Reflexión sobre:
¿EVALUACIÓN FORMATIVA VS. EVALUACIÓN SUMATIVA?
Considero que la evaluación formativa debe existir plenamente e integrarse de manera normal con la evaluación sumativa, en un proceso coherente; es decir como partes constitutivas de un solo proceso de evaluación.
“Evaluación formativa “es la que tiene como propósito verificar que el proceso de enseñanza-aprendizaje tuvo lugar, antes de que se presente la evaluación sumativa. Tiene un aspecto connotativo de proalimentación activa. Al trabajar dicha evaluación el maestro tiene la posibilidad de rectificar el proyecto implementado en el aula durante su puesta en práctica.
Acompaña actividades de aprendizaje y orienta para tomar decisiones.
Se centra en el aprendizaje:
- Identificando como los estudiantes asimilan los contenidos.(avances, obstáculos, lagunas)
- Detectando problemas en el desarrollo de las actividades.
- Interpretando avances y retrocesos
- Reconociendo errores o desvíos aprovechando positivamente para la enseñanza.
- Brindando retroalimentación (feed back) a los estudiantes.
- Reorientando actividades programadas
“Lo importante es determinar como va aprendiendo el estudiante y no la cantidad de lo aprendido”.
La evaluación sumativa, como expresión de resultados de aprendizaje, es el producto de aproximaciones sucesivas hacia el objetivo. Es decir, no podemos prestar atención exclusiva a los resultados si no hemos reparado en ese proceso de “aproximaciones sucesivas” que constituye la evaluación formativa.
“Evaluación sumativa “es la que se aplica al concluir un cierto periodo de tiempo o al terminar algún tipo de unidad temática. Tiene la característica de ser medible, dado que se le asigna a cada alumno que ostenta este tipo de evaluación un número en una determinada escala, el cual supuestamente refleja el aprendizaje que se ha adquirido; sin embargo, en la mayoría de los centros y sistemas educativos este número asignado no deja de ser subjetivo, ya que no se demuestra si en realidad el conocimiento aprendido puede vincularse con el ámbito social. Esta evaluación permite valorar no solo al alumno, sino también el proyecto educativo que se ha llevado a efecto.
El termino aprendizaje lo podemos definir como un sistema de espiral, con avances y retrocesos, porque todo avance o progreso es una superación de situaciones anteriores y porque los objetivos de aprendizajes no son alcanzables por todos los estudiantes, con la misma rapidez y superando similar numero de errores.
Las relaciones entre evaluación formativa y evaluación sumativa pasan por el abordaje de tres cuestiones críticas:
1. la calidad de los instrumentos en la evaluación.
2. la promoción del éxito.
3. escoger los sistemas de moderación.
“Mientras que las primeras se centran en el producto final, las segundas se orientan más hacia los procesos”.
“La razón de ser de la evaluación es servir a la acción; acción educativa debe entenderse desde el punto de vista formativo que como profesores debemos preocuparnos antes de cualquier otra consideración. La evaluación que no ayude a aprender de modo más cualificado (discriminatorio, estructurador, relevante, emancipador, con mayor grado de autonomía y de responsabilidad…) en los diferentes niveles educativos es mejor no practicarla”. La evaluación formativa me servirá para analizar y valorar las condiciones de los alumnos en un proceso de seguimiento, desarrollando juicio crítico para la toma de desiciones, asumiendo la responsabilidad de evaluar los trabajos de los alumnos desde una mirada crítica y reflexiva.
La evaluación sumativa la usaría para medir el rendimiento de los alumnos cuando se cierra un tema o una unidad, en escalas numéricas.
Como por ejemplo: de base 5 (1-5), de base 10 (1-10) o de base 100 (1-100), así se evidencia los resultados quedando esto registrados y de esta manera pueden hacerse públicos……………………
PROFESORA: APRILE, NORA BEATRIZ
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