26 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: accidental husband, jeffrey dean morgan, marido por accidente, uma thurman | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: ACCIDENTAL HUSBAND. EN ARGENTINA: MARIDO POR ACCIDENTE. PAÍS: EE.UU. GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA. DIRECTOR: GRIFFIN DUNNE. REPARTO: UMA THURMAN, JEFFREY DEAN MORGAN, COLIN FIRTH, SAM SHEPARD, LINDSAY SLOANE, JUSTINA MACHADO, KEIR DULLEA Y ELENCO. DURACIÓN: 90 MIN. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 6.50 (DISCRETA)
Emma Lloyd (Thurman) es una exitosísima periodista radial que con su programa “The real love” (El Amor Real) se ocupa de darle consejos a distintas personas desventuradas sentimentalmente. Emma, además de su envío, tiene un contrato millonario para editar un libro y está comprometida para casarse con Richard (Firth). Cuando comienzan a ocuparse del papeleo de la boda, descubren que Emma no puede casarse porque en realidad, ante la ley, ya lo está. Según los registros en internet su marido se llama Patrick Sullivan (Dean Morgan) y es bombero. Obviamente es una persona que no conoce y ahora deberá convencer a Patrick que de ninguna manera le hará fácil el trámite.
“Marido por accidente” es una comedia romántica con todos los ingredientes que una cinta de este tipo debe presentar. Las escenas trilladas, los diálogos previsibles y los enredos pocos verosímiles hacen de este film una historia pasatista que cumple con su primordial objetivo: entretenernos un rato sin mayores pretensiones.
Si hasta el final es un ineludible “happy end” que le dejará al espectador el sabor dulce en su boca que fue a buscar al ingresar en la sala cinematográfica.
Quizá el mayor acierto en esta producción fue la elección de la pareja protagónica. Uma Thurman (“Mi super ex novia”, “Kill Bill“) y Jeffrey Dean Morgan (“Pos data. Te amo”, “Watchmen“) ofrecen una química que hace que el rato sea por demás de llevadero.
La rubia actriz debemos reconocer destila belleza y elegancia en sus movimientos y le da al personaje la característica que el director, Griffin Dunne, estaba buscando. Esto es el perfil de una fina mujer, habituada a la buena vida, a la rutina diagramada y estructurada, que se encuentra en medio de situaciones que muy lejos están de ese estilo de vida. El mundo del bombero Patrick le hará tambalear las estanterías y la hará reconocer el “Amor Real”, tal el nombre de su programa de radio. Y allí será, donde esta hábil conductora, que se la pasa dando consejos a cientos de personas todas las semanas, se verá sorprendida por una situación amorosa que pondrá en jaque todas sus creencias.
El resto del reparto es totalmente secundario. Apenas si sobresale Colin Firth (“El Diario de Bridget Jones“, “Mamma mia”) haciendo el papel de prometido de Thurman. Pero el resto del elenco no interfiere en la historia basándose la misma en el inicio, desarrollo y desenlace de los idas y vueltas de Emma y Patrick.
En definitiva, “Marido por accidente” es una película que contiene entretenimiento liviano y sin pretensiones, para salir sonriendo del cine, y en media hora olvidarla rápidamente.





26 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: jardín, julia roberts, luciérnagas, luciérnagas en el jardín, williem dafoe | # Enlace permanente
TITULO ORIGINAL: FIREFLIES IN THE GARDEN. EN ARGENTINA: LUCIÉRNAGAS EN EL JARDÍN. AÑO: 2008 (ESTRENO 2009). PAÍS: EE.UU. GÉNERO: DRAMA. DIRECTOR: DENNIS LEE. REPARTO: WILLIEM DAFOE, JULIA ROBERTS, RYAN REYNOLDS, EMILY WATSON, CARRIE-ANNE MOSS, HAYDEN PLANETTIERE, CAYDEN BOYD, SHANNON LUCIO Y ELENCO. DURACIÓN: 120 MINUTOS. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 6.50 (DISCRETA)
Luciérnagas en el Jardín, es un drama familiar típico, donde un hecho trágico que ocurre al principio de la historia condiciona el accionar de todos los integrantes durante el resto de la misma. Esa circunstancia desafortunada, desatará los conflictos no resueltos más profundos de cada uno, que buscarán redimirse para poder seguir con su vida en forma normal.
Michael (Cayden Boyd en el papel de niño, y Ryan Reynolds, ya grande) es hostigado de manera sistemática por su padre, el déspota Williem Dafoe (en otro papel donde personifica a un malvado, tal su sana costumbre). Su madre, una abnegada Julia Roberts lo sobreprotege de los zarpazos de su marido. Así, entre una violencia psicológica y hasta física que sufre desde sus años más tempranos, el pequeño Michael irá forjando una personalidad golpeada que lo llevará a ser un mediocre escritor. Roberts una vez que ve independizarse a su hijo, retoma sus estudios universitarios y se recibe. Justamente en la celebración de su graduación ocurre una tragedia que marcará a todos y hará saltar rencores, secretos jamás abordados, miedos nunca enfrentados y sentimientos descarnados que saldrán a la luz.
Sin embargo, el novato Dennis Lee, su director, no logra hacer despegar ese dramatismo planteándonos interrogantes que nos lleguen con verosimilitud.
Dentro de este panorama el film se queda a mitad de camino y nos muestra una historia y un desarrollo muy opresivo que hará que nos sintamos mal en largos fragmentos de la película.
Los puntos más altos del largometraje vienen de la mano de las prestaciones actorales. El pequeño Cayden Boyd hace carne su sufrimiento y lo transmite con fuerza. Dafoe conoce a la perfección el papel de “malo” y lo esgrime con rigidez. Julia Roberts, si bien hace un personaje por momentos demasiado lineal, logra reflejarnos la permeabilidad de una madre que oscilará entre el amor a su hijo y el odio a su marido. Emily Watson es otro puntal en esta historia y Ryan Reynolds termina de elaborar a Michael de grande, con la mochila llena de fracasos, miedos y frustraciones oprimidas.
En definitiva, esta versión casi autobiográfica del director no logra llegar a la costa y naufraga en los intentos de contar una historia remanida sin ribetes originales que la diferencien de sus antecesoras.







23 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: adam sandler, bedtimes stories, courteney cox, cuentos, cuentos que no son cuento, friends, russel brand | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: BEDTIMES STORIES (Historias a la hora de dormir). EN ARGENTINA: CUENTOS QUE NO SON CUENTOS. PAÍS: EE.UU. AÑO: 2009. GÉNERO: COMEDIA INFANTO JUVENIL. DIRECTOR: ADAM SHANKMAN. REPARTO: ADAM SANDLER, KERI RUSSELL, GUY PEARCE, COURTENEY COX, TERESA PALMER, RUSSEL BRAND, JONATHAN PRICE Y ELENCO. DURACIÓN: 99 MINUTOS. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 5 (DISCRETA)
Resulta a todas luces extraña esta sociedad entre Adam Sandler y Disney. Debo reconocer que Adam no es de mis preferidos a la hora de las comedias, pero esto no es un condicionante para evaluarlo pues lo he visto actuar correctamente en buenas películas como Un papá genial y Como si fuera la primera vez (con Drew Barrymore, unfilm que me encantó). Pero debo decir que en Cuentos que no son cuento, todo ha sido una gran desilusión.
La historia. Skeeter Bronson (Sandler) trabaja en un lujoso hotel que supo ser de su padre, y que ahora es administrado por un multimillonario. La hermana de Skeeter le pide que cuide a sus dos sobrinos una semana pues ella debe ir en busca de un nuevo trabajo. Allí es donde el bueno del tío lleva a los pobres inocentes por “el camino de la perdición”. Esto es: televisión sin límite, comida chatarra, y otras yerbas. Por las noches repite el rito de su propio padre: contarles un cuento para que se duerman. El problema comenzará cuando las historias que se inventen en esos cuentos se empiecen a mezclar con la realidad.
Si bien parece original la historia, la misma no termina de engancharnos y por momentos uno siente que está viendo “Una noche en el museo” o “Jumanji”.
El guión es demasiado endeble y los gags no terminan de ser graciosos. Quizás alguna tibia sonrisa y nada más, pero demasiado poco para una producción destinada a hacer reír a la joven audiencia.
El elenco. Se observa a un Adam Sandler demasiado contenido, dentro de un envase que según la marca “Disney” debe llevar algunos lineamientos fijos. Esto le quita matices a la personificación del protagonista, y también, interés al mismo. Russel Brand (el actor británico de “Paso de ti”) hace del díscolo amigo, en una fórmula tan trillada como previsible. Y Courtney Cox (“Friends”), que se pone en la piel de la hermana de Skeeter, está totalmente desaprovechada en un papel tan pequeño como de poco vuelo.
La producción. Si bien Disney se ha caracterizado por elaborar grandes films con espectaculares efectos, en “Cuentos…” esto no se aprecia. Resulta por momentos burda la caracterización de gladiador en el Coliseo romano, con efectos de tercer nivel que deslucen la manufactura intrínseca del producto final.
Conclusión. Por todo lo enumerado anteriormente, es decir, por la endeblez de la historia, por los escasos atractivos cómicos del guión, por la chata prestación que ofrecen los actores, y por los sospechosos recursos técnicos a los que hecha mano, “Cuentos que no son cuentos” es una buena historia para hacerles ver a nuestros hijos para vayan a dormir de una vez.
A pesar que no soy de poner puntajes tan bajos, esta vez la propuesta me decepcionó. Por su liviandad, por su indefinición, por su hibridez. Defectos que en un film “made in Disney”, son definitivamente imperdonables.






22 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: jennifer aniston, marley, marley y yo, owen wilson | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: “MARLEY AND ME”. EN ARGENTINA: “MARLEY Y YO”. AÑO: 2008. GÉNERO: COMEDIA. PAÍS: EE.UU. REPARTO: JENNIFER ANISTON, OWEN WILSON, ALAN ARKIN, KATHLEEN TURNER, ERIC DANE, NATHAN GAMBLE, HALEY BENNETT. DIRECTOR: DAVID FRANKEL. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 7 (ACEPTABLE)
Los recién casados John y Jenny Grogan, inician su nueva etapa de vida mudándose a la soleada West Palm Beach, donde ambos trabajan en los diarios (rivales) de la ciudad. Luego compran su primera casa, y se van abriendo camino hacia sus flamantes proyectos entre los cuales parece que el tener un hijo no está dentro de los planes inmediatos. Jenny no se siente preparada aún para el reto. Entonces John es aconsejado por Sebastián, su mejor amigo, quien le recomienda que compre un cachorro para despertar en su esposa ese sentimiento de protección, cuidado y amor hacia otro miembro de la familia. Es así que John decide comprar un pequeño perrito de raza labrador que en poco tiempo se transformará en un gigantesco animal de 45 kilos que arrasará sus vidas día a día.
El film tiene muchos segmentos trillados, de los cuales vemos lo que creíamos que íbamos a ver. Sin embargo se deja llevar fácilmente, y crea en nosotros ese sentimiento de comodidad e interés. Paralelamente al crecimiento del tremendo Marley (así se llama el perro), se van desarrollando las vidas de los protagonistas, que a su vez tienen sus conflictos no resueltos, sus metas alcanzadas, y sus frustraciones a cuestas. En la trama John va buscando (y lo encuentra) su verdadera vocación, su mujer Jenny elige su vida de casada antes que su profesión (en otra decisión en la que se sentirán identificadas muchas mujeres), y el mejor amigo de John (Sebastián) que representa el éxito en lo laboral y la “decepción” en lo familiar… es decir, un cuadro de situación que busca hacer compatibles los problemas del espectador con los de los protagonistas. A veces lo logra, otras no.
Es difícil imaginarse a un simple columnista de un diario (por más importante que sea este medio), con una mansión espectacular y un auto importado último modelo ( Si conocen a alguien me lo pueden presentar para dejarle mi currículum).
De todas formas la historia va atrapando e imagino que será de mayor interés para quienes han compartido su vida junto a una mascota. Al lado de ella se pasan los momentos más inolvidables de nuestra existencia. Las alegrías, las tristezas, las frustraciones, todos esos instantes en los que inexorablemente estarán presentes esos pequeños seres que nos brindarán su oído o su compañía, sin pedirnos nada a cambio. A él no le interesan nuestros defectos, ni tampoco nuestro aspecto físico. Sólo se ocupa de robarnos nuestra atención y cariño.
Eso con los años se va profundizando aún más, y es entendible que al momento de la pérdida de nuestras mascotas, suframos en un mar de lágrimas por él.
“Marley y yo” busca despertar ese sentimiento en nosotros, hayamos tenido o no un animalito a quien cuidar.
En lo actoral, las actuaciones de Owen Wilson y Jennifer Aniston obviamente están a la altura, pues tampoco se le exige un desenvolvimiento que ponga a prueba las dotes interpretativas de ambos.
Por estos tiempos, pagar la entrada para verla en el cine del barrio valdrá la pena, aunque sin duda, en un par de años, “Marley y yo” podrá ser el plato fuerte de cualquier matiné de domingo a la tarde por su canal de televisión favorito.










14 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: dragon ball, jennifer aniston, showcase, simplemente no te quiere | # Enlace permanente
Era Jueves Santo, y como una extensa minoría de la masa laboral de nuestro país, aquella que tiene la bendición de rendirle homenaje todos los días a San Cayetano (incluso los feriados), tuve que trabajar como una jornada normal. Entonces no pude evitar escuchar el despertador a la madrugada (y volver a experimentar esas ganas locas de tirarlo por la ventana. Aunque creo que nunca lo haré por el sencillo hecho que a esa hora la tengo cerrada), levantarme, bañarme como un sonámbulo, desayunar y emprender viaje hacia la oficina. Las diez horas mínimas, y al punto justo donde el cansancio comienza a madurar, fugarme y encontrar la puerta de la libertad… hasta el día siguiente.
Pero claro, teniendo en cuenta que el viernes siguiente era Viernes Santo y lo tenía libre decidí chequear via internet la cartelera de cine. Se estrenaban un par de títulos y sin leer mucho, opté por ver la que trabajaba el amor platónico de mi vida: Jennifer Aniston. Actriz que no se si todos conocen. Para el más desprevenido les puedo nombrar que trabajó en la serie cómica americana quizá más conocida: Friends. Obvio, donde ella actúa, allí estaré babeándome delante de cada pantalla cinematográfica. Pero para terminar de disfrutarlo opté por llamar a un amigo, esperando que éste estuviera libre para poder acompañarme.
Con el ‘sí’ de mi colega (en realidad es uno de mis mejores amigos), nos encontramos en la cadena Showcase de la ciudad de Rosario, eso sí: sobre el horario del film (pautado para las ocho y diez de la noche). Todo se estaba dando de maravillas salvo por un detalle: al llegar había una extensísima cola para sacar los tickets por lo que ya nos habíamos resignado a perdernos el comienzo de “Simplemente no te quiere” la nueva comedia de Aniston que compartia cartel con la también bella Scarlett Johannson y Ben Affleck entre otros destacados artistas.
Tipo ocho y veinte, y con nuestros tickets en mano, corrimos desesperados hacia la sala donde la proyectaban (era la número 12).
Y allí fue el momento cuando me comencé a dar cuenta que esa noche me iba a suceder algo que jamás me había ocurrido. La sala estaba casi repleta, casi con trescientas personas (era el estreno) pero inexplicablemente esa platea parecía una popular en un estadio de fútbol. Silbaban, aplaudían abucheaban, gritaban. Era un descontrol. Mirando la pantalla pude advertir que estaban pasando una especie de adelanto de otro film que yo no conocía aunque enseguida escuché que hablaban en español.
Nos sentamos en dos de los pocos lugares disponibles pero el tema no cambiaba. Y allí nos dimos cuenta de la cruel verdad. El “adelanto” no era tal, era otra película que por ERROR estaba siendo proyectada en nuestra sala. Y se trataba de la pochoclera “Dragon Ball”, por los cuales enloquecen los pequeños y pre adolescentes, gracias a monstruos extraños y personajes increíblemente… “feos”. Indudablemente esa criatura de cabeza ovalada colorada que veíamos en pantalla no era Jennifer Aniston (¡gracias a Dios!). Luego de veinte minutos soportando lo insoportable, detuvieron el film y entonces la gente empezó a desalojar la platea. Allí nos explicaron que nuestra película estaba siendo proyectada en la Sala 2, donde impávidos pequeños miraban extrañados el film de nuestra querida Jennifer. Es así que ante la imposibilidad técnica de cambiar la proyección de sala, las trescientas personas que estábamos en la Sala 12 nos tuvimos que mudar a la 2, y los numerosísimos chicos que ocupaban ésta, tuvieron que trasladarse a la nuestra. Fue entonces cuando debimos lidiar con las bandejas de hamburguesas, pochoclos, pizzas, y vasos de gaseosas que al por mayor traía este ejército juvenil decidido a conquistar su nuevo lugar.
En tanto, nosotros, los… mayores, fuimos ocupando nuestro nuevo auditorio. Una vez instalados recibimos la agradable visita de cuatro, cinco “mozas” sirviéndonos (¡gratis, obviamente!) unos vasos gigantes de Coca Cola, en una especie de compensación por las molestias ocasionadas.
Fue así, que se nos hicieron las nueve y media de la noche cuando comenzó por fin la comedia de nuestra querida Jennifer que, por suerte, a esas alturas había recuperado su hermosa fisonomía habitual.
Indudablemente si mi intención aquella noche era distraerme y pasar un rato diferente, lo logré con creces. Mi enojo, causado por mi estructuramiento (esa manía que todo debe estar organizado y sin fallas), se trocó por la carcajada genuina de quien disfrutaba un momento distinto en donde las cosas se sucedieron de manera… azarosa. Enhorabuena.
13 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: aquién quiere ser millonario, danny boyle, jamal, mejor película 2008, slumdog millionaire | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: SLUMDOG MILLIONAIRE. EN ARGENTINA: ¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO? PAÍS: CO-PRODUCCIÓN REINO UNIDO/ EE.UU. DURACIÓN: 120 MIN. GUIÓN: SIMON BEAUFOY (NOVELA: VIKAS SWARUP). MÚSICA: A.R. RAHMAN. FOTOGRAFÍA: ANTHONY DOD MANTLE. REPARTO: DEY PATEL, FREIDA PINTO, MADHUR MITTAL, ANIL KAPOOR, IRRFAN KHAN, MIA DRAKE Y ELENCO. DIRECTOR: DANNY BOYLE, LOVELEEN TANDAN. OSCAR 2009 A: MEJOR PELÍCULA, DIRECTOR, GUIÓN ADAPTADO, MONTAJE, FOTOGRAFÍA, BANDA SONORA, CANCIÓN, SONIDO. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 9 (MUY BUENA)
Es indudable que ha sido la gran película del 2008 y la gran sorpresa también. Nadie hubiera apostado 5 “rupias” a que este film filmado en la India iba a arrasar con la taquilla y las loas de todas partes del planeta. Pequeño punto insignificante me incluyo entre esas millones de personas alrededor del mundo que terminaron por rendirse a los pies de una gran película, que sin embargo, me ofrece costados paradójicos. ¿Por qué lo digo? Pues a pesar que he aplaudido la idea y la manufactura de la misma, me he negado a calificarla con un diez pues le he encontrado con mi lupa gigante algún reparo que impide que la estacione en el escalón de las “imprescindibles”.
La historia habla de Jamal Malik, quien vive en una pobrísima población india, junto a su hermano Slalim y su madre, quien es brutalmente asesinada. Ambos hermanos han debido criarse solos y sobrellevar la pobreza material e intelectual en un periplo que recorre varias ciudades como Madrás, Calcuta, Delhi, Bombay y otras, edificando una aventura increíble. A ellos se les suma la bellísima Latika (Freida Pinto) que enamora al pequeño Jamal desde su más tierna edad.
En la caracterización de los primeros años de Jamal, nos regalan la inolvidable actuación de un tal Ayush Mahesh Khedekar, cuya ternura nos transportará al mítico “Totó” de Cinema Paradiso. Tanay Chedda da vida a la adolescencia de Jamal, y Dev Patel edifica un equilibrado joven que hará todo por conseguir sus más anhelados sueños.
Jamal se inscribe en el programa más famoso de la India, “¿Quién quiere ser millonario? “ quien es conducido por el enérgico Rajendranath Zutshi y guiará a todos en la aventura más apasionante y original.
Nadie se explicará cómo un muchacho pobre de los suburbios indios, sin preparación alguna comienza a responder correctamente todas las preguntas del prestigioso envío televisivo. Todos sospecharán. ¿Tendrá algún cómplice en la tribuna?, ¿Quizás, algún micrófono oculto?, o ¿habrá comprado en algún lugar las preguntas que nadie conocía?
Sin embargo, Jamal encontrará las respuestas en su propia vida, dentro de sus vivencias más descarnadas. Danny Boyle (“Trainspotting”) logra enmarcar una original historia dentro de un contexto lleno de color, dramatismo e ilusión. Aquella ilusión que habla del sueño de cualquiera de nosotros, que nos lleva del anonimato total, a la cúspide más adinerada del estrellato mediático.
Pero al principio de la presente crítica hablé de los obstáculos que se me presentaron para calificar el film de “perfecto”. Y sencillamente la grieta más importante que le encuentro es que a pesar del profundo mensaje que nos deja, y de la originalidad de la historia, al menos en mi caso, no ha llegado a emocionarme de manera marcada. El guión es trepidante, el ritmo está bien manejado, la manufactura y las actuaciones son simplemente impecables, pero como todos sabemos, nuestros más genuinos sentimientos no están en venta. El producto nos llega o no. Smuldog Millonaire (que en nuestro lunfardo sería algo así como “Villero millonario”) capturó mi atención y mi admiración, me enseñó los sueños más profundos de cualquier ser humano, pero no provocó la emoción banal, o ese escalofrío incorruptible.
Y el mensaje final que, según quien suscribe, nos deja el film, habla que las claves de nuestra FELICIDAD están en nuestra propia historia, en cada momento vivido, en cada lágrima derramada. El significado de la FELICIDAD no será para todos lo mismo. Algunos la encontrarán en el amor; otros, en los afectos; y muchos, en lo material.
Lo importante será tener la sensibilidad necesaria para ahondar en nuestro interior y descubrir el tesoro que habita en cada uno de nosotros.








11 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: ben affleck, drew barrymore, jennifer aniston, scarlett johannson, simplemente no te quiere | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: HE’S JUST NOT THAY INTO YOU. EN ARGENTINA: SIMPLEMENTE NO TE QUIERE. PAÍS: EE.UU. AÑO: 2009. GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA. GUIÓN: MARC SILVERSTEIN, ABBY KOHN (LIBRO: GREG BEHRENDT, LIZ TUCCILLO). DIRECTOR: KEN KWAPIS. REPARTO: JENNIFER ANISTON, SCARLETT JOHANSSON, DREW BARRYMORE, JENNIFER CONNELLY, BEN AFFLECK, KRIS KRISTOFFERSON, JUSTING LONG, BRADLEY COOPER, GINNIFER GOODWIN, KEVIN CONNOLLY. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 8 (BUENA)
Cuando se logra reunir a un elenco de tantas estrellas juntas uno teme que la trama sea sólo la excusa y que el único gancho que tenga el film sean justamente esas luminarias, sin importar la historia que cuentan. Y a decir verdad “Simplemente no te quiere” ha logrado aunar un reparto estelarísimo, que usted irá descubriendo en el repaso de los personajes que integran esta especial película.
En si, desde un principio parece un muestreo o más bien, un ensayo acerca del amor y sus innumerables vericuetos. Confieso que por momentos me hizo acordar a “Realmente amor” que protagonizara Hugh Grant, pero de a poco se fue despegando de ese prejuicio.
La historia que nace de un libro de Greg Behrendt y Liz Tuccillo trata sobre las desventuras amorosas de las personas y su visión, que por momentos peca de feminista, es enderezada de a ratos.
Quizás el mayor peso de la historia que por momentos parece un documental (aunque no lo es) es Gigi (Goodwin, de “Big love“ la serie de HBO) quien es una soltera “desesperada” que por culpa de su incontenible ansiedad no logra dar con la persona indicada y busca en todo momento desmenuzar cada palabra dicha por el candidato de turno para tratar de adivinar si en realidad hay alguna posibilidad de concretar una relación.
Gigi es aconsejada por Alex (Justin Long, “Duro de Matar 4“) quien es el clásico “don juan” que se cree saberlas todas en cuestión de conquistas y abandonos. En realidad, su frío y descarnado análisis de la realidad es sólo un caparazón que no lo deja experimentar sus propios sentimientos y enamorarse de la mujer de sus sueños.
Beth (Aniston “Friends“, “Marley y yo“) es una aparentemente feliz ama de casa, que vive hace siete años con Neil (Affleck, “Pearl Harbor“) pero que descubre que en su vida le falta algo: el casamiento. Imprevistamente su pareja entrará en crisis y volverá a sentirse sola como cuando no lograba encontrar una pareja estable.
En tanto, Ben (Bradley Cooper, “Sí, señor”) está casado hace años con Janine (Jennifer Connelly, “Diamante de sangre”), pero no es feliz. En un día cualquiera en un supermercado, Ben se cruza con la hiper sexy Anna (Scarlett Johannson, “Match Point”, “La isla”) que le moverá las estanterías hasta más no poder. A su vez, Anna es pretendida por Connor (Kevin Connolly, de la serie televisiva “Entourage”) quien más que su amante es su amigo. A todo esto, Mary (Barrymore, “Como si fuera la primera vez“) busca infructuosamente a su alma gemela mediante todos los elementos cibernéticos posibles.
En este universo de estrellas, estos nueve personajes componen una historia que se va enlazando y que nos ayuda a ver las reglas y las excepciones que tiene el diccionario del amor. Nadie tiene la fórmula perfecta, nadie es especialista. Entre tantas luminarias, la que sobresale parece ser una de las que supuestamente estaban en un segundo escalón, como es la bella Ginnifer Connolly. Sus desventuras, sus atribuladas reacciones y su ansiedad extrema nos dejan siempre al borde de la carcajada. En tanto Scarlett Johannson, una vez más demuestra que el papel de “femme fatale” le cabe de maravillas, y tendrá al espectador sudando en más de una oportunidad. En un segundo renglón están las actuaciones de Jennifer Aniston (en estas comedias románticas se mueve como pez en el agua y puede hacer creíble cualquier personaje) y Jennifer Connelly. Sin embargo, el más desdibujado es el bueno de Ben Affleck, pues tiene un papel que no lo hace despegar nunca y no muestra demasiados matices. Apenas si nos arranca una lágrima en la escena final con Aniston. Finalmente, tanto Bradley Cooper, Kevin Connolly y la agradable Drew Barrymore aportan lo suyo pero sin lograr destacarse por sobre el resto.
El film de Ken Kwapis ( “Hasta que el cura nos separe”) tiene altos y bajos. Quizá se le pueda criticar un poco su banda de sonido que no luce especialmente y un par de segmentos en que el interés decae. Sin embargo, los enlaces que logran los comentarios aparentemente de gente común y silvestre sobre el tema, son de lo más cómico y desenfadado del film y ayuda a matizar quizá cierta inconsistencia que muestran un par de escenas.
Sin embargo, el resultado del film es altamente positivo. El estelar elenco logra darle calidez y credibilidad al guión, que a pesar de las criticas que les enumeré, posee la cualidad de incluir situaciones en las que cualquiera de nosotros puede sentirse identificado. Quizá seamos parte de las reglas del amor, aunque también nos podremos convertir en esa excepción que nos lleve a la felicidad tan anhelada… o a la decepción más profunda.









07 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: el gran golpe, jason statham, the bank job | # Enlace permanente
TÍTULO ORIGINAL: THE BANK JOB. EN ARGENTINA: EL GRAN GOLPE. AÑO: 2008. GÉNERO: ACCIÓN, SUSPENSO, THRILLER. DIRECTOR: ROGER DONALDSON. DURACIÓN: 110 MIN. REPARTO: JASON STATHAM, SAFFRON BURROWS, STEPHEN CAMPBELL MOORE, DANIEL MAYS, JAMES FAULKNER, ALKI DAVID, MICHAEL JIBSON, RICHARD LINTERN, DON GALLAGHER Y ELENCO. CALIFICACIÓN EL DIARIO DE HOY: 7.50 (BUENA)
Ante todo debo confesar que las películas que refieren a robos de bancos me tienen un poco harto, pues los clichés son demasiados, los lugares trillados incontables, y las emociones escasísimas. Con todos estos prejuicios me senté a ver este film, sin esperar demasiado, y como sucede la mayoría de las veces en que vamos a ver una historia de la que no esperamos mucho, nos sorprende.
En este guión que trata, aparentemente de un hecho real, la acción está situada en la Inglaterra de 1971. Un grupo de ex delincuentes de poca monta acepta dar un golpe maestro al Loyds Bank, en el robo a una entidad bancaria más grande de toda la historia. Pero detrás de ello, se escondía un inmenso escándalo de corrupción y prostitución, que no sólo involucraba a los más altos funcionarios del gobierno británico y de la policía londinense, sino a una integrante de la familia real.
La historia se fue encadenando eslabón por eslabón, creando una idea concreta y bastante verosímil, aunque por momentos cueste creer que todo lo que nos cuentan sucedió en verdad. Y en la estructura del film nos da mucho trabajo despegarnos de la idea que la película fue creada bajo el estilo inconfundible de Guy Ritchie (Rock’n rolla, Snatch), a pesar que Donaldson posee su propio estilo. Pero resulta insoslayable la comparación.
El guión es una de las bases más sólidas que sustenta el film, y responsable de captar nuestra atención casi siempre a lo largo de los ciento diez minutos que dura la cinta.
En cuanto al reparto, se destacan muy por sobre el resto, las actuaciones de Statham y Saffron Burrows. Pero sobresalen no por sus cualidades actorales sino porque son los que llevan en gran medida el peso de la historia. En cuanto a las performances, Jason Statham queda por momentos “pagando” pues en este film debería mostrar un personaje con matices. Aquí no sólo debe correr, pelear, saltar como lo hace eficientemente en la saga de El Transportador, sino debe mostrar una faceta más sensible. Sus escenas “novelescas” en esas discusiones con su mujer, deberían mostrar más emociones y Jason queda totalmente en evidencia. Sin embargo quien suscribe, aplaude la intención de variar un poco por parte de Statham al no querer estancarse en un personaje definido. Seguramente en las próximas cintas lo veremos un poco más suelto.
En cuanto a la Burrows, es indudable que es una mujer atractiva, pero eso no termina de plasmarlo en el film, no se transforma lisa y llanamente en la “femme fatale”. Aquí no se si el error es solamente de ella o, quizás, el que no supo aprovecharla es el mismísimo Roger Donaldson.
En definitiva, creo que el film nos atrapa y no nos suelta hasta el final, teníéndonos en vilo en más de un momento.
Es por ello que no resulta difícil recomendar esta cinta, más si le sucede como al que suscribe, es decir, si decide ir al cine, o alquilar un dvd, sin más pretensiones que pasar un rato entretenido con una película pochoclera. “El gran golpe” es mucho más que un film pasatista. Es un producto con una muy buena factura, con un guión casi sin fisuras que logrará disimular una prestación actoral despareja que en varios pasajes no estará a la altura. Si lo hubiera hecho, en estos momentos estaríamos comentando uno de los filmes más taquilleros del año.




03 Abr 2009 | Por Antonio De Biase | Claves: alex, dreamworks, gloria, kowalsky, madagascar 2, marty, melman, rico, skipper, soldado | # Enlace permanente
TITULO ORIGINAL: MADAGASCAR 2: ESCAPE TO AFRICA. AÑO: 2008. PAÍS: EE.UU. GÉNERO: ANIMACIÓN, COMEDIA, AVENTURAS. GUIÓN Y DIRECCIÓN: ERIC DARNELL, TOM McGRATH. PRODUCTORA: DREAMWORKS. DURACIÓN: 89 MINUTOS. CALIFICACIÓN “EL DIARIO DE HOY”: 7 (ACEPTABLE).
Debo confesar que la primera película de esta historia me tomó por sorpresa gratamente y estuvo entre mis preferidas (en cuanto a animación) por bastante tiempo (recordemos que la parte inicial se había estrenado en 2005). Con gran apoyo publicitario y marketinero, salió a escena esta segunda parte y fui al cine con gran expectativa, que en parte, resultó excesiva para mi gusto, pues el resultado final no colmó mis pretensiones.
La historia sigue su curso y el León Alex intentará encontrar su identidad durante el desarrollo del film, en lo que pretende ser el hilo conductor de la trama. Pero no lo logra. El resto de los protagonistas sigue su curso como si nada. Gloria irá en busca de su príncipe azul, Melman seguirá con su hipocondríaca vida y Marty, descarrilado, hará de las suyas pero con mucha menos gracia que la primera entrega.
Se reitera el personaje de la ancianita que está obstinada en dar carterazos mortales a quien se le cruce, pero ese recurso resulta trillado y nada efectivo. El rey Julien se las arregla para manejar su desfachatada soberbia, y arranca alguna que otra sonrisa. Pero los que realmente le suben el nivel al film son los pinguinos. Las aventuras de Kowalski, Skipper, Rico y Soldado son francamente desopilantes. Como cuando secuestran al jeep lleno de turistas, o pilotean el avión, o en su reconstrucción, cuando contratan a cientos de monos que serán la representación del sindicalismo más crudo y directo. La escena donde los pinguinos discuten con los monos acerca de los derechos laborales es para desmayarse de la risa.
Sin duda, el cuarteto de estos bajitos, hace que el film tenga más vuelo porque el resto solamente es una continuación de la primera, sin sorpresas, sin atractivos.
Por el resto, la manufactura es impecable, el magnetismo visual es sumamente hipnotizador y los más chiquitos quedarán seguramente embelezados por las aventuras del león, quien esta vez necesitará más que nunca de los personajes secundarios quienes finalmente, se robarán la película.
Viendo esta entrega de Dreamworks uno puede advertir fácilmente por qué Pixar le está sacando varios cuerpos de ventaja. Madagascar 2 dista mucho de los últimos productos de la competencia: Ratatouille o Wall-E por nombrar tan sólo dos. Éstos rebosan imaginación y factura técnica superior al film de Dreamworks. Pero claro, la película de estos animalitos captará la atención y enamorarán al hijo del peluquero, al sobrino de la abogada, al nieto de Doña Cecilia y a ese niño que aún vive en algún rincón escondido de nuestro corazón.





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