Cuatriciclos: descontrol y peligro a metros de la Riccheri
Ocurre cada fin de semana en el Km 21,5 de la autopista, según comprobó Testigo Urbano. Hasta allí llegan cientos de personas para usar estos vehículos. Maniobras riesgosas, chicos manejando, muy poco uso de cascos y accidentes a la orden del día.
Una pareja viaja a fondo, sin casco. Un adolescente hace un “willy” con su máquina y su espalda queda a centímetros del piso. Cerca, un hombre pasea con un nene en su regazo, mientras un grupo de 4 jóvenes anda rápido, en círculo, sobre la tierra. Escenas como esta se repiten cada fin de semana, cuando cientos de personas llegan hasta el kilómetro 21,5 de la autopista Riccheri para andar en cuatriciclo. Una suerte de festival de imprudencia que, sin control alguno, ya se cobró heridos.

Según comprobó Testigo Urbano, el blog de periodismo ciudadano de Clarín.com, la acción ocurre en las tardes de sábado y domingo, más cuando el sol acompaña. La gente llega con sus autos y “cuatris” hasta el lugar. El sector más buscado es un tramo de unos 250 metros de largo al borde de la autopista (frente al predio del sindicato de Textiles), a minutos del aeropuerto de Ezeiza. Al fondo de la improvisada pista hay una zona para trepar –hasta tres metros de pendiente, unos 30 grados de inclinación-, donde las caídas y los golpes son frecuentes.
Pero el peligro no está sólo en el manejo de los cuatriciclos: a estos se suman los conductores que llegan, los que se van, las motos y hasta bicicletas. Todos circulando en cualquier dirección y velocidad. Los patrulleros de Gendarmería pasan frecuentemente por el lugar, pero no toman ninguna medida.

De un solo vistazo, se pueden encontrar chicos de no más de 8 años, sin casco, a bordo de pequeños cuatriciclos, expuestos a un choque con algún vehículo más grande o simplemente a un vuelco. También adolescentes (a veces hasta tres en un mismo cuatri) y adultos alcanzando más de 80 km/h sobre la calle de asfalto que llega hasta la entrada al barrio privado “La deseada”.
La legislación al respecto es clara, pero no se cumple. El Código de Tránsito bonaerense (Ley 11.430) prohíbe que todo tipo de vehículos sea manejado por menores. En cuanto a los adultos, conductores y acompañantes deben usar casco y antiparras. Además es obligatorio, para los quads de cilindrada alta, llevar una patente visible.

Con poco peso y mucha potencia, los cuatriciclos nacieron en EE.UU. con fines militares. Luego fueron adoptados para trabajar en zonas rurales y de difícil acceso. Hoy se los encuentra en las calles de cualquier ciudad y se los compra para uso recreativo. Pero, envalentonados por la sencillez y sensación de seguridad que transmiten, muchos no tienen en cuenta la dificultad que implica manejarlos.
Al estar diseñados para andar sobre superficies blandas, los cuatriciclos pierden adherencia y control en asfalto, por sus neumáticos anchos y con poca presión. En las curvas, las ruedas internas tienden a levantarse -sobre todo si se dobla bruscamente a alta velocidad- y es necesario nivelar con el peso del cuerpo. Por último, está el alto riesgo de volcar –tienen el centro de gravedad muy alto- y ser aplastado por el propio vehículo. Eso fue lo que le sucedió, semanas atrás, a una turista brasileña, que murió durante una excursión en Bariloche. También son moneda corriente los accidentes graves -y hasta fatales- en la Costa Atlántica. Municipios como Pinamar se ven desbordados, cada verano, por estas pequeñas máquinas.
Al respecto, el presidente de la asociación Luchemos por la Vida, Alberto Silveira, fue claro: “El descontrol con los cuatriciclos forma parte del descontrol con el tránsito general. Es inaceptable que se los pueda conducir sin licencia, sin casco. Son peligrosos y son un automotor más. Deberían cumplir con todas las reglas de un auto”.










loco que preferis que esten en ese campito haciendo boludeces y si se accidentan van a ser ellos mismos o que se vallan a la calle y hagan lo mismo y puedan lastimar a alguien que no tiene nada que ver con el circo de boludear en un cuatri. PENSALO. CONSIDERO QUE NO DEBERIAS CRITICAR NI DENUNCIAR SIN FIJARTE LOS PRO Y LOS CONTRA.