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Historia de este arte del spray en cuadros

Hugo Montero es el último de la primera generación de artistas de pintura en aerosol a ser la producción de este género en los Estados Unidos. Montero, uno de los principales innovadores de la técnica, fue influenciado por su iniciador Sadot Ruben Fernández (conocido como Sadot) en la Ciudad de México a principios de 1980. Sadot, quien murió en 1988, nunca habría imaginado que su creación se convertiría en un fenómeno mundial, con uno o más artistas que producen alguna forma de su invento en casi todas las ciudades importantes. La forma de arte, también llamado Aerosolgrafía o Sadotgrafía por sus fundadores, es el hijo híbrido de la vanguardia, movimiento artístico que floreció en México de capital social después de la represión política y de los Años 60 y 70. Artistas mexicanos fueron influenciados por los Estados Unidos y Europa en las formas de arte urbano como el graffiti, el arte pop, el jazz fusión, la poesía beatnik y la pantomima. Aunque carecía de graffiti en México en el momento, el concepto de la creación rápida de arte en la calle tomó raíz. Sadot era un poeta, intelectual y artista. Su incursión en la pintura de aerosol que comenzó como un experimento que ha traído a la calle. Él se sentó en una posición de loto, rodeado de latas de aerosol, y sin esfuerzo ha creado rostros humanos, figuras y paisajes en papel, cartón y tela, sin el uso de un pincel. Trabajó a la música, desde la clásica hasta el rock. La gente se apresura a seguir Sadot, aunque nadie puede copiar su estilo único. La primera generación de artistas incluidos spray Agustín Pérez (El Guero) y Antonio Jiménez (El Moreno), que se encargará de elaborar los “cósmicos” estilo tan frecuente en la pintura de aerosol de hoy. El más notable talento de la generación después de Sadot, fue Víctor Manuel Hernández (El Gordo). Fue un artista completo y talentoso y ayudó a transformar la forma de arte más que cualquier otro discípulo de Sadot. Irónicamente, el pensamiento Sadot era que Hernández era un imitador barato y detestado. Finalmente Hernández se trasladó permanentemente a Acapulco. Montero, también un artista que antes de utilizar la pintura de aerosol, asistieron a la Escuela Nacional de Maestros (la escuela nacional de enseñanza) con Hernández, donde se hicieron amigos. En 1981 Montero aprendió la técnica de Hernández y el 21 de diciembre, la realizó por primera vez en el centro de la Ciudad de México. Montero se graduó en 1982 y se convirtió en un maestro, pero como del país tuvo un declive económico y su necesidad de apoyar a su familia, hizo pinturas en aerosol y se vendían en la calle los fines de semana para ayudar a pagar las cuentas. Montero comenzó a pintar y viajar en el verano, y en 1985 adquirió un autobús Greyhound y pasó trabajando en las principales vías de Los Ángeles a Nueva York. Como el primer artista que puede traer el spray arte a los Estados Unidos, Montero fue recibido con asombro e incredulidad. El pueblo no sabe qué hacer con este azteca, el futuro de México, la creación de escenas surrealistas en las esquinas. A veces la gente asustaba a Montero. Otras veces tenía miedo a las multitudes. Nueva York fue la ciudad que más impresionó a Montero. La diversidad de la clase, la raza, de entretenimiento, el arte y el estilo de vida ha inspirado a Montero para convertirse en un artista de tiempo completo. Vio a muchos tipos de arte, pero no encontró a nadie que hizo lo que él hizo. En este viaje que vio el graffiti por primera vez, y entiende que se trata de una visual de la denuncia del sistema capitalista y no sueño americano. En una pared de metro de Nueva York vio un spray de pintura en la versión de Edward Munch sangrado, con el subtítulo “Mirame”. La imagen impresiona a Montero, el poder del aerosol para el comentario social y cimenta la herramienta como parte de su persona. Intentó algunas pintadas, pero no le resultó gratificante. Él cree que en la última década el dramático impacto del graffiti se ha perdido, la mayoría de los graffiti ahora están hechos por la juventud y en los suburbios es simplemente vandalismo.  Hugo Montero es el último de la primera generación de artistas de pintura en aerosol en hacer la producción de este género en los Estados Unidos. Cuando Montero regresó a la Ciudad de México en el otoño de 1985, encontró que el número de artistas de la pintura de aerosol se habían multiplicado.