24 Ago 2010 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Tal como vimos en el post anterior, en el film “Loco viaje al pasado”, surgen interesantes vías de análisis.
Recordemos el argumento: Cuatro personas muy desdichadas de nuestra década, viajan accidentalmente en el tiempo, hacia situaciones que vivieron en los años 80 (los cuales aparecen como entrañables). Entonces deciden no cambiar nada de ese pasado, por miedo a cambiar el futuro (el cual parodojalmente les era desfavorable). No obstante fracasan pues no pueden controlarlo todo y los hechos parecen salirse de curso: Es que en la vida, los cambios aguardan a cada paso. Más cuando deciden hacerse cargo del poder de iniciativa respecto a cómo suceden las cosas, encuentran la salida para retornar a un presente mejor y venturoso.
El argumento interroga sobre temas significativos:
¿Cuáles serían las causas por las cuales desde la cultura contemporánea surgen añoranzas de los años 80?
En cada época histórica resurge la añoranza por una época anterior. Esa nostalgia ayuda a interpretar la mentalidad de la época donde surge. La década de los 80 pareciera ser la nueva obsesión de la cultura contemporánea[1], aunque no se sabe a ciencia cierta qué tuvo de bueno[2].
Pero la añoranza por los 80 nos interroga no sólo sobre los 80, sino sobre lo que pasa en nuestro tiempo. Y ese es un interrogante abierto.
¿Qué expresa la película sobre los adolescentes de nuestro tiempo y los de la década de los 80?
La película presenta a un personaje adolescente que viaja al pasado junto a los otros protagonistas. Dicho personaje se presta para comparar las diferencias entre la adolescencia en los 80 y en nuestra época. Esto deja un interrogante abierto. La película o que más destaca la película como diferencia es el tema de la tecnología. Una de las cuestiones fundamentales a elucidar es, si los cambios consisten fundamentalmente en relación a las nuevas tecnologías.
Porqué nos atraen los viajes al pasado?
En general las películas que tratan sobre viajes al pasado o sobre reuniones (familiares o amistosas), muestran la tendencia humana de viajar al pasado como forma de “reparar el presente”[3]. En ello suele jugar la tendencia a volver a esa otra época que “parece remitir con exclusividad a un territorio de ilusión: el domicilio ideal de la inocencia y la credulidad pero también de un supuesto espíritu salvaje cuyos ardores se añoran en la adultez” [4].
¿Qué valores expresa la película?
En cuanto a los valores que la película pone en juego, se ha dicho que expresa una moral utilitaria. Eso condice con la época de los 80 donde surgieron los yuppies y la democracia como empresa de políticos profesionales[5]. Es más la película plantea los años 80 como una “verdadera “edad de oro” en la que la ineptitud y las bajezas se hacen perdonar en nombre de una improbable vitalidad primigenia [6]. Pero en la realidad se percibe que esa supuesta “edad de oro”, perdió su inocencia y la humanidad está pagando sus falencias con las crisis de los mercados y de las democracias, aumento de la pobreza y d ela concentración de la riqueza, incremento de la contaminación y la violencia… Al respecto la película más bien trasunta una cierta idea del mundo y de los Estados Unidos. … donde el humor resulta el eslabón necesario con el que todo conflicto se suaviza hasta ocultar sus causas”.
¿Qué nos dice la película sobre la aventura humana y los conflictos de la vida?
En la película, se llega a “la felicidad y se consolida el afecto” [7]. Pero, “¿Triunfan la intrepidez y el espíritu de aventura en un mundo cuyas posibilidades parecen cruelmente selladas de antemano? No tanto[8]”. Con todo, en el proceso de volver a hacer posible su presente en esta década, los personajes van cambiando hacia un retorno próspero. La clave superadora aparece una joven le dice al protagonista que vivía la vida como un caos que se esforzaba en controlar, que al ser imposible ese tipo de control, es necesario saber operar dentro de las posibilidades que se abren en cada situación. Esto es, lo aconseja atender a la situación, y no sus concepciones de orden/caos, pidiéndole que confíe encontrarse en un universo muy rico de posibilidades (que nos acompaña en nuestros esfuerzos cuando no nos cerramos en intentos absolutistas de control y la autovictimización).
[1] Horacio Bernades, Volver a los años ’80, Página/12 Viernes, 6 de agosto de 2010 |
[2] David Obarrio, Loco viaje al pasado, http://cinemarama.wordpress.com/2010/08/09/loco-viaje-al-pasado-hot-tube-time-machine/
[3] Horacio Bernades, ob. cit
[4] David Obarrio, ob. cit
29 Dic 2009 | Por gerardo-salvador | Claves: 2009, 2010, amor, aquí y ahora, esperanza, gerardo salemi, gerardo salvador salemi, lucio quinto cincinato, lucius quintus cincinnatus, pasado, propósitos de año nuevo, tiempo, vida | # Enlace permanente
En un tiempo que fluye constantemente, siempre se puede comenzar de nuevo. Recomenzar sólo es imposible en los tiempos coagulados. Por tanto, con lo pasado no haré un camposanto para mi vitalidad: La vida es un río murmurante que a cada instante me invita a danzar con el andar de sus olas.
Por todo eso y mucho más, me gustará entrar al 2010 diciendo como gladiador, lo que dijo Lucio Quinto Cincinato, el general y gobernante romano ante su tierra a labrar …”Mi presente es perfecto, soy feliz aquí y ahora. Gracias universo”.
FELIZ 2010 A TODOS!!!
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