles en forma inexplicable.
Pero antes de la fiesta, cuando el encuentro podía ofrecer alguna incógnita, el pergamino lo sacó del bolsillo, medio maltrecho, el jugador con más logros y experiencia de este plantel: Rolando Schiavi. El zaguero, atento, capturó un rebote en el área y la mandó a guardar a los cinco minutos del pitazo inicial. Ese gol tranquilizó a todo el equipo. Sin embargo, en el medio campo no había mucho volumen de juego, y a Formica y Sperduti les costó tomar ritmo. Hasta que cerca de la media hora, una guapeada del “Gato” Formica, entrando por derecha y definiendo cruzado estampó el 2-0. Cinco minutos más tarde y luego de otro tiro libre, Schiavi la tomó de volea y la mandó al ángulo superior izquierdo del atribulado golero boliviano, un conjunto que no mostraba atisbo de reacción alguna. Fue un golazo sensacional del mejor jugador de la noche. Más tarde fue anulado un gol legítimo a Borghello por inexistente off side y así se fue la primera etapa.
La segunda parte fue más de lo mismo, aunque luego de los dos goles increíbles que se perdieron delante del arco como mencioné anteriormente, Sperduti fue por la revancha y envió un centro perfecto para el frentazo del paraguayo Marcelo Estigarribia, que “martilló” el balón para que ingrese pegado al palo izquierdo de Elloy Padilla. Un minuto más tarde (sí, sesenta segundos después) llegaría el quinto, luego de una lujosa pared entre Formica y Bernardi, donde el joven volante aprovechó para enviarla a la red, a pesar de recibir tres faltas en la misma jugada.
El 5-0 parecía definitivo y suficiente, Peratta fue un espectador de lujo toda la noche, pero faltaba la frutilla del postre. Ya en la cancha estaban Luis Rodríguez, Velázquez y… el pibe Salvatierra, quien luego de una buena jugada en el área enemiga (en realidad los jugadores leprosos tocaban como si enfrente no estuviera nadie), entró libre mano a mano y definió al palo derecho del pobre arquero boliviano.
En el llano, en condiciones normales, Newell’s es mucho más que San José. Impiadosamente superior. Pero la incógnita persiste. Newell’s deberá viajar a La Paz, o Cochabamba en chárter y luego, por tierra, el mismo día del encuentro y con cuatro horas de viaje, y llegar al estadio ubicado a casi cuatro mil metros de altura. Dicen los que conocen el paño que es casi imposible tener un despliegue físico acorde a un partido profesional, y por ello es que, esta llave aún tiene un hilo de esperanza para el equipo boliviano.
Pero claro, eso será harina de otro costal. Lo que nos ocupa en esta noche es la goleada de Newell’s, quien exhibió despliegue, orden táctico, presión y contundencia, en un cóctel que resultó mortalmente aplastante. La gente rosarina vivió una fiesta en su estadio, y sueña con superar esta ronda y clasificarse a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Un objetivo, por estos tiempos, para nada despreciable, no sólo para Newell’s, sino para varios clubes importantes a nivel continental que últimamente ven pasar estas competencias internacionales por televisión.
RESUMEN DEL PARTIDO. LLAVE OCTAVOS DE FINAL COPA NISSAN SUDAMERICANA. PARTIDO DE IDA.
NEWELL’S DERROTÓ A RIVER POR LA MÍNIMA DIFERENCIA CON GOL DE IVÁN “MEMO” BORGHELLO. EL PARTIDO FUE DE TRÁMITE NIVELADO, CON RIVER TENIENDO EL BALÓN Y EL LOCAL JUGANDO DE CONTRA. DE ESTA FORMA, EL EQUIPO DE SENSINI HILVANÓ SU TERCER TRIUNFO CONSECUTIVO (UNO EL MIÉRCOLES POR LA SUDAMERICANA), Y SE UBICÓ CON 12 PUNTOS, A TRES DEL PUNTERO, SAN LORENZO. PERATTA Y SPERDUTI, LAS FIGURAS.
Tanto se le reclamaba a Newell’s la presencia en la red de un “9” hasta que llegó el día. Ya el último miércoles ante Estudiantes por la Copa, Borghello había tenido un buen desempeño. Pero hoy fue responsable del gol de la victoria, con un tremendo cabezazo que venció a Carrizo a los 11 minutos de la etapa inicial. Por eso, el desahogo del delantero, quien no podía sumarle el grito a su entrega habitual.
¿Fue justa la victoria del rojinegro? Mi respuesta es sí, pues se mostró como un conjunto sólido, que buscó y encontró una rápida ventaja, y actuó en consecuencia. Administró sus fuerzas (con este jugó tres partidos en ocho días), y cimentó su conquista con bases serias. Con una defensa de tres hombres casi siempre bien parada (apenas tuvo un par de errores que casi los aprovecha River), con un doble cinco (Mateo y Bernardi) que son un duro filtro a sortear por el adversario de turno. Con Estigarribia y Vella que no destilan calidad, pero sí les sobra entrega y disciplina táctica. Con Borghello que hoy le agregó el gol a su despliegue. Pero fundamentalmente con tres pilares: el talento y el desparpajo de Sperduti y Formica, responsables del vuelo futbolístico del equipo, y con un Peratta que está pidiendo a gritos una convocatoria a la Selección. Hoy no tuvo mucho trabajo, apenas dos o tres pelotas. Pero esas ocasiones eran muy claras para el millonario, y las intervenciones del “1” fueron tan espectaculares como decisivas.
Quizá, para criticarle al elenco de Roberto Sensini, fue no explotar mejor el contragolpe, desaprovechado en algunas oportunidades por Sperduti o el apurado Formica. ¿Y River? Cappa pregona el buen fútbol, el toque por sobre todas las cosas, la rotación, la solidaridad. Pero “el millonario” a veces confunde ese fútbol con pases laterales y toqueteo intrascendente, y eso redunda en un juego mucho más liviano. Pudo haber empatado, lo dicho. Funes Mori y Pereyra en el primer tiempo, y Ballón y Ferrero en el complemento tuvieron sus chances, pero un poco por el sensacional momento de Peratta, y otro tanto por su impericia ofensiva, las chances quedaron en el camino. Acumular nombres no siempre garantiza el éxito. Eso pareció verse este domingo primaveral en el Parque Independencia. Si bien Cappa trató de juntar a Ortega, Funes Mori, Buonanotte y Pavone, esto no significó en mayores posibilidades de cara al arco contrario.
Newell’s fue más equilibrado, más trabajado y también tuvo ocasiones de ampliar el marcador a través de Sperduti (de gran momento), el mismo Formica, o incluso por Cichero. Pero en definitiva, este 1 a 0, premia al conjunto más fuerte anímicamente y mejor convencido de lo que busca.
Por lo pronto, estos nuevos tres puntos le sirven a Newell’s para acercarse a la punta (propiedad de San Lorenzo), y para ver con ojos optimistas la revancha copera del próximo miércoles ante el difícil Estudiantes. Su gente es feliz, como dice Ricardo Montaner, y eso se vio en el Marcelo Bielsa.
Por su parte, River deberá seguir penando, viendo las dos tablas (la del torneo y la del descenso) casi simultáneamente. Cappa, en tanto, deberá acelerar el proceso para lograr que el equipo tenga identidad. Para ello, hay algunos intérpretes que parecen no deberán faltar desde el inicio, como Acevedo, Buonanotte y el mismo Pavone. Mientras, se ubica incómodo, en la zona de Promoción.
Mauro Formica, de penal, en tiempo de descuento, le dio el triunfo al equipo del Parque. El partido fue parejo y hubo situaciones, pocas, para ambos equipos. La revancha se jugará el próximo miércoles en el estadio de Quilmes. Gran concurrencia en el estadio Marcelo Bielsa, donde dentro y en las adyacencias, se volvieron a registrar hechos de violencia.
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Pasó el primer partido de la Copa Sudamericana para los rosarinos y fue con un importante triunfo sobre el siempre difícil Estudiantes, de Alejandro Sabella. Y como un guiño del destino, pareció el equipo de Sensini devolverle la cachetada de la primera fecha del Torneo Apertura, cuando un encuentro que se encaminaba al seguro empate terminó en triunfo pincha luego de una infantil mano del venezolano Cichero.
Esta vez fue al revés, pero hay que remarcar que el trámite de este partido fue diferente a aquel, pues hubo varias ocasiones manifiestas de gol que no fueron aprovechadas por sus protagonistas. En el local, un remate de Sperduti en el palo al comienzo, otro desde afuera del área que sacó con esfuerzo Orión, y un cabezazo de Formica tras centro de Estigarribia que pedía red, que finalmente fue conjurado por el arquero visitante. De todas formas, el “pincha” también tuvo sus chances en una clara llegada de Federico Fernández y en otra mucho más clara de Maximiliano Núñez, que salvó providencialmente Sebastián Peratta.
El segundo tiempo pareció que comenzaba nuevamente con el dominio local, luego de dos remates de la mano de Estigarribia y Sperduti, sin embargo Estudiantes emparejó y el partido se acható. Nadie sacaba diferencias y todo indicaba que se iría al empate final. Los cambios de Sensini no rindieron sus frutos, el equipo perdió peso ofensivo y resultó extraño el por qué “Boquita” se empeñó en no hacer entrar a Velázquez, una de las cartas talentosas que le podía aportar mucho al equipo del Parque. Esta situación se parece a la vivida por el propio técnico en el campeonato anterior con el volante Sánchez Prette, quien siempre que jugaba rendía, pero que sin embargo terminó no siendo tenido en cuenta. Al margen de esas cosas inexplicables que siempre tiene Roberto Sensini, Newell’s pudo ganarlo. Y fue por una guapeada del pibe Salvatierra (promisoria aparición) que le primereó el último balón a Benitez y cuando enfilaba al arco, el volante visitante lo tocó, y Diego Abal marcó el punto del penal.
Mauro Formica, que había tenido un irregular rendimiento, definió con clase a la derecha de Orión y desató la fiesta en el estadio. Newell’s ganó, no recibió goles y ahora tratará de hacer valer el triunfo en el partido de vuelta, el próximo miércoles.
Lo lamentable de la noche, fue un enfrentamiento previo en adyacencias, en la intersección de Bulevard Oroño y Cochabamba, entre las barras de Newell’s utilizando armas de fuego y piedras. Luego, dentro del estadio se produjo un intercambio de proyectiles entre hinchas que estaban dentro de la cancha y un grupo que increpaba desde afuera. La violencia, a pesar de los esfuerzos dirigenciales de individualizar a los inadaptados y aplicar el derecho de admisión, sigue su curso. Y preocupa… sobremanera.
ARGENTINA GOLEÓ A ESPAÑA POR 4 A 1, CON UN POKER DE SUS DELANTEROS: MESSI, HIGUAÍN, TÉVEZ Y AGÜERO. EN EL CONJUNTO DE DEL BOSQUE ABUNDARON LOS RELEVOS Y EL JUEGO RELAJADO, QUE ACABÓ SEPULTANDO EN EL RESULTADO LAS ASPIRACIONES DE HACER UN BUEN PAPEL. UN COLMADO MONUMENTAL DESPIDIÓ CON UNA OVACIÓN A LA SELECCIÓN QUE SOPAPEÓ CON GOLES AL “INTOCABLE” CAMPEÓN DEL MUNDO.
Finalmente “La final que no fue” (según titularon algunos medios españoles) se jugó, y para sorpresa de la mayoría terminó con una goleada… de Argentina. Y si bien dio la impresión que el equipo albiceleste se tomó el encuentro muy en serio, y los españoles no tanto, creo que a ningún español le habrá gustado recibir cuatro mazazos en propia puerta. Por más que Del Bosque haya optado por rotar y no poner a todos los titulares disponibles juntos. Aunque se haya guardado a Casillas y haya puesto sólo unos minutos a Xavi… cuando ya no estaban en campo ni Iniesta ni Villa. Pero eso ha sido, en todo caso, problema de Del Bosque.
El conjunto de Batista se tomó muy en serio el derby y salió a ganarlo desde el principio. Por eso las dos habilitaciones de Tévez para Messi e Higuaín, sorprendieron no sólo al público sino también al propio seleccionado europeo. Aunque claro, la factura de las definiciones fueron excepcionales y merecedoras del relato. Messi recibió por la izquierda, penetró como una flecha, y ante el achique de Reina la “pinchó” por arriba en una glamorosa culminación de una jugada que había iniciado él mismo y que había terminado de armar Carlos Tévez. El segundo tanto, otro pase en profundidad del jugador del Manchester City, para que Gonzalo Higuaín enganchara hacia afuera ante la salida de Reina y la cruzara en un ángulo cerradísimo, para que el balón entre pegado al segundo palo. Definición de exquisito goleador. La tercera conquista se debió a la voluntad inquebrantable de Tévez, que no dio por perdida ninguna pelota y aprovechó en forma excepcional, un grueso error de Reina (se resbaló), para estampar un duro 3-0 en los primeros cuarenta y cinco.
España sintió el golpe, aunque de a poco fue tomando el balón, y Argentina retrocediendo. Sobre el final de la etapa, dos disparos desde afuera de David Villa, encontraron como destino los palos del marco argentino, que sin embargo, no servían para disimular su anemia ofensiva.
En el segundo tiempo Argentina, cómoda, siguió resguardada en su campo y esperando a ver qué podía generar la selección roja, que con Xavi, Navas, Pedro y Llorente, se prodigaba para llegar al descuento que se le negaba una vez más gracias a otro palo en un disparo de Cazorla, y a un par de atajadas de Romero. Aquí debo hacer la salvedad, que cuando los españoles toman el dominio del balón es casi imposible sacárselo, transformándose en equilibristas de la posesión. Parece en ciertos instantes que están cercados por la marca y que la perderán, sin embargo, siempre aparece un empeine, un tobillo, o una puntita de botín para mantenerla bajo la suela. Verdaderamente es un placer observar esa faceta del campeón del mundo, quizá incluso, en forma más vistosa que en Campeonato de Sudáfrica. Sin embargo, en ofensiva no estuvieron finos, y Argentina lo aprovechó.
Sin embargo, en el minuto 38 Llorente descontó tras gran jugada colectiva (no podía ser de otra manera) y el resultado parecía cerrarse de forma más decorosa. Aunque luego, una genialidad del recién ingresado D’Alessandro y un centro perfecto de Heinze (que en defensa tuvo muchos problemas), le permitió a Agüero anotar el póker, de cabeza, para el delirio de toda la hinchada que se acercó al Monumental.
Luego del encuentro Sergio Agüero dijo que el triunfo sirvió para cerrar una etapa. Sin embargo yo pienso que puede ser útil para abrir otra. Un nuevo proceso que nos sirva para volver a las fuentes y confiar en nuestras fuerzas. Pero sobre todo, para entender que al talento hay que ayudarlo con trabajo y planificación táctica, que todo no puede dejarse librado al talento natural que todo criollo posee. Y este encuentro ante España es la muestra cabal de nuestro potencial.
Me gustaría hacer sobre el final una reflexión sobre este partido, por cuanto, sin querer, he desatado una enorme polémica en los lectores españoles del blog, cuando luego del mundial titulé un artículo “Una mentira llamada España”. Se me atacó por decir que esperaba mucho más del publicitado fútbol español. Y aunque no discutí jamás la legalidad y justicia de la consagración “roja”, puse reparos y advertí que tampoco España era la apoteosis y el éxtasis del fútbol. Y creo que hoy, quizá, los hechos me dieron un poco la razón.
España hace un culto por el respeto del balón y su juego siempre busca la estética, basados en un dominio exquisito y un orden táctico admirable, pero tampoco son “La NBA del fútbol” como nos quieren hacer creer.
Hace poco más de dos meses nos íbamos del Mundial de Sudáfrica sufriendo cuatro lacerantes estocadas en el corazón que nos dejaron malheridos. Hoy nos las pudimos sacar una a una de nuestro cuerpo, logramos levantar la cabeza, y mirar el futuro con otra esperanza. Enhorabuena.
NEWELL’S, EN EL COLOSO MARCELO BIELSA, CAYÓ UNO A CERO GRACIAS A UN PENAL QUE SU ZAGUERO CICHERO LE OTORGÓ AL EQUIPO DE SABELLA, QUE EFECTIVIZÓ JUAN VERÓN. EN EL JUEGO, NINGUNO DE LOS DOS MOSTRÓ ARISTAS INTERESANTES. EL RESULTADO FUE DEMASIADO PREMIO PARA EL VISITANTE QUE SE VIO FAVORECIDO POR UN PENAL NO SANCIONADO POR NÉSTOR PITTANA A INSTANCIAS DE UN ERRÁTICO CLAUDIO ROUCCO. UNA MULTITUD COLMÓ EL ESTADIO.
Finalmente comenzó el Torneo Apertura 2010 para el equipo de Néstor Sensini, pero no fue de la mejor manera. Newell’s mostró su costado más flaco, y no difirió en nada al equipo liviano que vino jugando en la pretemporada. Si bien se muestra ordenado y escalonado desde la defensa al mediocampo, carece de volumen de juego, de inventiva y de profundidad para generar ocasiones de gol.
El partido de este sábado fue chato, anodino, empantanado, descolorido, y sólo un error podía decretar la victoria de uno de los dos. Y la grosera falla estuvo a cargo del zaguero venezolano Cichero, flamante incorporación leprosa, quien ante un centro desde la izquierda que buscaba a Leandro González, decidió bajar el balón con su brazo, obligando a Néstor Pittana a señalar el punto de la pena máxima. Juan Sebastián Verón firmó los papeles y estampó la ventaja, a la postre, definitoria.
Y fue la chapa final, pues Newell’s se desordenó un poco y equivocó los caminos hacia el arco de Orión. Sperduti no pudo desbordar nunca a un firme Re, Formica y Velázquez se diluían al llegar al área y no creaban peligro para la dupla atacante.
Hablando del ataque, cómo costará reemplazar a Achucarro y principalmente, a Joaquín “Escopeta” Boghossian. Si bien Luis Rodriguez muestra ciertas credenciales aunque todavía no logra demostrarlas en el campo, el uruguayo Sebastián Taborda es una verdadera desilusión. De un físico importante, sin embargo hace acordar al “Tanque” Ferreyra, de reciente paso por el club leproso, pues es pesado en los movimientos, incapaz de dominar el balón con sus pies, y es absorbido con facilidad cuando va a buscar los cabezazos (debido a su extrema lentitud llega tarde a los impactos). Se que puede sonar apresurado, pero, por los antecedentes y este puñado de partidos en que lo vimos, Taborda no tiene nivel para jugar en la primera de Newell’s.
En el segundo tiempo, el movedizo Borghello al menos intentó y en una jugada que fue derribado por Orión, Pittana decretó el segundo penal de la noche. Pero luego lo anuló a instancias del línea Rouco, porque estimó que el pase de Taborda fue peinado por Velázquez y esa cesión encontró en off side a Memo Borghello. Sin embargo, luego la televisión mostró que Velázquez no la había tocado y el pase del uruguayo había encontrado totalmente habilitado al ex Godoy Cruz. Un error que determinó finalmente la derrota leprosa, que sólo evidenció en la noche el despliegue ordenado de Mateo y el prometedor Villalba, los únicos puntos destacables de una olvidable presentación.
Estudiantes, catalogado como el mejor equipo del país, mostró una cara muy desteñida. Verón fue absorbido por el doble cinco local, y ni Braña ni Leandro Benítez, lograron generar por los carriles el fútbol necesario para que fuera explotado por “La gata” Fernández y Leandro González. Si no hubiera sido por la mano infantil de Cichero, el equipo de Sabella no le hubiera conocido la cara a Sebastián Peratta.
Pasó el debut para el equipo rojinegro y demostró que deberá mejorar mucho si quiere ser medianamente protagonista de un campeonato que promete ser apasionante. Jugadores de “buen pie” le sobran, aunque no muestra credenciales importantes en el ataque, y eso, en el fútbol de primera, puede llegar a ser lapidario.
EL MUNDIAL SUDÁFRICA 2010 FINALIZÓ CON LA VICTORIA DE LA SELECCIÓN IBÉRICA SOBRE HOLANDA POR 1 A 0, CON GOL DE ANDRÉS INIESTA A LOS 117 MINUTOS DEL ENCUENTRO. CON UN JUEGO MÁS EFECTISTA QUE EFECTIVO, CORONA CON ESTE LAURO UNA GENERACIÓN SI SE QUIERE DORADA, QUE INICIÓ ESTE CAMINO EN EL MUNDIAL JUVENIL NIGERIA ’99. SIN EMBARGO HAY MUCHOS PEROS A ANALIZAR.
Y finalizó el mundial Sudáfrica 2010. Y lo hizo en una final lógica y con un campeón lógico. Antes de empezar la competición, la mayoría de los analistas coincidían en señalar que era la “furia roja”, quien llegaba con mayores posibilidades de alzarse con el trofeo. Y no era un capricho del destino, sino por una decantación natural. España venía de obtener la Eurocopa 2008 con un juego atildado y de clasificarse holgadamente al Mundial.
Pero el camino no fue nada fácil, y el brillo que muchos adivinaban iba a exhibir la “roja”, quedó rápidamente en el olvido, luego de perder el partido debut frente a una disciplinada pero limitada Suiza. Sin embargo, el conjunto de Del Bosque se recuperó rápidamente con una fácil victoria ante el inexistente Honduras, aunque lo consiguió sólo por 2 a 0.
Luego vendría el encuentro con el Chile de Bielsa, con quien le bastaron un par de ráfagas para definir el pleito, y luego que el equipo trasandino consiguiera el descuento se refugió en su campo, casi sin cruzar mitad de campo, por el temor que un nuevo tanto chileno los dejara fuera del mundial.
A continuación llegó el partido con Portugal en octavos de final, donde tuvo el balón pero casi sin situaciones, comprometiendo su futuro. Sin embargo Baldassi y cia, determinaron con la convalidación de un gol en off side de Villa, la victoria española y el pase a cuartos. Hasta ese momento los de Del Bosque hacían del toque su bandera, pero de su falta de ideas su tumba. Sin embargo, a partir de la ventaja, se sintió cómodo y el toque intrascendente trocó a otro de movimiento y circulación.
Contra Paraguay, España la pasó mal. El equipo de Martino lo maniató, y no se puso en ventaja porque Oscar Cardozo dilapidó su penal entregándoselo a los guantes de Casillas. Y en el gol del triunfo, Villa agradeció a los palos que jugaran con la camiseta roja. Casillas volvió a demostrar su valía en la última jugada del encuentro, como lo hizo en el partido final ante Holanda.
Quizá el mejor partido de España fue ante la temible Alemania, pero de todas formas apenas fue uno a cero, y sin grandes estridencias. Justo, pero nuevamente sin brillar.
Y en la final, necesitó casi de 120 minutos para lograr un gol, que nació ilícitamente pues el primer pase hacia Andrés Iniesta lo encontró en off side. Sin embargo, el árbitro Howard Webb, de paupérrimo arbitraje (debió expulsar a dos o tres jugadores), convalidó la conquista y el título ibérico.
Atrás quedaron los mano a mano de Robben, tapados brillantemente por Casillas (a la postre decisivo), o el gran partido de Sneijder. Finalmente se impuso el toque de Xavi Hernández e Iniesta, la movilidad de Villa, el ímpetu de Puyol… y las atajadas de Casillas.
Quizá mi comentario pueda sonar demasiado duro para el nuevo Campeón del Mundo, pero es que nosotros, los argentinos, fuimos tan duros con nuestra selección, defenestramos lo que es propio con tanta liviandad, y endiosamos a lo foráneo con tanto énfasis, que a veces me parece que no medimos con la misma vara.
¿Es tan superior España a Argentina? ¿Individualmente tiene más jugadores que la albiceleste? Bueno, creo que colectivamente el Campeón hace del equilibrio su bandera, aún a costa de su falta de profundidad, o su alarmante falta de agresividad en ofensiva. Ésa es quizá la principal diferencia con un desbalanceado equipo albiceleste.
En lo individual, creo que hasta Argentina es muy superior. ¿O acaso, usted, querido lector, no cree que en algún momento de la final ante el voluntarioso Holanda, ningún español, no ha soñado con tener en sus filas a Lionel Messi? Claro que, desde esta parte del mundo nos hemos imaginado a nuestro equipo con Xavi e Iniesta en el medio para asistir a Lio. Toda una contradicción con un océano de separación.
Pues entonces, debo respetar y aplaudir a esta España campeón del Mundo por primera vez en su historia, pero no descorcho champán. Tampoco me engaño. Acabo de ver un buen equipo, equilibrado, sólido en defensa, con buen manejo en el medio, con buena circulación y desmarque. Pero también advertí a un conjunto que no por ir constantemente hacia el arco de enfrente significa que haya atacado. Por momentos su falta de inventiva y profundidad, le ha privado de levantar vuelo. Por ello es que sólo obtuvo ocho tantos en el mundial (contando el de la final en tiempo suplementario). Si de números vamos a hablar, entonces expongamos todo en la balanza.
Aplaudamos al nuevo monarca del fútbol mundial. Enhorabuena, España. Ahora, nosotros, los argentinos, advirtamos que técnicamente no somos menos que nadie, y que en el profesionalismo de nuestro cuerpo técnico dependerá transformar esa riqueza individual en un “equipo” con verdaderas posibilidades de luchar por una Copa del Mundo.
LA GOLEADA ANTE ALEMANIA, Y LA PREMATURA VUELTA A CASA DE UN EQUIPO QUE SUPUESTAMENTE ESTABA PARA MÁS, DESATA EN NOSOTROS LA NECESIDAD DE DECIR AQUELLO QUE NO PODÍAMOS DECIR. QUE NO NOS DEJABA EL TRIUNFALISMO BARATO QUE NOS IMPONE LA PREPOTENCIA ESTELAR DE DIEGO MARADONA, Y EL CHUPAMEDISMO ILIMITADO DE UN SECTOR DEL PERIODISMO, PRINCIPALMENTE CAPITALINO.
Sí, debo reconocerlo. Uno se deja llevar. Y si bien nuestra visión primaria ofrecía millones de reparos, el triunfo ante los nigerianos y los cuatro goles ante Corea del Sur, hizo que un árbol nos tapara el enorme bosque de plantas venenosas que estaba carcomiendo nuestras posibilidades.
Si alguien, y me incluyo, hubiera optado por la crítica en esos momentos de victorias y sueños galopantes, iba a ser tildado de “vende patria”, o “pesimista”, en el mejor de los casos. Pero esa desconfianza estaba dentro de nosotros, dentro de mi, y no me permitía ilusionarme con el título, o la final siquiera. ¿Por qué mi desconfianza? ¿Y por qué no nos atrevimos a alzar la voz?
La primera fase del mundial en algunos casos, nos brinda la posibilidad de enfrentar a equipos que si bien, son claramente inferiores al nuestro, asumen una postura de sumisión casi incomprensible. Se saben inferiores, y te lo hacen saber. Éstos fueron los casos de Nigeria, Corea y Grecia. El mérito de Argentina en esas instancias fue asumir cierto protagonismo y hacerse de los partidos. Un mérito apreciable, sin dudas. A veces se es superior pero es difícil plasmarlo en la red. Y sino, pregúntenle a Francia e Italia, por caso.
En definitiva, ganamos claramente los tres primeros partidos pero más por el renunciamiento de nuestros adversarios, que por nuestros rendimientos. O acaso cuánto costó mantener ese gol de ventaja ante los africanos. ¿O, contra los coreanos, cuando aún estábamos 2-1, no hubo media hora (el final del primer tiempo y los primeros veinte del segundo) donde el equipo jugó muy parecido al partido con Alemania? Claro, enfrente no estaban los teutones, sino los orientales. En el partido de octavos contra México nos enfrentamos a una selección que si bien tiene más recursos que los rivales de la primera ronda, también le sobrevuela el mote de “No puedo” que les hace tan difícil superar ante ciertos “encumbrados adversarios”. Pero el rendimiento argentino fue muy bajo. La defensa compuesta por cuatro centrales ofrecía numerosas grietas y el medio campo no contuvo y mucho menos creó. Tévez e Higuaín lograron los goles mitad por iniciativas personales, y mitad por el miedo que los carcomió a los defensores aztecas. Messi lució tan retrasado como deslucido, como si aún estuviéramos jugando las eliminatorias. Mascherano estaba muy solo para la contención, y no teníamos un jugador que armara jugadas de ataque con criterio y constancia. Pero claro, los tres goles y el pasaje a cuartos volvieron a disimular lo endeble de nuestros cimientos. ¿Por qué nos callamos?
Cualquier técnico medianamente experiente y capacitado hubiera tomado nota de las falencias estructurales de la conformación argentina y lo hubiera TRATADO de corregir para el partido con Alemania. Pero Diego Maradona, quizá confió en la mística, en lo intangible, volvió a parar el mismo equipo. Otamendi fue incinerado ante los arranques de Podolski, que parecía una reencarnación de Garrincha. Pero Diego nunca se dio por enterado. Heinze volvió a mostrar su nula proyección y sus dificultades en la marca de la punta izquierda, pero el técnico agradeció su entrega. El medio no tuvo contención. Mascherano ofreció su piel para detener los embates germanos, pero pocas veces lo logró. Estuvo muy solo. Y para la creación no hubo estructura. Maradona confió en la inspiración de Di María y Messi, pero no los respaldó con una organización acorde. Diego habrá visto cientos de partidos de Messi en el Barcelona, pero parece que nunca pudo advertir en la posición que allí le permite descollar. Casi de punta, detrás del nueve, casi siempre tirando las mortales diagonales para definir con su perfil más apto. En la Selección, al no tener un trabajo decente que redunde en la elaboración de jugadas de ataque para que el astro culé aproveche, lo hizo bajar una y otra vez, muchas veces detrás del medio campo para ir a buscar el balón e intentar armar él alguna jugada.
Y Messi de a poco se fue desgastando. Empezó con ímpetu los primeros partidos, pero a medida que el equipo se fue partiendo, él también se fue desinflando, como era previsible. Tévez ofrece su corazón, pero pocas veces la claridad y la mente fría que se necesita. E Higuaín no fue abastecido, padeciendo las mismas falencias que Messi.
Hubo errores de planeamiento, de trabajo y también de elección de nombres. Cómo no pensar en la experiencia de Javier Zanetti en lugar de los nervios de Ottamendi en la punta derecha. O cómo no imaginarse la entrega y la estrategia de Cambiasso en la mitad de la cancha, que quizá hubiera redundado en un mayor equilibrio del equipo…
Si hubiéramos tenido un técnico medianamente experiente y capaz, hubiera hecho una rápida lectura en la derrota de Alemania frente a Serbia, en la segunda fecha de este Mundial. Los serbios armaron dos líneas de cuatro, le cerraron los espacios y se lo definieron con un par de contras. Nuestro técnico tuvo esa “ayuda” al alcance de sus posibilidades, y jamás se dio cuenta. Quiso salir “a los bifes” ante un equipo mucho más trabajado y preparado, que no depende de las inspiraciones individuales para ganar un partido. Y se pegó un porrazo bárbaro.
Ya son varios los golpes. De más estaría referirnos a la humillación frente a Bolivia por las Eliminatorias, o al “baile” que nos ofreció el mismísimo Brasil en Rosario. Ahora debimos soportar un ridículo casi sin precedentes en Mundiales (sólo comparables con el 1-6 ante Checoslovaquia en Suecia ’58, o el 0-4 ante Holanda en Alemania ’74). Es por eso que lo que se impone con urgencia es el único acto de coherencia posible en la mente de Diego: DAR UN PASO AL COSTADO. No entiendo cómo aún no renunció.
Es por ello que ahora no quiero callar más.
Es increíble escuchar a cierto sector de la prensa porteña referirse al “poco tiempo” que dispuso Diego al frente del plantel. “Que en este escaso período se vieron adelantos enormes en el funcionamiento del equipo” (?). Yo quisiera preguntarles a estos señores, de la experiencia mediática de Fernando Niembro o Gonzalo Bonadeo a qué se están refiriendo. Que me den pruebas. Es que estamos cansados que los destinos de la selección se rijan por intereses ocultos, con decisiones que se toman debajo de los escritorios, con la venia de un dirigente que está transformándose en dictatorial, cada año que pasa, como lo es Julio Humberto Grondona.
No puedo avalar esa clase de periodismo. Lo debo respetar, pero siento un rechazo medular al escuchar que le “piden” a Diego Maradona que piense en seguir. Si ellos quieren tirar por la borda otros cuatro años de preparación, que nos avisen. Así, por lo menos, dedicaremos nuestro tiempo a disfrutar de deportes mucho más nobles como el golf, el pato, o el criquet.
Si vamos a hablar en serio, entonces debo decir que es hora de contar con un técnico capaz de potenciar las posiblidades propias, pero también de reconocer las limitaciones y crear una estructura de juego que ayude a disimularlas. Y en estos tiempos que corren, ese hombre tiene nombre y apellido: Gerardo Daniel Martino. Dejémonos de mezquindades, de prepotencia, de vedetismos, de chupamedismos o cholulajes baratos. Dediquémonos a trabajar, seamos más profesionales. Porque de esta manera, están tirando todo el prestigio de la rica historia futbolística argentina a un cesto de basura.
Es hora de no quedarnos callados. Es hora de despojarse de los miedos y decir la verdad. Aunque parezca que ya sea demasiado tarde.
ALL BOYS SUPERÓ A ROSARIO CENTRAL 3-0 Y DECRETÓ EL DESCENSO DEL CLUB DE NUESTRA CIUDAD, LUEGO DE 25 AÑOS, A JUGAR EN EL TORNEO NACIONAL “B”. LAS CULPAS COMPARTIDAS DE DIRIGENTES, JUGADORES Y HASTA DE LA HINCHADA, EN EL HECHO DEPORTIVO MÁS OSCURO DE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS EN NUESTRA CIUDAD.
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Si fuese una película, bien podría titularse “Crónica de una muerte anunciada”, que nadie se extrañaría. Si hasta en este sitio lo adelantamos allá en el tiempo, cuando el omnipotente Horacio Usandizaga decidió otorgar en un clásico 2700 entradas al conjunto visitante. En esa oportunidad titulamos un informe con “Los códigos de la soberbia”, que ustedes pueden repasar ahora si lo desean. También anticipamos esta cruda realidad en el artículo “Las miserias del fútbol rosarino”. Eran señales de alarma, que clamábamos desactivar, pero nadie escuchó nuestros reclamos.
Pero estos desmanejos dirigenciales incluso comenzaron mucho antes, y no es propiedad de una comisión directiva específica, sino de cierto costado de la psicología del simpatizante de Rosario Central. Porque ahora es muy fácil hacer leña del árbol caído y mostrarse satisfecho por la renuncia de Usandizaga, como si esto cicatrizaría todas las heridas de un sopetón. Nada más alejado de la realidad.
Esto empezó con los desatinos de Scarabino y cia, con decisiones equivocadas cobijadas bajo el rótulo de luchar por “El campeonato económico”. Y siguieron con la llegada del ex Intendente de Rosario, con su ampulosidad habitual y su repetida prepotencia. Así fueron desfilando los técnicos y las voces altisonantes como “Si descendemos los voy a matar a todos a estos h… de p…”, cuando el bueno de Horacio celebraba una triste recordada cena en una filial. Y ni hablar cuando trajo a Gustavo Alfaro y lo presentó como “El próximo técnico campeón del fútbol argentino”. A cartón la llegada de jugadores de poco vuelo decretaron una sucesión de resultados deportivos negativos y los técnicos fueron cayendo como fichas de dominó: Madelón, Pablo Sánchez, Alfaro, Merlo, Russo, Cuffaro, para desembocar nuevamente en el ex entrenador de Gimnasia y Esgrima.
Esas bravuconadas dirigenciales confundieron a cierto sector de la hinchada, que acostumbrada a comprar buzones hizo una caravana a Arroyo Seco para celebrar la compra del club Real de esa localidad. No recuerdo a un club DE FÚTBOL festejando la compra de un título inmobiliario como si fuese una final de Copa Libertadores o Sudamericana.
Allí estoy remarcando el costado cuestionable del hincha y que ahora nadie asumirá. Qué decir cuando se armó una revolución cuando el equipo SENIOR del club ganó el Torneo “Super 8” organizado por el canal T y C Sports, y los hinchas con bocinazos y festejos varios se vanagloriaban en forma poco creíble.
Es por eso que ahora es muy fácil cargar sólo las tintas en la dirigencia. Que tuvo su principal grado de responsabilidad, pero no el único. A Usandizaga se le reprochará el desmembramiento de un equipo entero, convocando a un Cuffaro Russo dependiente y sumiso, que con tal de estar al frente de un equipo de primera, aceptaría cualquier condición. Entonces, cuando al principio del Torneo Apertura 2009 Central ganó los primeros cuatro partidos, todos aplaudieron la decisión. Pero ese inicio era sólo un espejismo, que sólo sirvió para acumular 31 puntos que no hicieron más que obrar como una gigantesca venda en los ojos para los hinchas , venda que fue aprovechada por Usandizaga y doblar la apuesta: vendió a Jesús Méndez, su símbolo, y al prometedor Castillejos. Y en otro acto de demagogia contrató en condiciones económicas y deportivas poco convenientes a un Luciano Figueroa que se muestra como una sombra del jugador que alguna vez fue. Y el equipo para el Clausura, el torneo que definía todo, fue aún más flaco que el anterior: se trajeron jugadores como el ya mencionado Figueroa, como Astudillo (no hace falta comentar su presente), como Ocampo (alguien podría explicar dónde está este jugador) o el arquero Bava (mucho más arquero que Galíndez, sin embargo jugó sólo el último partido del campeonato). Entonces, el castillo de arena se desmoronó de golpe y el hincha se dio la cara contra una pared.
Nadie duda de la pasión del hincha rosarino, ni mucho menos del de Central, que ha dado muestras evidentes de su fidelidad y su locura por esos colores. Pero sí, muchos deberían reservarse el falso triunfalismo, la soberbia, la facilidad para aceptar la demagogia y dejarse llevar, por un gran sector de la afición auriazul. Está claro que la pasión no desciende de categoría. Esperemos que la soberbia sí lo haga, pero para no volver jamás.
NEWELL’S SUPERÓ A COLÓN, EN EL CEMENTERIO DE LOS ELEFANTES, POR UNO A CERO, CON UN NOTABLE TANTO DEL URUGUAYO JOAQUÍN ANTONIO BOGHOSSIAN. FUERON EXPULSADOS POR JAVIER COLLADO HUGO BARRIENTOS EN EL PUNTERO, Y GERMÁN RIVAROLA, EN EL LOCAL, CUANDO MORÍA EL PARTIDO. LOS DE SENSINI FUERON MÁS COMPACTOS Y AMBICIOSOS EN TODO EL ENCUENTRO Y MERECIERON HOLGADAMENTE EL TRIUNFO. A TRES FECHAS DEL FINAL, NEWELL’S ALIMENTA SU SUEÑO CON SACRIFICIO, DECISIÓN Y GOL.
Finalmente se le dio a Newell’s. Luego de once años, de veintidós partidos que no le podía ganar al Colón capitalino, logró la hazaña justo en el momento más importante de los últimos años. Banfield había caído con Racing, el triunfo lo ponía en la cima nuevamente y hacia allí disparó sus ambiciones. Quizá en esa lectura estuvo la diferencia entre un equipoy otro, en el mandato que exige su historia. Newell’s que ya ha cosechado varios títulos en su rico pasado, sabe de qué se trata este camino, en cambio Colón cada vez que llega a los umbrales del éxito, se apichona, el miedo escénico lo paraliza y termina cediendo mansa, y merecidamente.
Al margen, en el desarrollo del encuentro se evidenciaba la experiencia que ostenta el rosarino en su plantel, mientras Colón dependía demasiado de lo que podía inventar Esteban Fuertes, ya en el ocaso de su brillante carrera goleadora. Sebastián Peratta, Rolando Schiavi, Lucas Bernardi, Hugo Barrientos, Jorge Achucarro, son nombres con peso propio y amplio currículum, que ya están acostumbrados a momentos determinantes, y parece no temblarles el pulso en estas instancias.
El partido mostró siempre a un Newell’s superior, aún con sus altos y bajos, aún con cierta irregularidad, aún con dubitaciones (especialmente luego de la inocente expulsión de Barrientos), sin embargo fue SIEMPRE el que dominó el duelo psicológico. Desde el primer tiempo, como en el cabezazo de Schiavi que conjuró Pozo, o la media vuelta espectacular del lungo uruguayo que estrelló en el palo. Pero ya en la segunda etapa el dominio se hizo acentuado y presagiador. Especialmente por esas cuatrollegadas: un cabezazo que Boghossian desvió demasiado, otra que le tapó al nueve Diego Pozo, la tercera en ese centro atrás de Barrientos que el oriental no llegó por milímetros y la cuarta en ese cabezazo de Formica que espectacularmente desvió el golero local.
Sin embargo, el ex Cerro tuvo su revancha cerca de los veinte, cuando una fértil corrida del siempre útil Jorge Achucarro le quedó para el pase en diagonal de Formica. El “diez” la metió como un puñal a las espaldas de Capurro para los pies de “Bogho”, que hizo lo imposible. Recibió en la medialuna, gambeteó a Ferrero, luego a Goux y a Soto, ingresó al área por el vértice defensivo izquierdo y cuando parecía que se embarullaba, un nuevo enganche desairó a sus marcadores y le dejó el hueco justo: un letal disparo cruzado al segundo palo de Pozo decretó el golazo que imponía el triunfo sangre y luto y decretaba el estado de locura general en la repleta popular visitante y en media ciudad de Rosario.
Ese gol tuvo el brillo otorgado a las grandes gestas, aquellas que producen el escalofrío de lo inesperado, pero también de lo importante, lo trascendente. Un brillo que obró como el don divino que depositó al equipo de Sensini “al sitial más empinado” del Torneo Apertura 2009.
Claro que el desarrollo tenía su sorpresa y fue la doble amarilla a Hugo Barrientos que puso en jaque al rosarino. Allí, Sensini hizo ingresar a Juan Quiroga y armó dos líneas de cuatro (al mejor estilo “ Caruso Lombardi” y con Peratta como estandarte (le tapó la “¿pelota del campeonato?” a Germán Rivarola a los cuarenta minutos en forma poco creíble) redondeó la victoria más importante. La victoria que le permite soñar. La victoria que le otorga un ticket al viaje de los sueños. Y ese trayecto tiene tres estaciones más: Arsenal, La Plata y San Lorenzo. La ladera es empinada, pero allí arriba de todo, el premio es grande y no tiene comparación. Igual que este triunfo que consiguió Newell’s en la Santa Fe de los milagros.
NEWELL’S SUPERÓ A RIVER 2-1 CON GOLES DE JOAQUÍN ANTONIO BOGHOSSIAN. BUONANOTTE HABÍA EMPATADO TRANSITORIAMENTE. CON ESTE TRIUNFO (EL QUINTO CONSECUTIVO) EL EQUIPO DE SENSINI SE ASEGURA CONTINUAR CON EL LIDERAZGO AL MENOS HASTA LA PRÓXIMA FECHA. ANALICE CON NOSOTROS LOS DIEZ PUNTALES SOBRE LOS QUE SE APOYA ESTA CAMPAÑA ESPECTACULAR. DISFRUTE TAMBIÉN DEL SENSASIONAL SHOW DE FOTOS Y LOS GOLES FRENTE A RIVER.
1.-SU SOLIDEZ DEFENSIVA. Con tan solo 9 goles sufridos en 13 encuentros (0.69 por partido) es la segunda valla menos vencida después de Banfield (6 tantos en 12). Dentro del sistema, Schiavi (aunque contra River no jugó) es el líder natural, el capitán de las mil batallas, pero el ladero ideal se llama Juan Insaurralde. Firme en defensa, el chaqueño ha conseguido cuatro goles importantes en la campaña hasta el momento. Luego, Alexis Machuca está creciendo a pasos agigantados (anuló al pobre de Fabbiani en el último encuentro) y Fideleff cumple sin grandes estridencias.
2.- LA SOBRIEDAD DE PERATTA. Hoy no fue tan exigido, apenas un tiro de Buonanotte en el primer tiempo que solucionó con simpleza. Descolgó bien los centros, salió a cortar con rapidez y no tuvo nada que hacer en el gol del diminuto volante creativo millonario (disparo esquinado que rebotó en la base del segundo palo y se metió en el primero). Al margen, Peratta sabe de salvar a La lepra en esos períodos que el juego colectivo baja y es responsable de varios de los puntos de este torneo.
3.- UN MEDIOCAMPO ORDENADO Y EQUILIBRADO. Velocidad, proyección y relevos impostergables, son los atributos de los dos carrileros (Roselli, el más irregular, por derecha, y Vangioni, el más predecible, por izquierda). Hasta hace un par de partidos con la solidez de la dupla Mateo-Bernardi que parecía inamovible. Lucas, que muestra un nivel muy parecido a su explosiva aparición pre-Monaco, quitando, distribuyendo, ordenando. Mateo hasta hace quince días, un motorcito imparable que quitaba todo balón cercano a su dominio, y ahora con Hugo Barrientos, el postergado, que está demostrando cualidades que elmediocampo de Newell’s no había acreditado: elegancia, prestancia, inteligencia táctica, inicio limpio de jugadas, categoría.
4.- ENGANCHE CON SANCHEZ PRETTE O FORMICA. A pesar de los problemas disciplinarios de Sánchez Prette (suspendido por cinco fechas por su roja ante Racing), el ex Estudiantes había demostrado que no le pesaba llevar adelante la elaboración ofensiva del equipo, y aunque discontinuo, le alcanzaba para mostrar la diferencia. Pero luego vino la expulsión y ahora Mauro Formica, la última joya del club del Parque, asumió ese protagonismo, y más maduro, hace pesar su innegable habilidad y capacidad ofensiva. Incluso cuando Achucarro no puede jugar en la ofensiva (o es reemplazado) asume su rol de media punta acompañanado con criterio.
5.- UNA DELANTERA EXPLOSIVA. La combinación del paraguayo Achucarro con el uruguayo Boghossian resulta contundente. El delantero guaraní trabaja los partidos, corre a los rivales, tira centros envenenados para la cabeza del 9 y se prodiga por todo el frente de ataque. Habrá que ver el grado de su contractura para lo que viene, sería una baja importante para el equipo de Sensini. Y lo de Joaquín Antonio Boghossian es sobresaliente. Venía con los pergaminos del fútbol uruguayo pero pocos creían en él. Desde este blog se lo ponderó apenas lo habíamos visto en acción (en lo particular me pareció un “fuoriclasse” desde el primer minuto que lo vi jugar Cerro y convertir), pero muchos opinaban que era un tosco lungo que no llegaría a hacer ruido. Siete goles convertidos hasta el momento, todos significativos en la obtención de puntos, son su carta de presentación. Letal de arriba, criterioso y con sensibilidad por abajo, demostró que no sólo mete goles de cabeza, sino que pivotea con eficacia, dispone de la maniobra simple, remata de media distancia y colabora con el medio. En toda buena campaña, o título, hace falta tener un 9 encendido que meta goles. Importantísimo.
6.- MENTALIDAD GANADORA. Antes, si le hacían un gol, caía en pozos irrecuperables que terminaban en una derrota o en la imposibilidad de ganar. Ahora absorbe los golpes y con optimismo va en busca de la revancha. Pasó muchas veces, como el empate de Estudiantes, el de Tigre, y hoy con River (en los tres encuentros el rival le empató pero fue a buscarlo y terminó ganándolo). Tiene la tranquilidad psicológica y el aplomo futbolístico para hacerlo. Siempre aparece alguien para marcar la diferencia.
7.- RECAMBIO DE IMPORTANCIA. En un momento donde las lesiones y suspensiones arrecian, apareció el recambio que muchos pensábamos el equipo disponía para mantener la ilusión. No está Mateo pero brilla Barrientos. Fue suspendido Sánchez Prette pero desnivela Formica. Schiavi se lesionó pero Fideleff le cumple con creces. Ahora habrá que ver de qué trata la lesión de Achucarro y cómo Sensini reemplazará a Insaurralde (cinco amarillas, no juega con Chacarita: quizá vuelva Schiavi). Es decir, son varios nombres que no están pudiendo jugar, y el equipo no se resiente, su estructura al menos no sufre en forma evidente. Será importante ir recuperando a los soldados para las definitorias últimas fechas.
8.- LA INFLUENCIA DE SENSINI. En EL DIARIO DE HOY me cansé de criticar al técnico de Newell’s. En el último torneo, cuando jamás encontraba las respuestas, cuando sus cambios se mostraban erráticos, cuando su irresolución en los pasajes complejos de los encuentros complicaba todo, fui muy crítico y pedí su cambio. Pero en estos momentos, debo reconocer que ha aprendido de sus debilidades, ha crecido en planificación y también en decisión. Quizá ahora dispone de más variantes que el año pasado, pero igualmente está demostrando inteligencia para hacer los cambios en el momento justo. La inclusión de Formica ante Estudiantes, o la de Quiroga ante Tigre son claros reemplazos que le resultaron a la perfección. Al margen, la imagen compacta que destila Newell’s es en gran parte a su trabajo en la semana y el convencimiento de lo que quiere. Enhorabuena.
9.- SU EFECTIVIDAD DE TRIUNFOS. Son insoslayables los nueve triunfos en trece partidos. Una marca envidiable. Si basta con decir que el récord de Marcelo Bielsa en torneos cortos consta de once victorias en su camino al título. Es decir que el Newell’s de Sensini con tres éxitos más en estas seis fechas faltantes se convertirá en el más ganador de la historia leprosa en torneos cortos. Impensado.
10.- EL APOYO POPULAR Y EL REORDENAMIENTO COMO INSTITUCIÓN. En toda buena campaña siempre hay puntos sostenedores que no se encuentran dentro del césped pero que su evolución desemboca tarde o temprano en el devenir de los partidos propiamente dicho. La inmensa masa popular que mueve Newell’s lo lleva a ser una de las potencias a nivel nacional, tantas veces demostrada a través de su historia y más marcadamente desde finales de los ochenta, donde pasó de ser un club “elitista” o “aristocrátrico”a ser un club “popular”.Y aunque parezca antipática la comparación, a uno le da escozor ver a un Banfield puntero con sus tribunas raleadas ante este Newell’s que copa de local y arrastra masas de visitante. Además, desde diciembre último, con la vuelta a la democracia de la mano de su presidente Guillermo Lorente, Newell’s puso primera en el reordenamiento de una institución que había sido dirigida en forma unipersonal por el polémico Eduardo López, que ha dejado a la institución sumida en una crisis económica y financiera sin precedentes. Sería imposible la realización de una campaña de este calibre con jugadores que no cobraran y no dedicaran su esfuerzo y su tiempo sólo al mejoramiento profesional.
Éstas son las premisas, según nuestra humilde opinión, donde se basa la gran campaña que está realizando Newell’s. Aún nadie puede asegurar a qué puerto llegará a fin del torneo. Lo cierto es que hasta el momento está sacudiendo las estanterías del fútbol argentino una vez más y amenaza en convertirse en la segunda estrella en el período Post Bielsa, el ciclo más dorado de toda la historia leprosa.
Antonio es mi nombre, soy periodista desde 1994, he trabajado en numerosos medios de comunicación, entre ellos en FM del Rosario, FM 3 Rosario, LT8 Radio Rosario, Canal 6 Multicanal, Canal 5 Rosario, entre otros. A través de mi profesión quiero compartir con todos (mis amigos y quienes entren gentilmente a mi blog) las cosas que disfruto. Entre ellas, escribir. En mi blog podrán leer comentarios y opiniones de Deportes, Espectáculos (por ejemplo crítica de películas, eventos musicales, programas de tv, etc) y actualidad (noticias y editoriales sobre lo que nos sucede diariamente). Espero les guste y recibiré sus comentarios con agradecimiento y atención. Bienvenidos y gracias por compartir mi mundo.
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