Cuando nos vinculamos con los demás, especialmente en una relación de pareja, expresamos todo lo que la vida representa para nosotros. Por tanto, con la vida somos tal como somos en los vínculos con las personas y especialmente en los vínculos de pareja.
Un manifestación de ello es cómo percibimos la vida y nuestros vínculos. Tanto en las situaciones de la vida como en todos nuestros vínculos, podemos encontrar potencialidades y señales, tanto de éxito como de fracaso. Es que hasta en las mejores situaciones y relaciones, hay elementos con potencialidad negativa, los cuales si los manejamos mal pueden llevarnos a la calamidad.
Al respecto hay un experimento muy ilustrativo: A parejas en problemas se les divide en dos grupos, de los cuales a la mitad se les solicita que conversen sobre lo mejor de su relación mientras que a la otra mitad, se les pide que charlen sobre lo peor. Los resultados muestran que los miembros del primer grupo disminuyen su stress (en aproximadamente un 15 %), pero éste se dispara en el segundo grupo (en alrededor del 48%)[1].
Esto no quiere decir que no debamos conversar sobre lo negativo. Significa que la perspectiva centrada en lo negativo, afecta aún los vínculos con las mejores situaciones de la vida, las personas y la pareja.
Otro estudio realizado con 400 parejas casadas, de media durante 40 años, mostró que los que parecían más felices con la vida en general tendían a ser aquellos con una visión idealizada de sus matrimonios. El resto, los que veían la historia de su relación de manera más realista, tendía a tener resultados mucho más bajos en cuanto a satisfacción matrimonial[2].
En síntesis:
En la vida como en los vínculos y en las parejas. En los vínculos y en las parejas como en la vida.
Las perspectivas enriquecedoras y el realismo constructivo son preferibles a las perspectivas empobrecedoras y al realismo demoledor.
Esto no significa aguantar cualquier cosa, tan sólo nos pide no hacer de cualquier cosa una cruz.
[1] Sullivan, K. ; “Understanding the Relationship Between Religiosity and Marriage: An Investigation of the Immediate and Longitudinal Effects of Religiosity on Newlywed Couples.” Journal of Family Psychology 2001. 15: 610-26.9.
[2] Rajendra Persaud “El amor obedece las leyes de la ciencia”, entrev. por Juana Libedinsky, La Nación, Miércoles 14 de febrero de 2007, http://www.lanacion.com.ar/883440
El secreto del amor de pareja está en el secreto de saber cómo se pinta una rosa…Es que “si voy a pintar una rosa, me tengo que transformar en esa rosa y ser ese ki; esa energía: no copio ni represento, sino que soy. Eso significa poner cuerpo, mente y espíritu en esa pincelada en la que uno es y se expande[1].”
Por eso, “lo máximo son esos momentos en que una intensa excitación energética y sensitiva vibra en todo el cuerpo, combinándose con un flujo de amor correspondido, compartiendo en pareja un estado de conciencia más amplio, inundados por la alegría y gratitud de estar vivos, de ser humanos, de viajar en nuestra nave espacial tierra en el cielo-universo al cual pertenecemos. Entonces una fiesta emerge, un ritual de unidad, una comunión con el secreto maravilloso del poder de la vida…”[2]
Ello conforma la pareja sexual como un equipo, como dos seres que juntos experimentan más goce que la suma de sus aspiraciones individuales de placer erótico, o sea, un equipo sinérgico y cooperativo…es lo que se percibe como lo que los taoístas llaman un orgasmo valle, instantes de pleno placer, combinados con otros de rico y suave disfrute, que provocan la sensación de un gran y continuo orgasmo…[3]
Es un secreto que se forma con esas pinceladas especiales que se descubren al saber caminar tomados de la mano. Alguien que arribo a ese secreto, escribió “Tenía una cuenta en Facebook que nunca usaba. Messenger, of course, dos celulares llenos de msm´s y cuatrocientos e-mails por día que no decían nada. Tantos medios de comunicación tan eficaces, sólo para olvidarme de mirar a mi amada a los ojos y compartir la magia de esos silencios interminables que me habían enamorado de ella en esa primera mirada, la mirada que disolvió el velo del misterio para volvernos certeza. Fue un placer cancelar todo aquello pasa salir a caminar tomados de la mano”[4].
Esa percepción sobre lo que hay que cancelar para atender a lo esencial, es el arte del amor como arte de saber pintar los pétalos de una rosa…
Por eso, el secreto del amor de pareja, está en las pinceladas…
[1] Sumi-e, pintura japonesa, Volverse Pincelada, Entrev a Cristina Ishikawa, Re. Uno Mismo, junio 2010, pág. 29.
[2] Carlos Prosser, El buen sexo, 2008, edit. Uqbar, Chile
Hasta hace poco, creer en Cupido era creer que la magia del amor se debía a un ángel mago que nos tocaba en nuestro interior…
Ahora estamos rumbo a a una magia sin magos, que hace amagos a nuestra química interior…
Es que “científicos europeos basándose en la teoría de que la causa de los problemas sentimentales reside en los neurotransmisores, elaboraron un fármaco para reducir el estrés romántico. Para ello se basan en que cuando el amor se va, lo hace de la mano de la serotonina). Y es precisamente a base de serotonina que actúa el fármaco contra el mal de amores” [1]
Dicha píldora parece recorrer el camino de la serotonina, en la misma lìnea que la medicación antidepresiva predominante.
Ahora bien, cuando se atenúa el dolor por la pérdida o alejamiento del ser querido, hay alivio. Más cuando ello no se logra mediante un proceso psicológico interno sino que se lo hace mediante drogas, ocurre que suele presentarse cierta sensación de extrañamiento respecto de la propia identidad (esto al menos en mi experiencia de diálogos con quienes han pasado por el tránsito de superar duelos con psicofármacos). Se trata de un tema que requiere de investigaciones, por los interrogantes que abre.
También surgen otras interrogaciones, respecto a un progresivo perfeccionamiento de pastillas el mal de amores:
¿Nos protegeremos de las relaciones inadecuadas, sabiendo que si las cosas salen mal, con una pastilla saldremos adelante?
¿Nos precipitaremos a tomar la píldora como una especie de anticonceptivo para el amor? ¿La usaremos para relaciones estilo touch and go, entrar y salir, usar y descartar…?
Cuando los padres adviertan que su niño o adolescente no estudia por estar enamorado, ¿se apresurarán a medicarlo?
¿Directores Técnicos y entrenadores exigirán tomar la píldora a sus deportistas si advierten que el enamoramiento les afecta el rendimiento?
Y ya que estamos… si en lo militar se debe partir a la guerra ¿se dará la píldora para que no piense en el amor parte o en el que se que deja atrás?
¿Crearemos a su vez la píldora Cupido o la pastilla gualicho, con la cual podamos enamorarnos con quien no tenemos “química” pero calculada(mente) “nos conviene”? Sería una píldora a ingerir por ejemplo antes de besar a alguien y que fijaría los circuitos del placer a su respecto… ¿Habrá riesgos en ello? ¿Nos diremos …”ingiero la píldora del amor y si las cosas no van, engullo la píldora del desamor”
¿Perderán profundidad la vida y la cultura humana, en tanto estas pastillas se inscriben en la tendencia a superar problemas existenciales mediante psicofármacos? ¿Aparecerá toda una tendencia al amor light, nada menos…?
¿Cambiarán las tramas argumentales sobre el amor en el cine y la literatura?
Responder es complejo más algo es seguro…lo que suceda en el futuro, se contestará desde lo que hagamos en el presente…
Todo aporte para la superación del dolor humano es positivo, más debe integrarse con el proceso existencial que Jung llama Individuación (o Personalización), en el cual buscamos nuestro propio centro superando las contradicciones interiores[3] y las de la vida.
En ese sentido un indígena puede estar más plenamente humanizado que un occidental urbano moderno.
En ese proceso, cada nuevo recurso tecnológico nos hace más responsables en el sentido de tener que darnos las respuestas existenciales que su uso compromete.
Es que todo recurso tecnológico pone en juego lo mejor y lo peor de nosotros (la rueda, la pólvora, Internet…todo ello da cuenta de esa realidad), así como la forma en que con ese recurso ascenderemos o involucionaremos. La píldora para el desamor no escapa a ese desafío…
Por eso, cada recurso tecnológico nos exige examinar nuestros valores, nuestros objetivos y responder a la pregunta sobre quiénes somos (como bien advierten algunas personas medicadas para superar duelos traumáticos con los psicofármacos actuales, según más arriba vimos)…Y para eso no parece haber píldora que valga…
Si nuestra base existencial es positiva, toda píldora que aumente nuestros recursos ante el sufrimiento psíquico, será usada responsablemente. Pero si esa base es negativa, veremos que la creciente manipulación de la mente realizada con los medios masivos de comunicación, se potenciará con psicofármacos.
Por eso, la mejor forma de responder al desafío ahondar en nuestra personalización y a la vez de luchar por sociedades más humanas.
[3] El proceso de Individuación: “Es el proceso por el cual se engendra un individuo psicológico, es decir, una unidad aparte, indivisible, un todo. Individuación significa llegar a ser uno mismo. Como sinónimo podríamos hablar de autorrealización. Este Yo o Ser o Sí Mismo se nos muestra como imagen psicológica de lo divino, o «imago Dei». Este concepto procede de los Padres de la Iglesia, según los cuales la imagen de Dios está acuñada en el alma del hombre. Si una imagen de este tipo emerge espontáneamente, debe entenderse como un símbolo del Ser o Sí Mismo, ya que es la proyección de esa imagen de Dios que llevamos dentro y no una imagen externa”. Patricia Zárraga,El Ser según Jung, http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=247
La película “Comer, Rezar, Amar” es un itinerario que pasa entre la superación del miedo a ganar peso comiendo y el peso del hacerse cargo del miedo a perder amando.
En el medio de ese viaje, languidece el rezar en un kiosco espiritual donde el gurú vende cartelitos que dicen “Estoy guardando silencio” [1]
En Psicología Empresarial nos dicen que no tenemos un plan de negocios si no se lo podemos explicar a Bill Gates en un minuto en un viaje en ascensor.
“Comer, Rezar y Amar” propone hacer algo parecido con nosotros mismos al decir ““encuentra tu palabra, tal como cada ciudad tiene la suya”….En sus diálogos Londres es “estirada”, New York es “ambición” y Roma “sexo”.”.
Por tanto, ante su criterio no tenemos un plan de vida ni sabemos quienes somos, si al encontrarnos con un sabio en la montaña o un romano comiendo pizza
o alguien que nos interesa, no podemos decir la palabra que nos representa.
Pareciera de tal manera, que toda nuestra complejidad subjetiva y todos los significados que ponemos en juego cuando hablamos, deben sintetizarse en una palabra que nos exprese tal como una ciudad puede presentarse para el mercado turístico[2]
Marketing y película proponen encuentra tu palabra como una especie de “busca tu etiqueta”, pero Kierkegaard nos advierte…”si me etiquetas, me niegas”.
Considero que podemos y merecemos ir más allá de esas propuestas simplistas.
Es cierto por una parte que puede ser orientador encontrar palabras que nos representen pero para ello necesitamos trascender lo plano de las etiquetas, para considerarlas como palabras que remiten a ideas guías e ideas fuerza.
También nos enriquecerá descubrir que toda palabra es a su modo una respuesta dentro de la vida.
La vida, por su parte se especializa en cambiar las preguntas que nos hace.
Por eso, para buscar “palabras respuestas” básicas sobre quiénes somos” y cuál es nuestro sentido, Viktor Frankl nos propone considerar la existencia desnuda…
Ante la existencia desnuda ¿cabe revestir nuestras vidas de palabritas tales como las que expresa la película con las ciudades diciendo “Londres estirada”, “New York ambiciosa” o “Roma sexo”…?
Nos toca a nosotros encontrar la calidad de Palabra que nutra nuestra existencia y la de quienes nos rodean,.., la calidad de Palabra que marque diferencia con la existencia etiquetada.
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[1] El guardar silencio ya no deviene de un clima espiritual compartido como proponía Ignacio de Loyola. Antes bien, el silencio aparece en la película como una decisión individual alienante resguardada por un cartelito que se compra en el kiosco de un ashram mercantilizado que no ofrece mejor ambiente espiritual que los patios y la terraza de nuestras casas. Es un silencio como decisión alienante de la cual se sale parloteando o por indicación del gurú para recibir con una sonrisa a un grupo turístico.
[2] Pareciera como los limitantes espacio-tiempos televisivos, blogeros y twiteros, así como las limitaciones de la mente de los consumidores impusieran una realidad donde debemos abreviarnos en una palabra… como si una palabra no remitiera a una infinidad de palabras y a una multiplicidad de significados, tal como lo hacen aquellos mismos espacio-tiempos…Aunque visto así, tal vez la propuesta de la película se enmarque en un panorama donde ante tanta fragmentación, se pueda lograr sostener la identidad aunque sea provisoriamente en una palabra.
Comer, Rezar, Amar nos plantea una serie de dilemas…:
En la vida no podemos vivir desequilibrados.
Es que perder equilibrio es perder poder[1].
En la vida tampoco podemos vivir en un equilibrio estático, como si fuéramos una garza parada todo el tiempo en una pata.
Ello, pues además de ser aburridamente desequilibrante, resulta ser imposible en tanto la vida es continuo cambio (sus caminos se mueven aunque intentemos no movernos)
Dentro de la vida, las relaciones emocionales están característicamente sujetas a cambios, especialmente el amor.
Ahora bien, en la vida no podemos vivir sin amor. Es más podremos hacer dieta de comida, pero no dieta de amor, esto resulta más desequilibrante, que muchas de las locas dietas de comida.
Pero resulta ser que el amor desequilibra nuestros equilibrios.
Entonces nos encontramos con una paradoja que nos desafía:
No podemos vivir sin amor ni desequilibrados.
Mas el amor desequilibra.
Por tanto, el desafío es…
ENCONTRAR UN EQUILIBRIO DINÁMICO A TRAVÉS DEL DESEQUILIBRIO DEL AMOR.
¿Pueden la Psicología, la Sociología, la Antropología, el Derecho, las Teorías sobre la comunicación, el aprendizaje y los conflictos, ayudarnos a comprender qué significa la seguridad humana en la cultura argentina?
Para responder a ese interrogante estimo importante priorizar el comprender que promueve un actuar responsable. Desde esa perspectiva propongo algunos recorridos e invito a formular los propios de cada lector.
Al pie de esta propuesta menciono autores de posible consulta para continuar esos caminos que entre todos podemos hacer…Vamos al tema:
Toda cultura influye sobre la mente de sus miembros mediante códigos o arquetipos culturales que les guían en las formas de satisfacer sus necesidades[1]. Tal influencia cultural opera como una programación de las mentes para adoptar formas colectivas de sentir y pensar [2]. Por eso, los miembros de diversas culturas suelen interpretar realidades similares en formas diferentes.
Tales códigos culturales son inconscientes, se forman en la infancia y hacen a las formas en que concebimos la realidad para desenvolvernos en ella y satisfacer nuestras necesidades[3].
Hay numerosos códigos culturales y entre ellos tienen mucha importancia los que hacen a la satisfacción de la necesidad de seguridad humana.
Es que la necesidad de seguridad es universal, integral (comprende no sólo la seguridad respecto de no ser víctimas de delitos sino que abarca todas las dimensiones: trabajo, construcciones, tránsito, etc.).
Además resulta básica para poder realizar otras necesidades, incluso de orden superior como las de relacionarnos con los otros, amar y realizarnos[4].
Es que si los escenarios de vivienda, trabajo, estudio, tránsito, ahorro, diversión son inseguros…se ven afectadas las posibilidades de satisfacer las necesidades de vincularnos, trabajar, estudiar, proyectar, ahorrar, amar…
Cabe plantearnos entonces sobre qué códigos culturales juegan en relación a la seguridad humana en Argentina. Sobre el tema, volveré en un próximo post. Por ahora me quedo con una idea:
Si la necesidad de seguridad humana está insatisfecha, resultan afectadas las posibilidades de satisfacer las necesidades de relacionarnos, amar y trabajar…
[1] Rapaille, Clotaire; El código cultural, trad. B. Recamán, ed. Norma. Bogotá, 2007
[2] Cfr. Hofstede, G. H. Cultures and Organizations: Software of the mind. McGraw-Hill, London, 1991
[3] Los sistemas de referencia son una construcción compleja de tensiones. El código es una forma sencilla de acceder a este sistema. Pero si sólo miramos el código sin conocer el sistema nos parece un cliché, o un estereotipo. Una mejor manera de pensar en un código o arquetipo cultural es como una estructura vacía, un campo magnético que organiza nuevos contenidos, de generación en generación. Un estereotipo “es sólo una expresión del arquetipo cultural. Clotaire Rapaille entrevistado por Adam Hanft www.fastcompany.com/blog/…/man-behind-culture-code. Podemos decir que tanto la anatomía es el destino como decía Freud en 1924 glosando una frase de Napoleón…y que si ello es así, l naturaleza es el destino. Pero a la vez, la cultura (Rapaille) impregna la forma de darse esa naturaleza. Por tanto, la cultura en la naturaleza es el destino.
[4] Maslow, Abraham Harold (2005). El management según Maslow: una visión humanista para la empresa de hoy, Barcelona: Editorial Paidós Ibérica.– (2001). Visiones del futuro, Barcelona: Editorial Kairós.– (1998). El hombre autorrealizado: hacia una psicología del ser, Barcelona: Editorial Kairós.– (1994). La personalidad creadora, Barcelona: Editorial Kairós.– (1991). Motivación y personalidad, Madrid: Ediciones Díaz de Santos.
Del film “Loco viaje al pasado”, se dijo con razones de que es una de esas películas tan impresentables como irresistibles[1]. Pero al respecto conviene tener en cuenta que de las películas se puede decir lo mismo que se ha dicho desde la antigüedad sobre los libros: no los hay tan malos que no se pueda aprender algo. Los invito a jugar con el análisis posible que sobre las enseñanzas que deja el argumento de Loco Viaje al Pasado, harían Einstein, un emprendedor y Ueshiba.
El argumento:
Cuatro personas muy desdichadas de nuestra década, viajan accidentalmente en el tiempo, hacia situaciones que vivieron en los años 80. Entonces deciden no cambiar nada de ese pasado, por miedo a cambiar el futuro (el cual parodojalmente les era desfavorable). No obstante fracasan pues no pueden controlarlo todo y los hechos parecen salirse de curso: Es que en la vida, los cambios aguardan a cada paso. Más cuando deciden hacerse cargo del poder de iniciativa respecto a cómo suceden las cosas, encuentran la salida para retornar a un presente mejor y venturoso.
Si Einstein viera la película, posiblemente nos diría:
Si te encuentras con lo que te parece un caos es que estás ante un orden que no entiendes y etiquetas como caótico desde tu marco de referencia anterior a lo que ahora vives como caos.
Para obrar en el caos ten presente cuatro reglas básicas:
a.en el caos está la sencillez,
b-en el conflicto está la armonía,
c-en el medio de la dificultad está la oportunidad
d-el marco de referencia que dio lugar a tu problema o no pudo evitar su emergencia, no te permitirá solucionarlo
no pueden resolverse dentro del marco que los originó.
Si un emprendedor viviera una situación similar, expresaría:
A río revuelto, ganancia de pescadores. Grandes oportunidades yacen en los ríos revueltos y en las confusiones. Aprende a echar tu red, sin perderla en la correntada. En la marejada, aparecerá la señal que te permitirá entenderla y aprovecharla.
Ueshiba, el fundador del Aikido, un arte con múltiples aplicaciones en Psicología y en Coaching y Perls fundador de la Gestalt -corriente de la Psicología, con influencias de la Filosofía Oriental-, tal vez nos dirían:
Aborda las situaciones no tanto con la actitud de “les voy a hacer frente”; sino con un sentido de apertura hacia lo que sucede. Aunque no te guste la situación, puedes ir a su encuentro, puesto que ella viene hacia Ti. Es posible que en el interior del problema haya una solución. Opera ante las energías que pone en juego la situación reoriéntalas para neutralizar lo que pueda resultar dañoso y capitalizar lo positivo en tu favor.
[1] Horacio Bernades, Volver a los años ’80, Página/12 Viernes, 6 de agosto de 2010 |
Post de apoyo a Edith Rodriguez (http://blogsdelagente.com/edithrodriguez/2009/8/22/amigos-volvere-pronto-no-es-despedida-es-hasta-la)
Leo en el blog de Edith Rodríguez que su esposo fue víctima de una injusticia laboral, por comportarse la empresa donde trabajaba como una manada salvaje que saca del medio al miembro con problemas de salud…Desde esa lectura repaso la Historia de la humanidad, la cual a simple vista parece progreso. Pero como decía Hebbel debajo de cada una de las piedras de la historia late yace una injusticia. Veo cine que recrea alguna de las historias de la Historia y me sorprendo ante el salvajismo humano que parece desprenderse aún de los tiempos más cercanos…Veo la Delgada Línea Roja (refiere a la delgada línea que separa la cordura de la locura) sobre la Segunda Guerra Mundial (film del director Terrence Malick, basado en la novela de James Jones). En la pantalla observo escenas de selva y combatientes. También escucho sus reflexiones, tan intensas que me resuenan cuando salgo a la calle…pero entonces miro esa travesía y todo parece tan ordenado, casi como en esos barrios cerrados que estiman anárquica la ciudad pero expresan los mismos desórdenes de los corazones que laten en la ciudad abierta (y eso me lo recuerdan la novela y película “Las viudas de los jueves” de Claudia Piñeiro y la película mexicana “La zona”, dirigida por Rodrigo Plá). Percibo semáforos, gente transitando con apariencia pacífica….Ante ello recuerdo la película “Terciopelo Azul” de David Linch…esa ciudad de funcionarios y ciudadanos amables que cuando se abre la nocturnidad muestra su dimensión siniestra. Y luego de ese recorrido vuelvo al punto inicial de la reflexión y veo que las empresas y los grandes desarrollos económicos expresan lo mismo que viene repitiéndose desde los albores de la humanidad…Homo hominis lupus… (frase del comediógrafo latino Tito Marcio Plauto-254 a. C. – 184 a. C- en su obra Asinaria, popularizada por Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, en Leviatán)…Todo ello aulla un ser humano depredador del -mundo, de la ecología, del par…El ser humano lobo del ser humano. Muchas empresas actuales buscan presentar la imagen de progreso y fuerza que presentaba en su época el Tiranosaurius Rex, pero no pueden ocultar la depredación que hacen sobre el medio ambiente y hasta sobre sus propios miembros. Nos falta para llegar a lo que Séneca replicó a la frase Homo Homibis Lupus, escribiendo “Homo, sacra res homini“. Lucio Anneo Séneca: “Cartas a Lucilio”, XCV, 33. “El ser humano es sagrado para el ser humano” (algo que hasta los lobos admiten entre ellos, pues no se atacan entre sí hasta aniquilar al congéner).
Entonces mientras pienso lo que hacen empresas como la que dio origen al post de Edith Rodriguez y pienso en la historia humana, sigue resonando en off la voz del soldado Traine, en esa “La delgada línea roja” con que abrí estas reflexiones:
“Esta gran maldad ¿De dónde viene?¿Por qué esta guerra en el corazón de la naturaleza? ¿Por qué compite la naturaleza consigo misma? ¿Se enfrenta la tierra al mar? ¿Existe tal poder de venganza en la naturaleza? ¿No un solo poder, sino dos? ¿Cómo se infiltró en el mundo? ¿De qué semilla, de qué raíz creció? ¿Quién es el autor? ¿Quién nos está matando? Robándonos vida y luz ¿Se beneficia la Tierra de nuestra ruina? ¿Acaso ayuda a que crezca la hierba o a que brille el sol? ¿Se encuentra esta negrura en tí también? ¿Has atravesado una noche semejante?”
Brindo así reflexiones y apoyo a la lucha de Edith Rodríguez y de todos que como ella, se ven frente a la depredación de quienes toman las redes de poder empresarial.
17 de agosto…feriado en homenaje al Libertador General San Martin.
Estaciono mi auto Peugeotrojo lucifer enel Boulevard más tradicional y céntrico de mi ciudad. Al mirar por la ventanilla, observo que sobre la zona peatonal central rodeada por palmeras, el viento mueve el plumaje joven de una paloma blanca. Está muerta. Conserva tanta belleza que recuerdo a Aquiles quien al levantar el yelmo dePentesilea, la reina enemiga de las amazonas muerta en combate, quedó sobrecogido por su belleza y se puso de luto por su muerte.
El sendero del tragicomicomiedo:
Pasa un grupo de adolescentes de ambos sexos. Comienzan a lanzar el cuerpo muerto por el aire. Luego se lo arrojan entre ellos en medio de risotadas. Los varones comienzan a usar como blanco a las mujeres y éstas entre risotadas arman una especie de show de tragicomicomiedo. Siguen su camino. El blanco plumaje sigue celebrando la vida en lo que fue, aún ensu preciosidad desplomada: Pero pasa otro grupo mixto de adolescentes y la escena anterior se repite. No habían pasado 5 minutos desde que había estacionado y esa escena se había repetido…
El sendero de los números que cantan:
Me quedé pensando: El grupo poblacional observado era reducido y la Psicología Cognitiva tanto como las estadísticas, aconsejan no generalizar.
La adolescencia de los protagonistas, tampoco dice. La adolescencia suele ser considerada en Occidente como turbulenta , lo cual es una generalización, pues hay muchas formas en que la adolescencia puede darse.
El sendero de la banalización de la vida y la muerte
Entonces pensé en si en hay algo en nuestras sociedades modernas que pueda referirse como la banalización de la muerte. Los antiguos decían que la muerte es maestra de la vida. Y si banalizamos a la maestra, banalizamos a lo que debe aprenderse y a lo que aquella enseña a valorar: La vida.
El sendero del amor a la vida
Me dije que tema merece atención, pues el amor a la vida o el amor a la muerteforman la alternativa fundamental que confronta todo ser humano, tal como sostiene Erich Fromm. Para este autor la necrofilia es lo opuesto a la biofilia –amor a la vida- y esuno de mayores males de la humanidad producido por una carencia de amor que conduce a llevar una vida sin estar realmente vivo. El necrófilo vive mecánicamente, cosificalos sentimientos, los procesos, los pensamientos y a las personas en cosas. Eso se observa actualmente en la adoración al hormigón y acero, en el armamento moderno, en la idolatría hacia la tecnología, enel consumismo el trato hacia las personas como cosas…
El sendero de las preguntas:
Entonces, quedé preguntándome no sobre la adolescencia, sino sobre si nuestras sociedades modernas podrían estar alentando cierta necrofilia, desde lo que la Psicología Social llama “El Efecto Lucifer”, el cualrefiere a la capacidad infinita de la mente humana para convertirnos a cualquiera de nosotros en amable o cruel, compasivo o egoísta, creativo o destructivo, y de hacer que algunos lleguemos a ser villanos y otros a ser héroes; bajoel llamado Poder de las Situaciones Sociales. Esto sería un signo peligroso de que la democracia republicana está en peligro pues la necrofilia según Fromm es alentada por los sistemas totalitarios.
El camino de las respuestas:
Algunas respuestas vinieron a mi mente la recordar la palabra de los indígenas de nuestra tierra: “Mapu”…que dio origen al nombre de la tribu Mapuche. Mapu designa, la tierra, lugar y sustento de todo lo que vive. Representa el lugar de pertenencia en el universo. Recordé a los indígenas del norte de América, quienes cuando se retiraban de un sitio donde habían acampado, volvían a dejar todo como estaba antes, como señal de respeto a la madre naturaleza. También me acordé también que según la teología franciscana, los animales tienen alma y perviven en el más allá. Entonces percibí que el blanco plumaje sobre el suelo, me hablaba de vida y no de muerte.
El sendero que nos espera:
Hoy al recordar ese ayer, me pregunto si todas esas cosas ¿Serán sólo ensueños en el día del Libertador desde un auto de hermoso color que alguien desde el marketing decidió llamar rojo Lucifer…? ¿O serán manifestaciones de realidades muy duras que estamos todos a toda edad?
“Cuanto menos soportas la infelicidad,más apto eres para crearla”
André Gide
La pregunta por nuestra felicidad nunca nos abandona. Pero se asienta en el limbo de lo imaginario si la separamos de la pregunta por la infelicidad. La felicidad siempre danza con la infelicidad. Nada ni nadie resulta perfecto y muchas soluciones son de compromiso y sustitutas (estilo “esto en vez de aquello”, “peor es nada”,…). Por eso, las preguntas por tu felicidad y mi felicidad son preguntas por la felicidad humanamente posible, no por la felicidad perfecta (1). Entonces despleguemos serenos nuestros abanicos de felicidad e infelicidad y abaniquémonos mientras transitamos el mundo.
FELICIDAD
Nos educaron dicéndonos para “cuando…crezcas, cuando te recibas, cuando tengas trabajo, casa o auto…”. Vivimos respirando-suspirando por esas cosas. Todo en relación a (ob)tener, nada respecto de ser. Mientras tanto, por delante nos pasa la felicidad momento que otorga la celebración de la vivencia. Nos enseñaron que lo pasajero es triste. Nos enseñaron mal. Si soñamos con costas anheladas y no soñamos con el viaje hacia ellas, soñamos mal (2). Entonces no soñamos, sólo tenemos ensueños. Somos navegantes y nuestro escenario son las danzantes olas del mar y los ríos que fluyen hacia él sin llenarlo nunca.
(1) Odo Marquard, Felicidad en la infelicidad, Reflexiones filosóficas, edit. Katz.
(2) Este párrafo y el anterior: Barylko, Jaime; Para quererte mejor. Existen ediciones de: Distal, Planeta, Utilísima y Booket.
Muchas veces recorrí la web, los libros, las conversaciones y muchos sitios buscando respuestas a temas científicos y de repente me encontré buscando pistas para transitar temas humanos que me tocaban fuerte.
De ello tomé notas de las que extraigo ideas para este blog.
Son ideas que ante todo me digo a mi mismo (es más fácil dar un consejo a 20 que ser 1 que lo aplica). Las propongo como cuaderno de bitácora, a otros navegantes para sus rumbos.
La invitación es a poner en juego lo que puede mejorar nuestro andar, casi como si nos encontráramos en una casa de postas ...“Junto a ese gran fogón de campana, ennegrecido por el humo, mordida la argamasa de barro hasta la entraña, se han sentado en círculo durante largas noches de invierno, viajeros anhelantes, conspiradores ansiosos, gauchos de lejanos pagos y tropas de camino…” (Olivera Lavié, Las Montoneras).
También busco desde esta posta internáutica, salir a navegar la web; comunicando, escuchando y aportando con otros navegantes desde nuestros recorridos.
Visitante de este blog…que podamos continuar nuestras andanzas desde lo mejor de nosotros mismos. Gerardo
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