Fuga de combustible en las cloacas de General Rodríguez: Los días en los que vivimos en peligro

Los Bomberos Voluntarios de General Rodríguez, la Secretaría de Energía, la Policía Ecológica y la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de General Rodríguez, estaban trabajando arduamente al cierre de nuestra edición, para determinar cuales fueron las causas por la cuál, en uno de los caños pertenecientes al sistema de cloacas, se sintió durante los últimos diez días, un fuerte olor a nafta mezclada con diferentes tipo de gases, que crearon una sensación concreta de atmósfera explosiva.
Según la medición realizada con el sistema denominado LEL, que marca el límite de explosividad, la mayor concentración de vapores se daba en la zona que incluía a las avenidas Bernardo de Irigoyen y España y a las calles Balcarce y Avellaneda. Por éste motivo, las autoridades perteneciente a los grupos anteriormente mencionados, realizaron un vallado para no permitir el paso del tránsito vehicular, dado que el mismo podía complicar aún más la situación. Por otro lado y si bien los comentarios escuchados en distintos días indicaban que la zona en conflicto sería evacuada, la realidad es que no fue necesario llegar a dicha medida extrema. “No llegamos a pedir el traslado de los habitantes del lugar porque con la ventilación constante la situación estaba neutralizada”, dijo el Jefe de Bomberos y Director de Defensa Civil Roberto Giordano, quién reconoció que ante casos de ésta naturaleza “se deben extremar las medidas, trabajando rápida y eficazmente, puesto que al no tener determinado el lugar de donde provienen los gases no se puede especular con que el tema esta solucionado”.
Dada la presencia de dos estaciones de servicio en la zona (YPF y EG3), la primera especulación indicaba que algunos de los tanques subterráneos podrían haber tenido algún tipo de avería. Por éste motivo, llegaron a nuestro distrito, integrantes de la Policía Ecológica a cargo del Inspector Gabriel Rivera y de la Secretaría de Energía con el Licenciado Horacio Moscoloni a la cabeza, quienes realizaron el día martes a la tarde un minucioso control y determinaron que la YPF de Bernardo de Irigoyen y España no era la causante de los olores, quedando para el día miércoles (al cierre de nuestra edición), la realización de la misma labor en la EG3 de Bernardo de Irigoyen y Balcarce.
Paradójicamente el comienzo de la labor bomberil no fue en la zona céntrica, sino que la primera denuncia sobre los fuertes gases se realizó el 17 de junio en horas de la tarde, cuando el propietario de una vivienda ubicada en Argerich y Rivadavia (en el sur de la localidad), informó que del inodoro (el cuál no poseía el sistema sifón) salía un importante olor a nafta. Llegados al lugar los bomberos corroboraron la denuncia y procedieron, como medida preventiva, a ventilar el lugar y hacer correr agua de donde provenían los vahos.
Algunas horas más tarde, las advertencias de vecinos comenzaron a multiplicarse y por ese motivo comenzaron a realizarse interconsultas con el fin de determinar la procedencia de los gases. Allí se determinó que el sistema de cloacas más afectado es el que provenía del country Las Lajas, que pasa por debajo de la avenida España y finaliza en la unión de Bernardo de Irigoyen, donde luego de juntarse con otros tubos, desemboca en la zona del barrio Cina Cina, detrás del corralón municipal.
Ya el viernes el olor y la preocupación iban en ascenso, por lo que se tomó la primera medida extrema de cortar al paso vehicular, dado que se ventilaron los colectores y además se envió agua desde la calle Avellaneda con el fin de limpiar los caños de todo tipo de líquido explosivo que pudiera existir.
Con éstas determinaciones el olor cesó, pero, cuando parecía controlado, nuevamente el domingo por la noche la medición LEL volvió a dar una cifra preocupante, por lo que se volvieron a cerrar las calles en su totalidad, algo que hizo que el lunes a la mañana se produzca un gran desorden y congestión en el tránsito céntrico.
“Es muy difícil poder determinar de donde provienen los olores y por ese motivo no podemos denunciar a nadie hasta que la Secretaría de Energía y la Policía Ambiental nos den mayores precisiones”, dijo Giordano quién agregó que “entre todos estamos de acuerdo en mantener la calma y no desesperarnos, por lo que la gente debe quedarse tranquila en que nosotros estamos midiendo los niveles de gases en forma continua para que la situación no pase a mayores”.
Seguramente para la semana próxima se tendrán mayores precisiones con respecto a lo sucedido y que alarmó a un gran espectro de la comunidad rodriguense.