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Entrevista a David Hare, guionista de “El lector”


David Hare
David Hare

David Hare lleva escribiendo para teatro desde los años setenta, ha sido “Royal Dramatist” para la Royal Court Theater de Londres, director asociado del Teatro Nacional británico, y se le ha reconocido como un gran director, tanto de teatro como de cine. En los últimos años, también se ha dado a conocer por escribir excelentes adaptaciones de novelas.

De las novelas adaptadas por Hare destacan “Las horas” de Michael Cunningham, “The corrections” de Jonathan Franzen y “El lector” de Bernhard Schlink, guión a través del cuál se ha vuelto a juntar con el director Stephen Daldry.

¿Conocía usted el libro (”El lector”) antes de verse involucrado en la escritura del guión?

Sí, leí el libro en cuanto salió. Cuando supe que Anthony Minghella tenía los derechos del libro, lo llamé. No quiso dármelos bajo ningún pretexto. Le dije que quería escribir el guión pero él me contestó que no, que él iba a escribirlo. Así que le propuse que él lo produjera y yo lo escribiese, para que así él obteniese todo el mérito y a mí me dejara todo el trabajo. Se negó: él quería escribirlo y punto. Le dije que le sería difícil, porque él maneja macro-producciones, mientras que yo escribo películas más humildes.

Ocho años después, nos llamó a Stephen Daldry y a mí para darme la razón. Nos dió luz verde para empezar con el guión, con una condición: que la película se hiciera en menos de un año. Era el trato que tenía con Bernhard Schlink.

Me encontré en una situación fantástica, porque odio perder el tiempo escribiendo películas que nunca se ven realizadas. En este caso todo estaba configurándose antes de haber escrito una sola palabra.

¿Lee usted en alemán, o adaptó la traducción del libro?

Adapté la traducción al inglés.

¿Qué opinó Bernhard al respecto?

Bernhad dijo que la traducción al inglés era muy buena. Los derechos de la traducción fueron comprados a la par que los derechos del libro, visto mi trabajo basado en la traducción.

¿Cuál fue el mayor reto que le supuso escribir el guión?

Bueno, fueron varios los retos. El libro existe porque un hombre que guardó un secreto durante 50 años decidió revelarlo. ¿Cómo lo reveló? Escribiendo un libro. No hay película que se le pueda equiparar a una confesión desvelada con palabras. Así que lo primero que tuve que hacer fue recrear la sensación de secreto contado, que en el guión se da a través a la hija del protagonista, a quien él le cuenta lo sucedido años atrás. El secreto es el mismo, pero obviamente la sensación es muy diferente.

Tuve que sintetizar todo lo que es la vida moderna del protagonista y la relación que tiene con las mujeres, su incapacidad para mantener una relación, o la naturaleza de las relaciones que mantiene. Una vez logré meterlo en el guión (la forma en que lo hice no convenció a todo el mundo. Tuve que luchar por que se manteniese esa estructura), la gran pregunta restante fue: ¿Cómo hago para que las dos historias se cuenten paralelamente?”.

Parece muy simple, pero, como en todos las narraciones, es realmente complicado. La esencia del libro es la historia íntima de amor. El romance es paralelo a la lucha alemana contra el Nazismo y sus crímenes; El precio que Alemania tuvo que pagar por el Tercer Reich es el precio que Micheal tiene que pagar por su aventura con Hannah.

Trabajar las dos líneas paralelas y conservar la metáfora a lo largo de la película fue muy difícil.

¿Tuvo que abandonar elementos del libro para escribir el guión?

Sí, tuve que hacerlo. Aunque se trate de un pequeño libro de bolsillo, al terminar el guión basado en todas sus escenas el resultado era una película de unas cuatro horas y media. Así que tuvimos que despedazarlo.

¿Se filmaron algunas de las sub-tramas que aparecen en el libro y no apuntan en la película?

Sí, se filmaron y fueron eliminadas en edición. Creo que Stephen incluirá mucho material extra en el DVD, porque hizo muchísima investigación. No se trata tanto de las escenas que falten de la historia en sí, si no de una necesidad de ser justo de cara a la Historia alemana.

Nosotros éramos un equipo de ingleses filmando acerca de una historia muy íntima en todos los sentidos; íntima también para los alemanes. Por eso investigamos de forma exhaustiva.

Stephen me venía con demasiada información, hechos que no cabían en una sola película.

Le obsesionaba sobre todo una pregunta: ¿Por qué tardaron tanto (15 años) en juzgar las atrocidades que se dieron en campos como Auschwitz?

El libro es leído hoy en día en todas las escuelas de Alemania. Me parece importantísimo que las nuevas generaciones que no sean alemanas también conozcan los datos. Se han escrito y hecho decenas de obras al respecto, pero aún hay gente que desconoce lo que sucedió.

Es interesante que la mayoría de las personas que leyó el guión me dijera “Sí, la primera parte es estupenda. Pero, durante los años 50, ¿no hablaba todo el mundo de lo que había pasado en los 40?” Tenía que explicarles. El país entero entró en un período de silencio y de negación. Schlink siempre dice: “Si te contaban algo, te estaban mintiendo. Tus padres, hasta tus profesores te mentían”.

Es lo que sucede tras cualquier barbarie llamada guerra, sea del período que sea. Los supervivientes se sienten avergonzados de haber sobrevivido cuando sus familias, amigos o conocidos, no.

En el caso de Alemania de cara a la Secunda Guerra Mundial, por supuesto se suma la cuestión de la Ghestapo. Son muy pocos los han querido o podido abordar el tema durante muchísimos años.

Me pregunto si fue obra del director que se den tantas escenas de sexo en la película.

No. Fue más bien al contrario. El guión era originalmente mucho más explícito. Pero fue muy difícil llegar a la filmación y no tener que reducir escenas de sexo, porque el paralelismo ya no se hacía entre el dilema del personaje y el nazismo, si no entre el sexo y el nazismo.

En definitiva, tuvimos que escapar de lo que algunos denominarían algo así como Porno del Tercer Reich quitando cualquier elemento que pudiera alimentar ése tipo de ideas.

Creo que Stephen hizo algo brillante al abarcar todo lo erótico dentro de la relación entre un joven y una mujer que, de algún modo, lo está explotando. Esa sutil explotación es lo que hace que la relación sea molesta, algo morbosa: erótica.

Algunos intentaron alegar que pretendíamos hacer que los Nazis resultaran sexis.

Nada más lejos de nuestra intención. A mí el nazismo me parece de todo menos sexi.

Creo que en Europa “El lector” no es vista como una película erótica. En Estados Unidos tampoco se hubiese considerado erótica en los años setenta. Hoy en día los patrones norteamericanos son diferentes, pero no opino al respecto, porque no vivo allí.

Se ha dicho que Schlink simplificó la manera en que los guardias elegían a las víctimas en los campos de concentración.

Realmente no lo creo. Una de las primeras cosas que hicimos fue mostrarle la película a personas que habían sobrevivido a la masacre, o a expertos en los campos.

La película se ha basado en una investigación muy profunda. Creo, al contrario, que los criterios de “selección” de los guardias nazis en los campos de trabajo eran aún más aleatorios.

Por eso, el momento de la película en que se explican estos “criterios” con un simple “Tú, tú y tú” (durante el juicio), me resulta crucial. relata ése momento en el que, porque sí, algunos quedaban fuera y otros quedaban dentro. Una vez en Auschwitz, no existían criterios.

No olvide que fueron 8000 las personas que trabajaron en Auschwitz para los nazis, y tan sólo 17 las que fueron juzgadas culpables de crímen.

Esto se debe a la falta de pruebas (para algunos, fruto del revisionismo nazi) y de testigos supervivientes. Pero también se debe a que, para probar un crímen, se debe probar la intención del crímen. Se debía probar que los acusados no eran una mera parte de la máquina criminal. Se debía probar que los acusados habían dado órdenes de asesinato.

¿En qué trabaja en estos momentos?

Estoy escribiendo un monólogo de una hora. He estado trabajando en él para representarlo en teatro. Me encantaría escribir un thriller. Me dan mucha envidia los guionistas a quien se les ha encargado ese tipo de género.

 

Gentileza:  http://blog.spout.com

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