“Cuidacoches” en Capital, denuncias varias

La situación no es nueva, y ya fue abordada en el blog meses atrás en el siguiente post. Por el número de comentarios (más de 600, la mayor cifra en la historia de Testigo Urbano para un post), se puede entender que es uno de los temas que más preocupan y molestan a los porteños. Se trata de los “cuidacoches”, “trapitos”, y demás formas de cobro por estacionar en sitios que son de uso público.
En los últimos días, se recibieron distintas quejas por esta situación. Jana Oprandi envió el siguiente relato:
“Cuando hay partido en la cancha de Huracán, hay unos ‘cuidacoches’ que te cobran entre 20 y 30 pesos por estacionar en la vía pública, donde el estacionamiento es gratuito. Esta denuncia ya fue realizada en una Fiscalía del Gobierno porteño, la Policía fue a inspeccionar e informó que no se está cometiendo delito, entonces la denuncia no se sigue. Cualquiera que quiera estacionar cerca de la cancha, cuando hay partido, se ve obligado a pagar, porque de lo contrario no sabés lo que le pueden hacer a tu auto”, expresó.
Por comentarios previos, se puede saber que esta situación se vive en los alrededores de la gran mayoría de los estadios de fútbol de los clubes de Primera.
En tanto, el usuario Pablo Pelegri denunció dos situaciones en la zona de Palermo.
“En la puerta del Jardín Japonés, en toda la cuadra, al estacionar, aparecen unos muchachos que, con ropa de cuidacoches y franelita en mano, te obligan a pagarles $5 por estacionar. A cambio, te dan un numerito como de una ‘rifa de colegio’”, afirmó.
La otra situación, según relata, se vive en la dársena de estacionamiento del Club de Amigos de la Ciudad de Buenos Aires. “Hay un cartel que dice que se puede estacionar libremente. Pero el ‘Señor’ que está cuidando los autos allí echa a quienes no vamos al Club de Amigos, diciendo que es exclusivo para ellos. Si uno se queda, primero dice que denunciará a la Policía ese auto y que se lo llevará la grúa, ya que, según él, el cartel ya no tiene vigencia. Si uno insiste en quedarse, entonces este hombre amenaza con romper el auto. Me sucedió el 11 de julio pasado”.





Los trapitos son un cancer. Una vez un tipo me amenazo con llamar a la grua y demas y yo llame al 911. En seguida vino la policia y lo puso de vuelta y media. Obviamente me la juro y empezo a memorizar mi patente! Por un tiempo no estacione mas ahi pero inevitablemente tuve que volver y como siempre, uno termina “transando” con el sistema porque aca los chorros tienen mas privilegios que los trabajadores. Es increible que uno le tenga que pagar a uno de estos “trapitos” repugnantes para que no le destruyan el auto… Que pais!