¿Qué pasa con la tarjeta SUBE?

El plan de tarjetas electrónicas para transporte urbano –denominado SUBE, por las siglas de Sistema Unico de Boleto Electrónico- fue presentado a principios de febrero. Por ese entonces, la presidenta Cristina Kirchner afirmaba que el plan iba a estar funcionando en “90 días” y que tendría un costo cercano a los 200 millones de pesos.
Hoy, nueve meses después, y tras sucesivos anuncios que volvieron a quedar en la nada, el sistema sigue sin existir, al menos en la forma en la que está planeado. Se repartieron más de 300 mil tarjetas, pero una gran parte –cerca del 70%- está en desuso: sólo funcionan en unas pocas líneas de colectivos, en los trenes Urquiza y Belgrano Norte, y en las líneas de subte (donde, en realidad, coexiste con el sistema Monedero, de mayor antigüedad).
Según el actual secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, en declaraciones a Clarín, el sistema terminaría de implementarse recién “en julio de 2010”. Una fecha lejana y que tampoco da ninguna seguridad de cumplimiento.
Mientras tanto, los problemas por la falta de monedas, que se traducen sobre todo en tiempo perdido (colas en bancos para conseguirlas) o en dinero gastado (compras innecesarias en kioscos o pago de comisión para comprarlas en el mercado negro) continúan. La usuaria Fernanda Ventimiglia escribió a Testigo Urbano sobre este tema, relatando su situación.
“Tal vez mi tema no sea tan explícito como los que vengo leyendo en este espacio, pero no por eso menos importante, ya que nos sigue afectando a todos los argentinos. Nuestra Presidenta nos prometió un sistema de tarjetas como medio de pago para movilizarnos por toda la ciudad y el conurbano bonaerense, y a la fecha si bien se han entregado los plásticos, no se han implementado en ninguna nueva línea de colectivos. Sólo está implementada en las 7 líneas originales”, expresó.
“Ya pasaron varios meses. Busco infructuosamente alguna novedad en los diarios y sólo sé que el tema de la entrega de monedas en los bancos no se ha implementado con el requerimiento que necesita mi familia (somos 4 integrantes). Aunque parezca mentira, este es otro motivo de preocupación en mi familia, sumados a la inseguridad general, la recesión y a la falta de empleo –desde hace un año- de mi esposo”.





El otro día estaba pensando en esto justamente. No pueden resolver siquiera lo que es un mero trámite. Son un desastre, no hacen UNA bien, no tienen nada rescatable!