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Semana 47: Día 320: Incorporando tecnología

movescount

Tengo dos incorporaciones al blog. Bueno, en realidad una exitosa y una fallida. Empecemos por la segunda.

Hace un tiempo, creo que el año pasado, escuché sobre una nueva red social llamada Lift. Si la memoria no me falla (probablemente así sea) es de los mismos creadores de Twitter, y es una red social orientada a la autosuperación. Eso solo sirvió para despertar mi interés, y pensé en lo genial que estaría aplicarlo para mis objetivos a corto y largo plazo. Pensé en la Espartatlón como el destino motivacional definitivo, y me quise anotar. Solo que… no estaba en marcha. Funcionaba una versión beta, para la cual había que suscribirse. Me anoté, dejé mis datos, y eso fue todo.

Meses después me llegó un mail de Lift, recordándome que el sistema estaba funcionando y que en su momento había demostrado interés. Como ya estaba abierto a todo el mundo, inmediatamente me abrí una cuenta y al día siguiente anoté lo que había corrido. Vi que había varios grupos de running, algunos de habla hispana, y otros realmente motivadores, como “comer verduras todos los días” o “correr mis primeros 10 km”. Pero mi enamoramiento terminó ahí mismo. Si bien es un proyecto muy interesante, depende 100% de uno. No encontré la forma de ingresar entrenamientos previos o fuera de fecha (quizá se podía y no me di cuenta). Además, el sistema cuenta los días consecutivos en que uno actualiza sus datos. Yo podía correr 100 km en una semana, pero si no ponía la distancia día a día, quedaba como que lo había hecho todo de golpe.

Hubo algo que me pareció fantástico, digno de mención, y fue que cuando me inscribí tuve que poner los motivos por los que quería usar Lift. Hablé sobre ese objetivo primordial que tengo, y al día siguiente me llegó un mail de un SER HUMANO (¡no de una máquina!) deseándome mucha suerte con la Espartatlón. Me conmovió ese gesto y me dio pena porque ya había decidido que no lo iba a usar.

Es probable que Lift sí sea un invento genial y que ayude a mucha gente. De hecho se lo recomendaría a cualquiera que tenga ganas de hacer un cambio en su vida y necesite un registro diario. Pero yo ya tengo el blog, con un cuentakilómetros (con sus falencias), así que solo me servía para agregarle un comrpomiso a mi gestión bloguera. Lo que realmente necesitaba era otra cosa.

Saltamos unas semanas en el tiempo y llegamos a la compra de mi bendito reloj Suunto. Me bajé el manual de la web y realmente no entendía nada. En principio logré descular cómo hacerlo funcionar en modo Ejercicio/Running, lo que me permitía usar el monitor cardíaco, el GPS, cronómetro,etc… lo testeé el sábado pasado y me frustré mucho porque tenía una opción activada llamada “Autolap”, establecida en un kilómetro. O sea que cada 1000 metros lanzaba un pitido, me marcaba que había hecho “una vuelta” (o “lap”) y el cronómetro y el cuentakilómetro volvía a cero. Algo muy confuso para mí, que prefería tener el total de todo.

Este manual recomendaba entrar a una web, www.movescount.com, para personalizar el reloj. Cuando me di cuenta de que era IMPOSIBLE desactivar el autolap, me rendí y me metí en esta página. Ahí descubrí que podía personalizar mis entrenamientos, eliminar los seteos que no me interesaban (natación, ski, etc), sacar el maldito autolap, y lo que es todavía mejor, armar un registro de mis actividades diarias. Entonces me armé mi perfil y después de personalizar todo el reloj (desde pasarlo a español hasta armar las pantallas con la información como yo quiero que se vea), descargué el entrenamiento del sábado. Y ahí estaba todo. Tiempos, velocidad, kilometraje, recorrido en un mapa de Google, altura ascendente y descendente, temperatura… ¡todo! Como si fuera poco, organizado por coloridos gráficos.

¿Se consiguen los Suunto en Argentina? ¡Porque quiero que me auspicien! Fue gracias a toda esta interfaz que decidí ponerme el monitor cardíaco y registrar el entrenamiento del gimnasio. Y así va creciendo toda la información y realmente me entusiasma suarle cosas todos los días. Incluso se arman grupos por interés, se pueden descargar programas de entrenamiento, y generar eventos. En el de los 90 km de Yaboty, que ya estaba armado, somos dos. Y la frutilla del postre, que ya comenté estos días, fue que le pude bajar el mapa de la ultra al reloj, para poder usarlo de guía durante la ultramaratón. Me puse, hecho medio a ojo, puntos intermedios, que son los puestos de control. Creo que este aparato es el sueño tecnológico hecho realidad, después de las patinetas voladoras que nos prometió Volver al Futuro II (seguimos esperando).

Decidí dejar el link de mi perfil en Movescount en la barra del costado, supongo que puede consultarlo cualquiera sin necesidad de tener una cuenta. Le encontré una limitación, sin embargo. Yo suelo contabilizar en mi cuentakilómetros lo que hago en cinta. Para entrar en calor siempre corro “2 km” con una inclinación de 1 grado… pero para el Suunto yo estoy haciendo musculación. No podía ajustarse exclusivamente a TODAS mis necesidades, así que seguiré metiéndole mano a la distancia recorrida…

Semana 51: Día 355: Agregando nuevas tecnologías

Algo innegable del consumismo es que nos hacen sentir que tenemos que comprar cosas que no necesitamos. La humanidad ha corrido descalza y sin GPS desde las épocas en que vivíamos en las cavernas, y así estamos ahora, comprando dispositivos móviles para saber sobre qué calle estamos entrenando y a qué velocidad promedio.

Todo este preámbulo que pareciera ir en contra del capitalismo y las nuevas tecnologías era para adelantar que me compré un teléfono de los llamados “inteligentes”, con sistema operativo de Android (de Google). Y no puedo negar que no lo necesitaba, pero es algo maravilloso. Antes teníamos que orientarnos mirando el terreno, quizá ayudándonos por la salida del sol, las estrellas o por puro instinto. Ahora tenemos la posibilidad de entrenar guiándonos por un mapa que se actualiza vía satélite, si no es que lo levanta desde internet.

Es curioso porque hay tecnologías que definitivamente eran necesarias. Unas zapatillas livianas pero que amorticen bien la pisada evitan lesiones, y quienes amamos correr, lo último que queremos es que eso nos lesione. Remeras dry-fit… bueno, nadie se muere por hacer deporte con una remera transpirada, ¿no? O sea, lo peor que nos puede pasar qué es… ¿pasparnos? Entrenar con un GPS que nos mida la distancia y nos muestre el camino recorrido… ¿es imprescindible?

Seguramente que podremos dedicarnos al running sin tener el último modelo de zapatillas, ni un reloj Garmin, y mucho menos un smart phone, ¡pero eso no quita que todas estas cosas no hagan la experiencia más divertida! Yo estoy pensando no tanto en las aplicaciones para entrenar, sino en poder actualizar mi estado durante el viaje, desde los aeropuertos. Me intriga llegar a Atenas y poder andar por la ciudad guiándome por el mapa interactivo (esquivando las manifestaciones). Además tengo otros usos, como contactarme al instante con compañeros de los Puma Runners que también manejan estas tecnologías. Es evidente que, poco a poco, estos aparatos van siendo más accesibles y cada vez más difundidos.

Yo veo el avance de estos dispositivos no sólo como caprichos tecnológicos (actualizar tu Facebook y chequear futuras carreras desde el baño es un sueño cumplido), sino una señal de que me estoy tomando el running cada vez más en serio. Este año, además de dedicarle todos estos meses a Semana 52, adquirí cosas que antes ni imaginaba, como guantes primera piel para el frío, pañuelos sin costura, un reloj con monitor cardíaco y GPS, zapatillas con gel (para amortizar la pisada)… ah, ¿y el smart phone? No, ese lo compré por puro capricho. Difícilmente lo lleve a correr, pero me estoy divirtiendo como un nene con él…