03 Jun 2011 | Por mabra | # Enlace permanente
(No se quien lo escribió y lo transcribo tal como lo recibí)
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD NO ES MERA COINCIDENCIA.
Hola, permítanme presentarme… soy un VAGO habitante del conurbano bonaerense, aunque bien podría estar viviendo en alguna de las villas de la Capital Federal. Esa cuestión no importa. Le pedí a un amigo que escribiera esto ya que soy bastante bruto para escribir porque no terminé la escuela, ni me interesó hacerlo y por supuesto tampoco lo pienso hacer.
No he cumplido muchos años de vida pero ya tengo 5 pendejos, por los cuales, gracias a Usted, cobro $ 1200 en concepto de Asignación Universal por hijo.
A eso hay que sumarle los $ 1.000 que cobro por un Plan Argentina Trabaja, más los $ 150 de mi mujer por un Plan Trabajar que se multiplica por 3 ya que vivo con mis suegros que tienen otros 2 planes iguales. Lo que suma en total $ 2.650 mensuales que ingresan a mi hogar. Todo eso me viene absolutamente gratis, ya que ninguno trabaja y lo cobro alegremente en los cajeros automáticos con la tarjeta sin más trámite.
¿La casa?… Me la regaló el Estado o la tomé, da igual….. A eso hay que sumarle alguna changuita que me hago cuando el puntero peronista me convoca y voy a vociferar a la vía pública la marcha peronista en apoyo a Cristina, blandiendo un palo o un fierro, amenazadoramente. Muchas veces nos tapamos la cara con pañuelos o pasamontañas, y eso nos hace sentir más fuertes y seguros. Choripan, coca cola y si la llevo a la patrona, cobro doble. Desde ya que de trabajar, nada. No…, no trabajo. ¿Para qué si con eso me alcanza y sobra…?
No pago ningún impuesto, me subsidian la electricidad y el gas, me dan bolsones de comida, calzo zapatillas Adidas de $ 350, veo Direct TV o estoy enganchado de Cablevisión y mi celular es de última generación. Eso me da mucho tiempo de ocio que aprovecho para ir a hacer estragos a la cancha, romperle la cabeza a un antagonista o a un policía (¡¡¡ cómo odio a la poli…!!!), ponerme en pedo, y mostrar mis ostentosos tatuajes. Me gusta romper los trenes, las plazas, las bolsas de basura y hacer pintadas en algún edificio público. El concepto de cuidado del espacio público no forma parte de mi cultura. En la heladera tengo un buen surtido de vinos y cervezas. En una cajita guardo el paco y la merca. De mi pared cuelga un póster del Che Guevara. No sé muy bien quién es, ni lo que hizo este barbudo pero yo lo admiro porque me siento parte y protagonista de algo. Además Maradona ¡¡¡ lo tiene tatuado en un brazo !!!… ¡¡¡ Debe ser otro ídolo !!!
De la alimentación de mis vástagos, se ocupa la escuela pública y si alguna maestra se atreve a querer disciplinarlos, allí estaré yo para pegarle una patada en el culo. ¿Quién se cree que es…? A veces los llevo a las marchas para que vayan absorbiendo la cultura piquetera y los uso como escudos humanos si los ratis se ponen pesados.
Mi vida transcurre entre cogidas con mi jermu, alguna compañera de las marchas, o cualquier mujerzuela de Constitución.
A veces me pega mal la merca y salgo a hacer “algún hecho”… entiéndase, a afanar. Prefiero como víctimas los pendejos que salen de la escuela o los jubilados, porque esos no saben defenderse. Es fácil.
Si se me da por trabajar, lo hago sólo por unos días y nunca trabajo los lunes. Es San Perón. El tema es que no puedo trabajar en blanco (legal) porque pierdo los planes sociales y eso es mala palabra para mí.
Las jodas comienzan los viernes, sacó mis potentes bafles, hago sonar pibes Chorros” o “El Polaco” y comienzo a intoxicarme. Asado todos los fines de semana y dada la resaca, los lunes duermo hasta tarde. Si existe algo que me perjudica o no me gusta, salgo con los compañeros a cortar calles, vías y siempre tengo un arsenal de piedras para repartir a quien le moleste. Me río de los imbéciles que trabajan y pagan sus impuestos porque gracias a ellos yo puedo seguir adelante con mi cómoda vida.
El Estado me garantiza libertad de acción y si caigo a la Tumba (prisión) por algún motivo, sé que las benignas leyes y los derechos humanos, me amparan. Además siempre hay algún juez amigo del puntero del barrio que me hace liberar al toque.
Este sistema es un paraíso para mí y siempre los peronistas tendrán mi voto. Y como cada día somos más, gracias a que no hacemos otra cosa que “darle” a las negras, nos seguimos multiplicando, por lo que los peronistas seguirán gobernando. Y si por casualidad llegaran a caer, me encargaré por todos los medios de sostenerlos en el poder.
No tengo mucho mas que ampliar. Se acerca el fin de semana y ni que hablar, “fulbo” gratis para todos… gracias a vos blanquito, y pronto vamos a tener TV Digital que vamos a poder ver gratis con los decodificadores que nos regala el gobierno por ser pobres. Vos ni lo penses… tenes que comprarlo turrito y sale como una “lucrecia”. Sacaré a relucir mi camiseta de $ 200 y la bandera argentina.
¡ Jua,…! Si el creador de la bandera supiera que todo su trabajo, tesón y renunciamiento sólo sirvieron para que yo existiera, se volvería a morir. ¡Qué me importa…! Además ese Belgrano (creo que se llamaba así), era rubio y tenía ojos azules. ¡¡¡ Qué asco…!!!
Me importa lo mismo que me importás vos, como dice el maestro D’Elía…, cada vez que me mires de soslayo y arrugues la nariz, cada vez que una negra embarazada esté a punto de parir, cada vez que te corten una calle o una vía, o te rompan la vereda, te ensucien, te pinten la casa, no te dejen dormir con la música, te afanen, te pisen, te escupan, tenés que recordar que yo existo gracias a vos y a tus impuestos… ¡¡¡ P…. DE M…!!!
23 Abr 2011 | Por mabra | # Enlace permanente
Es indignante. De ellos depende la salud de muchas personas, de ellos depende, a veces, la vida. Todo profesional que desempeña una actividad en la que el destino de otros está en juego, realiza un juramento de conciencia y moral.
Quizás, porque se haya convertido en un negocio, esa moral se haya corrompido. Quizás, empresarios que únicamente quieren hacer dinero sin importarles el prójimo provocan este actuar. Un actuar más indignante aún, un actuar para denunciar.
Todo empezó 11 días atrás. Mi abuela tenía vómitos sin parar cada vez que ingería líquido o algún alimento. Los síntomas eran los mismos de algo que le sucedió hace 4 años. Llamamos a VITAL, porque IOSE, su obra social, depende de ellos para las urgencias, y vino el primer médico, si se lo puede llamar así.
Como nosotros no estudiamos su carrera tantos años ni tenemos un título que ahora dudo que ellos sí lo tengan, poco importa los antecedentes que le contamos. El primer doctor, que increíblemente le salía olor a vino tinto de su boca, diagnosticó que mi abuela era hipertensa porque tenía la presión alta. Solo para que sepan: mi abuela está muy lejos de serlo, pero a todos se nos sube la presión por nervios.
Se va la segunda. Los vómitos siguieron y a los dos días vino una médica que observó más el “hermoso departamento reciclado” que a mi abuela. Por lo que no recetó nada nuevo y dijo que había que esperar.
No hay dos sin tres. Nuevamente llamamos a emergencias, pero esta vez con la paciencia perdida y pidiendo por favor que manden a un médico coherente, capacitado para revisar a una persona de 96 años. Sí, mi abuela tiene 96 años y ya llevaba 5 días de vómitos y sin comer.
La nueva médica que vino era de Puerto Rico. Se esforzó más que la anterior, pero al igual que sus compañeros, mi abuela todavía no estaba para trasladarla a un hospital ni para ningún chequeo particular. Tengo que asumir que su diagnóstico fue más acertado, pero mi abuela continuó igual.
Al séptimo día no descansó. Los vómitos continuaban, por lo que de la boca de mi madre salió por teléfono un reclamo solicitando a un médico capaz. Les recuerdo que hace 4 años, mi abuela tuvo los mismos síntomas y la solución fue únicamente ponerle suero, darle medicamentos para que evacue bien y esperar que mejore con los días. Y nosotros comunicamos esto cada vez que llamamos por teléfono y a cada médico que vino.
El cuarto doctor en pisar el departamento era Croata o de esos pagos europeos. Su acento y un par de chistes vinculados con la guerra lo delataron. Otro médico que dejó unos remedios y que recomendó otro de venta libre. Obviamente, los vómitos continuaron.
¿Qué hacemos? No la llevan al hospital porque dicen que no está para eso, pero con 96 años hace 9 días que no come. Llevarla, nosotros no podemos, está débil, apenas se puede mover. Basta de este servicio mediocre, busquemos algo privado por nuestro lado.
Médico argentino, con varios años y especialista en viejos (sin ofender a nadie, es gerontólogo). La visita salió sus buenos 300 pesos, pero valió la pena. Revisó a mi abuela como ninguno lo había hecho antes, escucho muy atentamente de nuestras bocas sus antecedentes y nos empezó a encaminar hacia la solución.
Once días. Mi abuela había mejorado un poco, pero los vómitos a la noche regresaban. El médico gerontólogo no estaba en la ciudad, pero por teléfono recomendó solicitar una internación para que le pongan suero de una vez por todas y que le hagan unos análisis en particular. Así que con ese pedido, a llamar nuevamente a VITAL.
Como no tenemos título ni matrícula, por teléfono no se puede solicitar una internación, por lo que nuevamente enviaron a nuestro departamento un equipo para que vean la gravedad y decidan si estábamos acertados o no.
Ya perdí la cuenta, pero creo que fue la quinta. Otra médica mujer, que vino acompañada de un camillero que ya había venido anteriormente. Su acento era bien “chévere”, apostaría que de nacionalidad venezolana. Parecía una doctora muy responsable. Con seguridad dijo: “yo la tengo que revisar, no me puedo dejar llevar por algo que dice un colega a distancia y por teléfono”. Así que pasó a la habitación para ver quién tenía razón, si sus compañeros o el especialista en viejos.
Otra vez sopa. Quería revisarla con la visión de Superman, bien a distancia. Quería decir que lo recetado anteriormente era acertado para ella. Quería, porque llegaron dos comentarios letales para su moral desde la boca de mi mamá: el primero, “sé que la medicina es un negocio”; y el segundo, “también sé que no la llevan porque no deben tener camas disponibles en el hospital”.
Fue ahí que la médica venezolana volvió a querer demostrar que estábamos equivocados, la revisó más de cerca a mi abuela y le recetó unos estudios, algunos de los cuales había recomendado el gerontólogo. Y a partir de ahora viene lo mejor.
La médica, con ese acento de Catherine Fulop, nos pidió las recetas anteriores para “actualizarlas”. Se las guardó he hizo unas nuevas con el pedido para dichos análisis. Como era sábado, había que esperar mínimo hasta el lunes para hacerlos, así que recomendaron no trasladar a mi abuela al hospital hasta dicha fecha.
Se fue el último equipo de VITAL y no habrán pasado ni diez minutos que mi mamá llamó a IOSE para pedir por esos estudios para que el lunes se los hagan sin falta. Mi madre, que es de armas tomar, ya había hecho una queja por el deficiente servicio de VITAL, por lo que esa llamada la tomó una supervisora.
“De ninguna manera, ya les digo que vuelvan, a su madre la llevan al hospital ahora y se le hacen todos los estudios posibles”. Sorpresa, para la obra social de golpe teníamos razón. Sospechosamente, ese mismo equipo de VITAL tardó más de diez minutos en volver. Sospechosamente, el mismo camillero subió con otro médico al departamento. Sospechosamente, ese camillero quería hacer todo rápido porque se perdía el cumpleaños de su hijo y no lo liberaban por “culpa” de mi abuela.
¿Por qué tanta sospecha? Porque mi mamá por el reclamo a la obra social, les sacó fotocopias a todas las recetas y ordenando todo para ubicar en tiempo y espacio al nuevo médico que revisara a mi abuela descubrió lo más indignante: DOS MÉDICAS DISTINTAS FIRMARON RECETAS CON EL MISMO SELLO. La venezolana no actualizó las recetas, sino que se llevó las que la delataban con su compañera anterior, sin imaginar las copias que hizo mi mamá. ¿Dónde habrá guardado su moral?
Y la historia sigue. Para que del hospital trajeran a mi abuela esa misma noche a casa, mi mamá tuvo que amenazar con que su hijo era periodista e iba a denunciar su mal servicio. Así, tras 3 horas de espera, llegó una ambulancia privada, de los mismos dueños de VITAL. Una ambulancia conducida por un camillero honesto, que sirvió de terapia para nuestra bronca y nos confirmó lo que más nos había indignado.
Sus colegas que conducen las ambulancias, a quienes también se les otorga una matrícula, son los principales cómplices de estos médicos truchos. “Médicos” que vienen del exterior y trabajan en negro por menos plata de la que legalmente cobra un doctor argentino. “Médicos” que no se sabe si tienen matrícula y título. “Médicos” que se prestan los sellos para cubrirse y no trabajar las 12 horas de guardia que les asignan. “Médicos” que se corrompen porque los empresarios que hacen la plata a través de la salud de todos no controlan y únicamente se ocupan de contar los billetes.
Hay personas como mi abuela, jubilados con una obra social, que quizás no tienen la contención de una familia ni la plata para pagar un gerontólogo particular. Y esas personas dependen de un servicio digno y moral. Si no es negocio atender viejos, cambien de kiosco, porque una vida vale oro. Y si juraste por la salud de extraños o estás por jurar porque todavía no te recibiste, sé consciente de la responsabilidad que tenés en tus manos. Sino, dedicate a otra cosa, porque la palabra doctor o llamarte médico te queda muy grande. Y si no estás de acuerdo con el sistema, transgredilo de otra manera, no siendo como ellos que les importa un comino la salud.
NOTA: Esto fue escrito por mi hijo y como describe perfectamente lo vivido lo transcribo con la esperanza que este Pesaj y estas Pascuas hagan reflexionar a los responsables de la salud en que situación nos encontramos todos sin excepción.
28 Mar 2011 | Por mabra | Claves: argentina, crisis, gobierno | # Enlace permanente
Pienso: hay tanto para hacer.
Tengo 51 años y siempre veo lo mismo: paros, bloqueos, discusiones de unos contra otros.
Porque no dejamos que cada uno haga y opine lo que quiera y que cada uno elija como quiera. No somos grandes?
Me cansa la Argentina que se detiene a protestar, a festejar, a mirar para atras.
Quiero una Argentina que camine hacia adelante y que entienda que cada uno opina lo que quiere y como quiere.
El que quiere leer Clarín que lo lea. El que quiere ver 678 que lo vea. Pero los dos deben funcionar y deben proponer cosas en lugar de pelearse como chicos.
Quiero medios de comunicación que en lugar de ver como le mete el dedo al otro, muestre lo bueno y lo malo para que los demás, podamos pensar y sacar conclusiones.
Tratemos de crecer: hay que construir, no destruir.
09 Ene 2011 | Por mabra | # Enlace permanente
Programas como “Gran Hermano” o “Soñando por Bailar” más allá de las simpatías o antipatías que despierten, son una clara muestra de nuestra juventud.
Chicos que prefieren contar sus experiencias sexuales antes que sus experiencias profesionales o intelectuales.
Jóvenes que cuando se les ponen límites, se revelan. Demostrando que no entienden y no saben que son los límites.
Casi adultos que creen que “divertirse” es tirarse alcohol en la cabeza y amenazar con encender una mecha o bañarse en harina o tirarse con todo lo que encuentran.
Gente joven que rompe todo y le parece bien. O dice que entra a un lugar para aprender algo concreto (por ejemplo, bailar) pero cree que es algo “que sale solo” y miente a los demas y así mismo y prefiere “divagar” antes que tener disciplina esencial para el logro de cualquier objetivo.
Lo más terrible, es que nada parece ser ejemplificador para ellos.
Nada parece permitir la reflexión o el cambio de mirada.
No me preocupa que estén equivocados en su accionar. Me preocupa que son una generación sin reflexión clara de lo que está bien y de lo que está mal. ¿Quienes fueron sus padres? Esta generación anterior que no supo educar a sus hijos. Cómo serán esta gente joven de hoy como padres? Qué valores trasmitirán si solo piensan en su genitalidad y en ser famosos sin hacer nada.
Por supuesto, que hay otro jóvenes que estudian y trabajan y piensan y reflexionan. Pero pareciera que no fueran los modelos de esta sociedad. No dan rating, están escondidos o son simplemente una excepción a la regla.
Los excesos y las adicciones tienen mucho que ver en esto. Sería bueno que la sociedad pensara seriamente en el futuro y lo que podamos esperar de estos jovenes de hoy cuando sean adultos.
19 Dic 2010 | Por mabra | # Enlace permanente

PARA ESTA NAVIDAD, LES DEJO TRES FRASES PARA PENSAR…
“¿Qué es la Navidad? Es la ternura del pasado, el valor del presente y la esperanza del futuro. Es el deseo más sincero de que cada taza se rebose con bendiciones ricas y eternas, y de que cada camino nos lleve a la paz ”
(Agnes M. Pharo)
“La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad”
Calvin Coolidge
“No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos, queridos y tradiciones”
Bill McKibben

16 Oct 2010 | Por mabra | Claves: argentina, coaching, conflicto, creatividad, creativo, crisis, educacion, emprendedores, gobierno, limites, mineros, oportunidad, pensamiento, pymes | # Enlace permanente
“Escribir fue lo que me salvó la vida”, afirmó el minero que registró sus días encerrado. Víctor Segovia, uno de los 33 mineros rescatados, llevó un registro de los más de dos meses que él y sus 32 compañeros pasaron bajo tierra. Hasta ahora, no dejó que lo leyeran ni los otros mineros ni su familia.
El minero encontró en la escritura un refugio para la incertidumbre y las situaciones extremas que les tocó vivir durante 69 días. Los primeros 17 días en la mina, durante los que no tenían ninguna comunicación con el exterior, Segovia escribía “con un lápiz gastado y empolvado en las sucias hojas de un cuaderno de actas de informe del uso de maquinarias”, según el diario chileno. Al entrar en contacto con el exterior, pidió un cuaderno y un lápiz para continuar escribiendo.
En creatividad y pensamiento lateral, siempre decimos que “escribir” es parte de “hacer foco”. Esto demuestra lo sano que puede ser llevar adelante esta práctica incluso frente situaciones de extrema adversidad.
Es bueno, saber que algo tan simple, puede ser de tanta ayuda. A pensar!!!
Ultimos Comentarios