Archivo para la categoría ‘Dirigentes’
27 Oct 2010 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Dios decidió censarlo…
Los líderes tienen más preguntas en ese censo…
Dios le brinde su abrazo y misericordia e inspire a los que continúan para que del fallecido puedan inspirarse en lo bueno que brindó y no en lo que llevó a división y dolor…
De las intenciones internas sólo Dios juzga.
A mí me toca rezar por su alma y trabajar con todos para mejorar esta tierra de sufrimiento que supimos conseguir.
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-trasncribo lo que espontánemente me surgió y escribí en Facebook al enterarme de la noticia-
-cambio mi avatar, para dar cuenta del momento nacional, donde no importa la imagen de quien escribe, sino los sentimientos positivos que debemos reunir para seguir.
05 Oct 2010 | Por gerardo-salvador | Claves: 2010, argentina, BRASIL, democracia, LIDERAZGO, MARKETING POLÍTICO, PARTIDOCRACIA, Poder, politica, sociedad, TIRICA | # Enlace permanente
Un payaso, malabarista, mago y cantante se propuso para candidato a diputado federal en Brasil. Su campaña se basó en:
1. Saludos, besos y fotos con todos, niños y adultos.
2. Admitir que desconoce lo que hacen los diputados. “No sé lo que hace un Diputado Federal, vótenme y después les cuento”.
3. La honestidad directa: “Quiero ser diputado para ayudar a los necesitados: mi familia y yo” – “Vote por Tiririca peor de lo que está no va a quedar”.
4. Hablar vestido de payaso, una vestimenta que hace a un rol legitimado para decir verdades sin que nadie pueda darse por ofendido.
5. Conversar desde lo espiritual y lo serio luego de haber mostrado la cruda realidad terrenal, desde la burla. “Si tienes fe en Dios y trabajas honestamente, consigues el objetivo. Tengo mucha fe en Dios, por eso estoy aquí”
¿El resultado? Fue votado masivamente y se convirtió en el segundo candidato más votado en la historia de Brasil.
El tema es fascinante y sugiere muchas reflexiones sobre qué sucede en nuestras sociedades, qué deseamos y en definitiva qué nos pasa…, por tanto volveré sobre el tema en futuros posts.
Invito también a cada visitante a enriquecernos con sus reflexiones.
24 Ago 2010 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Tal como vimos en el post anterior, en el film “Loco viaje al pasado”, surgen interesantes vías de análisis.
Recordemos el argumento: Cuatro personas muy desdichadas de nuestra década, viajan accidentalmente en el tiempo, hacia situaciones que vivieron en los años 80 (los cuales aparecen como entrañables). Entonces deciden no cambiar nada de ese pasado, por miedo a cambiar el futuro (el cual parodojalmente les era desfavorable). No obstante fracasan pues no pueden controlarlo todo y los hechos parecen salirse de curso: Es que en la vida, los cambios aguardan a cada paso. Más cuando deciden hacerse cargo del poder de iniciativa respecto a cómo suceden las cosas, encuentran la salida para retornar a un presente mejor y venturoso.
El argumento interroga sobre temas significativos:
¿Cuáles serían las causas por las cuales desde la cultura contemporánea surgen añoranzas de los años 80?
En cada época histórica resurge la añoranza por una época anterior. Esa nostalgia ayuda a interpretar la mentalidad de la época donde surge. La década de los 80 pareciera ser la nueva obsesión de la cultura contemporánea[1], aunque no se sabe a ciencia cierta qué tuvo de bueno[2].
Pero la añoranza por los 80 nos interroga no sólo sobre los 80, sino sobre lo que pasa en nuestro tiempo. Y ese es un interrogante abierto.
¿Qué expresa la película sobre los adolescentes de nuestro tiempo y los de la década de los 80?
La película presenta a un personaje adolescente que viaja al pasado junto a los otros protagonistas. Dicho personaje se presta para comparar las diferencias entre la adolescencia en los 80 y en nuestra época. Esto deja un interrogante abierto. La película o que más destaca la película como diferencia es el tema de la tecnología. Una de las cuestiones fundamentales a elucidar es, si los cambios consisten fundamentalmente en relación a las nuevas tecnologías.
Porqué nos atraen los viajes al pasado?
En general las películas que tratan sobre viajes al pasado o sobre reuniones (familiares o amistosas), muestran la tendencia humana de viajar al pasado como forma de “reparar el presente”[3]. En ello suele jugar la tendencia a volver a esa otra época que “parece remitir con exclusividad a un territorio de ilusión: el domicilio ideal de la inocencia y la credulidad pero también de un supuesto espíritu salvaje cuyos ardores se añoran en la adultez” [4].
¿Qué valores expresa la película?
En cuanto a los valores que la película pone en juego, se ha dicho que expresa una moral utilitaria. Eso condice con la época de los 80 donde surgieron los yuppies y la democracia como empresa de políticos profesionales[5]. Es más la película plantea los años 80 como una “verdadera “edad de oro” en la que la ineptitud y las bajezas se hacen perdonar en nombre de una improbable vitalidad primigenia [6]. Pero en la realidad se percibe que esa supuesta “edad de oro”, perdió su inocencia y la humanidad está pagando sus falencias con las crisis de los mercados y de las democracias, aumento de la pobreza y d ela concentración de la riqueza, incremento de la contaminación y la violencia… Al respecto la película más bien trasunta una cierta idea del mundo y de los Estados Unidos. … donde el humor resulta el eslabón necesario con el que todo conflicto se suaviza hasta ocultar sus causas”.
¿Qué nos dice la película sobre la aventura humana y los conflictos de la vida?
En la película, se llega a “la felicidad y se consolida el afecto” [7]. Pero, “¿Triunfan la intrepidez y el espíritu de aventura en un mundo cuyas posibilidades parecen cruelmente selladas de antemano? No tanto[8]”. Con todo, en el proceso de volver a hacer posible su presente en esta década, los personajes van cambiando hacia un retorno próspero. La clave superadora aparece una joven le dice al protagonista que vivía la vida como un caos que se esforzaba en controlar, que al ser imposible ese tipo de control, es necesario saber operar dentro de las posibilidades que se abren en cada situación. Esto es, lo aconseja atender a la situación, y no sus concepciones de orden/caos, pidiéndole que confíe encontrarse en un universo muy rico de posibilidades (que nos acompaña en nuestros esfuerzos cuando no nos cerramos en intentos absolutistas de control y la autovictimización).
[1] Horacio Bernades, Volver a los años ’80, Página/12 Viernes, 6 de agosto de 2010 |
[2] David Obarrio, Loco viaje al pasado, http://cinemarama.wordpress.com/2010/08/09/loco-viaje-al-pasado-hot-tube-time-machine/
[3] Horacio Bernades, ob. cit
[4] David Obarrio, ob. cit
01 Ago 2010 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Howard Stapleton, inventó un aparato que produce un sonido agudo muy molesto que sólo los menores de 25 años pueden oir. El único uso posible de ese aparato es ahuyentar a los jóvenes.
Para analizar situaciones, me resulta útil “subirme al balcón”, esto es salir aunque sea por instantes de la situación y desde un mirador amplio ver “qué pasa”. Por eso para analizar ese aparato “espanta jóvenes” procuré situarme en el lugar de un antropólogo del futuro que contactara con ese aparato, sin conocer otros datos sobre nuestras sociedades. En ese lugar me sentí muy sorprendido. Me pregunté: ¿A quiénes se le ocurriría usar algo así? ¿Resulta deseable apartar de nuestro lado a los jóvenes? Concluí que el uso de ese aparato resulta impensable. Y que si ese uso se da en una sociedad, se trataría de una sociedad con una profunda crisis de convivencia sin líderes que organicen soluciones valiosas.
Buscando más datos encontré que ese aparato se está vendiendo por miles en Europa. Ocurre que los adultos se encuentran con una creciente tendencia a la formación de reuniones juveniles masivas con propensiones al consumo de alcohol, en las cuales suelen ocurrir situaciones indeseables y peligrosas (ruidos, burlas, peleas, suciedad, vandalismo, daños materiales a comercios y lugares públicos, daños personales que incluso se traducen en lesiones graves y muertes…)[1]. Y ese aparato, se presta para resolver esas situaciones…
Ahora bien, puesto en el lugar de antropólogo del futuro, discierno estar ante una sociedad donde las personas se sienten inermes y las unas a merced de las otras. Además allí hay un fuerte desarrollo de tecnología al punto que permite generar artefactos para solucionar los problemas de relaciones humanas. Se trataría de sociedades que habrían pasado de la estrategia agrícola de los “espantapájaros” a la estrategia urbana de los “espantajóvenes”. También me digo que pareciera que se trata de una sociedad que violenta las cosas (la naturaleza, los objetos, las situaciones, las personas…). Todo eso, me pega en forma tal en que pese ponerme en el lugar de un antropólogo futuro, no puedo evitar sentir dolor por lo que nos pasa a cada uno de los miembros de esta sociedad.
Ante todo ello, quedo con al menos un consejo para mi vida práctica: no caer en las trampas del violentar. Con todo mis respuestas no me bastan, pues es un tema de construcción y análisis comunitario. Por eso me pregunto: ¿Qué sentirías y pensarías si fueras ese Antropólogo? ¿qué averiguarías sobre la política, la educación, la comunicación, los conflictos, el derecho, la psicología de nuestras comunidades?
Se trata de un tema que nos atañe a todos y especialmente a los líderes sociales (políticos, empresarios, educadores…). Destaco que el Consejo de Europa pidió prohibir esos aparatos, lo cual lleva a la pregunta de qué otro tipo de respuestas son necesarias de parte de todos los líderes sociales.
[1] Este fenómeno en España se llama “el botellón”. En Barcelona un botellón causó daños por 200-000 euros (http://www.20minutos.es/noticia/101243/0/botellon/macrobotellon/barcelona/) y otro botellón llegó a causar decenas de heridos (
http://www.20minutos.es/noticia/100781/0/barcelona/botellon/heridos/). Incluso se hacen botellones que aspiran a batir el aspira a batir el Guinness a los “más borrachos de España
http://www.20minutos.es/noticia/95864/0/albacete/botellon/polemico/). Sobre las motivaciones para participar en botellones, se realizó una investigación conforme a la cual “para los adolescentes son más importantes los motivos lúdicos y los relacionados con la presión social: divertirse, desconectar, conocer gente y relacionarse más fácilmente, no quedarse solo, consumir otras sustancias y seguir la moda. Los universitarios, sin embargo, dan más importancia al control del ocio, como la economía, huir de las aglomeraciones en los pubs, la calidad de la bebida y escuchar su música” y “practican tanto el botellón para emborracharse como porque no encuentran otras alternativas” Consolación Gómez Iñíguez; Tipologías de consumidores de alcohol dentro de la práctica del botellón en tres ciudades españolas,
Revista Psicothema, edit. Fac. de Psicología de la Univ. de Oviedo – Colegio Oficial de Psicólogos Principado de Asturias, 2010. Vol. 22, nº 3, pp. 363-368.
01 Jun 2010 | Por gerardo-salvador | Claves: 2010, argentina, Cultura, Dirigentes, educacion, Escuela, machismo, Noticias, sociedad, VIOLENCIA, Violencia escolar | # Enlace permanente
Ocurrió en una secundaria de Rosario…En la Escuela Media 468 “Luis Laporte”, un docente de Metalmecánica advirtió en Tornería que un alumno de 20 años escuchaba cumbia con su celular y los auriculares puestos. Ante ello, el profesor le pidió varias veces que cambiara esa actitud, pero el joven se negó. Así que el docente (a punto de jubilarse y sin antecedentes violentos) sacó un arma y conminó[1] al alumno.
El suceso fue motivo de análisis periodísticos que incluyeron consultas a especialistas. Más hasta donde pude leer y escuchar, tales análisis se detuvieron en la conducta del docente. Me pregunto si eso es suficiente o necesitamos ir más allá.
En lo que hace a la conducta del docente, se hizo lo que corresponde, por violar normas tanto laborales como jurídico-penales[2].
Pero ¿Y qué cabe en lo que hace a la conducta del alumno? El obrar de éste no alcanza la gravedad de la acción del docente, pero también tiene una entidad suficiente como para ser analizado. Se trata de un alumno mayor de edad que voluntariamente en un área de riesgo – Tornería-, escucha música con auriculares y desobedece una advertencia legítima. Con ello pudo poner en riesgo tanto su salud física como la de los compañeros y el docente (quien además en caso de que alguien resulte con daños, deberá responder jurídicamente).
Entonces ¿Por qué detenernos sólo en la actitud –desde luego deplorable del docente- y no analizar la del alumno?
El caso admite ser considerado paradigmático dentro de una situación de crisis social que abarca a la educación. En ella todo suele analizarse dicotómicamente: estlio “o esto o lo otro”, “si lo uno es malo, lo otro es bueno”… Así se deja de lado la consideración de las responsabilidades de cada cual le En cambio si analizamos el caso que nos ocupa mirando la interacción de los protagonistas, podremos observar que alumno y docente, obraron violentando y prescindieron de las normas. Desde esta perspectiva, la noticia policial que nos ocupa, queda como una expresión más del deterioro de los vínculos sociales, de la naturalización de la escalada y del poner en acto lo que no se sabe, no se quiere o no se puede poner en palabras,…Y lo que más preocupa: resulta un indicador que invita a dirigir la mirada a un proceso en el cual quienes son representativos de nuestra cultura (dirigentes, personajes mediáticos, etc.) adoptan la no escucha y la conflictividad como puestas en escena tendientes a copar el escenario social con sus presencias prescindentes del protagonismo de los otros. Actúan primitivamente; casi como en un desafío como los de esos machistas que ante un incidente de tránsito, se bajan de sus autos y se rebajan de sí mismos al insultarse o golpearse. Este machismo vulgar en nuestras calles suele ser algo tan naturalizado que me lleva a preguntarme si en nuestra cultura el dicho común de “hay escasez de hombres[3]” debería leerse como “hay escasez de hombría”. Esto genera situaciones que tienen un inmenso poder ejemplarizador (de imitación, de espejo) para la sociedad. Observemos el caso: alumno y docente, ciudadano alumno y ciudadano autoridad obraron como si no existieran leyes. Expresaron tendencias culturales autoritarias. El alumno tuvo una conducta despótica al fijar su ley, no reconociendo límites ni observando la palabra tanto razonable como legítima del docente. Y éste que tenía la autoridad, obró como si no existiera la ley, sacando un arma. ¿Estaremos llegando a un paraje donde docentes, alumnos, padres y la sociedad sienten que se van quedando sin palabra ni ley que los ampare, un punto límite donde los síntomas emergen desde los más propensos a encarnar la alienación social? Sería muy preocupante que estuviéramos entrando en un punto donde los padres, los docentes, los ciudadanos todos se sientan desarmados, esto es sin instrumentos para abordar las crisis…Y que entonces decidan rearmarse de la peor forma.
Lo hehco, hechoo está…pero queda como invitación tanto a la reflexión como a la acción para el cambio positivo.
[2] Tras la denuncia de lo ocurrido, se iniciaron dos causas penales (por amenaza y por la registración del arma)[2]. Por su parte, en el Ministerio de Educación se le separó preventivamente de su cargo y se le inició un sumario administrativo. Todo ello
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