“Escribir fue lo que me salvó la vida”, afirmó el minero que registró sus días encerrado. Víctor Segovia, uno de los 33 mineros rescatados, llevó un registro de los más de dos meses que él y sus 32 compañeros pasaron bajo tierra. Hasta ahora, no dejó que lo leyeran ni los otros mineros ni su familia.
El minero encontró en la escritura un refugio para la incertidumbre y las situaciones extremas que les tocó vivir durante 69 días. Los primeros 17 días en la mina, durante los que no tenían ninguna comunicación con el exterior, Segovia escribía “con un lápiz gastado y empolvado en las sucias hojas de un cuaderno de actas de informe del uso de maquinarias”, según el diario chileno. Al entrar en contacto con el exterior, pidió un cuaderno y un lápiz para continuar escribiendo. En creatividad y pensamiento lateral, siempre decimos que “escribir” es parte de “hacer foco”. Esto demuestra lo sano que puede ser llevar adelante esta práctica incluso frente situaciones de extrema adversidad.
Es bueno, saber que algo tan simple, puede ser de tanta ayuda. A pensar!!!
2009 será un año de grandes desafíos para las empresas.
Re-inventarse en medio de la crisis. Cambiar sus propias estructuras para ajustarse a nuevas realidades. Pero hay algo que las empresas ya no podrán obviar y es el tema de las adicciones y las conductas compulsivas.
Esta sociedad tambaleante que a cada instante nos sorprende con sus crisis generadas siempre desde el poder y deja paralizado a la mayoría de la comunidad, tiene consecuencias lógicas.
El mundo es un continuo avance y retroceso. Pero en lo humano, aparecen mas retrocesos que avances. La persona hace lo que puede y se defiende como puede y con los elementos que tiene.
Las adicciones y las conductas compulsivas son reacciones “quitapenas” que la gente adopta porque no sabe para que lado correr.
Las empresas tienen la responsabilidad social de cuidar a sus empleados y tratar que tengan una buena calidad de vida.
Ese empleado eficiente, no deja de serlo porque sí. Y la empresa debe ayudarlo y preguntarse porqué llegó a degradarse de esa manera.
Este flagelo seguirá en aumento, ojalá no pase como siempre, que se apaga el incendio después que está todo quemado.
Espero que el 2009 cambie la historia y las actitudes de quienes tienen el poder desde los gobiernos, las empresas y las instituciones en general.
Una empresa puede despedir gente o puede previamente preparar a sus empleados para “emprender” su propia empresa. Este es un modo de no malgastar la indemnización y asegurarse que el ex empleado siempre recordará bien a esa empresa que lejos de dejarlo sin empleo, le abrió la cabeza para crecer.
Más allá que el Gobierno tape los despidos con supuestos acuerdos, las empresas se verán obligadas a despedir gente si todo sigue este rumbo.
Es importante saber que el emprendedurismo es lo que más puede ayudar no solo al individuo que se queda sin trabajo sino al país todo porque un nuevo emprendedor es una nueva posibilidad de crecimiento para él y su entorno y lo que genere su nueva empresa o negocio.
Recuerdo siempre el texto “Quemar las Naves” de Pont Lezica para FM Millenium que dice:
“Cuántas veces la falta de fe, el temor y la inseguridad, el estar atado a lo seguro nos priva de conseguir nuevos éxitos, nos hace renunciar a los cambios, nos hace renunciar a los sueños, nos hace negar los anhelos y las metas que están grabadas en lo más profundo de nuestros corazones. Cuántas veces la seguridad de poseer algo nos hace renunciar a la posibilidad de conseguir mucho más. Cuántas veces lo que tenemos fácilmente a nuestro alcance, nos impide crecer, haciendo que la seguridad se convierta en mediocridad, en fracaso y en monotonía. Debemos saber que perseverando todo puede lograrse, que el amor y la fe nos dan la fuerza necesaria para obrar milagros en nuestras vidas si así lo deseamos. Que las personas perseverantes inician su éxito donde otras acaban por fracasar. Que ningún camino es demasiado para un hombre que avanza decidido y sin prisas, teniendo claros sus objetivos.”
Los empresarios deben pensar seriamene en el 2009 y esta vez deben pensar en que a esa gente valiosa que forma su empresa no solo hay que indemnizarla. Y el Gobierno debería pensar que no puede obligar a nadie a contratar a nadie y que tampoco es bueno “llenarnos” de empleados públicos. En lugar de ver si resucitan la doble indemnización, tendrían que propiciar la reflexión y el pensamiento creativo para generar nuevas empresas y nuevas posibilidades.
La gente está llena de talentos pero hay que ayudarlos a descubrirlos y a ponerlos en marcha.