Cuando las noticias policiales comienzan a jaquear a los gobernantes, estamos ante un país que se acerca a una desinstitucionalización de grado máximo.
¿Pueden la Psicología, la Sociología, la Antropología, el Derecho, las Teorías sobre la comunicación, el aprendizaje y los conflictos, ayudarnos a comprender qué significa la seguridad humana en la cultura argentina?
Para responder a ese interrogante estimo importante priorizar el comprender que promueve un actuar responsable. Desde esa perspectiva propongo algunos recorridos e invito a formular los propios de cada lector.
Al pie de esta propuesta menciono autores de posible consulta para continuar esos caminos que entre todos podemos hacer…Vamos al tema:
Toda cultura influye sobre la mente de sus miembros mediante códigos o arquetipos culturales que les guían en las formas de satisfacer sus necesidades[1]. Tal influencia cultural opera como una programación de las mentes para adoptar formas colectivas de sentir y pensar [2]. Por eso, los miembros de diversas culturas suelen interpretar realidades similares en formas diferentes.
Tales códigos culturales son inconscientes, se forman en la infancia y hacen a las formas en que concebimos la realidad para desenvolvernos en ella y satisfacer nuestras necesidades[3].
Hay numerosos códigos culturales y entre ellos tienen mucha importancia los que hacen a la satisfacción de la necesidad de seguridad humana.
Es que la necesidad de seguridad es universal, integral (comprende no sólo la seguridad respecto de no ser víctimas de delitos sino que abarca todas las dimensiones: trabajo, construcciones, tránsito, etc.).
Además resulta básica para poder realizar otras necesidades, incluso de orden superior como las de relacionarnos con los otros, amar y realizarnos[4].
Es que si los escenarios de vivienda, trabajo, estudio, tránsito, ahorro, diversión son inseguros…se ven afectadas las posibilidades de satisfacer las necesidades de vincularnos, trabajar, estudiar, proyectar, ahorrar, amar…
Cabe plantearnos entonces sobre qué códigos culturales juegan en relación a la seguridad humana en Argentina. Sobre el tema, volveré en un próximo post. Por ahora me quedo con una idea:
Si la necesidad de seguridad humana está insatisfecha, resultan afectadas las posibilidades de satisfacer las necesidades de relacionarnos, amar y trabajar…
[1] Rapaille, Clotaire; El código cultural, trad. B. Recamán, ed. Norma. Bogotá, 2007
[2] Cfr. Hofstede, G. H. Cultures and Organizations: Software of the mind. McGraw-Hill, London, 1991
[3] Los sistemas de referencia son una construcción compleja de tensiones. El código es una forma sencilla de acceder a este sistema. Pero si sólo miramos el código sin conocer el sistema nos parece un cliché, o un estereotipo. Una mejor manera de pensar en un código o arquetipo cultural es como una estructura vacía, un campo magnético que organiza nuevos contenidos, de generación en generación. Un estereotipo “es sólo una expresión del arquetipo cultural. Clotaire Rapaille entrevistado por Adam Hanft www.fastcompany.com/blog/…/man-behind-culture-code. Podemos decir que tanto la anatomía es el destino como decía Freud en 1924 glosando una frase de Napoleón…y que si ello es así, l naturaleza es el destino. Pero a la vez, la cultura (Rapaille) impregna la forma de darse esa naturaleza. Por tanto, la cultura en la naturaleza es el destino.
[4] Maslow, Abraham Harold (2005). El management según Maslow: una visión humanista para la empresa de hoy, Barcelona: Editorial Paidós Ibérica.– (2001). Visiones del futuro, Barcelona: Editorial Kairós.– (1998). El hombre autorrealizado: hacia una psicología del ser, Barcelona: Editorial Kairós.– (1994). La personalidad creadora, Barcelona: Editorial Kairós.– (1991). Motivación y personalidad, Madrid: Ediciones Díaz de Santos.
Howard Stapleton, inventó un aparato que produce un sonido agudo muy molesto que sólo los menores de 25 años pueden oir. El único uso posible de ese aparato es ahuyentar a los jóvenes.
Para analizar situaciones, me resulta útil “subirme al balcón”, esto es salir aunque sea por instantes de la situación y desde un mirador amplio ver “qué pasa”. Por eso para analizar ese aparato “espanta jóvenes” procuré situarme en el lugar de un antropólogo del futuro que contactara con ese aparato, sin conocer otros datos sobre nuestras sociedades. En ese lugar me sentí muy sorprendido. Me pregunté: ¿A quiénes se le ocurriría usar algo así? ¿Resulta deseable apartar de nuestro lado a los jóvenes? Concluí que el uso de ese aparato resulta impensable. Y que si ese uso se da en una sociedad, se trataría de una sociedad con una profunda crisis de convivencia sin líderes que organicen soluciones valiosas.
Buscando más datos encontré que ese aparato se está vendiendo por miles en Europa. Ocurre que los adultos se encuentran con una creciente tendencia a la formación de reuniones juveniles masivas con propensiones al consumo de alcohol, en las cuales suelen ocurrir situaciones indeseables y peligrosas (ruidos, burlas, peleas, suciedad, vandalismo, daños materiales a comercios y lugares públicos, daños personales que incluso se traducen en lesiones graves y muertes…)[1]. Y ese aparato, se presta para resolver esas situaciones…
Ahora bien, puesto en el lugar de antropólogo del futuro, discierno estar ante una sociedad donde las personas se sienten inermes y las unas a merced de las otras. Además allí hay un fuerte desarrollo de tecnología al punto que permite generar artefactos para solucionar los problemas de relaciones humanas. Se trataría de sociedades que habrían pasado de la estrategia agrícola de los “espantapájaros” a la estrategia urbana de los “espantajóvenes”. También me digo que pareciera que se trata de una sociedad que violenta las cosas (la naturaleza, los objetos, las situaciones, las personas…). Todo eso, me pega en forma tal en que pese ponerme en el lugar de un antropólogo futuro, no puedo evitar sentir dolor por lo que nos pasa a cada uno de los miembros de esta sociedad.
Ante todo ello, quedo con al menos un consejo para mi vida práctica: no caer en las trampas del violentar. Con todo mis respuestas no me bastan, pues es un tema de construcción y análisis comunitario. Por eso me pregunto: ¿Qué sentirías y pensarías si fueras ese Antropólogo? ¿qué averiguarías sobre la política, la educación, la comunicación, los conflictos, el derecho, la psicología de nuestras comunidades?
Se trata de un tema que nos atañe a todos y especialmente a los líderes sociales (políticos, empresarios, educadores…). Destaco que el Consejo de Europa pidió prohibir esos aparatos, lo cual lleva a la pregunta de qué otro tipo de respuestas son necesarias de parte de todos los líderes sociales.
[1] Este fenómeno en España se llama “el botellón”. En Barcelona un botellón causó daños por 200-000 euros (http://www.20minutos.es/noticia/101243/0/botellon/macrobotellon/barcelona/) y otro botellón llegó a causar decenas de heridos (http://www.20minutos.es/noticia/100781/0/barcelona/botellon/heridos/). Incluso se hacen botellones que aspiran a batir el aspira a batir el Guinness a los “más borrachos de España http://www.20minutos.es/noticia/95864/0/albacete/botellon/polemico/). Sobre las motivaciones para participar en botellones, se realizó una investigación conforme a la cual “para los adolescentes son más importantes los motivos lúdicos y los relacionados con la presión social: divertirse, desconectar, conocer gente y relacionarse más fácilmente, no quedarse solo, consumir otras sustancias y seguir la moda. Los universitarios, sin embargo, dan más importancia al control del ocio, como la economía, huir de las aglomeraciones en los pubs, la calidad de la bebida y escuchar su música” y “practican tanto el botellón para emborracharse como porque no encuentran otras alternativas” Consolación Gómez Iñíguez; Tipologías de consumidores de alcohol dentro de la práctica del botellón en tres ciudades españolas, Revista Psicothema, edit. Fac. de Psicología de la Univ. de Oviedo – Colegio Oficial de Psicólogos Principado de Asturias, 2010. Vol. 22, nº 3, pp. 363-368.
Ocurrió en una secundaria de Rosario…En la Escuela Media 468 “Luis Laporte”, un docente de Metalmecánica advirtió en Tornería que un alumno de 20 años escuchaba cumbia con su celular y los auriculares puestos. Ante ello, el profesor le pidió varias veces que cambiara esa actitud, pero el joven se negó. Así que el docente (a punto de jubilarse y sin antecedentes violentos) sacó un arma y conminó[1] al alumno.
El suceso fue motivo de análisis periodísticos que incluyeron consultas a especialistas. Más hasta donde pude leer y escuchar, tales análisis se detuvieron en la conducta del docente. Me pregunto si eso es suficiente o necesitamos ir más allá.
En lo que hace a la conducta del docente, se hizo lo que corresponde, por violar normas tanto laborales como jurídico-penales[2].
Pero ¿Y qué cabe en lo que hace a la conducta del alumno? El obrar de éste no alcanza la gravedad de la acción del docente, pero también tiene una entidad suficiente como para ser analizado. Se trata de un alumno mayor de edad que voluntariamente en un área de riesgo – Tornería-, escucha música con auriculares y desobedece una advertencia legítima. Con ello pudo poner en riesgo tanto su salud física como la de los compañeros y el docente (quien además en caso de que alguien resulte con daños, deberá responder jurídicamente).
Entonces ¿Por qué detenernos sólo en la actitud –desde luego deplorable del docente- y no analizar la del alumno?
El caso admite ser considerado paradigmático dentro de una situación de crisis social que abarca a la educación. En ella todo suele analizarse dicotómicamente: estlio “o esto o lo otro”, “si lo uno es malo, lo otro es bueno”… Así se deja de lado la consideración de las responsabilidades de cada cual le En cambio si analizamos el caso que nos ocupa mirando la interacción de los protagonistas, podremos observar que alumno y docente, obraron violentando y prescindieron de las normas. Desde esta perspectiva, la noticia policial que nos ocupa, queda como una expresión más del deterioro de los vínculos sociales, de la naturalización de la escalada y del poner en acto lo que no se sabe, no se quiere o no se puede poner en palabras,…Y lo que más preocupa: resulta un indicador que invita a dirigir la mirada a un proceso en el cual quienes son representativos de nuestra cultura (dirigentes, personajes mediáticos, etc.) adoptan la no escucha y la conflictividad como puestas en escena tendientes a copar el escenario social con sus presencias prescindentes del protagonismo de los otros. Actúan primitivamente; casi como en un desafío como los de esos machistas que ante un incidente de tránsito, se bajan de sus autos y se rebajan de sí mismos al insultarse o golpearse. Este machismo vulgar en nuestras calles suele ser algo tan naturalizado que me lleva a preguntarme si en nuestra cultura el dicho común de “hay escasez de hombres[3]” debería leerse como “hay escasez de hombría”. Esto genera situaciones que tienen un inmenso poder ejemplarizador (de imitación, de espejo) para la sociedad. Observemos el caso: alumno y docente, ciudadano alumno y ciudadano autoridad obraron como si no existieran leyes. Expresaron tendencias culturales autoritarias. El alumno tuvo una conducta despótica al fijar su ley, no reconociendo límites ni observando la palabra tanto razonable como legítima del docente. Y éste que tenía la autoridad, obró como si no existiera la ley, sacando un arma. ¿Estaremos llegando a un paraje donde docentes, alumnos, padres y la sociedad sienten que se van quedando sin palabra ni ley que los ampare, un punto límite donde los síntomas emergen desde los más propensos a encarnar la alienación social? Sería muy preocupante que estuviéramos entrando en un punto donde los padres, los docentes, los ciudadanos todos se sientan desarmados, esto es sin instrumentos para abordar las crisis…Y que entonces decidan rearmarse de la peor forma.
Lo hehco, hechoo está…pero queda como invitación tanto a la reflexión como a la acción para el cambio positivo.
[2] Tras la denuncia de lo ocurrido, se iniciaron dos causas penales (por amenaza y por la registración del arma)[2]. Por su parte, en el Ministerio de Educación se le separó preventivamente de su cargo y se le inició un sumario administrativo. Todo ello
Post de apoyo a Edith Rodriguez (http://blogsdelagente.com/edithrodriguez/2009/8/22/amigos-volvere-pronto-no-es-despedida-es-hasta-la)
Leo en el blog de Edith Rodríguez que su esposo fue víctima de una injusticia laboral, por comportarse la empresa donde trabajaba como una manada salvaje que saca del medio al miembro con problemas de salud…Desde esa lectura repaso la Historia de la humanidad, la cual a simple vista parece progreso. Pero como decía Hebbel debajo de cada una de las piedras de la historia late yace una injusticia. Veo cine que recrea alguna de las historias de la Historia y me sorprendo ante el salvajismo humano que parece desprenderse aún de los tiempos más cercanos…Veo la Delgada Línea Roja (refiere a la delgada línea que separa la cordura de la locura) sobre la Segunda Guerra Mundial (film del director Terrence Malick, basado en la novela de James Jones). En la pantalla observo escenas de selva y combatientes. También escucho sus reflexiones, tan intensas que me resuenan cuando salgo a la calle…pero entonces miro esa travesía y todo parece tan ordenado, casi como en esos barrios cerrados que estiman anárquica la ciudad pero expresan los mismos desórdenes de los corazones que laten en la ciudad abierta (y eso me lo recuerdan la novela y película “Las viudas de los jueves” de Claudia Piñeiro y la película mexicana “La zona”, dirigida por Rodrigo Plá). Percibo semáforos, gente transitando con apariencia pacífica….Ante ello recuerdo la película “Terciopelo Azul” de David Linch…esa ciudad de funcionarios y ciudadanos amables que cuando se abre la nocturnidad muestra su dimensión siniestra. Y luego de ese recorrido vuelvo al punto inicial de la reflexión y veo que las empresas y los grandes desarrollos económicos expresan lo mismo que viene repitiéndose desde los albores de la humanidad…Homo hominis lupus… (frase del comediógrafo latino Tito Marcio Plauto-254 a. C. – 184 a. C- en su obra Asinaria, popularizada por Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, en Leviatán)…Todo ello aulla un ser humano depredador del -mundo, de la ecología, del par…El ser humano lobo del ser humano. Muchas empresas actuales buscan presentar la imagen de progreso y fuerza que presentaba en su época el Tiranosaurius Rex, pero no pueden ocultar la depredación que hacen sobre el medio ambiente y hasta sobre sus propios miembros. Nos falta para llegar a lo que Séneca replicó a la frase Homo Homibis Lupus, escribiendo “Homo, sacra res homini“. Lucio Anneo Séneca: “Cartas a Lucilio”, XCV, 33. “El ser humano es sagrado para el ser humano” (algo que hasta los lobos admiten entre ellos, pues no se atacan entre sí hasta aniquilar al congéner).
Entonces mientras pienso lo que hacen empresas como la que dio origen al post de Edith Rodriguez y pienso en la historia humana, sigue resonando en off la voz del soldado Traine, en esa “La delgada línea roja” con que abrí estas reflexiones:
“Esta gran maldad ¿De dónde viene?¿Por qué esta guerra en el corazón de la naturaleza? ¿Por qué compite la naturaleza consigo misma? ¿Se enfrenta la tierra al mar? ¿Existe tal poder de venganza en la naturaleza? ¿No un solo poder, sino dos? ¿Cómo se infiltró en el mundo? ¿De qué semilla, de qué raíz creció? ¿Quién es el autor? ¿Quién nos está matando? Robándonos vida y luz ¿Se beneficia la Tierra de nuestra ruina? ¿Acaso ayuda a que crezca la hierba o a que brille el sol? ¿Se encuentra esta negrura en tí también? ¿Has atravesado una noche semejante?”
Brindo así reflexiones y apoyo a la lucha de Edith Rodríguez y de todos que como ella, se ven frente a la depredación de quienes toman las redes de poder empresarial.
17 de agosto…feriado en homenaje al Libertador General San Martin.
Estaciono mi auto Peugeotrojo lucifer enel Boulevard más tradicional y céntrico de mi ciudad. Al mirar por la ventanilla, observo que sobre la zona peatonal central rodeada por palmeras, el viento mueve el plumaje joven de una paloma blanca. Está muerta. Conserva tanta belleza que recuerdo a Aquiles quien al levantar el yelmo dePentesilea, la reina enemiga de las amazonas muerta en combate, quedó sobrecogido por su belleza y se puso de luto por su muerte.
El sendero del tragicomicomiedo:
Pasa un grupo de adolescentes de ambos sexos. Comienzan a lanzar el cuerpo muerto por el aire. Luego se lo arrojan entre ellos en medio de risotadas. Los varones comienzan a usar como blanco a las mujeres y éstas entre risotadas arman una especie de show de tragicomicomiedo. Siguen su camino. El blanco plumaje sigue celebrando la vida en lo que fue, aún ensu preciosidad desplomada: Pero pasa otro grupo mixto de adolescentes y la escena anterior se repite. No habían pasado 5 minutos desde que había estacionado y esa escena se había repetido…
El sendero de los números que cantan:
Me quedé pensando: El grupo poblacional observado era reducido y la Psicología Cognitiva tanto como las estadísticas, aconsejan no generalizar.
La adolescencia de los protagonistas, tampoco dice. La adolescencia suele ser considerada en Occidente como turbulenta , lo cual es una generalización, pues hay muchas formas en que la adolescencia puede darse.
El sendero de la banalización de la vida y la muerte
Entonces pensé en si en hay algo en nuestras sociedades modernas que pueda referirse como la banalización de la muerte. Los antiguos decían que la muerte es maestra de la vida. Y si banalizamos a la maestra, banalizamos a lo que debe aprenderse y a lo que aquella enseña a valorar: La vida.
El sendero del amor a la vida
Me dije que tema merece atención, pues el amor a la vida o el amor a la muerteforman la alternativa fundamental que confronta todo ser humano, tal como sostiene Erich Fromm. Para este autor la necrofilia es lo opuesto a la biofilia –amor a la vida- y esuno de mayores males de la humanidad producido por una carencia de amor que conduce a llevar una vida sin estar realmente vivo. El necrófilo vive mecánicamente, cosificalos sentimientos, los procesos, los pensamientos y a las personas en cosas. Eso se observa actualmente en la adoración al hormigón y acero, en el armamento moderno, en la idolatría hacia la tecnología, enel consumismo el trato hacia las personas como cosas…
El sendero de las preguntas:
Entonces, quedé preguntándome no sobre la adolescencia, sino sobre si nuestras sociedades modernas podrían estar alentando cierta necrofilia, desde lo que la Psicología Social llama “El Efecto Lucifer”, el cualrefiere a la capacidad infinita de la mente humana para convertirnos a cualquiera de nosotros en amable o cruel, compasivo o egoísta, creativo o destructivo, y de hacer que algunos lleguemos a ser villanos y otros a ser héroes; bajoel llamado Poder de las Situaciones Sociales. Esto sería un signo peligroso de que la democracia republicana está en peligro pues la necrofilia según Fromm es alentada por los sistemas totalitarios.
El camino de las respuestas:
Algunas respuestas vinieron a mi mente la recordar la palabra de los indígenas de nuestra tierra: “Mapu”…que dio origen al nombre de la tribu Mapuche. Mapu designa, la tierra, lugar y sustento de todo lo que vive. Representa el lugar de pertenencia en el universo. Recordé a los indígenas del norte de América, quienes cuando se retiraban de un sitio donde habían acampado, volvían a dejar todo como estaba antes, como señal de respeto a la madre naturaleza. También me acordé también que según la teología franciscana, los animales tienen alma y perviven en el más allá. Entonces percibí que el blanco plumaje sobre el suelo, me hablaba de vida y no de muerte.
El sendero que nos espera:
Hoy al recordar ese ayer, me pregunto si todas esas cosas ¿Serán sólo ensueños en el día del Libertador desde un auto de hermoso color que alguien desde el marketing decidió llamar rojo Lucifer…? ¿O serán manifestaciones de realidades muy duras que estamos todos a toda edad?
Surge una pregunta: La educación tal como se practica en nuestras sociedades ¿brinda mapas y equipo adecuados para el camino de la vida?
Hay algunas respuestas que pude encontrar:
Lo que llamamos educación funciona como si nos enviara a una expedición polar, provistos con ropa de verano y mapas de los lagos de Italia[1]. Nos da una orientación errónea para la vida[2].Se desentiende de nuestros potenciales y a la vez nos depotencia. Nos oculta el papel que la sexualidad desempeña en nuestra vida y no nos prepara para las agresiones[3]. Tampoco nos capacita para andar por playas, bosques, desiertos, llanuras[4] o ciudades…Nuestro mundo emocional pareciera serle bastante ajeno, siendo que cada día nos encontramos con un mundo social cada vez mas complejo. Si esto es así ¿qué podemos hacer para mejorar la situación?
El tema queda abierto…Los lectores pueden proponer otras miradas…
[1]El texto se basa en Freud: Nota en Malestar en la Cultura, 1930.
[3] Id. «La educación no prepara a los jóvenes para las agresiones de las que sin duda serán objeto. En esta introducción de los jóvenes a la vida tan erróneamente orientada desde el punto de vista psicológico, la educación se comporta como si enviara a la gente a una expedición polar con ropa de verano y mapas de los lagos de Italia.»
Muchas veces recorrí la web, los libros, las conversaciones y muchos sitios buscando respuestas a temas científicos y de repente me encontré buscando pistas para transitar temas humanos que me tocaban fuerte.
De ello tomé notas de las que extraigo ideas para este blog.
Son ideas que ante todo me digo a mi mismo (es más fácil dar un consejo a 20 que ser 1 que lo aplica). Las propongo como cuaderno de bitácora, a otros navegantes para sus rumbos.
La invitación es a poner en juego lo que puede mejorar nuestro andar, casi como si nos encontráramos en una casa de postas ...“Junto a ese gran fogón de campana, ennegrecido por el humo, mordida la argamasa de barro hasta la entraña, se han sentado en círculo durante largas noches de invierno, viajeros anhelantes, conspiradores ansiosos, gauchos de lejanos pagos y tropas de camino…” (Olivera Lavié, Las Montoneras).
También busco desde esta posta internáutica, salir a navegar la web; comunicando, escuchando y aportando con otros navegantes desde nuestros recorridos.
Visitante de este blog…que podamos continuar nuestras andanzas desde lo mejor de nosotros mismos. Gerardo
IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
Ultimos Comentarios