18 Ago 2009 | Por gerardo-salvador | Claves: 2009, amor, amor a la vida, argentina, biofilia, democracia, fromm | # Enlace permanente
El sendero de Aquiles:
17 de agosto…feriado en homenaje al Libertador General San Martin.
Estaciono mi auto Peugeot rojo lucifer en el Boulevard más tradicional y céntrico de mi ciudad. Al mirar por la ventanilla, observo que sobre la zona peatonal central rodeada por palmeras, el viento mueve el plumaje joven de una paloma blanca. Está muerta. Conserva tanta belleza que recuerdo a Aquiles quien al levantar el yelmo de Pentesilea, la reina enemiga de las amazonas muerta en combate, quedó sobrecogido por su belleza y se puso de luto por su muerte.
El sendero del tragicomicomiedo:
Pasa un grupo de adolescentes de ambos sexos. Comienzan a lanzar el cuerpo muerto por el aire. Luego se lo arrojan entre ellos en medio de risotadas. Los varones comienzan a usar como blanco a las mujeres y éstas entre risotadas arman una especie de show de tragicomicomiedo. Siguen su camino. El blanco plumaje sigue celebrando la vida en lo que fue, aún en su preciosidad desplomada: Pero pasa otro grupo mixto de adolescentes y la escena anterior se repite. No habían pasado 5 minutos desde que había estacionado y esa escena se había repetido…
El sendero de los números que cantan:
Me quedé pensando: El grupo poblacional observado era reducido y la Psicología Cognitiva tanto como las estadísticas, aconsejan no generalizar.
La adolescencia de los protagonistas, tampoco dice. La adolescencia suele ser considerada en Occidente como turbulenta , lo cual es una generalización, pues hay muchas formas en que la adolescencia puede darse.
El sendero de la banalización de la vida y la muerte
Entonces pensé en si en hay algo en nuestras sociedades modernas que pueda referirse como la banalización de la muerte. Los antiguos decían que la muerte es maestra de la vida. Y si banalizamos a la maestra, banalizamos a lo que debe aprenderse y a lo que aquella enseña a valorar: La vida.
El sendero del amor a la vida
Me dije que tema merece atención, pues el amor a la vida o el amor a la muerte forman la alternativa fundamental que confronta todo ser humano, tal como sostiene Erich Fromm. Para este autor la necrofilia es lo opuesto a la biofilia –amor a la vida- y es uno de mayores males de la humanidad producido por una carencia de amor que conduce a llevar una vida sin estar realmente vivo. El necrófilo vive mecánicamente, cosifica los sentimientos, los procesos, los pensamientos y a las personas en cosas. Eso se observa actualmente en la adoración al hormigón y acero, en el armamento moderno, en la idolatría hacia la tecnología, en el consumismo el trato hacia las personas como cosas…
El sendero de las preguntas:
Entonces, quedé preguntándome no sobre la adolescencia, sino sobre si nuestras sociedades modernas podrían estar alentando cierta necrofilia, desde lo que la Psicología Social llama “El Efecto Lucifer”, el cual refiere a la capacidad infinita de la mente humana para convertirnos a cualquiera de nosotros en amable o cruel, compasivo o egoísta, creativo o destructivo, y de hacer que algunos lleguemos a ser villanos y otros a ser héroes; bajo el llamado Poder de las Situaciones Sociales. Esto sería un signo peligroso de que la democracia republicana está en peligro pues la necrofilia según Fromm es alentada por los sistemas totalitarios.
El camino de las respuestas:
Algunas respuestas vinieron a mi mente la recordar la palabra de los indígenas de nuestra tierra: “Mapu”…que dio origen al nombre de la tribu Mapuche. Mapu designa, la tierra, lugar y sustento de todo lo que vive. Representa el lugar de pertenencia en el universo. Recordé a los indígenas del norte de América, quienes cuando se retiraban de un sitio donde habían acampado, volvían a dejar todo como estaba antes, como señal de respeto a la madre naturaleza. También me acordé también que según la teología franciscana, los animales tienen alma y perviven en el más allá. Entonces percibí que el blanco plumaje sobre el suelo, me hablaba de vida y no de muerte.
El sendero que nos espera:
Hoy al recordar ese ayer, me pregunto si todas esas cosas ¿Serán sólo ensueños en el día del Libertador desde un auto de hermoso color que alguien desde el marketing decidió llamar rojo Lucifer…? ¿O serán manifestaciones de realidades muy duras que estamos todos a toda edad?
04 Abr 2009 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Desde hace tiempo me llama la atención la forma en que nuestras miradas tienden hacia la pequeña mancha de un mantel que por lo demás se encuentra inmaculado. Y me sorprende la facilidad con que nuestras emociones se enganchan en los conflictos. Así percibí que tendemos a ver lo que no anda y a pensar en perspectivas de conflicto. Y a la vez, no tendemos tanto a ver lo que funciona ni a pensar en términos de cooperación.
Lo funcional y la cooperación son cotidianos. Si no fueran así estaríamos en un mundo y en una sociedad terribles en las que las chances de sobrevivir serían nulas. Pero al ser cotidianos no estimulan, por el contrario: aburren. Fui mucho al cine, leí mucha literatura, conversé con numerosas personas, vi teatro…y las narrativas no solían ser sobre mundos, familias, comunidades donde todo ande bien. Películas, libros, obras de teatro en que todo ande bien resultarían en aburrimiento y falta de éxito.
La ciencia me demostró que nuestra biología acentúa lo negativo; hace que notemos un ínfimo error, más que cinco o diez cosas que salen bien. Tenemos una “predisposición negativa”, por la cual diferenciamos entre eventos positivos y errores. Éstos últimos, son los que nos llaman la atención, pues un enfoque atinado sobre lo que puede salir mal, ayuda a luchar con los peligros. Se trata entonces de un mecanismo de supervivencia. De su importancia, da cuenta el mundo entero: En la letra de un contrato es importante detectar riesgos. Una expresión angustiada llama la atención en forma más urgente que una sonrisa, pues representa la reacción a una amenaza.
Pero eso tiene sus límites. Así como quienes se traban con sus propios pies al bailar, hay miradas que se embrollan en lo negativo:
En un limpio mantel atentamente bordado, lo primero que advertimos es una tenue mancha. Eso es útil cuando vas a comprarlo, pero no cuando se trata de disfrutar del mismo. Con las personas nos pasa lo mismo. Para peor encontramos más defectos en quienes más miramos: los que tienen vínculos más cercanos a nosotros. A esas miradas complicadas y embrolladoras, que cuando toca disfrutar siguen obrando como si estuvieran comprando un mantel, me gusta llamarlas MIRADAS MANTELERAS. Son miradas que por buscar manchas en el mantel, no disfrutan la comida ni festejan el encuentro. Transforman todo en un mantel con el que cubren sus problemas existenciales buscando manchas. Y para colmo como quien busca, encuentra…siempre encontrarán razones para plantear el lado negativo de todo. A esta clase de personas les cabe la afirmación de que quien se entretiene en buscar defectos ajenos, prueba no ocuparte de los suyos.
Por eso atiende a tu sobrevivencia disfrutando de la vida. A la manera del águila, funciona a nivel de una mirada superior sin dedicarte a cazar moscas. Funciona a nivel de una mirada superior desde la cual se trata de que integres creativamente la predisposición crítica con todos los elementos de la situación. Despliega miradas dignas de Ti y de la Vida.
25 Mar 2009 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Al escribir el texto del post anterior –TIERRA PROMETIDA- había pasado por una experiencia que me marcó. Estaba en una mesa de café en la vereda de un bar cercano a tribunales negociando duramente con endurecidos abogados -de los que el derecho romano comparaba con gladiadores-. Tuve éxito y cuando la reunión terminaba pasaron entre nosotros sonrientes chicos con sindrome de Down acompañados por sus maestras y portando carteles reclamando el no cierre de su escuelita. Las docentes bellas, de mediana edad y tensas. Los niños bellos, de corta edad y alegres: pasaban como si no vieran el desinterés y hasta la agresividad latente de la selva. Pasaban como si estuvieran entre humanos viviendo humanamente. No pude evitar que mis ojos se humedecieran. Mis colegas me miraron sorprendidos: un gladiador exitoso lagrimeando… Salí de allí a buscar mi auto, atravesé el parque que rodea Tribunales y vi una bolsa de polietileno flotando serena en el aire. En casa, me aguardaba una persona muy amada que estaba en sus últimos meses de vida. Contrastes, mundo interno y externo, lo que cada uno ve, las tierras prometidas -de gran simbolismo bíblico- que marcan nuestra peregrinación por el mundo y a veces sus desiertos. Contrastes sobre ese mundo interior donde debemos encontrarnos con nuestro equilibrio aún en la soledad de las grandes ciudades. Y en todo eso, no soy perfecto, siempre soy como todos un aprendiz. Y soy humano…:cuando alguien se para sobre mi pie aunque sea sin querer, me duele como a cualquiera y expreso el dolor como cualquiera. Para el otro es su suelo, para mí es mi pie. Nadie tiene culpas y no tenemos pies de ojos… Por tanto no aspiro a enseñar en este blog. En el blog aspiro a que entre lo que mis visitantes y yo podamos aportar para vivir mejor nuestra realidad cotidiana. Pues, de miradas ¿quien puede hablar con última autoridad?
Cuántos mundos de miradas en un mismo mundo…la de los abogados gladiadores, la de los niños con síndrome de Down sonrientes, la de sus tensas docentes, las de mi amada en sus ultimos tiempos, la de mi hija en su escuela confiando en la seguridad de la vida que le dabamos, la de los peatones, la mía…¿Y por qué no la de la bolsa de polietileno?…en un universo interrelacionado, hasta las cosas parece que tuvieran algunas percepciones sobre lo que somos y hacemos
De todas las miradas, el mundo que abren o cierran…y los mundos que se abren o cierran ante ellas.
¿Cómo mirar estos escenarios siempre sorprendentes, siempre cambiantes pero a la vez siempre con muchos problemas básicos de la vida similares para todos?
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