Las historias de Damián. Sábado y un par de medias negras

Recuerdo que eras rubia; o que al menos, rubia te ví.

En mis auriculares sonaba un “Black Russian” y en mí…el amor terminaba a carcajadas (no eran mías y ya me había acostumbrado a escucharlas).

En mis oidos pegaba fuerte el magistral “un ardid del amor, tu pelo suave” (y yo, te había visto rubia).

Bajaba donde el colectivo pasa por la plaza cuando te ví; sé que conocés esa esquina (hacen unas facturas exquisitas ahí).
Puertas adentro, me esperaban en el bar del segundo piso (en realidad, supongo que esperaban que no llegara); y yo, entré esa mañana pensando en que te había visto rubia, mejor dicho, pensaba lo linda que era la rubia que había visto pasar y que justamente, había pasado.

Saludé a todos como cualquier otro día, y después del “arrancamos en un rato” y de que me trajeran “lo de siempre” a mi mesa de siempre, volví a descubrir en esa imagen de anteojos negros que no quería salir de mi mente, que te había visto rubia.Qué lento estuve; pensé… te había dejado pasar.

Pronto la mañana empezó a pasar como todas, entre gratificante y cansadora; entre preguntas de las que te ponen en jaque los conocimientos o la forma de transferirlos y las que te ponen en jaque la paciencia; así, después de otra semana larga…y de la tarde (tanto mas larga aún) que me esperaba.

Salí cuando el mediodía se había adueñado de la plaza. Un día de sol, un mediodía de sol…parecía que por fín, el invierno terminaba. Pasaste luciendo tu lacia y castaña cabellera como a la carrera justo a mi lado, y recién ahí cuando te perdiste entre la muchedumbre que caminaba la calle me dí cuenta que eras vos…y que yo te había visto rubia. (¿o tal vez te haya escuchado decir que de rubia, no tenías nada?).

Te me perdiste a pasos acelerados en la avenida sin que me diera cuenta (como si alguien mas te estuviera esperando), sin dejarme un instante para que me constestaras lo que quería preguntarte. ¿Volveré a cruzarte? ¿Volverás a pasar como hoy, dos veces frente a mí en un par de horas de primavera?

En eso pensaba mientras abría la puerta de entrada a mi casa y de pronto mi mirada se fugó hacia la terraza de algún vecino. Vi un par de medias negras colgado y sonreí como si me estuvieras viendo, o como si me viera a mí mismo “Si hubiese tenido una Les Paul, te invitaba al polo” pensé; y volví a sonreir.

Un abrazo para todos

El Sir

Flashback; o la manzana mordida (segunda parte)

…faltan quince minutos para las siete del día siguiente y es un frío despertador de mesa de luz el encargado de desenvolverme de entre las frazadas esta mañana.

El frío de invierno se siente en la piel y se percibe en los empañados vidrios del ventanal;  pero mucho peor es encontrarlo en su ausencia.

Busco lavarme pronto la cara,  necesito quitar de mi aspecto el haber llorado esta noche… No tengo ganas de dar explicaciones a los que me decían que venirme con ella desde aquellos lugares no era buena idea.. ni a propios ni a extraños.

El agua lista para el mate y mi mirada que se pierde en el acero de la mesada. Otra vez mi cabeza viaja al pasado. Otro flashback; es dificil de explicar porque no se siente como un sueño, no es como un recuerdo y no parece un deja vú… es como si volviera a vivirlo, como si otra vez estuviese ahí por primera vez, como si de repente viese imágenes de mi propia vida en tercera persona.

Tarde de primavera parisina. En una de las confiterías del primer nivel de la Torre Eiffel, elegimos una de las mesas dispuestas con la clara intención de que los visitantes admiremos al Sena y podamos disfrutarlo. Una rubia espumosa y fría sobre la mesa en la compañía de mi manzana mordida, de aquella oriental belleza a la que no podía dejar de prestarle atención ni por un segundo desde que había aceptado venirse conmigo; dejar su Shenzhen natal, para seguir sus días en nuestra tierra. Los franceses tienen cosas exquisitas; sus vinos, su panadería, su cocina en general;  pero la cerveza definitivamente no es una de ellas.

Anochece temprano en el abril de París;  apenas serán las seis de la tarde y prácticamente no quedan rayos de sol. Recuerdo que eso fue lo que pensé en aquella mesa en la torre y al momento un  “no me importa, el sol está conmigo”  dije al viento y sonreí; mientras un par de turistas (españolas seguramente), asintieron desde la mesa de al lado, cuando me escucharon entendiendo sin dudar de cuál era el motivo por el que había dicho eso.

Ya son y media y si no salgo ahora pierdo el colectivo. Los que vienen después ya no paran en esta esquina y hoy no es el día para caminar hasta la estación. No tengo ganas no, hoy no.

continuará…

Flashback; o la manzana mordida.

Dos de la mañana. Las llaves caen de mi mano golpeando sobre la mesa y denotando mi cansancio. El día arrancó largo desde la mañana de ayer, cuando llegué al lugar en que perdería esa manzana mordida. Llegué para hacer mi trabajo como todos estos días a las ocho de la mañana. Dieciocho horas corridas y podrían sentirse como un éxito… un completo éxito para todos nosotros después de tantos y tan largos días. Pero lo único que tengo es ganas de llorar. Si, de llorar porque la perdí para siempre.

Me desplomo en la primer silla que encuentro y apoyo mis brazos sobre la mesa, cruzados… segundos mas tarde son la almohada perfecta para este sueño que me somete profundo y que me lleva pensando en ella a una imagen que viví alrededor de dos años atras; un flashback de lo que indirectamente sería nuestro encuentro, que parecía definitivo y terminó tan efímero pero exquisito como el mordisco a la mas jugosa de las manzanas.

Es una mañana de sol en la ciudad de Buenos Aires. La primavera de 2009 ya se hace notar y nos acercamos a las sedes de la embajada y el consulado chino en la Argentina para tramitar nuestras Visas; el viaje a Shenzhen es un hecho prácticamente consumado y éste es el último trámite que nos falta para tener todo listo y poder poner los pies en el avión con destino al Oriente.

Caminamos lento y en silencio por la vereda del edificio; detrás del paredón se ve un mástil que porta izada, como desafiado al azul del cielo, a la bandera China. Parece increible… pero por algo que no se como describir; amedrenta.

El propio cónsul nos toma toda la documentación, y con todo terminado nos informa que en dos días hábiles, volvamos por nuestros pasaportes.

Nunca debí haber accedido a llevarla. Sabía perfectamente que no era lugar para ella. Pero no me escuhó. Si hubiese aceptado quedarse en casa, dormiría a mi lado ahora y me despertaría al amanecer como siempre para arrancar con una sonrisa (y una ducha caliente en este invierno) el nuevo día. Pero toda su belleza la tenía también en terquedad. Y la diferencia de idiomas y de cultura, hacía mas de una vez dificil el ponernos de acuerdo; si hasta recuerdo que me costó un par de horas convencerla de que al menos por ahora, usáramos entre nosotros solo nuestro pobre inglés, a pesar de que insistía en enseñarme su lengua y aprender de mí el español.

El cosquilleo de haberme dormido sobre mis brazos me despierta de pronto y me levanto entredormido; camino al baño para prepararme a acostarme a dormir un rato y me veo en el espejo. El día de hoy (y los que pasaron) se notan en mí… es mejor que me afeite y me duche antes de buscar mi cama…

…continuará

Navidad

El pedal de la izquierda, es el embrague. Ese solamente se usa con el pié izquierdo. El del centro; el freno; se usa con el pié derecho, el mismo pié que usas para el pedal de la derecha, el acelerador…¿está claro?

- Si, pa, dale… ¿lo pongo en marcha?

- Mirá la caja, mové la palanca, ¿está floja? entonces, el auto está en punto muerto y es seguro para ponerlo en marcha. Apretá despacito el acelerador y girá la llave, cuando lo escuchás en marcha.. la soltás.

Estoy listo.. correte Lole, acá vengo, 3600 centímetros cúbicos de Falcon Sprint rojo del ‘77 con caja de cuarta al piso bajo mis piés. Tengo doce años chabón, soy el nuevo rey de las pistas.

- Ahora que está en marcha, acelerá despacito, ¡¡Despacito!! así le vas tomando la mano al pedal…Así, así está mejor.. suave, el acelerador se usa suave… ¿escuchás el motor?, está sereno, significa que estás acelerando bien.

-¿ Y ahora que hago ?…¡¡No te rías!!

- No, me río de tu apuro. Apretá el embrague hasta el fondo (acordate que es con el pié izquierdo). Bien. Ahora la palanca, suavecita; hacia la izquierda y arriba tenés la primera. ¡¡Tranquilo hijo, los cambios entran, no se meten.!!

Mis manos presionan firmemente el volante del Falcon, te sigo escuchando, atentamente… ¡¡Estoy ocupando tu lugar en el auto!!

- Ahora, despacito, muy lentamente, vas soltando el embrague, y empezás muy de a poco a acelerar… ¡¡ Era despacito!!….No importa, Empecemos de nuevo.

-Ok, no era tan sencillo como se veía desde el asiento del acompañante, así que si no lo hago despacito el auto se para.. vamos de nuevo, ¡¡Te dije que te corras Lole!!

Un par de intentos fallidos mas y logro poner el auto en movimiento. Si si, yo, con mis doce años voy levantando polvo en estas calles de calor y tierra alrededor del Falcon desde el volante. Vos te reís, no se si de nervios, de alegría, para darme confianza, o porque te sale así como siempre… pero te reís y eso es lo que me importa.

- Y la segunda.. ¿Cómo se pone?

- Pará loco… ¿no será mucho?

- No Pá.! decime…

- Bueno, escuchame, embriagás, y la segunda está abajo de la primera, pasás el cambio y recién ahí soltás despacio el embrague.

-¿ Y otra vez se va a parar el auto ?

- Si lo hacés bién…no, no se para.. y si se para, empezamos de nuevo.

-Perfecto, poner la segunda es mas fácil que la primera…

-Si, pero mirá para adelante que te vas a los cardos,.. yo te escucho aunque vos mires la calle.

- ¿Vamos hasta la casa de la abuela?

- Vamos, ¿ya te animás a doblar?

Y así, pasan un par de horas en mi primera clase de manejo recorriendo este campo, llenando de polvo el auto y de risas la tarde, no hay alrededor, somos el auto (tremenda máquina) vos y yo. De la abuela no hay nadie; no deben haber vuelto de la playa; así que seguimos, el correo, el tambo, la vasca, la 26… Me recorrí el campo en una tarde.

La brisa que me pega en la cara, y esa voz ronca me despiertan de golpe y me sacan de la clase.

-¿Se extraña? Pregunta al verme sentado en el piso buscando mirarte e intentando en vano encontrar una conversación.

Y mi ¡Si!, corto, seco y de pocos amigos (como si el tipo tuviese la culpa) se mezcla con la lágrima que cae y se destroza sobre el granito gris de tu prolija tumba.

La que él viene a visitar, no está lista todavía; así que descubro que lo suyo es muy reciente…(justo en estos días; pienso).

El tipo se aleja, y vuelve a acomodar sus flores.

Si te extraño; puta que te extraño. Por todo, despues de todo y a pesar de todo. Y algunos días; mucho mas que otros.

Me estoy yendo viejo; tengo mucho que contarte y todo eso me está esperando hoy; seguramente lo sabés…

Feliz Navidad y un gran abrazo; donde quiera que estés.

El Sir.

Miedo

Dando interminables vueltas dormido es su cama; reflejaba a las claras aquello que hacía en esos momentos que su sueño no fuera placentero.………

Sumido la mentirosa irrealidad de las pesadillas, se veía caminando en el parque del pueblo;  mientras la carpa de los espejos, no dejaba de llamarle la atención.

Entonces, se desprendió del grupo casi sin que los demás lo notaran, pagó su ticket y esperó su turno, imaginando lo entretenido que podría resultarle el laberinto.

Al entrar, el primer espejo le mostró la cara de su madre.. con la indescriptible imagen de felicidad que trae la vida.

El segundo, una escena de su niñez, -”esto es demasiado por lo que pagué” pensó.

Entonces, recordó sus días de adolescente y siguió recorriendo el lugar, hasta que se encontró en su primera salida nocturna con amigos, luego con su primera novia del barrio, aquella inolvidable borrachera, el auto de “Zasaza”.. con quien salía de recorrida y cientos de recuerdos plasmados en el laberinto.

Excitado, corrió buscando el final del laberinto, cruzando en cada paso una nueva imagen de su vida pasada…. pronto reconoció que en cuanto descubriera su presente, aquel lugar le contaría su futuro, y no dudó en buscar el espejo que lo mostrara buscando espejos…

Justo antes del final, encontró esa esperada imagen, se vió de espaldas, observando un espejo que lo mostraba en el mismo lugar en el que se encontraba, ….Miró al último espejo y tembló……. Se vió sin vida, enroscado entre sábanas y con esa indescriptible expresión de horror en su cara…..

Dr Jeckyll y Mr Hyde.

Egocéntrico y arrollador, fue que nació dentro mío con la infinita virtud de apoderarse de mis letras para hacerlas suyas ante ustedes y con la exagerada cruz de cargar con mis miserias.

Así fue que lo creé; en la noche mas larga que pudiera recordar, presagio de una relación difícil en la que cada uno de nosotros pulseaba por apoderarse del otro, cuando el “click” de mi bolígrafo en el pulgar de mi siniestra (otra vez, mi siniestra) indicaba el momento en el que el mar de ideas se convertía en tintas deslizadas en el papel, para que el “negro sobre blanco” revelara mis intenciones o descontrolara mis sentidos y estructuras ( las de una mente profesional tallada con el recto cincel de las ciencias duras).

Fue entonces que descubrí que “El Sir” (o el Mr Hyde de mi Dr. Jeckyll) se estaba haciendo de las riendas, creyendo que era él quien me dejaba ser cuando no tenía ni la menor de las intenciones de mostrarse, y en un arrebato lo dormí en una siesta profunda que pareció definitiva durante un tiempo tan corto como el último suspiro. Y lo devolvió con tanta fuerza que justificó su regreso, revelando tal vez, que Hyde no era la creación de Jeckyll sino una mas de sus piedras fundamentales o de sus mas ansiados deseos.

Así, deseperado (como si supiera que solo me quedaban treinta minutos) quise enterrarlo con un “HASTA SIEMPRE” (.. que ahora me recuerda como un martillazo en la frente eso de que nunca supe definir “siempre”; tal vez porque ese “siempre” sea tan pétreo que impida moverse ante los cambios que se nos presentan y porque fueron realmente contadas las veces en las que debería haberlo usado y no lo hice.. o lo hice demasiado) y cubrirlo con el azucar negra de una nueva casa, creyendo infortunadamente que los que bregaban por las respuestas de Mr. Hyde iban a encontrar en este nuevo cerco imaginario y hasta quizás mas colectivo, una salida de emergencia a la necesidad de expresarme a través de esas letras que nunca aprendí y que hoy me apasionan.

Pero no sucedió. Otra vez el Sir quiso salir al rodeo para volver a contar, y así como Hyde descubrió la fórmula para opacar a su creador (sin descubrir que le costaría su propia existencia), el Sir encontró la respuesta que pone luz sobre mi pregunta de qué o quién soy en realidad…

.. Al oído y sin avisar; como esos amigos que te dicen justo lo que necesitás en el momento en el que no lo esperás, se acercó y me dijo.. “..No existe el Sir sin Darío y ya no sos Darío sin el Sir..”

P.D.: No creo ser paciente de ezquizofrenia, personalidades múltiples o algún otro trastorno de la mente desconocido para mí… espero que solamente sea una forma de contar…

Un Abrazo para todos.
El Sir

Minuto Fatal

Fue el 28 de agosto de 2009, el día que publiqué este post… está entre los que mas me gustaron, porque tiene eso.. el estilo del Sir..(otra vez, escorpiana modestia aparte)
Quienes ya lo leyeron.. espero lo recuerden con una sonrisa.. quienes lo van a hacer por primera vez.. espero lo disfruten y lo terminen de igual manera.

Ella, la víctima,…(o mejor dicho lo que queda de su humanidad si es que alguna vez la tuvo)…, yace sobre la mesa después de un instante de locura, que trata de explicarse como de descuido y desesperación en el terrible minuto fatal.

Tierna, fresca, jovial, desnuda y veraniega como si todo su cuerpo estuviese lleno de flores, se encuentra ya sin vida, sin brillo en su ojos café, que parecen botones fuertemente amarrados al cuerpo, a la terrible evidencia del peor instante de su vida.

Él, tieso, (inmovil frente los hechos), con el arma mortal todavía temblando en su mano izquierda, la mas hábil según había notado desde su infancia, y con el teléfono inalámbrico en la otra, mirando el teclado que se le presentaba borroso, no sabiendo siquiera a quién llamar, a quién pedir la ayuda que su soledad no puede brindarle en este momento porque sencillamente no sabe como continuar. (A esta altura no sabe si es su vista o su mente la que le nubla la realidad, o si es simplemente ese torrente de lágrimas que no puede controlar)

La escena es tácitamente horrible a los ojos de cualquier observador foráneo; que por suerte para él nunca existió. No puede explicarlo, ni aunque intente culpar a la llamada telefónica que le contaba una historia vieja conocida, que no quería volver a escuchar pero que esperaba desde hacía tiempo….

El juego entre ellos había empezado como tantas otras veces, ella recostada sobre la mesa de roble del living, (tan, pero tan obsesivo era, que siempre la cubría antes del encuentro para no lastimarla) mostrándose increíblemente bella, al punto del mas exquisito nivel de excitación…. El, la acariciaba de punta a punta con aquel “aparentemente inofensivo” objeto, igual que cada vez. A los dos los apasionaba el juego, y por eso lo repetían cada vez que la oportunidad se los permitía.

Esta vez había sido diferente, ella no había notado el cambio hasta que fue definitivamente imposible volver atrás (y.. a pesar de lo mucho que disfrutaba su juego, jamás hubiese oído sus gritos aunque fuesen de dolor..)…. esos fatídicos segundos de arrebato que cualquiera que haya pensado alguna vez en matar a alguien sintió con plena seguridad, lo habían llevado a cometer el peor error desde que había abandonado el nido hacía ya mucho tiempo.

¿ A quién llamo ?…¿ Llamo al flaco y le cuento ? No.. mejor solamente le mando un mensaje para decirle que esta noche no me espere.. ¿Y si salgo por ahí y trato de encontrar a otra tan parecida que nadie pueda notar la diferencia ?.. Noo esta idea, definitivamente raya con la estupidez mas absoluta.. ¿cómo alguien puede no darse cuenta?..

¿ Llamo a la negra y le pregunto si puedo hacer algo ?.. Pero otra estupidez, la negra es la mejor enfermera que haya conocido jamás, pero ¿..de que me va a servir eso ahora..?

¿Y si la llevo a la clínica..?… Otra idea que va por la borda.. evidentemente es demasiado tarde para eso…
¿Y si trato de revivirla..? ..eso hubiese sido posible solamente si me hubiese dado cuenta de lo que estaba haciendo a tiempo….

¿..Llamo al 911..?.. Si… llamo al 911 ¿y que digo? ¿..que cometí el peor error de mi vida porque recibí justo esa maldita llamada..?.. No.. la llamada no tiene nada que ver con mi responsabilidad.. Entonces es otra estupidez pensar en llamar….. no voy a llamar al 911.. ¿ que le voy a decir a la operadora que me atienda..?

¡¡¡¡Señorita… Acabo de quemar la mejor camisa de seda que tenía tratando de plancharla..?????…!!!!

Un abrazo para todos.
El Sir

…Perdido por Perdido…

Así es, brillante y cautivante… portadora de la belleza mas grande que hubiese podido imaginar… (contadas con los dedos de mi mano mas hábil, las veces que me pasó o sentí algo así). Con un par de reflejos dorados perfectamente delineados por el mejor coiffeur y una figura como forjada para mí y como hecha a mi medida, lucía y se lucía otra vez tan joven, otra vez como siempre.

Entonces… ¿por qué simplemente no me avalancé sobre ella o al menos le hablé de mis intenciones?. El motivo que me mantuvo en mi posición mas que ortodoxa, sintiendo la opresión durante tantos días está en una respuesta que en cuanto la aclare, de tan obvia como terrible, seguramente va a generar en ustedes al menos la indignación de saber que me fijé en ella… (estos sentimientos encontrados, siempre recurrentes en mas de una noche han generado mi desvelo y por eso mi necesidad de sacarlo de mi, de contarlo)

La parte mas dificil de entender primero, fue que esa indignación en ustedes de la que hablo, era en mi una espada de “indignidad” (si es que el término existe) que pesaba sobre mi cabeza, que no podía sacar de mis pensamientos y que no imaginaba siquiera cuando iba a desaparecer…porque hacía rato ya sabía cual era la única manera de que tal cosa sucediera.

Debo aclarar que no me gusta dar rodeos, que solamente estoy contando todo esto para dejar absolutamente claro cuales eran mis sensaciones cada vez que la veía acompañada.. como ya dije, luciendo y luciéndose,pero lo que sucede es que hasta debería decir que me avergüenzan los motivos y no se como decirlos, sin mostrarme vulnerable ante la cuestión..
Quiero ser absolutamente claro también que en cuanto la ví, logré olvidar a Victoria a pesar de sus desairadas idas y vueltas, tuve que entender que ella es así, efímera y exquisita y que solamente ella es quien decide cuando estar y hacer que mis ojos brillen y cuando no estar.. y hacer que vuelvan a brillar esperando su regreso, ya que nunca voy a dejar de esperarla, porque siempre se que vuelve y me regala su bonita falda, se queda mientras considera que está bien y después..se va.

La historia de los hechos comienza con que la primera vez que la ví.. era como una más, no había fijado mi atención en ella mas allá de reconocer lo bonita que era.. hasta que en algún momento, de buenas a primeras y sin avisar se convirtió en mi obsesión (es claro.. otra vez, mi obsesión).

Una tarde, volvía del trabajo, o tal vez un mediodía (la verdad no recuerdo exactamente cuando),y sucedió lo peor.. el momento peor.. esta vez ella, lucía y se lucía justo con la persona a quien hoy hubiese preferido no conozca.. porque esa persona.. “primavera”.. (ya verán de que hablo) se mostraba rozagante al llevarla de su cintura, como un obsequio que su adolescencia le regalaba.. si, si, su adolescencia.. el feliz acompañante de quien se convertía en ese momento en mi nueva obsesión, era un adolescente.. y no uno cualquiera.. ese adolescente.. era mi hijo mayor….

¿Entienden ahora el tormento?.. Ella, no solamente es menor de edad y suficiente para mi “no debo” sino que además era parte ya de la vida de mi hijo mayor.. ¿cómo fue que pude pensarlo?…¿cómo fue que no vi que era imposible?…¿cómo fue que no entendí que hablar con él como si fuera mi par, no era parte de la esfera de lo permitido?
Con los días mi desvelo se fue haciendo mas que intolerable.. mis noches no tenían un solo segundo de calma y mis días eran eternos.. no encontrando nada que lograra distraerme…

Entonces decidí que todo se fuera por la borda y hablé con él…, le conté todo, con el mayor lujo de detalles que me permitieron mis nubladas intenciones en ese momento… e increiblemente accedió.. con una adultez en sus ojos que no dejaron mas que sorpresa en los míos…
“pero solo una foto papá, a la cancha, ni en pedo.. ¿vos no pediste la negra de la libertadores para el otro día del padre..???.. ¡Esta es mía viejo… ya se que tengo otras dos.. pero esta es mía…!¡..y no la llevé nunca a la cancha….!
Entonces, tomé mi celular de su estuche y se lo dí.. el me entregó su nueva Casaca Olimpykus del granate para este torneo apertura..luego posé sobre la mesada de la cocina..y el tomó la foto..

El instante de felicidad fue tan corto como vibrante y eterno..un minuto mas tarde mi morena obsesión era parte de mi pecho.. la granate lucía en el suyo.. y partimos al estadio, acompañados de “Verano” y “otoño” que lucían sus casacas granate y blanca respectivamente a disfrutar nuevamente de la fiesta…

P.D.: Esa tarde de sol.. poco importó que Victoria volviera a dejarnos plantados justo por este intrascendente que ya cumplió ciento trece años de desdichas y festeja como heroicos los clásicos vernáculos..Gloria es mía para siempre…. ¿..sangrando por la herida..? ¿..quién..? ¿..yo..?.. Nahhhhhhhhhhhhhhh. Ayyy Victoria.. otra vez me dejaste con las ganas…!!!!

Salutte
Abrazo para todos..

El Sir

granate