El PCA y las brigadas argentinas en Nicaragua (1983-1988). (2)
Mayo 25, 2012 en 144137, Brigadas internacionales de solidaridad por lorensanchis
El nacimiento de las relaciones internacionales entre la Juventud Sandinista 19 Julio y la Federación Juvenil Comunista.
La agudización de los conflictos regionales, impactaron en todo el mundo, generándose numerosas expresiones de solidaridad. En este sentido, podemos señalar que las relaciones internacionales y la solidaridad con Nicaragua tuvieron un rol sobresaliente en el sostenimiento de la revolución, participando de estas estrategias políticas no solo los miembros más destacados del FSLN sino también su ala juvenil, la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS19J).
En medio de este marco singular, las manifestaciones solidaridad de los comunistas argentinos se efectivizó de forma material (envío de dinero, indumentaria, alimentos, lapiceras, cuadernos, etc.) y simbólica (declaraciones en solidaridad con Nicaragua, marchas por la paz, etc.). Sin embargo, la principal forma de solidaridad se expresó mediante Movimiento de Brigadistas en 1984. Si bien la creación y envío de las brigadas comunistas fortaleció los vínculos entre la JS19J y la FJC, esta relación comenzó a forjarse con posterioridad al triunfo revolucionario. Así, durante los primeros años de 1980 se fueron gestando lazos cada vez más fuertes entre sandinistas y comunistas hasta que, hacia 1983, ambos partidos comenzaron a especular sobre el envío de una brigada de argentinos al país centroamericano.
Los responsables de entablar conversaciones y elaborar planes para la concreción del contingente fueron las juventudes de ambos países. En particular, el FSLN delegó en la JS19J diferentes tareas como ocuparse de las actividades solidarias, en especial la participación de brigadas internacionalistas de todo el mundo. Vale señalar que el FSLN desarrolló, en materia de política exterior, un frente de lucha mediante el envío de dirigentes de su juventud o partido a diferentes países de todo el mundo con el fin entablar relaciones con las organizaciones locales, explicar la situación política, económica y social que estaba atravesando el país –en especial por la agresión “encubierta” de la administración de los E.E.U.U y “la Contra”- e invocar a la solidaridad mundial.

Relaciones directas entre las organizaciones juveniles.
Sobre este tema, Juana, miembro de la JS19J, y responsable de las relaciones exteriores de la Juventud Sandinista a mediados de los años de 1980 se expresa en los siguientes términos:
“Después de la brigada [hace referencia a una brigada comunista enviada a Nicaragua 1985] yo estuve en la Argentina, hubo una reunión de la brigada, nos reunimos, conversamos y todo como seis meses después o un año después que regresó la brigada a Argentina”.
Paula D Fernández H.: ¿y cuál era el objetivo de ese tipo de reunión?
“El objetivo era, básicamente, en realidad lo de la brigada fue un plus en esa gira, lo que nosotros solíamos hacer era hablar con todas las juventudes de todos los partidos políticos, con los grupos de solidaridad, las federaciones estudiantiles, en cualquier acto a llevar el mensaje de lo que pasaba en Nicaragua y pedir solidaridad para Nicaragua, quizás el momento era algo distinto lo que pedíamos porque dependía mucho de cómo estuviera Nicaragua”.
Muchas veces los vínculos entre juventudes políticas se iniciaban o profundizaban de esa forma. Igualmente, cada encuentro internacional organizado por el bloque socialista, organizaciones por la paz y la amistad entre los pueblos, organismos estudiantiles, entre otros, era aprovechado por Nicaragua para reclamar solidaridad y por las dirigencias políticas del resto del mundo para solidarizarse con este país, ya sea de manera simbólica y/o material.
Por ejemplo, entre el 27 de julio y el 3 de agosto de 1985 se realizó en Moscú el XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, bajo el lema “Por la paz, la amistad y la solidaridad antiimperialista.” Este encuentro reunía a más de dieciocho mil jóvenes de ciento cincuenta países. Se analizaron varios temas, entre ellos algunos relacionados a la deuda externa y la lucha antiimperialista. Inclusive se leyó un documento que decía: Los estudiantes del Cono Sur de América Latina expresamos nuestra firme solidaridad con los estudiantes y el pueblo nicaragüense [...]. Rechazamos rotundamente [...] las amenazas de intervención militar del imperialismo norteamericano [...]. Estos intentos encontrarán en los estudiantes y pueblos de América Latina una férrea oposición. Nicaragua es hoy América Latina (Qué pasa?1985).
A fines de 1984, Evelyn Pinto, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de la JS19J y del Consejo Nacional, fue invitada a la Argentina para participar en la X Conferencia de la FJC y en la reunión constitutiva del XII Festival de la Juventud. Igualmente, jóvenes sandinistas solían invitar a dirigentes o delegaciones políticas de otros países a conocer Nicaragua y su revolución.

Preparación de la primera brigada.
La Juventud Comunista, junto al apoyo de representantes de la Juventud Sandinista, emprendió la tarea de organizar una brigada argentina. Entre los dirigentes más destacados de ambos partidos que participaron en este proceso podemos mencionar a Carlos Carrión Cruz, Coordinador General de la Juventud Sandinista, Silvio Vallecillos miembro de dirección y responsable de relaciones exteriores de la JS19J, Josefina Vijil, miembro de la dirección de la Juventud Sandinista, Patricio Echegaray, secretario de la FJC, Rodolfo Carballo, miembro del Comité Argentino de Solidaridad con Nicaragua, Enrique Dratman, Marcelo Arbitt, miembros de la FJC.
Es importante señalar que la puesta en marcha de las brigadas no fue tarea sencilla. En primer lugar, los sandinistas debían conocer la cantidad de internacionalistas que iban a viajar. Si bien el número de brigadistas lo determinaba cada agrupación partidaria, los sandinistas se comprometían a garantizar la seguridad y la alimentación de los visitantes. Por lo tanto, conocer la cantidad de internacionalistas con antelación era fundamental. Por otro lado, las partes involucradas conversaron sobre las consecuencias políticas de la acción, tanto para la Argentina como para Nicaragua.
De esta forma, podemos observar que viajar a Nicaragua como brigadista o internacionalista no era asunto sencillo, ni para los que llevaban su solidaridad ni como para los que la recibían. Más allá de la buena voluntad que un sujeto u organización podía tener, los sandinistas debían decidir la factibilidad de la estadía en su país porque la alimentación y el alojamiento estaban a cargo del Estado nicaragüense. Además, los sandinistas determinaban las actividades que los brigadistas podían llevar a cabo, su destino dentro de Nicaragua y la seguridad de los contingentes extranjeros. Es decir que el gobierno revolucionario garantizaba ciertos márgenes de seguridad y protección a las brigadas solidarias. Si bien en un país en guerra las probabilidades de un ataque son altas, los sandinistas fueron muy meticulosos al respecto, brindando toda la protección a su alcance con el fin de resguardar a los brigadistas. Este conjunto de temáticas eran abordadas por los miembros de la Juventud Sandinista y también se conversaba con los responsables de las agrupaciones u organismos que tenían la intención de enviar brigadas internacionales a Nicaragua.
Así, hacia 1983, cuando las relaciones entre sandinistas y comunistas se hicieron más fluidas y se comenzó a hablar sobre la posibilidad de enviar argentinos al país centroamericano, se organizó un viaje para que el secretario general de la FJC, Patricio Echegaray, conociera Nicaragua. De este modo, hacia mediados de 1984, Patricio Echegaray viajó a Nicaragua y se reunió con Carlos Carrión Cruz, quien por aquellos años todavía era coordinador de la JS19J (Hacia fines de 1985, fue reemplazado por Pedro Hurtado).
Ambos recorrieron varios lugares juntos y en Managua firmaron un documento conjunto, de carácter más formal, que oficializó el diálogo y las actividades que iban a desempeñar las jóvenes comunistas que integraran brigadas. Con este documento, ambas agrupaciones contaban con un manuscrito firmado por los responsables máximos de sus juventudes en donde, no solo quedaron plasmados compromisos:
-La participación de Brigadas de Jóvenes argentinos para realizar tareas prioritarias:
a) Asistencia médica
b) Cortes de café y algodón
c) Construcción de viviendas o escuelas.
En diciembre de 1985, la FJC recibió la Orden “Guerrillero de la Alfabetización” por parte de la Juventud Sandinista. La Orden era una mención que se otorgaba a miembros de la JS19J, personalidades nacionales o extranjeras y organismos o instituciones que se habían destacado en su labor o en cumplimiento del deber. Esta mención hacía referencia a una experiencia solidaria previa (que el sandinismo agradeció por medio de esta Orden) a la creación del Movimiento de Brigadistas, ya sea a través del envío de médicos o en articulación con el Comité de Solidaridad con Nicaragua.



