Reflexiones humanas y lógicas.Origen primero y real de todas nuestras alteraciones.
Sean ellas físicas o psíquicas o de ambas posibilidades.
¿Es posible considerar la vida humana sin buscar el origen real de ella?
En consecuencia ¿es posible buscar el origen real de todas las alteraciones que se generan en nuestra existencia, al emplear las energías con que hemos sido creados, sin tratar de investigar dónde se originó esa energía y cómo nos instruyeron y educaron de manera parcial e inadecuada para emplearla?
Si bien tenemos una cierta conciencia del infinito potencial de energías que empleamos para vivir, en gran medida y a partir del nacimiento, la crianza que nos imponen, desconoce como nos crearon, y que sucedió con el potencial infinito de energías con que se inició nuestra existencia.
Ese conocimiento no es enseñado en los procesos pedagógicos actuales, porque los elementos que contribuyeron a nuestra primera etapa de vida, al no haber en ella un desarrollo de la capacidad sensorial –captadora de estímulos – y la capacidad intelectual – perceptora, consolidante de esas energías en forma de sensaciones y de ideas, interpretadora de ellos, que los registra en la memoria, para posteriormente transformarlos en comportamientos, son elementos empleados en forma esencial, desconocida –inconscientes- y como consecuencia involuntarios.
Y también, aunque son desconocidas por nuestra mente, existen sin embargo, “informaciones” que nos condicionan y limitan, a emplear experiencias del pasado para comportarnos, a partir de nuestras herencias genéticas. Por lo cual resultan insuficientes o inadecuadas para su empleo.
A pesar de la indiscutible evolución científica, la situación actual, nos coloca ante una situación cada vez más conflictiva y problemática para sobrevivir. Acuciados por dos exigencias que inconscientemente nos crean inseguridad, angustia y temor. Por un lado exigido por herencias genéticas, que al ser desconocidas – inconscientes – por la cultura, nos hace titulares parciales de ellas. Por el otro por el medio social que nos exige responder a esas “titularidades” que nos atribuyó, sin conciencia de nuestras insuficiente capacitación para lograrlo.
Hasta el presente, somos portadores de un cuerpo físico, que realiza funciones fisiológicas y psicológicas.
Nacemos en un medio social que nos va enseñando a captar estímulos, que nos va enseñando a percibirlos. A consolidarlos en “forma” de sensaciones y de ideas. A interpretar esos estímulos y el papel que cumplen en nuestra existencia. A registrarlos como memoria en nuestro cerebro. Y por último recurrir a esas memorias para originar comportamientos que nos permitan actuar con los demás elementos de la naturaleza, seres humanos u objetos varios.
También mediante la cultura, se nos enseña a emplear la capacidad sensorial (órganos de los sentidos) y la capacidad intelectual (conciencia), que al tener como referencias inconscientes herencias genéticas del pasado, nos condiciona y limita el desarrollo y empleo creativo, de nuestras infinitas posibilidades de vivir, imponiéndonos el emplear costumbres, tradiciones, creencias y prejuicios, heredadas en los genes con que nos crearon.
Ante todos los conflictos y problemas que nos agobian de día en día, tanto en lo individual como en lo social, la Humanologia, investiga el origen de la existencia humana en cada persona.
Para ello recurre al mundo interior primera experiencia humana aunque desconocida por nosotros.
Mundo interior compuesto por el infinito potencial de energías esenciales, que es el origen de nuestra existencia. Mundo en el que la movilización de esas energías está a cargo primero y fundamentalmente de la capacidad sensible y los elementos que la componen. Emotividad, instintos de vida y afectividad esencial como sentimientos. Todos estos componentes son elementos esenciales y desconocidos, pero potencialmente infinitos en su posibilidad de aporte al desarrollo y empleo de la vida humana.
Con el conocimiento de este potencial infinito, y el condicionamiento y la limitación de esas energías por herencias genéticas, lo que la Humanologia propone, es ampliar creativa y concientemente, su desarrollo y empleo. A ese proceso le denomina capacitación para un empleo integral del infinito potencial humano, tan condicionado y limitado por las herencias genéticas.
La primera etapa de esa capacitación, propone el conocimiento del papel de la capacidad sensible y sus componentes en el mundo interior. Considera que sólo ese conocimiento, puede posibilitar el conocimiento del papel que ejerce luego del nacimiento y mientras exista en el medio social, para ampliarle creativa y concientemente.
Dentro de estos componentes, uno es la capacidad de variar los estados emocionales. Variaciones que van desde la angustia existencial por el desconocimiento y temor del movimiento de ese infinito potencial de energías, hasta la depresión existencial, por desconocer cómo aprender a emplearlas. Esto tiene sus consecuencias en las variaciones que se originan en el sistema nervioso autónomo SNA o neurovegetativo, encargado del funcionamiento fisiológico del organismo.
Este sistema, es el encargado de adecuar la reacción de todos los órganos vitales a las influencias de los estímulos que la capacidad sensorial capta del medio exterior al mundo interior y que transmite la capacidad intelectual, empleando el sistema nervioso central o de la vida de relación del individuo con el medio social.
Por otra parte, el sistema nervioso central SNC, recién a partir del nacimiento comienza a actuar mediante el desarrollo del sensorio y del intelecto.
Luego propone el conocimiento del papel que desempeña en la vida humana el otro componente de la capacidad sensible, que es el instinto de conservación de la vida, regulando la respiración, el hambre, la sed, el sueño y la sexualidad. Porque cualquier alteración que se transmita del mundo exterior, inexorablemente repercutirá en el funcionamiento del organismo como totalidad.
Y por último, propone el conocimiento del papel que desempeña en la vida humana el otro componente que es la capacidad afectiva. En el instante de creación del individuo humano, como sentimiento –esencial-, coopera, complementa y participa en esa creación. A partir de ese instante, se encarga de vincular cada elemento de la estructura de la célula inicial (membrana, protoplasma y núcleo) y de relacionar el funcionamiento diferente y complementario de cada una de esos elementos.
Y a partir de esa etapa inicial de la materialización de la creación como individuo humano, y hasta su nacimiento, inconscientemente los estímulos que actúan desde “fuera”, van generando alteraciones en el desarrollo y el funcionamiento de estos componentes y de la sensibilidad en general que los emplea como medio de vida.
El inicio de la actuación de la capacidad sensible, genera todas estas posibles alteraciones en nuestro organismo.
¡Y todavía no hemos nacido!
Luego del nacimiento y como la cultura no tiene en cuenta por desconocimiento del papel de la capacidad sensible –inconsciente colectivo-, mediante las capacidades sensorial y la intelectual, nos atribuye la titularidad tanto de nuestras conductas como de las alteraciones que nos generamos y generamos a los demás.
En gran medida ¡También la ciencia lo cree!, por lo cual busca en ese desconocimiento de causas reales, con la mejor intención investigadora, curar – en realidad paliar -, lo que en realidad son las consecuencias de estas alteraciones.
La Humanologia considera que en el accionar de las personas y de la sociedad que entre todos componen, se originan dos situaciones inconscientes generadoras de conflictos y problemas.
Por una parte, todo aquello que es desconocido por el ser humano, aunque su sensibilidad actúe, le está generando continuamente y de manera instintiva inseguridad, emocionalmente genera angustia, y temor que inhibe su capacidad creativa.
Por otra parte, y el tener que actuar compulsado por el medio social sin conocimiento de cómo aprender a lograrlo creativamente, continúa generando instintivamente inseguridad, emocionalmente depresión e intelectualmente temor por la frustración y el fracaso que se origina, todo lo cual, contribuye a desconocer lo que se moviliza en su mundo interior.
Ambas situaciones, son las generadoras del denominado estrés.
En vez, el conocimiento de estas dos situaciones, “reduce” esa inseguridad y ese temor de sí mismo –originado en su potencialidad infinita movilizándose en su mundo interior desconocido – inconsciente-, este conocimiento, y en alguna medida “destraba” esas “represiones inconsciente”, y posibilita conocimiento y ejercicio de esta capacitación.
Por lo cual el conocimiento de todo lo que antecede, contribuye a disminuir el continuo y constante “choque” entre el individuo y del medio social en respuesta a las exigencias –angustias -, de cada una de las partes.
La Humanologia, propone el conocimiento de estos procesos –que forman parte del inconsciente -, pero no de los traumas psíquicos que se viven luego de su nacimiento, sino de los iniciados desde la creación de todo individuo humano y empleados hasta su nacimiento, para cooperar y complementarse con los que la ciencia emplea como diferentes e infinitas maneras de curación o terapia, para tratar las consecuencias de esas alteraciones.
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Me pareció muy buena la información y el despliegue,saludo a la comunidad bloggera,
yo inicio hoy mis primeros peldaños,aprendo de ustedes,mi propuesta es comunicarme con el grupo de alumnos de los últimos años,y que ellos también lo hagan con sus pares,los invito a pasar y dejarme su opinión.clarinblogs/comunik2.
Saludos
Grace