12 Oct 2010 | Por gerardo-salvador | # Enlace permanente
Hasta hace poco, creer en Cupido era creer que la magia del amor se debía a un ángel mago que nos tocaba en nuestro interior…
Ahora estamos rumbo a a una magia sin magos, que hace amagos a nuestra química interior…
Es que “científicos europeos basándose en la teoría de que la causa de los problemas sentimentales reside en los neurotransmisores, elaboraron un fármaco para reducir el estrés romántico. Para ello se basan en que cuando el amor se va, lo hace de la mano de la serotonina). Y es precisamente a base de serotonina que actúa el fármaco contra el mal de amores” [1]
Dicha píldora parece recorrer el camino de la serotonina, en la misma lìnea que la medicación antidepresiva predominante.
Ahora bien, cuando se atenúa el dolor por la pérdida o alejamiento del ser querido, hay alivio. Más cuando ello no se logra mediante un proceso psicológico interno sino que se lo hace mediante drogas, ocurre que suele presentarse cierta sensación de extrañamiento respecto de la propia identidad (esto al menos en mi experiencia de diálogos con quienes han pasado por el tránsito de superar duelos con psicofármacos). Se trata de un tema que requiere de investigaciones, por los interrogantes que abre.
También surgen otras interrogaciones, respecto a un progresivo perfeccionamiento de pastillas el mal de amores:
¿Nos protegeremos de las relaciones inadecuadas, sabiendo que si las cosas salen mal, con una pastilla saldremos adelante?
¿Nos precipitaremos a tomar la píldora como una especie de anticonceptivo para el amor? ¿La usaremos para relaciones estilo touch and go, entrar y salir, usar y descartar…?
Cuando los padres adviertan que su niño o adolescente no estudia por estar enamorado, ¿se apresurarán a medicarlo?
¿Directores Técnicos y entrenadores exigirán tomar la píldora a sus deportistas si advierten que el enamoramiento les afecta el rendimiento?
Y ya que estamos… si en lo militar se debe partir a la guerra ¿se dará la píldora para que no piense en el amor parte o en el que se que deja atrás?
¿Crearemos a su vez la píldora Cupido o la pastilla gualicho, con la cual podamos enamorarnos con quien no tenemos “química” pero calculada(mente) “nos conviene”? Sería una píldora a ingerir por ejemplo antes de besar a alguien y que fijaría los circuitos del placer a su respecto… ¿Habrá riesgos en ello? ¿Nos diremos …”ingiero la píldora del amor y si las cosas no van, engullo la píldora del desamor”
¿Perderán profundidad la vida y la cultura humana, en tanto estas pastillas se inscriben en la tendencia a superar problemas existenciales mediante psicofármacos? ¿Aparecerá toda una tendencia al amor light, nada menos…?
¿Cambiarán las tramas argumentales sobre el amor en el cine y la literatura?
Responder es complejo más algo es seguro…lo que suceda en el futuro, se contestará desde lo que hagamos en el presente…
Todo aporte para la superación del dolor humano es positivo, más debe integrarse con el proceso existencial que Jung llama Individuación (o Personalización), en el cual buscamos nuestro propio centro superando las contradicciones interiores[3] y las de la vida.
En ese sentido un indígena puede estar más plenamente humanizado que un occidental urbano moderno.
En ese proceso, cada nuevo recurso tecnológico nos hace más responsables en el sentido de tener que darnos las respuestas existenciales que su uso compromete.
Es que todo recurso tecnológico pone en juego lo mejor y lo peor de nosotros (la rueda, la pólvora, Internet…todo ello da cuenta de esa realidad), así como la forma en que con ese recurso ascenderemos o involucionaremos. La píldora para el desamor no escapa a ese desafío…
Por eso, cada recurso tecnológico nos exige examinar nuestros valores, nuestros objetivos y responder a la pregunta sobre quiénes somos (como bien advierten algunas personas medicadas para superar duelos traumáticos con los psicofármacos actuales, según más arriba vimos)…Y para eso no parece haber píldora que valga…
Si nuestra base existencial es positiva, toda píldora que aumente nuestros recursos ante el sufrimiento psíquico, será usada responsablemente. Pero si esa base es negativa, veremos que la creciente manipulación de la mente realizada con los medios masivos de comunicación, se potenciará con psicofármacos.
Por eso, la mejor forma de responder al desafío ahondar en nuestra personalización y a la vez de luchar por sociedades más humanas.
[1] A su vez, un polimorfismo genético de la serotonina está asociado a un estilo amoroso posesivo y dependiente (según Enzo Emanuele, psicobiólogo. Sobre el tema y la noticia, ver:
http://www.rosario3.com/noticias/enserio/noticias.aspx?idNot=79153
[3] El proceso de Individuación: “Es el proceso por el cual se engendra un individuo psicológico, es decir, una unidad aparte, indivisible, un todo. Individuación significa llegar a ser uno mismo. Como sinónimo podríamos hablar de autorrealización. Este Yo o Ser o Sí Mismo se nos muestra como imagen psicológica de lo divino, o «imago Dei». Este concepto procede de los Padres de la Iglesia, según los cuales la imagen de Dios está acuñada en el alma del hombre. Si una imagen de este tipo emerge espontáneamente, debe entenderse como un símbolo del Ser o Sí Mismo, ya que es la proyección de esa imagen de Dios que llevamos dentro y no una imagen externa”. Patricia Zárraga, El Ser según Jung, http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=247
17 Ene 2009 | Por gerardo-salvador | Claves: antidepresivos, arte, autoayuda, camino, centro, cielo, crisis, felicidad, filosofía, mentales, pensamientos, pócimas, reflexiones, sentido, tristeza, ueshiba, vida, vivir | # Enlace permanente
En mi última reflexión propuesta en este blog, expresé:
…”Disfruta desde el salir al amanecer para hacer surcos, hasta de las puestas de sol que te encuentran sembrando. Todo camino tiene sereno y vientos; soles y estrellas; climas que pueden resultar tan inclementes como acariciantes; nubes cerradas en los cielos donde en otros momentos ves hasta siempre…Disfruta de tus estrategias para adecuarte. Que el caminar y el camino sean tus premios”.
Pero…, ¿y cuándo en el camino nos inunda la tristeza? A veces ella se presenta como dolor triste, en otras ocasiones muta en punzadas que nos asaltan, también sabe ser dolorosidad triste que nos acompaña aún en los éxitos…Pero tiene hasta el poder de remontarse hasta formar una nube de dolor que envuelve para transportar quien sabe dónde…Sobre ello me quedé meditando luego de leer una nota titulada “La tristeza, ¿una emoción necesaria?” (Jéssica Marshall – New Scientist, publicada en http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1090714), la cual en síntesis, dice:
¿Es la tristeza algo sin lo que podemos vivir o es una parte crucial de la condición humana?”
El tema es actual, pues los antidepresivos pueden ayudar a hacer desaparecer no sólo la depresión, sino la tristeza por los duros momentos que mucha gente pasa al perder un trabajo, por la ruptura de una relación o por la muerte de un ser querido.
Entonces ¿Por qué sentirse desdichado?…Para responder a ello, desde la ciencia se proponen dos diferentes ejes de respuestas. El primero es diría yo, predominante y el otro, alternativo, complementario e incluso crítico del primero.
1. Respuestas predominantes: Aun cuando la gente esté triste por una buena razón, se le debería permitir tomar medicamentos para que se sientan mejor si eso quieren. Ello, pues:
ü La tristeza es inconveniente y desagradable.
ü En una sociedad en que la felicidad personal es valorada por encima de todo, hay poca tolerancia para los que se sumen en tristeza. Especialmente ahora que tenemos medicinas para eso.
ü La tristeza tiene el desagradable hábito de convertirse en depresión.
2. Respuestas alternativas: Asumir la tristeza desde las ventajas en la evolución de nuestra especie. Cuando se encuentra algo así de profundo biológicamente, se presume que fue seleccionado porque brinda ventajas. Ellas son hacer que en vez de continuar hacia delante en forma entusiasta y jubilosa de manera ciega como si nada hubiera pasado, podamos:
ü aprender de los errores.
ü detener nuestra conducta normal para hacernos focalizar en algo distinto durante un tiempo
ü comunicar a nosotros mismos y al grupo, que necesitamos apoyo.
ü mejorar y cambiar tanto nuestra vida como nuestras estrategias.
ü volvernos instrospectivos.
Hasta aquí la síntesis de la nota, la cual incluye citas de autores y mayores desarrollos. Ahora bien, algunas respuestas están, las preguntas siguen lacerando:
¿Es la tristeza algo sin lo que podemos vivir o es una parte crucial de la condición humana? ¿Por qué sentirse desdichado?
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