Los Mitos Urbanos Sobre el Sexo

El sexo no deja de ser un tema lleno de tabúes. Por todos lados escuchamos dimes y diretes respecto a lo que “está bien” y “está mal”, lo que “debe” y “no debe ser”, o que si te gustan los juguetes es porque estás insatisfecho, o que si juegas en la zona anal al final te vuelves homosexual… ¡Basta! Hay que acabar de una vez con esas ideas que merman la plenitud y el disfrute verdadero del acto sexual.

Al final de cuentas mi amigo lector, si nos dejamos llevar por “lo que se dice” por ahí, terminamos llenos de prejuicios que no nos dejan disfrutar de una sexualidad plena. En todo caso, quedan preguntas en suspenso: ¿Qué es lo que te impide gozar? ¿Quién dice que para estar en la cama existen reglas? Diré que en ese caso, las reglas las ponemos nosotros mismos, ¿no es cierto?

Como de costumbre, siempre escrutando en insólitos asuntos que vengan a consentir esclarecimientos al leyente más desavisado en “la hora del vamos ver”, al final encontré que los entendidos del sitio “quo.es” ya se tomaron el trabajo de relacionar algunos mitos alrededor del sexo. Siendo así, ¡checa cuál te hace ruido!

Si le gusta el sexo anal, ¡es gay! El ano es una zona erógena tanto para hombres como para mujeres, por lo que estimular esa parte enriquece y aumenta la diversidad para el disfrute. Sin embargo, tanto hombres como mujeres heterosexuales, tienen la creencia de que si se estimula la zona anal se pueden “convertir en homosexuales”, lo que es totalmente falso. Entonces explora y diviértete. No le tengas miedo al placer… Pero ojito sí al final te salís de vez del armario.

Si no hay eyaculación, no hay orgasmo. Eyaculación no significa orgasmo, eso es lo primero que debemos saber. De ahí que la anorgasmia exista también en los hombres, pues muchos de ellos no conocen el componente psicológico del placer… Lo que los clasifica como analfabetos orgásmicos.

“Es lesbiana porque no ha probado conmigo”. Mucha gente cree que lesbianismo es una opción para “la desesperada”; un prejuicio que ha sido derrotado por la investigación. De acuerdo con un estudio australiano, mientras que el 69 por ciento de las mujeres heterosexuales alcanzan el orgasmo, un 76 por ciento dice alcanzar el clímax con sexo lésbico. Así es como una mujer parece ser mejor pareja sexual de otra mujer que un hombre. Además, la homosexualidad es una orientación sexual, que se rige por química, emociones y sentimientos… No sé que decir, pero creo que debe ser bueno.

El orgasmo simultáneo es sinónimo de coito perfecto. Seamos honestos, ¿cuántas veces has llegado al clímax al mismo tiempo que tu pareja? Es bastante raro, ¿verdad? Realmente es cuestión de suerte que se experimente un orgasmo unísono, pero éste en realidad no garantiza mayor satisfacción sexual… En todo caso, lo más recomendable es seguir insistiendo.

Si eres promiscuo te enfermarás. No existe una relación directa entre la promiscuidad y las enfermedades venéreas. Una investigación realizada por la “London School of Hygiene and Tropical Medicine”, revela que en lugares como África, donde hay una alta tasa de enfermedades de transmisión sexual, hay un grado menor de promiscuidad que en países industriales, donde las personas tienen más parejas sexuales… o aprovechan mejor las oportunidades.

Los bisexuales en realidad son homosexuales. Se dice que la bisexualidad y la homosexualidad son orientaciones sexuales distintas, y esto está comprobado por un estudio realizado por sexólogos australianos, quienes también informaron que no por ser bisexual significa que es obligación tener muchas parejas, pues se registraron relaciones monógamas y estables que llegan a durar más de un año… ¡Impresionante!

Si tienes un dildo o cualquier juguete sexual, es porque eres una “insaciable”. Es un mito generalizado aquél que dice que las mujeres que poseen y utilizan algún tipo de juguete erótico, es porque no están satisfechas con su pareja, pero éste no es más que una visión reducida del sexo. Ese momento íntimo que relegamos para lo último que hay que hacer en el día, cuando ya estamos cansados, no lo ponemos como prioridad cuando es una necesidad corporal. De ahí que los juguetes sexuales sean un producto que ayuda a aumentar la parte lúdica de la relación sexual, así como para aumentar la libido en los encuentros pasionales… Y sacarle más jugo al momento, claro.

Los problemas sexuales no requieren atención. Se sabe que parte del placer sexual está en tener buena salud, y no es verdad que los problemas sexuales se quiten solos. Entonces, que no te de pena pedir ayuda, para eso están los especialistas. Es normal, si tienes dudas o una enfermedad detectada, acude al médico… Y dale con fe.

Si te casas se acaba la libido. Hay un mito que corre por todos lados diciendo que las personas que ya están casadas son las mismas que van perdiendo interés en el sexo; sin embargo, un estudio de la “London School of Hygiene and Tropical Medicine”, que se realizó en 59 países, comprobó que no es cierto que las parejas casadas tengan relaciones sexuales con menor frecuencia que las personas solteras… Pues al final todo depende con quien te casaste.

A los 40… Ya no se para. Es un mito que las erecciones dejen de ser posibles al llegar a determinada edad. El paraíso sexual se puede disfrutar por muchos años; y aunque los encuentros ya no sean tan intensos, sí son memorables. Aunque, no se puede descartar que factores biológicos como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y otras enfermedades, que también están ligadas a la edad adulta, pueden traer problemas sexuales… Pero para ello siempre existen las pildoritas mágicas que te pueden sacar del apuro.

El sabio lector ya concibe que lo que de hecho fomenta mis grandes momentos creativos, siempre proviene de lo Real, que como se sabe, posee muchas virtudes entorpecedoras. De lo contrario, sería como matar la gallina de los huevos de oro, y es por ello que jamás dejo que ese estado aparentemente semicataléptico me aparte del todo de la Realidad insidiosa… ¡Fabuloso!